La Amazonía ecuatoriana, crucial para la conservación de la biodiversidad, ha sufrido graves impactos por la explotación petrolera desde los años 70, con más de 400 mil barriles de crudo derramados hasta 2015, principalmente en la cuenca del río Napo. Esta actividad ha contaminado ríos, estuarios y zonas protegidas como el Parque Nacional Yasuní y la Reserva Biológica Limoncocha, afectando biodiversidad y ecosistemas, y perjudicando socioeconómica y sanitariamente a más de 40 mil personas que dependen de estas aguas, afectando principalmente a comunidades indígenas Kichwa, Cofán, Waorani y Ai’cofan.
Un estudio detallado en las cuencas de los ríos Aguarico y Napo ha evaluado la presencia de contaminantes a través de muestras de sedimentos en los cursos de agua dulce de 24 localidades. Los investigadores analizaron aspectos como las características químicas, la conductividad, el pH y los niveles de hidrocarburos en el agua y los sedimentos.
Las muestras revelaron variaciones en las concentraciones de Hidrocarburos Totales de Petróleo (TPH) e Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (PAH) en la mayoría de las muestras tomadas en estos ríos. Uno de los aportes novedosos de este trabajo fue estudiar componentes de PAH que permiten evaluar la antigüedad de los derrames de petróleo (relación Pristano/Fitano). Este análisis sugiere que los derrames han ido afectando a diferentes localidades en diferentes momentos. Existen pruebas de que los derrames han alcanzado lugares que no se creían afectados, incluyendo reservas naturales protegidas.
Por otro lado, sorprendentemente, se encontró que la diversidad bacteriana incrementaba cuando las concentraciones de PAH en las muestras examinadas aumentaba. Esta relación estaría indicando que las comunidades bacterianas que existen en los sedimentos de estos ríos estarían acostumbradas a la contaminación por hidrocarburos. Este fenómeno podría ser fundamental para estrategias de biorremediación, utilizando bacterias para descomponer los contaminantes.
La persistencia y toxicidad de los PAH son preocupantesdebido a su capacidad para acumularse en la cadena alimenticia y potenciar el riesgo de enfermedades crónicas, incluyendo el cáncer. En las provincias afectadas de Orellana y Sucumbíos, se ha notado un incremento en casos de leucemia entre niños de 0 a 4 años, con una tasa tres veces más alta que la media nacional. También hay signos de una relación directa entre la contaminación por hidrocarburos y la anemia en hombres adultos.
Este estudio resalta la contaminación generalizada por hidrocarburos en los sedimentos de los ríos, incluso en áreas donde no se anticipaba tal presencia. Los derrames recientes, como el ocurrido en 2020 en los ríos Napo y Coca, han agudizado la crisis ecológica y humanitaria, afectando sobre todo a las comunidades indígenas.
Referencia:
Corral-García LS., Molina MC., Bautista LF., Simarro R., Espinosa CI., Gorines-Cordero G., González-Benítez N. (2024) Bacterial Diversity in Old Hydrocarbon Polluted Sediments of Ecuadorian Amazon River Basins. Toxics. 12(2):119.
Los osos andinos, nativos de los Andes tropicales, se distribuyen a lo largo de intrincados corredores montañosos que complican el flujo genético debido a la topografía y la urbanización. Son importantes dispersores de semillas y tienen un rol ecológico importante para la conservación de ecosistemas como páramos y bosques montanos. Están clasificados globalmente como vulnerables, con poblaciones decrecientes.
El artículo titulado “Evidence of population genetic structure in Ecuadorian Andean Bears”, publicado en Scientific Reports de Nature, explora la variación genética de los osos andinos en Ecuador. Esta investigación aporta datos clave sobre la conectividad entre poblaciones y ofrece orientaciones valiosas para dirigir los esfuerzos de conservación hacia los grupos más amenazados. Rodrigo Cisneros, miembro del Laboratorio de Ecología Tropical y Servicios Ecosistémicos (EcosSslab) de la UTPL, formó parte del equipo de investigadores.
En Ecuador, esta especie está considerada en Peligro de Extición por la UICN. El 69% de la población de oso andino habita fuera de áreas protegidas. La expansión agrícola ha fragmentado su hábitat, aumentando los conflictos con humanos, especialmente cuando los osos invaden cultivos o atacan ganado. Aunque la caza de osos está prohibida, algunos terratenientes reaccionan violentamente, exacerbando la amenaza a estas poblaciones.
Se recolectaron muestras en tres ubicaciones distintas en Ecuador. Desde la provincia de Loja, las muestras provienen del recién designado corredor de conectividad Sangay-Podocarpus. En la provincia de Zamora Chinchipe, se tomó muestras en la Cordillera del Cóndor. Finalmente, en el Distrito Metropolitano de Quito, las muestras se obtuvieron del hotspot de biodiversidad Tumbes-Chocó-Magdalena, una zona que alberga la Reserva de la Biósfera Chocó Andino de Pichincha, designada por la UNESCO como el Corredor del Oso Andino.
La situación histórica, actual y futura de los osos andinos en Ecuador, basada en estudios genéticos, revela una imagen compleja afectada tanto por factores históricos naturales como por intervenciones humanas recientes. La diversidad de haplotipos y nucleótidos en las poblaciones es generalmente baja, lo que sugiere una limitada variabilidad genética y potencialmente una mayor vulnerabilidad a amenazas ambientales y enfermedades.
La presencia de valores de Fu’s FS, que se emplean en genética para identificar si una población ha sufrido eventos de expansión o contracción, sugiere la posibilidad de cuellos de botella en varias localidades del país, como Loja. Esto podría indicar reducciones históricas en el tamaño de la población o aislamiento debido a la fragmentación del hábitat
TREMARCTOS ORNATUS Tremarctos proviene del griego trema (agujero) y arktos (oso), refiriéndose a un agujero en el hueso del húmero que es una carecterística inusual de esta especie. El epíteto ornatus proviene del latín ornare (adornar) y atus (provisto de), refiriéndose a las manchas en su rostro.
El manejo del flujo genético debe ser cuidadosamente considerado para preservar la salud y la viabilidad a largo plazo de las especies, como el oso andino. No obstante, es fundamental reconocer que las intervenciones para aumentar o mantener el flujo genético deben estar informadas por un profundo entendimiento de la historia natural de la especie y los impactos antropogénicos en sus hábitats.
La historia evolutiva puede revelar patrones de aislamiento y conectividad que son cruciales para mantener la integridad genética. Cualquier esfuerzo de conservación debería priorizar la restauración y el mantenimiento de corredores naturales que reflejen los flujos genéticos históricos, en lugar de imponer nuevas dinámicas que podrían no ser adecuadas.
La disminución del flujo genético puede elevar la vulnerabilidad a mutaciones y otros desafíos genéticos; sin embargo, cualquier medida para aumentar este flujo debe ser aplicada con cautela, tomando en cuenta tanto las condiciones ecológicas presentes como el legado evolutivo de las poblaciones involucradas.
Es prioritario mantener la conectividad interna entre los cinco principales núcleos poblacionales que han sido considerados en el Plan de Acción para la Conservación del Oso Andino en Ecuador.
Referencia
Cueva, D.F., Zug, R., Pozo, M.J. et al. (2024) Evidence of population genetic structure in Ecuadorian Andean bears. Sci Rep. 14 (2834)
La diversidad étnica y cultural de Ecuador subraya la importancia de reconocer las valiosas contribuciones de las comunidades indígenas en diversas áreas de desarrollo y convivencia social, particularmente en sectores relacionados con la salud. Este ámbito se caracteriza por una marcada conexión y respeto hacia la naturaleza, destacándose especialmente los procesos de parto asistidos por parteras. Estas profesionales son reconocidas por el Ministerio de Salud Pública (MSP) como claves en la preservación de la salud de las comunidades, enfatizando la relevancia de sus prácticas tradicionales en la estructura sanitaria nacional.
Inspirada por este reconocimiento y el interés suscitado por proyectos de investigación y esfuerzos de vinculación, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de su Facultad de Ciencias de la Salud, ha creado un espacio dedicado específicamente a la convivencia con la experiencia de los partos indígenas. Este espacio también busca explorar el tipo de apoyo que estudiantes y docentes pueden ofrecer desde una perspectiva científica. Según explica Dennis Feijoo, coordinador de los laboratorios de la facultad, esta iniciativa es parte de un nuevo bloque de laboratorios que no solo están destinados a potenciar el aprendizaje y el desarrollo de habilidades investigativas, sino también a fomentar una mayor vinculación con la sociedad. Esta estrategia contribuye a consolidar a la UTPL como la primera universidad en contar con instalaciones de este tipo, reforzando su compromiso con la innovación educativa y la colaboración intercultural.
¿Cómo surge la idea de este espacio?
La universidad mantiene un constante acercamiento con la sociedad, ya sea a través de proyectos de investigación, como los de vinculación que permiten identificar una serie de necesidades, pero también de conocimiento, que pueden ser aprovechados por los futuros profesionales. Este espacio fue adecuado con la intención de disponer de una sala para la atención de partos interculturales, lo que es el resultado de un proyecto anterior trabajado con la comunidad indígena de Saraguro.
¿Qué se ha podido evidenciar hasta el momento?
En las comunidades indígenas, los partos en casa guiados por parteras constituyen un elemento esencial de la identidad cultural. Sin embargo, se ha documentado casos de muertes de pacientes durante el trabajo de parto debido a emergencias obstétricas. En respuesta a esta preocupante situación, la facultad ha analizado estos incidentes y ha iniciado un proceso de vinculación con la comunidad. Este enfoque contempla un profundo análisis del procedimiento de parto, respetando y comprendiendo la perspectiva indígena, lo cual es crucial para la adaptación y eficacia de las intervenciones médicas propuestas.
El estudio realizado permitió identificar aspectos clave relacionados con la intimidad del paciente y las peculiaridades del proceso de intervención en este contexto cultural. Al reconocer y valorar estas particularidades se busca mejorar las prácticas de atención obstétrica en las comunidades indígenas, minimizando los riesgos asociados con los partos en el ámbito doméstico. Este esfuerzo de colaboración entre la facultad y la comunidad no solo fomenta el respeto mutuo, sino que también promueve estrategias de intervención más efectivas y culturalmente apropiadas para garantizar la seguridad de las madres durante el parto.
¿Cómo funciona este espacio a nivel de estructura?
La estructura física de los espacios de parto en la comunidad Saraguro está intrínsecamente adaptada a sus prácticas culturales, evidenciando una funcionalidad clave en sus elementos constituyentes. Por ejemplo, la colocación de una cuerda suspendida del techo permite que la madre se sujete durante el trabajo de parto, facilitando la posición vertical que, mediante la acción de la gravedad, contribuye a la progresión de parto. Además, se utilizan utensilios tradicionales como ollas de barro, esenciales para la preparación de infusiones que se alinean con las creencias y cosmovisión de la comunidad. Estas prácticas no solo tienen un significado cultural profundo, sino que también están diseñadas para mantener las condiciones óptimas durante el parto, como la temperatura adecuada de las preparaciones herbales.
En cuanto a la perspectiva de los estudiantes, ¿cómo se evidencia su interés e involucramiento?
El proceso de vinculación entre la facultad y la comunidad Saraguro constituye un intercambio bidireccional de aprendizaje entre los estudiantes y las parteras locales, donde se enfatiza el respeto por las tradiciones culturales y la integración de conocimientos científicos como complemento a las prácticas tradicionales. Este enfoque ha permitido la capacitación de las parteras en el manejo de emergencias obstétricas, abordando cómo actuar ante situaciones críticas como la presencia de un cordón umbilical enredado, hemorragias o síntomas alarmantes como dolores de cabeza intensos. Paralelamente, las parteras han enriquecido la formación de los estudiantes con su experiencia y percepciones, facilitando así un ambiente de aprendizaje en el que los estudiantes no solo adquieren conocimientos técnicos, sino que también aprenden a valorar y aplicar prácticas tradicionales bajo una guía adecuada, interviniendo de manera respetuosa y efectiva.
¿Cuál es el principal aporte de este espacio?
Este caso ilustra de manera efectiva cómo las prácticas ancestrales pueden integrarse con avances tecnológicos, funcionando como saberes complementarios que se adaptan y evolucionan en contextos modernos. Además, este proyecto destaca el valor significativo de las contribuciones de las comunidades indígenas en el ámbito de la salud, subrayando la importancia de preservar sus tradiciones mientras se les proporciona el apoyo necesario para su sustentabilidad y mejora. Al explorar y adaptar nuevas metodologías para acompañar el parto se busca reducir la tasa de mortalidad asociada a los partos en casa, asegurando la salud tanto del bebé como de la madre. Esta aproximación no solo respeta la visión cultural, sino que también se beneficia del rigor y las perspectivas que ofrece la ciencia moderna.
¿Esta importante iniciativa está acompañada de otros espacios?
Actualmente, la universidad cuenta con 40 laboratorios y salas dedicadas a la práctica estudiantil, diseñadas para atender las necesidades específicas de las diferentes disciplinas académicas, con un enfoque particular en las carreras ofrecidas por la Facultad de Ciencias de la Salud. Este compromiso se refleja en la reciente incorporación de un nuevo edificio equipado con laboratorios especializados en nutrición y dietética, antropometría, biología molecular y laboratorios de simulación, incluyendo el innovador laboratorio de parto intercultural. Estos recursos forman parte de la infraestructura tecnológica y de investigación de la universidad, cuyo objetivo es proporcionar una educación de alta calidad que fomente la experimentación, prepare a los estudiantes para el entorno laboral y amplíe su comprensión de la diversidad de conocimientos. Esta estrategia subraya el compromiso de la institución con la innovación y la excelencia educativa.
Dennis Emanuel Feijoo Blacio, Coordinador Laboratorios Ciencias de la Salud
Postgrado en Simulación Clínica para la Seguridad del Paciente, por la Universidad del Desarrollo de Santiago de Chile. Magister en Liderazgo Social Cristiano por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, México. Magister en Responsabilidad Social por la Universidad Técnica Particular de Loja. Ingeniero en Gestión Ambiental por la Universidad Técnica Particular de Loja. Coordinador Laboratorios Facultad Ciencias de la Salud. Autor de artículos, póster, proyectos y capítulos de libros científicos. Docente universitario.
La Guía de Ciberseguridad y Comunicación publicada en el año 2020 define a la ciberseguridad como un conjunto de pautas, tecnologías y capacitación que brindan protección a los datos e infraestructuras informáticas y de comunicación digital.
Desde el punto de vista del ejercicio periodístico se concibe como un elemento esencial para preservar la libertad de prensa y garantizar la confianza en la información que llega al público. Los periodistas deben estar alerta y adaptarse constantemente a este entorno digital que permanece en constante cambio.
Con el despliegue de la conectividad, cada vez se registran más incidentes digitales y los ciberataques se vuelven más creativos, por lo que este asunto se convierte en una prioridad para usuarios, organizaciones y estados. Estos últimos, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones, son los encargados de crear un “marco jurídico y reglamentario para proteger a la sociedad y promover un entorno digital seguro” tarea que resulta “indispensable y debe ser el primer paso de cualquier iniciativa nacional en materia de ciberseguridad”.
En el marco de este pronunciamiento, el informe de Naciones Unidas publicado en 2023 sobre el Índice de Ciberseguridad Global muestra que muchos países han promulgado nuevas leyes y reglamentos de ciberseguridad para abordar aspectos como la privacidad, el acceso no autorizado y la seguridad en línea. También se pone en relieve la necesidad de establecer estrategias y mecanismos en materia de capacitación y ayudas a gobiernos y empresas, entre ellas las mediáticas, para que estén mejor preparados y reducir los riesgos cibernéticos, claro está, sin comprometer la libertad de prensa y sin ejercer dominio, presión, persecución o bloqueos propios de gobiernos dictatoriales.
Más de la mitad de los países del mundo cuentan con equipos de intervención en caso de incidentes informáticos, y casi dos tercios han adoptado algún tipo de estrategia nacional de ciberseguridad.
En Ecuador este tema ha sido de fundamental importancia, puesto que ha sido blanco de ataques cibernéticos. El más representativo es el que se produjo en el año 2019 tras el retiro del asilo político a Julian Assange. El país ascendió del puesto 51 al 31 en la escala mundial de volumen de ataques cibernéticos, información extraída del portal del Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información. Otro evento de trascendencia, según detalla un informe de Fundamedios publicado en 2021, el robo y retención de datos contra el Consejo de la Comunicación. Como medida preventiva, la institución aisló los equipos y paralizó las actividades para proteger “la información del registro de medios públicos, publicaciones de insumos, procesos de registros a medios públicos, etc.
Estos y más detalles se señalan en las publicaciones realizadas por el grupo de Investigación en Comunicación y Cultura Audiovisual GICA, entre los que destaca el artículo: Ciberseguridad y Violencia Digital, percepción de periodistas ecuatorianas del año 2023 escrito por Kruzkaya Ordóñez, María Isabel Punín y Abel Suing, y del cual también se desprende un informe publicado en ese mismo año por el Consejo de la Comunicación del Ecuador: Violence Against Women Journalists in Digital and Physical Spaces. Ecuador Case Study.
Estos peligros digitales a escala nacional también pueden afectar a los periodistas, debido a la naturaleza del ejercicio periodístico, creando graves vulnerabilidades solapadas por las redes sociales, la movilidad de la información y la desinformación. Los periodistas son los primeros blancos al estar envueltos en procesos de poder, pero todos estos riesgos también pueden llegar a afectar al ciudadano común.
La seguridad digital, uno de los retos para los periodistas
En los estudios realizados por el Grupo GICA que pertenece al Departamento de Comunicación de la UTPL, se ha determinado algunos aspectos claves: Ecuador en el año 2023 realizó un trabajo de planificación para vincular, la ciberseguridad en planes nacionales, en planes específicos y en políticas públicas de defensa nacional. En este ejercicio estratégico de revisión gubernamental se dejó de lado al sector mediático, por lo que quedó en manos de medios y periodistas implementar políticas de seguridad digital alineadas a los códigos deontológicos que cada medio posee para su operación.
Además, se observó que este tema constituye un asunto pendiente que debe ser abordado en la Ley Orgánica de Comunicación. La responsabilidad de la protección y seguridad digital en el ámbito periodístico en Ecuador recae directamente en los profesionales de la comunicación como en los colectivos relacionados con este campo.
Lo que existe es una normativa llamada Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (LOIPEVCM) aprobada en 2018. En su artículo 12, numeral 7, define el ámbito mediático y cibernético, como “el contexto en el que la violencia es ejercida a través de los medios de comunicación públicos, privados o comunitarios, sea por vía tradicional o por cualquier tecnología de la información, incluyendo las redes sociales, plataformas virtuales o cualquier otro”. Aunque Ecuador posee un cuerpo legal específico en materia de violencia contra las mujeres, tampoco tiene una normativa específica para sancionar la violencia digital (Consejo Nacional para la Igualdad de Género, 2021).
Entre las acciones y procedimientos que usan los periodistas para la protección digital, la protección de datos y documentos delicados, según entrevistas realizadas a 90 periodistas en Ecuador, la acción que ocupa la posición número uno es la verificación de fuentes. Luego se detallan siete acciones más que implementan.
Por otro lado, como resultados importantes, los investigadores cruzaron la información proporcionada por periodistas con la de expertos informáticos que asisten a medios tradicionales y digitales y se detectó intrusiones maliciosas en hardware y software que llevaron a tomar medidas para el manejo de la situación y a futuro prevenir estos ataques.
En definitiva, los periodistas admiten conocer sobre los diversos riesgos digitales como ataques, extorsión y vulneración de datos. Y en algunos casos expresan no estar preparados. Sin embargo, implementar medidas de protección resalta la importancia asignada a la seguridad de datos para evitar que la violencia digital se expanda a través de medios digitales, redes sociales y otros mecanismos de contacto digital como correo electrónico y WhatsApp. En estos espacios se ha identificado agresiones de diverso tipo: económica, psicológica, sexual, simbólica, digital y física.
En los casos específicos de mujeres periodistas la violencia digital reportó un 7,8 % y se relaciona con agresiones de tipo psicológico, afectaciones creadas debido al acoso en línea o agresiones por el trabajo que realizan a través de las opiniones que emiten. En dos casos las periodistas, como manera de protección, han optado por el anonimato. Se reporta un caso de intento de hackeo relacionado con la cobertura de temas políticos, de temas coyunturales o entrevistas a personalidades de interés público. Los ataques recibidos se centran en la denigración, afectando a la integridad o incluso la vida sexual de la persona, lo que ha motivado a la denuncia para el proceso legal correspondiente.
Así también la información levantada, según expresan Punín y Suing, tanto los periodistas entrevistados en Ecuador como los expertos consultados indican que la adopción de enfoques integrales y estratégicos es necesaria para garantizar la seguridad y confidencialidad de la información en el ámbito periodístico. La combinación de medidas técnicas, organizativas y humanas que abarcan desde la educación sobre privacidad y el cumplimiento legal hasta la implementación de tecnologías avanzadas como cifrado de datos y autenticación de dos factores reflejaría un compromiso con la protección de datos sensibles.
El mundo está atravesando un proceso de cambios acelerados producto del calentamiento global, provocado por el aumento de las actividades humanas relacionadas con la quema de combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas natural, que según el portal Global Climate Change: Vital Signs of the Planet de la NASA, ha contribuido al aumento del dióxido de carbono en la atmósfera en un 150% desde el año 1750 hasta la actualidad. Esto significa que esta afectación inducida por el hombre es mayor a la generada por la naturaleza, si se compara con la última Edad de Hielo, hace 21 mil años, y que terminó hace 11.500 años.
De acuerdo con el informe de la Organización de las Naciones Unidas publicado en 2023, se analizaron 14 mil artículos científicos de los cuales se extrae cinco puntos clave considerados como ALERTA ROJA para la humanidad. Estos son: registro de temperaturas más altas en los últimos cinco años desde 1850, aumento del nivel del mar, olas de calor más frecuentes, aumento de fuertes lluvias y sequías y glaciares derretidos. Este último es el más preocupante porque las gigatoneladas de agua procedentes del deshielo de glaciares y capas de hielo y la expansión del agua del mar dejarían a la tierra a merced de inundaciones.
La alerta roja además advierte que el aumento del dióxido de carbono CO2, conocido como gas de efecto invernadero y causante del calentamiento de la Tierra, incide principalmente en las plantas y animales modificando el código genético de los seres vivos y las redes de alimentación. El calentamiento global ya está afectando a la humanidad de formas significativas. Esto incluye la imprevisibilidad en la pesca, cambios en los rendimientos agrícolas, una disminución de la diversidad genética tanto en especies cultivadas como silvestres, y un aumento en el impacto de plagas y enfermedades. Estas consecuencias evidencian cómo el cambio climático afecta directamente tanto a la biodiversidad como a la seguridad alimentaria.
Ante este escenario, la comunidad científica acelera el paso con las investigaciones para hallar alternativas para el manejo y conservación de especies como las leguminosas. Este es el caso del equipo de investigadores dirigido por el Dr. Pablo Acosta Quezada de la Universidad Técnica Particular de Loja, miembro del Grupo de Investigación Bio-Agro, que, en colaboración con el Dr. Mario Ruiz González, perteneciente al Instituto Universitario de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana (COMAV), analizaron el material genético de variedades locales de diversas especies taxonómicas del fréjol común, lima y caupí, sembradas tradicionalmente en Loja, al sur de Ecuador, en condiciones de frío o de calor para comprender su potencial. Esto dio paso a conocer sus condiciones productivas y de resiliencia ante nuevas condiciones climáticas.
Esta investigación innovadora permite a los agricultores disponer de todos los recursos necesarios para motivar el cultivo de leguminosas recuperando y conservando variedades locales con potencial para su seguridad alimentaria y con una oportuna adaptabilidad ante el cambio climático. Este descubrimiento se realizó tras haber desarrollado diversos ensayos en parcelas a campo abierto y en invernaderos. En territorio se trabajó con la colaboración de los estudiantes de las carreras de Biología y de Agropecuaria.
Esta investigación y sus resultados representan una nueva oportunidad para hacer frente al cambio climático y la inseguridad alimentaria porque, al someter estas variedades a distintas condiciones como temperatura, humedad ambiental y contenido de agua en el suelo, se ha podido conocer cómo cada una de las variedades locales de fréjol se comportan. Estudiaron principalmente los caracteres morfológicos: tamaño de la planta, formas de las hojas, tipo de flores, el tamaño, la forma de las vainas y de las semillas. Asimismo, la fenología que se refiere a aquellos eventos particulares que experimentan las plantas (germinación, formación de hojas, flores y frutos) y la producción, es decir, la cantidad de vainas y semillas que produce cada planta dependiendo de su variedad y de las condiciones de cultivo.
Un dato importante que menciona el investigador Acosta es el uso de la tecnología a través de escáneres y softwares específicos para el análisis digital de la morfología, partes u órganos de las plantas de cada variedad. Este trabajo tomó aproximadamente un año y medio por la amplitud del estudio. Se evaluó 49 caracteres agromorfológicos y 17 fenológicos en un total de 480 plantas. Este número corresponde a 12 variedades de fréjol, nueve de estas pertenecientes al fréjol común (Phaseolus vulgaris), una al fréjol lima o pallares (P. lunatus) y dos al fréjol caupí (Vigna unguiculata) colectadas en fincas pequeñas de productores de la región andina y que se conservan en el Banco de Germoplasma de la UTPL.
Finalmente, Pablo Acosta señala que los resultados de cada variedad presentaron una mejor adaptabilidad y productividad ante condiciones más cálidas propias de los valles interandinos que se caracterizan por poseer una menor humedad ambiental y también bajo contenido de humedad en el suelo, mientras que otras especies de plantas reflejan una mejor adaptación a temperaturas más bajas, con mayor humedad ambiental y de suelo. Un hallazgo importante de este estudio es que se dispone de los recursos fitogenéticos para diferentes escenarios climatológicos (frío o calor), lo que genera alternativas de resiliencia ante el calentamiento de la tierra producto de un cambio climático agresivo.
Como respuesta a un escenario de cambios tecnológicos y la creciente tendencia del uso de la Inteligencia Artificial (IA), la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de la Facultad de Ingenierías y Arquitectura, presenta la Maestría en Inteligencia Artificial Aplicada, dirigida por un grupo de docentes investigadores en asociación con el Parque Científico y Tecnológico de la institución. Rodrigo Barba Guamán, docente investigador en el Departamento de Ciencias de la Computación y Electrónica y coordinador del grupo de investigación en Inteligencia Artificial Aplicada, es consciente de las amplias posibilidades que ofrece este campo. Además, es el responsable de liderar esta propuesta de estudios.
P. ¿Cuáles son los principales objetivos de la Maestría en Inteligencia Artificial Aplicada?
Este programa enfrenta varios objetivos cruciales. El principal es la oportunidad de democratizar el acceso a la información, considerando la creciente relevancia de su uso en la actualidad. En ese sentido, la universidad ha asumido el compromiso de brindar a los estudiantes el conocimiento teórico y práctico esencial para descubrir información valiosa mediante el uso e implementación de algoritmos. Esta iniciativa se alinea con la importancia de la investigación y la aplicación práctica de la inteligencia artificial. Además, la maestría busca contribuir al desarrollo del talento nacional al aprovechar el ecosistema científico maduro que tiene la universidad.
P. En este ámbito nos encontramos con programas enfocados en datos. ¿Cómo se diferencia este programa?
La mayoría de las personas utiliza la IA desde las herramientas existentes, como es el caso de ChatGPT, que se involucra en diferentes áreas del conocimiento y profesiones. Sin embargo, es necesario conocer cómo se genera este tipo de recursos y herramientas, es decir, todo el proceso que involucra su creación para ponerla a disposición de los usuarios finales. Nuestro objetivo no es enseñar el uso teórico de la IA, sino que queremos enfatizar en su enfoque práctico de desarrollo. Nos proponemos en especializar a nuestros estudiantes para crear nuevas soluciones y herramientas a través de la programación, brindando las habilidades necesarias para abordar desafíos específicos en diversos sectores.
P. Para alcanzar este conocimiento y objetivos, y a su vez responder al mercado laboral, ¿qué contenidos abordará el programa?
El programa de cuarto nivel se centra en especializar profesionales capaces de evaluar y desarrollar aplicaciones basadas sobre la inteligencia artificial de forma estratégica para mejorar procesos y resultados. Por ejemplo, en el campo del comercio electrónico, el programa se centrará en la instrucción de habilidades clave como la segmentación de clientes y el análisis del comportamiento de los datos de los clientes, ambos son elementos cruciales para la toma de decisiones empresariales efectivas. Asimismo, se aborda el estudio de la ética en la inteligencia artificial. Esto garantizará que nuestros estudiantes no solo accedan a conocimientos técnicos sólidos, sino que también desarrollen una comprensión profunda de la responsabilidad ética asociada con el manejo de datos en el contexto de la inteligencia artificial.
También se contempla como uno de los pilares clave a los sistemas de recomendación basados sobre el negocio, lo que da paso a utilizar el poder de los datos en la toma de decisiones y, con ello, el impulso de la industria 4.0 en la que precisamente es necesaria la automatización, el conocimiento y el procesamiento de la información. Esto, contenido en una malla curricular con 10 módulos divididos en unidades de formación, investigación y titulación. Cabe señalar, además, que la maestría cuenta con docentes nacionales e internacionales expertos en el campo.
P. En su ejecución, ¿cómo se enseña la teoría y la aplicación práctica de la IA en este programa?
La metodología que utilizamos se centra en combinar la teoría con la práctica, con mayor predominio de la segunda. Los estudiantes se familiarizarán con las bases teóricas antes de aplicarlas en talleres y proyectos prácticos, los cuales serán visibles inicialmente desde los docentes, a través de sus clases, con el fin de “aprender haciendo”. Además, es importante destacar que no se utilizará pruebas convencionales, sino que se fomentará el aprendizaje a través de la creación de proyectos y prototipos, lo que permitirá a los estudiantes responder a las necesidades de la empresa en la que participen.
P. Desde la enseñanza, ¿hay oportunidad para aplicar los conocimientos en entornos reales?
Claro que sí, esa oportunidad es evidente. Necesitamos presentar al estudiante casos reales que se realizan con datos existentes que los docentes expondrán, como es el caso de la sección de análisis y visualización de datos. Por ejemplo, un caso evidente se observa en el sector del comercio, donde los estudiantes explorarán detalladamente cómo se lleva a cabo el proceso de venta, identificarán su segmento de mercado, analizarán el comportamiento empresarial y social. Este conocimiento les otorgará la capacidad de emplear datos de manera estratégica para fortalecer los procesos existentes y facilitar la toma de decisiones.
En el ámbito de la salud, nuestro enfoque se centra en diversas áreas cruciales como la identificación de pacientes con características similares para personalizar tratamientos, o la detección temprana de la diabetes para mejorar la intervención médica y la implementación de chatbots de salud para facilitar la comunicación efectiva entre pacientes y profesionales.
También se direcciona a ámbitos como la educación y el transporte, entre otros. En este apartado, es relevante comprender las técnicas de inteligencia artificial y reconocer que la persona lidera el proceso, no la máquina. Por ende, es imperativo que los estudiantes dominen los procesos para lograr resultados efectivos y favorables.
P. Si bien es una propuesta innovadora, una vez que los estudiantes culminen su formación, ¿cuáles son las oportunidades laborales en el campo de la IA en la actualidad?
Gracias a la creciente tendencia actual, las oportunidades laborales en el campo de la IA son diversas y están en constante crecimiento. En virtud de ello, los graduados de nuestra maestría podrán desempeñarse como administradores de datos, especialistas en IA, consultores empresariales o científicos de machine learning y deep learning, entre otros, cada uno de ellos con sus particularidades, lo que sin duda permite brindar al sector empresarial profesionales capacitados para apoyarles en su crecimiento tecnológico y en la gestión adecuada frente a la toma de decisiones e implementación de soluciones.
P. Al hablar de desafío, ¿a qué nos enfrentamos desde la IA?
La formación de profesionales capacitados en este campo, así como la adaptación de las diversas profesiones a los nuevos requerimientos tecnológicos, son dos de una serie de desafíos que enfrentamos en relación con la IA. Además, es fundamental abordar la ética en el uso de la IA y garantizar que se respeten los derechos y la privacidad de las personas, entre otros aspectos importantes en este campo.
Corría el siglo XVII cuando un hombre llamado Antonie van Leeuwenhoek desafió las creencias de su tiempo. Observando una simple gota de agua a través de un microscopio artesanal, descubrió un universo invisible hasta entonces: el mundo de los microorganismos. Este hecho, considerado como el inicio de la revolución de la Microbiología, transformó radicalmente nuestra comprensión de la vida y los procesos fundamentales que ocurren en la Tierra.
Antes de la aparición de la Microbiología y el subsencuente desarrollo de la Bioquímica, nuestra comprensión sobre ciertos fenómenos naturales era bastante limitada. Por ejemplo, ignorábamos las causas de la descomposición de los alimentos, las enfermedades que nos afligían y el proceso de fermentación que estaba detrás de alimentos tan básicos como el pan, el queso o la chicha andina. Inclusive, la creencia en la generación espontánea de la vida a partir de la materia inerte era un dogma incuestionable.
El género Clostridium, compuesto por bacterias anaerobias que se encuentran comúnmente en diferentes ambientes como el suelo, sedimentos y el tracto gastrointestinal de animales y humanos, ha sido objeto de interés creciente en el campo de la Biotecnología, particularmente en la producción de biocombustibles como el hidrógeno. Las especies del género Clostridium pueden producir hidrógeno a partir de azúcares simples que, a su vez, pueden ser obtenidos de diversas fuentes como residuos agrícolas y forestales, con alto contenido en lignocelulosa.
En el ámbito de la Biotecnología, estos diminutos seres juegan un papel crucial en la producción de medicamentos, biocombustibles y alimentos fermentados, así como en procesos de biorremediación. Según la Dra. Paulina Aguirre, docente de la carrera de Ingeniería Ambiental de la UTPL, “gracias a la capacidad metabólica que tienen los microorganismos es posible explorar una amplia gama de aplicaciones, abarcando desde la generación de energía hasta la reducción de residuos de forma eficaz”.
En 2023, el hidrógeno bajo en emisiones representó únicamente el 0,7% del uso global de hidrógeno, calculado en 95 millones de toneladas. “A pesar de que el hidrógeno es limpio durante su uso, su producción puede ser contaminante si se basa en fuentes de energía tradicionales como el carbón o el gas”, detalla Paulina.
En este contexto, la producción de hidrógeno a través de microorganismos se revela como un campo prometedor. Esta línea de investigación se centra en desarrollar métodos biológicos para generar hidrógeno, posicionándolo como una fuente de energía renovable y sostenible.
El hidrógeno es un reactivo importante en diversos procesos bioquímicos desarrollados por muchos microorganismos. Algunos lo consumen para impulsar su metabolismo en un proceso similar a la respiración, mientras que otros lo producen durante la fermentación. Además, ciertas bacterias lo usan para convertir el nitrógeno del aire en amoníaco, enriqueciendo el suelo con nutrientes esenciales para las plantas.
Mediante un proceso biotecnológico conocido como fermentación oscura, el equipo liderado por Paulina está utilizando el jacinto de agua como materia prima. “Es una planta que es muy utilizada en procesos de remediación, por su captura de metales pesados, pero que en la actualidad se ha convertido en una plaga. Eso, y su alto componente en celulosa, le convierte en un buen candidato para generar hidrógeno limpio”, detalla la investigadora.
Tras la recolección de la materia prima, se somete a un pretratamiento que descompone su estructura vegetal, liberando azúcares como la glucosa. Estos son el alimento para las bacterias del género Clostridium que, en un entorno sin oxígeno, inician la fermentación oscura. Como pequeñas biofactorías, estas bacterias procesan la glucosa y liberan hidrógeno como un subproducto de su metabolismo, el cual se acumula en la parte superior de los biorreactores desde donde puede ser recuperado.
En los ensayos realizados en el laboratorio se ha obtenido hasta un 66% de rendimiento de producción de hidrógeno en relación con la glucosa utilizada como materia prima, lo que le sitúa su costo en alrededor de 2,50 dólares por kilo de hidrógeno, con amplio margen para reducir este precio derivado de la mejora del proceso y la disminución de costos operativos.
Además de hidrógeno, el proceso también es capaz de producir ácido láctico, ácido butírico y ácido acético que tienen una gran variedad de aplicaciones. El ácido láctico, más allá de su rol en la industria alimentaria, está impulsando la producción de plásticos biodegradables. El ácido butírico, conocido por su uso en fragancias, también juega un papel importante en la producción de biocombustibles. Por su parte, el ácido acético, fundamental en la fabricación de vinagre, se extiende a usos médicos como antiséptico, así como a la industria para producir diferentes compuestos químicos.
Según comenta Paulina, el proceso se ha validado en laboratorio y, junto a su equipo, trabaja para mejorar ciertos aspectos clave que eleven su rendimiento. Se aspira que próximamente se inicie el proceso de escalamiento a un entorno relevante que simule condiciones operativas reales. Este paso marcaría un avance importante hacia la implementación industrial de esta tecnología en un futuro próximo.
Un aspecto diferenciador de la estrategia de trabajo utilizada por la investigadora es el uso del jacinto como materia prima. El jacinto puede ser utilizado como biorremediador en cuerpos de agua dulce y, por su parte, el exceso de materia vegetal producido durante este proceso puede ser destinado a la producción de hidrógeno verde. Esto permitiría no solo el tratamiento de residuos líquidos, sino el aprovechamiento total de toda la biomasa generada, lo que va en línea con el concepto de economía circular. En palabras de la investigadora “nuestro enfoque tiene un doble beneficio ambiental tanto para la biorremediación de cuerpos lacustres como para la producción de biohidrógeno, si además consideramos el aprovechamiento industrial de los ácidos, estamos hablando de una biorrefinería donde buscamos la generación de cero residuos.
Uno de los grandes desafíos que presenta el hidrógeno para ser utilizado con éxito a gran escala es su almacenamiento. “El hidrógeno es uno de los elementos más limpios de la naturaleza, pero también el más explosivo.Eso le proporciona su alta capacidad energética”, afirma la investigadora. Este alto potencial energético hace del hidrógeno un candidato ideal para ser el combustible sostenible del futuro, pero su naturaleza altamente reactiva y volátil plantea desafíos únicos en términos de almacenamiento y transporte seguros. Comprimirlo, licuarlo o congelarlo son algunas de las soluciones que ya se han planteado y se espera que esta tecnología avance.
Estas soluciones no solo buscan hacer el almacenamiento de hidrógeno más seguro y práctico, sino también más eficiente desde el punto de vista energético. Superar estos obstáculos es crucial para integrar el hidrógeno en nuestra infraestructura energética y aprovechar su potencial como una fuente de energía limpia y renovable.
El hidrógeno juega un papel crucial en la transición hacia una economía descarbonizada, principalmente porque es una fuente de energía limpia y versátil. Al quemarse, el hidrógeno solo produce vapor de agua como subproducto, lo que lo hace atractivo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
S&P Global, agencia de calificación de riesgo en servicios financieros, estima que para 2050 la demanda global de hidrógeno alcance los 614 millones de toneladas métricas por año, lo que representaría aproximadamente el 12% del uso total de energía.
Paulina nos recuerda que “al igual que en sus inicios los paneles solares era una tecnología bastante costosa, ahora son accesibles incluso para instalaciones domésticas. El avance del hidrógeno para ser utilizado como combustible de uso cotidiano también va a requerir su tiempo, pero llegará”.
Anualmente, los accidentes de tráfico causan alrededor de 1,3 millones de muertes y dejan entre 20 y 50 millones de heridos en todo el mundo. A pesar de los esfuerzos globales, se espera que los accidentes aumenten en países de ingresos bajos y medios. En Ecuador, en 2022 hubo más de 21 mil accidentes que provocaron 19.006 heridos y 2.202 muertes. Aproximadamente el 75% de estos accidentes se debe a comportamientos de conducción riesgosos, incluyendo exceso de velocidad, conducción bajo influencia de sustancias, fatiga, incumplimiento de leyes de tránsito, no uso del cinturón de seguridad y conducción distraída.
El artículo Understanding the factors contributing to unsafe driving practices in an urban setting in Ecuador publicado en Advances in Transportation Studies, aborda el tema de los accidentes de tráfico en Ecuador. El informe se centra en el análisis de comportamientos riesgosos al conducir, como el no uso del cinturón de seguridad y las distracciones por el uso de celulares.
Los datos se recopilaron mediante la observación de conductores en la ciudad de Loja, centrándose en el cumplimiento del uso del cinturón de seguridad y las distracciones causadas por el uso del teléfono celular mientras se conduce.
El estudio clasificó a los conductores en cuatro condiciones: 1) sin cinturón de seguridad, distraído; 2) sin cinturón de seguridad, no distraído; 3) con cinturón de seguridad, distraído y 4) con cinturón de seguridad, no distraído.
Los resultados mostraron que el incumplimiento del uso del cinturón de seguridad y las distracciones eran mayores los lunes, y los conductores que iban solos eran más propensos a tener comportamientos riesgosos. El cumplimiento aumentó cuando los conductores y los pasajeros eran adultos mayores o cuando transportaban a varios pasajeros. Los taxis y vehículos privados que circulaban alejados del centro de la ciudad mostraron un comportamiento menos riesgoso, mientras que los vehículos de empresas/instituciones tenían un mayor incumplimiento en el uso del cinturón de seguridad.
El estudio enfatiza en la importancia de implementar leyes que exijan el uso del cinturón de seguridad y prohíban el uso del teléfono celular mientras se conduce, junto con campañas educativas. Además, señala que se debe diseñar intervenciones específicas basadas sobre los factores que influyen en el uso del cinturón de seguridad y la conducción distraída para promover prácticas más seguras.
Esta investigación proporciona valiosas perspectivas sobre los factores que contribuyen al comportamiento de conducción riesgoso en un contexto urbano ecuatoriano, destacando la necesidad de estrategias integrales para mejorar la seguridad vial y reducir los accidentes y lesiones causados por prácticas inseguras.
El género Chenopodium, con 130 especies, se distribuye globalmente. Chenopodium quinoa, domesticado hace unos siete mil años cerca del lago Titicaca (entre Perú y Bolivia) se extendió a Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile; con eventos adicionales de domesticación en Chile (3000 a.C.) y Bolivia (750 a.C.). En contraste, Amaranthus, con 95 especies, comenzó su domesticación hace siete mil – ocho mil años en Argentina, y es nativo de varios países latinoamericanos, incluyendo Argentina, Belice, Brasil y Colombia, entre otros.
Propiedades nutricionales y usos alimentarios
La quinua y el amaranto destacan por su alto contenido proteico (12-19%), superando a los cereales y proporcionando los nueve aminoácidos esenciales. La quinua es rica en aminoácidos como lisina y metionina, mientras que en el amaranto destacan la lisina y el triptófano, y supera a la quinua en minerales.
En la región Sierra, la quinua es clave en la dieta local, utilizada en sopas, bebidas y ensaladas, y se combina con legumbres para mejorar la nutrición infantil. Las flores de ambas plantas son comestibles: las de la quinua sirven como condimento, y las de amaranto se emplean en bebidas tradicionales como la horchata.
Ambas semillas son nutritivas, no contienen gluten y son de bajo índice glucémico, lo que las hace ideales en dietas. Su popularidad ha impulsado su inclusión en productos procesados como pasta, cereales, snacks y leches vegetales.
Usos medicinales
Tradicionalmente, diversas partes de la quinua se han utilizado con fines medicinales: las hojas del tallo se usan para mejorar la calidad de la sangre; las hojas frescas sirven como cataplasmas para aliviar el dolor de garganta y de angina, o mediante su decocción sirve para aliviar infecciones urinarias, reumatismo y también se usa como laxante. Las semillas son útiles para aliviar trastornos bronquiales y prevención del cáncer de colon.
Por otro lado, el amaranto es conocido por sus propiedades calmantes y antiacné; también se utiliza en decocciones para tratar enfermedades cardíacas, diarreas y como antiinflamatorio. La planta completa puede ser aplicada como cataplasma para mejorar las condiciones de la piel y sanar llagas y heridas.
Actividad biológica
La investigación científica muestra que tanto la quinua como el amaranto poseen propiedades antibacterianas y anticancerígenas, con más estudios publicados sobre la quinua. Los compuestos fenólicos, saponinas y péptidos de la quinua son los más investigados por sus efectos antimicrobianos y anticancerígenos.
En cuanto a la actividad anticancerígena, la quinua ha demostrado ser prometedora, con investigaciones que revelan que sus extractos, polvos y aceites de semillas, hojas y salvado pueden tener efectos quimiopreventivos y anticancerígenos. Además, se ha descubierto que los polisacáridos de la quinua tienen efectos significativos contra el cáncer de hígado y de mama, sin afectar a las células normales.
En el caso del amaranto, estudios sugieren que tiene efectos hepatoprotectores y puede proteger contra el daño genotóxico causado por toxinas. Los polisacáridos antioxidantes aislados de A. hybridus han mostrado una actividad antioxidante que podría estar relacionada con la prevención del cáncer.
Composición fitoquímica
La quinua y el amaranto contienen una variedad de compuestos beneficiosos para la salud. En la quinua se ha identificado 29 derivados de ácidos fenólicos y 35 compuestos de tipo flavonoide, así como monoterpenoides y saponinas con propiedades antifúngicas y antiinflamatorias. El amaranto también posee flavonoles y betalaína, las cuales aportan a su perfil antioxidante y terapéutico. Ambas plantas contienencarotenoides y esteroides que tienen efectos antiobesidad y antioxidantes. Además, se destacan los péptidos bioactivos como la lunasina en la quinua y compuestos similares en el amaranto, con actividades antioxidantes y anticancerígenas. Estos fitoquímicos subrayan el potencial de estas especies como alimentos funcionales.
Referencia
Romero, J., Guaraca, E., Duarte, R., Rojas, M., Bailón-Moscoso, N. (2023) Chenopodium quinoa Willd and Amaranthus hybridus L. Ancestral Andean Food Security and Modern Anticancer and Antimicrobial Activity. Pharmaceuticals, 6(12), 1728. https://doi.org/10.3390/ph16121728
La epigenética es una forma de entender cómo nuestras acciones y el entorno afectan la manera en que funcionan nuestros genes. Estos procesos epigenéticos no cambian la secuencia del propio ADN, sino que modifican la forma en que se expresan los genes durante el desarrollo y la edad adulta. Los cambios epigenéticos pueden ser modulados por muchos factores, por ejemplo, los alimentos, el estilo de vida, la condición corporal o el aire.
Un área de interés en la epigenética es su relación con enfermedades como la diabetes y el cáncer. Los estudios han mostrado que eventos tempranos en la vida, como la nutrición durante el embarazo, pueden tener efectos a largo plazo en la salud como la obesidad o la diabetes debido a cambios epigenéticos. También se ha encontrado que la exposición a ciertos químicos y el estrés pueden causar cambios epigenéticos relacionados con enfermedades crónicas.
En el caso de la obesidad, se ha descubierto que hay cambios epigenéticos, es decir, cambios que no alteran el ADN en sí, pero sí la forma en que se utiliza el ADN, relacionados con la obesidad y sus consecuencias, como la diabetes tipo 2 (DM2).
Por ejemplo, en personas con obesidad, ciertos cambios en las marcas químicas del ADN y en pequeñas moléculas llamadas miARN, que regulan la actividad de los genes, afectan cómo se almacenan y se usan las grasas en el cuerpo y cómo responde a la insulina, una hormona importante para controlar el azúcar en la sangre. Estos cambios pueden llevar a problemas en el metabolismo de los lípidos (grasas) y a una mala respuesta a la insulina en los tejidos adiposos (grasos), lo que puede provocar disfunción de las células del páncreas que son responsables de la producción de insulina.
Estos cambios epigenéticos en personas con obesidad no solo se limitan al metabolismo de las grasas, sino que también pueden causar inflamación crónica, lo que a su vez puede generar enfermedades cardiovasculares y aumentar el riesgo de infecciones, morbilidad y mortalidad. Además, debido a que estos cambios epigenéticos pueden revertirse, los científicos están muy interesados en ellos para crear nuevos tratamientos médicos. Se está investigando soluciones terapéuticas que actúan sobre estos cambios epigenéticos para tratar la DM2 y reducir sus complicaciones. La apabetalona, un inhibidor de la proteína BET, es uno de estos fármacos en estudio que ha mostrado efectos prometedores en la reducción del riesgo cardiovascular en pacientes con enfermedad renal crónica y DM2, aunque su mecanismo exacto aún no está claro. Estos avances apuntan hacia un enfoque terapéutico novedoso centrado en modificar la actividad de ciertas proteínas para tratar enfermedades crónicas como la DM2 y sus complicaciones asociadas.
En la región sur de Ecuador la combinación de diferentes factores como el clima, la topografía y la altitud han facilitado la formación de una gran variedad de hábitats y microhábitats. Estos hábitats albergan un gran número de especies de plantas, la mayoría de estas ya descritas por la comunidad científica, y otras a la espera de ser descubiertas. De hecho, la comunidad científica considera a esta región como uno de los lugares del mundo en donde aún quedan especies nuevas por descubrirse.
El herbario de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) es un actor clave en la caracterización y registro de la diversidad de plantas de la región sur de Ecuador. Por tanto, con el apoyo de la universidad, sus investigadores e investigadores asociados en los últimos años han intensificado sus esfuerzos para catalogar la flora de la región. Fruto de ese esfuerzo en este año se ha descrito cuatro nuevas especies de orquídeas para la ciencia.
Las especies nuevas corresponden al género Pleurothallis, un grupo fascinante de orquídeas. Estas especies se caracterizan por ser pequeñas plantas que viven generalmente sobre las ramas o troncos de los árboles. Llaman la atención sus pequeñas flores de color amarillo y púrpura aparentemente insertas en la base de las hojas.
Las especies fueron descubiertas en los bosques de las provincias de Zamora Chinchipe (en sitios de Cordillera del Cóndor, Cayamatza y Sabanilla) y Morona Santiago (en Tinajillas). Según los autores, estas especies poseen un rango de distribución restringido y las poblaciones son considerablemente pequeñas, conformadas de cuatro a 12 individuos. Por tanto, estas especies se consideran endémicas y bajo amenaza debido a las diferentes presiones antrópicas como la minería, deforestación e incendios que sufren estos bosques.
Los resultados de este estudio fueron publicados en la revista Phytotaxa y contribuyen al conocimiento de la diversidad de las orquídeas de Ecuador, grupo que actualmente cuenta con alrededor de cuatro mil especies descritas, de las cuales 1.700 son endémicas. Estos resultados también sugieren la necesidad de seguir explorando los ecosistemas naturales de la región sur de Ecuador con el objetivo de caracterizar y catalogar las especies de plantas que albergan.
El nombre de la especie proviene de las palabras kashi (noche) y menkakarai (perdido), que significa “perdido de noche” en el idioma Shuar. Este nombre se debe a que la especie fue descubierta en la noche cuando los investigadores se perdieron en el bosque de una comunidad Shuar.
Pleurothallis lapoi M.M. Jiménez & Vélez-Abarca
El nombre de la especie es en honor a Lester Lapo, destacado cultivador de orquídeas del cantón El Pangui.
El nombre de la especie hace referencia al sitio donde fue descubierta, Sabanilla, conocido también como El Tambo.
Pleurothallis tinajillensis M.M. Jiménez, H. Garzón & Vélez-Abarca
El nombre de la especie hace referencia al sitio donde se descubrió esta especie, Área Ecológica de Conservación Municipal Tinajillas-Río Gualaceño.
Referencia:
Garzón-Suárez, X., Monteros, M. F., & Wilson, M. (2023). Five new species of Pleurothallis (Orchidaceae: Pleurothallidinae) in subsection Macrophyllae-Fasciculatae from Southeastern Ecuador. Phytotaxa, 607(3), 161-181. DOI: https://doi.org/10.11646/phytotaxa.607.3.1
La Amazonía, vital para la biodiversidad, el clima, el ciclo hídrico, el almacenamiento de carbono y hogar de culturas indígenas y fuentes medicinales es clave para el bienestar del planeta. Con sus aproximadamente siete millones de km² afronta desafíos críticos como la deforestación impulsada por la agricultura y la ganadería, presiones del mercado internacional, regulaciones ambientales inadecuadas y el impacto creciente del cambio climático.
Uno de los efectos directos de la deforestación en la Cuenca Amazónica es la alteración del ciclo del agua. Según Pablo Ochoa, docente de Gestión Ambiental de la UTPL y autor principal de la investigación, “necesitas humedad en el suelo para que se evapore, genere nubes y pueda caer otra vez en forma de lluvia. ¿Qué ayuda a mantener la humedad en el suelo? Una abundante vegetación, principalmente árboles, arbustos, epífitas y musgos, que básicamente conforman la estructura del bosque amazónico. Si estos desaparecen, el stock de agua en el suelo se agota con rapidez”.
Por otra parte, entre los años 2000 y 2020, la producción agrícola en la Amazonía se incrementó en un 327,3 %, alcanzando aproximadamente 11,4 millones de hectáreas de área cosechada. Este aumento a su vez se ve acompañado de un incremento significativo en el uso de agroquímicos.
Para Ochoa, una de las mayores preocupaciones de sus colegas brasileños es que para “ampliar la frontera agrícola y ganadera están aplicando glifosato a gran escala, como se hizo en la guerra de Vietnam”, con el fin de matar la vegetación para eliminarla a través de incendios.
En Brasil, país con la mayor extensión de la Cuenca Amazónica, el uso de estos productos era de aproximadamente 150 mil toneladas de ingrediente activo en el año 2000, cifra que se disparó a más de 600 mil toneladas para 2019.
Esta tendencia también se refleja en Ecuador que, con casi la mitad de su territorio cubierto por bosque amazónico, presenta una de las tasas de uso de pesticidas más altas del mundo (25,8 kg/ha), según datos de la FAO.
Contaminación por plaguicidas
Entre 2013 y 2016, la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario de Ecuador, también conocida como Agrocalidad, realizó un estudio sobre el Límite Máximo de Residuos (LMR) de pesticidas en alimentos, examinando 2.294 muestras a nivel nacional. Se encontró la presencia de pesticidas extremada y altamente tóxicos como thiametoxam, oxamil, metamidofos, ometoato, phosmet o carbendazim, entre otros, en productos como tomate de riñón, naranjilla, frutilla o tomate de árbol. Algunos casos, como el oxamil en la naranjilla y el metamidofos en el tomate de riñón, superaron 28,7 veces y 10 veces el LMR respectivamente.
Uno de los estudios más recientes elaborados en Ecuador: Effects of intensive agriculture and urbanization on water quality and pesticide risks in freshwater ecosystems of the Ecuadorian Amazon revela preocupantes niveles de contaminación del agua vinculados al cambio de uso del suelo por el crecimiento demográfico y la expansión agrícola en la cuenca del Río Napo.
Se detectaron residuos de pesticidas en todos los sitios de muestreo, siendo carbendazim, azoxistrobina, diazinón, propiconazol e imidacloprid los que mostraron la mayor prevalencia. Los insecticidas organofosforados presentaron un alto riesgo ecotoxicológico, afectando potencialmente hasta al 29% de las especies acuáticas.
Ecuador, con un 11,8 %, se sitúa detrás de Brasil, que lidera con un 81,5 %, el número de publicaciones científicas sobre pesticidas en la Cuenca Amazónica. Pablo atribuye esto a varios factores: el auge de la biología y la concienciación ambiental a inicios de este siglo, el aumento de la producción científica a partir de la primera década y el creciente interés de las universidades por el oriente ecuatoriano.
Sin embargo, estas estadísticas ocultan una realidad más compleja. Países como Colombia, Perú y Bolivia, con extensiones de Amazonía más amplias que Ecuador, registran una cantidad notablemente baja de publicaciones científicas sobre el impacto de los plaguicidas, sumando apenas el 1,3 % del total. “Es particularmente llamativo porque son países que tienen cierta tradición, como el caso de Venezuela, donde sorprendentemente no encontramos registros en este campo”, reflexiona Ochoa, resaltando la discrepancia en la divulgación de la investigación sobre este tema en la Cuenca Amazónica.
La investigación, realizada por expertos de Brasil y Ecuador, revela que el empleo intensivo de agroquímicos en la Amazonía genera preocupaciones significativas tanto para el medio ambiente como para la salud pública. La creciente dependencia de estos productos químicos en las prácticas agrícolas intensivas resalta la urgencia de revisar y reformar las políticas agrícolas y ambientales para proteger uno de los ecosistemas más vitales para el planeta.
Del neolítico a la Revolución Verde
Hace unos diez mil años, la revolución del Neolítico transformó a las sociedades humanas de cazadoras-recolectoras nómadas a agrícolas sedentarias, marcando el inicio de la domesticación de plantas y animales. Este cambio permitió a los humanos manipular su entorno para aumentar la producción de alimentos. Dicha domesticación, que incluyó cultivos como el maíz y la quinua en Mesoamérica y los Andes, fue un proceso gradual y transformó la eficacia biológica natural en utilidad humana.
La Revolución Industrial, en el siglo XVIII, introdujo cambios significativos en la agricultura europea, como la rotación de cultivos y el uso de maquinaria avanzada, aumentando la productividad y apoyando el crecimiento poblacional y la transición a la industrialización. La Revolución Verde del siglo XX continuó esta transformación, con el desarrollo de tecnologías como semillas genéticamente modificadas, el uso intensivo de fertilizantes y pesticidas, y la mecanización agrícola.
En Ecuador y Brasil, la Revolución Verde fomentó la modernización agrícola e incentivó el uso de químicos. Sin embargo, esto llevó a problemas ambientales y de salud, y una disminución de prácticas tradicionales sostenibles.
Salud pública y pesticidas
La necesidad de estudiar más a fondo el riesgo de exposición a pesticidas en países en desarrollo es crucial debido a la escasez de datos y herramientas para evaluar sus riesgos para la salud y el medio ambiente. Para abordar esta necesidad, se ha desarrollado el Índice de Exposición Potencial a Plaguicidas (PPEI, por sus siglas en inglés), una metodología innovadora diseñada para cuantificar el riesgo de exposición a estos compuestos químicos en zonas agrícolas. Este índice incorpora diversos factores, incluyendo la proximidad de las comunidades humanas a los campos agrícolas, la toxicidad de los pesticidas utilizados, y la frecuencia de su aplicación.
En un estudio colaborativo entre la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y la Universidad de Idaho, llevado a cabo en la región sur de Ecuador, se identificaron zonas con una alta vulnerabilidad a los residuos de pesticidas. De los 5326 barrios examinados en esta región,el análisis reveló que el 19.34 % de ellos presentaban un alto riesgo según el PPEI, mientras que el 21.10 % mostró un riesgo medio y el 18.94 % un riesgo bajo. Lo que significa que casi el 60 % de estas poblaciones presentaron algún tipo de riesgo. Este índice resulta ser una herramienta valiosa para que reguladores y académicos puedan evaluar el impacto de las políticas de uso de la tierra en la susceptibilidad a los pesticidas.
En una investigación adicional, liderada por Pablo Ochoa y Paulina Arévalo de la UTPL, se centró en determinar el impacto en la salud de las mujeres expuestas indirectamente a pesticidas, poniendo especial atención en los posibles daños genéticos. Los hallazgos indicaron signos de toxicidad hepática y un incremento en la presencia de micronúcleos, sugiriendo daño al ADN. Además, se observó que ciertas variaciones genéticas afectan la frecuencia de células con daños nucleares. Este estudio proporciona evidencia sobre los efectos adversos en la salud de las mujeres que han estado expuestas de forma indirecta a pesticidas.
Alternativas orgánicas en la Amazonía
El estudio realizado en colaboración con investigadores brasileños, identificó alternativas sostenibles al uso de plaguicidas en la Cuenca Amazónica, destacando la producción agrícola orgánica de especies silvestres. Esta práctica beneficia la biodiversidad y protege los ecosistemas amazónicos, impulsando la bioeconomía local y teniendo un impacto social positivo en las comunidades. Un caso exitoso es la producción de guaraná, evidenciando la viabilidad de replicar estos métodos en diferentes cultivos y comunidades de la Amazonía. Este enfoque sostenible no solo es ecológico, sino que también refuerza las economías locales y mejora la vida de las poblaciones indígenas y rurales.
Como respuesta al escenario planteado, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) presenta el primer doctorado en Química, con la proyección de formar profesionales que respondan a las necesidades inmediatas en territorio a través de su aporte en investigación y la generación de invenciones e innovaciones que potencien a los sectores primarios y secundarios de la economía del país; además de abonar con la oferta 360 de la Universidad, la cual pretende brindar programas académicos en todos los niveles de estudio.
Para el docente investigador Omar Malagón, quien se desempeña actualmente como director de este programa de cuarto nivel, contar con un doctorado en Química representa una valiosa oportunidad, considerando que su origen sucede en Ecuador, que en materia de investigación se valida como una zona de alta diversidad tanto a nivel de flora y fauna como en relación con las comunidades indígenas y campesinas que viven en el territorio. Además, resalta una diversidad geológica de importancia.
¿Cómo nace la idea de desarrollar y contar con un doctorado en Química?
La idea de contar con un doctorado en Química surgió hace bastante tiempo, en el año 2015 aproximadamente, en la que en aquel entonces se denominaba Área Biológica y Biomédica y que hoy es la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, destacando el alto potencial de investigación de la planta docente y las oportunidades del territorio ecuatoriano. Además, es importante reconocer que existe un avance previo pues ya contamos con una Maestría de Investigación en Química Aplicada.
Plantear este programa debió implicar un arduo proceso. ¿Cuáles fueron los pasos que se siguieron?
Un primer paso se orientó a generar una maestría de investigación: la maestría en Química Aplicada, la cual se desarrolló y tuvo como resultado seis cohortes exitosas. Más adelante se presentó la posibilidad de trabajar en un programa de doctorado, considerando las condiciones normativas nacionales y una vez que la universidad alcanzara la categoría A, otorgada luego de la evaluación del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior. Esta oferta se trabajó a partir de 2018, vinculando a una serie de profesionales nacionales e internacionales, logrando la aprobación de este proyecto para 2023.
Entre la diversidad de disciplinas, ¿por qué plantear un programa en Química?
Es válido reconocer que la Química es una ciencia bastante sui géneris que permite explorar una serie de escenarios y, con ello, generar importantes avances y aportes. A esto se suma que esta área ha contado con un desarrollo relevante pues se tiene como base carreras de grado en Ingeniería Química y Bioquímica y Farmacia, a las que se suma la maestría señalada. Así también es necesario destacar que la Química -como tal- no es una ciencia con gran desarrollo en Ecuador, por lo que debe aprovecharse esta ventaja competitiva y la oportunidad de fortalecer este campo que en mediano y largo plazo representa un importante aporte para el desarrollo del país, que en la actualidad mantiene su Producto Interno Bruto (PIB) a partir de actividades primarias y de servicio.
Al ser una disciplina amplia, ¿existen áreas en las que se generará especialización?
Sí, efectivamente. Tenemos varias áreas de enfoque entre las que se pueden destacar principalmente tres: la primera, alineada con la química de productos naturales, es decir aquella que se vincula con la biodiversidad y cómo a partir de esta se puede dar respuestas a ciertos problemas; la segunda, orientada a la química analítica ambiental, que permite el desarrollo de análisis químicos de muchas variables y con ello buscar alternativas para alcanzar ambientes saludables, lo que implica el tratamiento del aire, la tierra, el agua y lo que estos elementos permitan estructurar; y, finalmente, un tercer campo responde a la ciencia de materiales ya que en la actualidad estos son la punta de lanza del desarrollo de la Química y se busca nuevas propiedades y beneficios para aportar en diferentes sectores productivos.
¿Cuál será el aporte de este programa a nivel de territorio?
Ecuador requiere la concepción y desarrollo de un modelo sostenible en materia de producción y economía. Las actividades actuales se enfocan en el sector primario y de servicios, pero no se avanza hacia la potencialidad del país pues, lo que se vende, se vende sin transformar. El doctorado en Química justamente busca mecanismos y soluciones para desarrollar al sector secundario, partiendo del conocimiento de lo que se tiene y, consecuentemente, la exploración de nuevas alternativas orientadas al sector industrial. En definitiva, y esa ha sido también parte de nuestra apuesta, al final no se trata solo de estudiar las cosas por estudiarlas, sino siempre ver la aplicabilidad y los impactos que se puedan concretar.
Es de gran interés contar con estos programas. Coméntenos detalles en cuanto a su vigencia.
Este programa entra en vigor en 2024 y tendrá una duración de cuatro años, los cuales serán aprovechados para la formación teórica y práctica.
Para ingresar a esta nueva propuesta de formación, los interesados deben contar con una maestría, ya sea de investigación o profesionalizante, en el área de la Química o ciencias afines. Ellos se someterán a un proceso riguroso de validación por parte de nuestros equipos, y además rendirán un examen de ingreso que permitirá constatar su nivel de aptitud para el programa. Es importante destacar que en el proceso se incluye un nivel propedéutico que tiene la finalidad de fortalecer las capacidades necesarias que se identifiquen. Es una nivelación para iniciar el doctorado.
¿Y en qué modalidad se va a llevar a cabo?
El doctorado en Química es en su totalidad presencial, es decir, el estudiante tiene que asegurar un número de horas de clase y, sobre todo, de investigación. En este sentido las clases se han destinado para el primer año y, posterior a ello, el segundo año se dedicará a la investigación, y el tercero y cuarto se disponen exclusivamente para la generación de los productos de investigación que, apuntamos, respondan a las necesidades actuales.
Realmente nosotros queremos que el doctorado pueda dar respuestas a través de protección intelectual, de patentes, de aplicación tecnológica, de distintas formas y productos llevados a la aplicación.
A través de la oferta de su doctorado en Química, la UTPL busca generar oportunidades de colaboración con diferentes entidades del país como centros de investigación, universidades, empresas, entre otros actores de esta área.
Kruzkaya Ordóñez. El pronóstico de la recuperación económica mundial, según los datos del Fondo Monetario Internacional publicados en el 2023, es lento y con divergencias regionales y poco margen para errores de política. Con el escenario mundial trazado, el investigador Daniel Maldonado, experto en Economía Urbana y Regional, señala que entre los desafíos más importantes que tiene el Gobierno ecuatoriano está el relacionado con la orientación económica del país y que va en concordancia con las demandas sociales. Sin embargo, uno de los factores que está limitando el desarrollo social es la inseguridad, que se ha convertido en un problema estructural con repercusiones económicas fuertes.
El hecho de que se han introducido mafias y grupos de delincuencia organizada a las estructuras institucionales del país ha provocado quela economía en algunas ciudades que son consideradas polos de desarrollo se contraiga. Existen pérdidas económicas y desaceleración económica. Por ejemplo, la provincia de Esmeraldas, en la que el turismo es una de sus actividades principales, vio fluctuar sus tasas de ocupación y capacidad sin superar el 50% durante el año anterior. Los promotores turísticos, la asociatividad y las autoridades están haciendo su máximo esfuerzo por conseguir algo de recursos y reactivar el sector. Lo mismo sucede con otras ciudades de la costa ecuatoriana. Por lo tanto, se requiere que el Gobierno se concentre en bajar el nivel de inseguridad que existe en Ecuador. El año 2023 el país terminó siendo, según el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO), uno de los territorios más inseguros y violentos de Latinoamérica, superando las 35 muertes violentas por cada 100.000 habitantes. Combatir este problema para crear un escenario positivo y de tranquilidad para los agentes económicos es el reto.
El segundo aspecto que el Gobierno debe considerar y evaluar es el fiscal, es decir, ¿cómo va a financiar y obtener los recursos para atender el presupuesto para el año 2024?
El primer paso que el Gobierno catalogó como positivo es la reforma tributaria aprobada por la Asamblea Nacional, denominada Ley de Eficiencia Económica y de Generación de Empleo que entró en vigor el 20 de diciembre de 2024 y con la se espera una recaudación de USD 832 millones en el transcurso de 2024, recursos que le permitirá, al menos en los primeros meses, solventar las necesidades de financiamiento.
Sin embargo, pese a esta reforma, este escenario es favorable solo en el corto tiempo, asegura Maldonado. En el tema fiscal además se analizan los subsidios a los combustibles que si bien han beneficiado a sectores que no requieren esta ayuda estatal, suspenderlos causaría un impacto en la población, denotándose el alza de precios en productos de primera necesidad y posibles especulaciones. Asimismo, se analiza la venta anticipada de petróleo que le generaría 1.200 millones de dólares. Esta recaudación principalmente se destinaría a los salarios que corresponden al aparato burocrático del Gobierno central. Reinaldo Armijos, gerente de Petroecuador “anunció la venta anticipada de petróleo por coyuntura del mercado el objetivo, colocar 11,1 millones de barriles”
Mientras estas acciones de recaudación se implementan, “hay que recordar que somos un país altamente dependiente de los recursos provenientes del petróleo, y hay una situación que pone en jaque al país, como es el cierre del bloque ITT, tomando en cuenta que, según la revista América Economía el bloque produce unos 57.000 barriles diarios de petróleo, es decir, un 14% de la producción nacional. La Corte Constitucional dio un año de plazo para el cierre del bloque, lo que significará al Estado gastos iniciales de desmantelamiento por 600 millones de dólares y dejar de percibir unos 1.200 millones de dólares en ingresos anuales”.
Otro de los ajustes económicos que plantea el Gobierno es entregar bienes inmuebles a los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) con el objetivo de saldar deudas. Estas acciones no son alentadoras, asegura Maldonado, porque se requiere recursos para mantenerlos y activarlos, pero, sobre todo, los GAD tienen urgentes necesidades de liquidez, lo que no se generará en el presente inmediato con esta acción.
El gobierno calculó que hasta el cierre del año pasado, el déficit fiscal superó los 5 mil millones de dólares, por lo que, según Maldonado debería plantearse un cobro efectivo de las obligaciones que mantienen en firme los más grandes deudores, en lo posible recuperación de capital que corresponde a deudas que están vigentes y hacerlas efectivas estableciendo planes de pago que inicien en el transcurso del año 2024.
Estas son medidas temporales pero urgentes para la economía ecuatoriana. Hay que pensar en cambios estructurales a largo plazolos cuales, para Maldonado, requieren pensar en un Estado eficiente y eficaz, para lo cual la utilización de recursos públicos debe priorizar la inversión en educación, en aspectos como la calidad de todo el sistema; la alimentación para los educandos; el mantenimiento de infraestructura educativa; y conectividad para la educación. A esto se debe sumar el ámbito de la salud con un enfoque integral: preventivo, educación para la salud, infraestructura, personal, dotación de medicinas, etc., aspectos muy importantes que deben ser entendidos como inversión, no como gasto, porque las buenas condiciones generan una proyección humana positiva, contrarrestando la posibilidad de que la delincuencia vea espacios desatendidos para ampliarse.
Nuestra economía y factores externos
Existen factores externos que pueden mejorar o afectar de forma negativa a la economía ecuatoriana, y precisamente uno de los indicadores de la desaceleración es la economía China, la cual tiene implicaciones globales y que ha visto desaceleración en el sector inmobiliario, uno de los más importantes del país asiático. Esta situación incide en la actividad productiva de Ecuador al disminuirse las compras externas, afectando al sector exportador, agrega Maldonado.
En Latinoamérica se analiza los temas políticos en relación con acuerdos o bloques comerciales, lo que debe interesar a Ecuador y trabajar para mantener las mismas relaciones con sus socios principales, como Estados Unidos, China, Europa y los vecinos Colombia y Perú. En definitiva, Ecuador está muy expuesto a factores externos, por lo que se necesita atender, estructurar y retomar de forma anticipada un plan de desarrollo para evitar un costo alto de atención improvisada y necesidades de financiamiento con verdaderas expectativas de desarrollo.
El presidente Daniel Noboa está impulsando el acuerdo comercial con China y la Asamblea Nacional deberá aprobar los acuerdos firmados en el Gobierno anterior con China y Costa Rica. Queda pendiente el tratado oficial con Corea del Sur, que tuvo una firma simbólica, y cuyo texto debe ser enviado a la Corte Constitucional.
Recomendaciones desde la academia
Desde el ámbito de la Administración Pública se denota escaso entendimiento de la importancia y la necesidad de la planificación. En los últimos períodos de Gobierno se perdió el horizonte de la planificación a escala nacional, la cual involucraba temas de sectores estratégicos, de la ruralidad, de atención a los derechos de las personas, en definitiva, de un proceso hacia una visión de desarrollo. En el último Gobierno de Guillermo Lasso, fueron más evidentes las falencias en planificación que no condujeron a nada, agrega Maldonado. Y esta situación también se observa al interior del país, es decir, “en algunos territorios la planificación es un mero requisito y, obviamente, al no tener la importancia debida no se sabe qué recursos se requieren, se aplazan obras, intervenciones, proyectos, etc. El país ha perdido lamentablemente este concepto de planificar, de proyectarnos a un estado de bienestar armónico, de desarrollo como Ecuador y, en función de eso, establecer medidas y políticas económicas y sociales, de atender las necesidades”.
Lo que está haciendo Ecuador ante “la necesidad de financiamiento, por un lado, y los gastos sin mayor proyección, por otro,” se traduce en “endeudarse más” en una economía que lamentablemente no ha invertido y en la que la inversión pública es plenamente marginal. La inversión es de menor cuantía y de menor impacto en la población.
Por lo tanto, la Administración Pública y su gestión se debe entender como la estructura que sostenga y proyecte en el tiempo la capacidad de respuesta oportuna ante posibles escenarios. Y parece que los temas económicos y sociales se los está atendiendo conforme se presentan, dando respuestas plenamente temporales. No hay una proyección como país, lo que lamentablemente provoca que no tengamos buenas previsiones para lo que se viene al menos en este año.
La protección de datos e Inteligencia Artificial (IA) se relacionan con el uso de datos personales. Por ello, surge la preocupación y la interrogante: ¿cómo se utilizan los datos para el desarrollo de la IA? A esto se suman cuestiones relativas a la protección, el respeto a los derechos humanos y los marcos normativos implementados y aplicados en los ordenamientos jurídicos de los estados. En este sentido, la Red Iberoamericana de Protección de Datos señaló en el año 2019 que “la regulación no solo tiene en cuenta los intereses del titular del dato, sino que también reconoce la necesidad de los datos para diversas actividades lícitas, legítimas y de interés general”. En todo caso, en abril de 2023, la Carta Iberoamericana de Principios de Derechos en Entornos Digitales ha advertido que “la innovación tecnológica y los nuevos desarrollos tecnológicos y científicos, tales como la Inteligencia Artificial, neurotecnologías o computación cuántica, entre otros, suponen retos que deben abordarse garantizando los derechos de las personas”.
Por ello, las reglas que se incorporen en cada Estado deben garantizar un adecuado uso y tratamiento de los datos para evitar abusos que vulneren los derechos de los titulares. En este contexto nacen las preguntas: ¿estamos realmente protegidos? ¿en qué medida la IA puede ser utilizada para vulnerar estos derechos? y ¿cómo proteger los datos personales en el tiempo actual?
Derechos de protección de datos y desafíos de la IA
Para Luis Ordóñez, docente investigador de la UTPL, especialista en Derechos Digitales y Protección de Datos, que es justamente el nombre del grupo de investigación que dirige y estudia estos temas, indica que es necesario conocer y entender cuáles son las facultades de control que se desprenden del derecho fundamental a la protección de datos personales. Inicialmente, dichas facultades estaban enmarcadas en los denominados derechos ARCO: Acceso, Rectificación, Cancelación, y Oposición, los cuales permiten que los titulares de la información personal puedan controlar y decidir sobre sus datos frente al tratamiento que realiza una institución pública o privada cuando la información sea incorrecta, inexacta o vulnere un derecho o una libertad.
Sin embargo, con la evolución de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, estas facultades de control han llegado a denominarse derechos ARCO +, incorporando otras facultades relacionadas con el derecho a la portabilidad de los datos y el derecho a no ser objeto de decisiones individuales automatizadas, permitiendo en este último caso ejercer un control de los datos a partir del uso y aplicación de la IA.
Responsabilidad en el tratamiento de datos personales
Si bien los titulares poseen los derechos de controlar sus datos, desde otra perspectiva emerge la importancia de la concientización para entregar y monitorear nuestra propia información. En todo caso, frente al tratamiento de datos realizado por terceros, también debe entenderse que existen obligaciones para proteger la información, particularmente de forma ética u observando normas deontológicas. Así, tanto los responsables como los encargados del tratamiento de datos deben conocer los límites que tienen. Todo ello redunda en la importancia de saber qué datos debo o no compartir y, en suma, los riesgos que implica proporcionar información personal sensible como el número de identificación, condición socioeconómica, estado de salud o condición de género.
Ante lo expuesto, Luis Ordóñez señala que la doctrina y la jurisprudencia internacional han catalogado al derecho fundamental de protección de datos personales como un instituto de garantías para la defensa de otros derechos. Entre ellos, la intimidad, la privacidad, la imagen, la identidad, la libertad de expresión, el honor, la dignidad o el desarrollo de la personalidad.
Legislación y educación en protección de datos en Ecuador
En Ecuador, para garantizar los derechos de los titulares de los datos personales, en mayo de 2021 se promulgó la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales. No obstante, en lo que se refiere al régimen de sanciones, este entró en vigor en mayo de 2023.
Ahora bien, conforme a lo resaltado en líneas anteriores, dicha Ley promueve la construcción de una cultura de protección de datos, sustentada en el derecho a la educación digital. Así, con estricto apego al respeto de la dignidad humana y de la integridad de las personas, se pretende generar entornos digitales seguros y equilibrados, basados sobre procesos de alfabetización. Sin duda, esto no solamente afecta a la labor de las instituciones educativas. En este ámbito, también cumplen un papel relevante los padres, las familias y la sociedad en general.
La Ley Orgánica de Protección de Datos Personales es sin duda una norma jurídica que respalda a las personas, pero parece que aquello no es suficiente. Las intromisiones ilegítimas en la vida privada de las personas a partir de tratamientos ilícitos se siguen presentando, y más aún con el desarrollo de la IA. Un caso reciente que relata el experto Luis Ordóñez se dio “en la comunidad autónoma de Extremadura en España, donde adolescentes entre 12 y 14 años utilizaron inteligencia artificial para crear desnudos de mujeres adolescentes, compañeras dentro de una institución educativa”. La denuncia pública se difundió en diario El País el 18 de septiembre de 2023”.
Esto responde a dos cuestiones. En primer lugar, al desarrollo de tecnologías emergentes, que es ineludible. No podemos escapar al desarrollo tecnológico, pero, a la vez, recalcamos la importancia de la educación digital y de entender que existen límites en el ciberespacio.
Analizando el caso expuesto, las fotografías de desnudos creadas con IA son imágenes irreales obtenidas de estas herramientas en las cuales el cuerpo desnudo es falso, pero la imagen o el rostro de las mujeres adolescentes es real. En este caso actúa el derecho fundamental a la protección de datos personales porque este protege en sí mismo a los datos personales. Desde esta perspectiva advertimos que un dato personal es todo aquello que nos identifica o hace identificables. Una imagen o el rostro de una persona constituye un dato personal.
En Ecuador existe la sentencia 2064 de la Corte Constitucional “Habeas data para impedir la divulgación de fotos íntimas”, en la cual se analiza las violaciones a la intimidad y privacidad a partir de intromisiones ilegítimas. En este plano, el desarrollo de tecnologías o tratamientos automatizados tienen que mirarse con mucho cuidado y, aún más, si hablamos de inteligencia artificial.
Particularmente, en el área de delitos informáticos, especial interés tiene el estudio de fraudes informáticos que se producen con la información expuesta por usuarios o por terceros en plataformas digitales o redes sociales, y que los ciberdelincuentes utilizan para suplantar la identidad de una persona a través de cualquier medio digital. Hay que tomar en cuenta que la suplantación de identidad se disparó más durante la pandemia, y en los casos denunciados en la Fiscalía se logró determinar responsabilidades.
Derecho penal informático y delitos en el entorno digital
Desde la perspectiva del Derecho Penal Informático interesa al grupo de investigación conductas relacionadas con el Grooming, descrito en el artículo 173 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) que sanciona el delito de contacto con finalidad sexual con menores de 18 años por medios electrónicos. Los delincuentes fingen ser menores de edad (suplantación de identidad) y se contactan con menores, principalmente por redes sociales, con fines sexuales. Además, dentro de esta línea, también atañen las últimas reformas que entraron en vigor en agosto de 2021, por las cuales se sanciona el acoso escolar y académico conocido como ciberbullying o ciberacoso.
Para conocer la incidencia del ciberacoso, el Grupo de Investigación de Derechos Digitales y Protección de Datos Personales está ejecutando un proyecto integrador, de investigación y vinculación con la colectividad, denominado “El ciberacoso en las comunidades de aprendizaje”. Para este fin, se ha incorporado las precisiones que realiza la Corte Constitucional del Ecuador en la sentencia 456 que refiere a “La justicia restaurativa y derecho al debido proceso en contextos educativos / sexting” y que se aplicó en el caso de una estudiante que reenvió fotos íntimas de una compañera del colegio desde su teléfono y que fue sancionada con la suspensión y retiro de su dispositivo. Según Ordóñez esto encaja perfectamente con las últimas prácticas que no solamente se dieron con el caso de España que había referido, sino también con un caso en nuestro país en un colegio ubicado en Quito en el cual un grupo de estudiantes a través del uso de inteligencia artificial crearon desnudos y los compartieron.
El proyecto en sí tiene por objeto analizar a profundidad la naturaleza del sexting como una práctica que eventualmente puede llegar a afectar la protección de datos personales y la vida privada de los adolescentes. La investigación tiene un tiempo de ejecución de dos años, al término de lo cual se dará a conocer resultados.