¿Cómo se gobierna un país emocionalmente dividido?

La polarización política no es un fenómeno exclusivo de un país en concreto. Tampoco se limita al enfrentamiento entre ideologías clásicas como la Izquierda y la Derecha. Hoy, la polarización se ha convertido en un rasgo estructural del mundo contemporáneo. Según el informe Perceptions of Democracy de International IDEA (2024), en 11 de 19 países analizados menos de la mitad de la población cree que las elecciones recientes fueron libres y justas, inclusive en democracias consolidadas como Estados Unidos o Taiwán. 

Según el Latinobarómetro 2024, en Latinoamérica el sistema de partidos está gravemente erosionado: el 70 % de la población cree que “los partidos no representan a la ciudadanía”. Además, 27 presidentes en 10 países abandonaron el poder antes de concluir su mandato desde 1979, y 24 mandatarios han sido condenados o acusados por corrupción, minando la confianza en las élites políticas. Ecuador está entre los países con mayor rotación presidencial en la región, con cinco presidentes que no concluyeron su mandato.

En este contexto, la polarización no solo es ideológica o mediática, sino también emocional y estructural: esto se refleja en la frustración con las instituciones, el pesimismo sobre el futuro nacional y la demanda de soluciones inmediatas, incluso si estas comprometen principios democráticos.

En Ecuador, el desencanto ciudadano es profundo. Solo la mitad de los ciudadanos apoya abiertamente la democracia, aunque ocho de cada diez ecuatorianos no están satisfechos con su funcionamiento. A esto se suma que Ecuador se encuentra entre los países con mayor percepción de inseguridad (violencia, narcotráfico, violencia doméstica). Estas cifras reflejan una sociedad frustrada con su clase política, insegura frente al futuro y cada vez más abierta a “salidas rápidas” que, en el fondo, podrían comprometer sus libertades.

Democracias fatigadas: la tentación autoritaria en tiempos de crisis

Para Santiago Pérez Samaniego, director de la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UTPL, hablar de polarización política implica reconocer una “creciente división dentro del entorno social, relacionada con posturas ideológicas opuestas, lo que dificulta el consenso y compromete la gobernabilidad efectiva de un Estado”. Esta división, dice, ha ido más allá de lo ideológico y se ha ligado peligrosamente a liderazgos personalistas, prácticas populistas y desconfianza institucional.

La política, recuerda, “debería ser un proceso de resolución de conflictos sociales a través del diálogo, la negociación y la construcción de consensos”. Sin embargo, hoy vemos lo contrario: bloqueos sistemáticos, discursos incendiarios y estrategias basadas en la confrontación emocional.

La polarización no es solo un problema ecuatoriano. Santiago lo ubica dentro de un proceso más amplio: “Desde la caída del Muro de Berlín y el fin del mundo bipolar, se impuso un modelo democrático liberal como único camino. Pero el mundo no es unipolar: hoy vivimos en un escenario multipolar con nuevas potencias y conflictos cruzados”.

En la primera vuelta, casi el 90% de los votos se polarizó en dos grandes bloques antagónicos, reflejando una sociedad profundamente dividida. Familias, compañeros de trabajo y ciudadanos defendieron posiciones enfrentadas en un ambiente de desconfianza, campañas sucias y descalificaciones.

Santiago Pérez, director de la Carrera Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UTPL

En América Latina, esto ha dado lugar a una generación de líderes —de Derecha e Izquierda— que capitalizan el descontento ciudadano: Bolsonaro, Kirchner, Bukele, Maduro, Correa, Milei. “El populismo y el autoritarismo han encontrado terreno fértil en sociedades fracturadas”, advierte Santiago. Y Ecuador no escapa de esa lógica con elecciones marcadas por enfrentamientos, donde sentimientos como el orgullo, la esperanza, el odio o el desprecio moldean la manera en que los ciudadanos sienten y actúan políticamente: redes sociales como campos de batalla, instituciones debilitadas y promesas mágicas para problemas estructurales.

Uno de los datos más preocupantes viene del aumento de ecuatorianos que estaría dispuesto a aceptar un régimen no democrático si es que resuelve los problemas del país. El 61 % de los ciudadanos dice estar de acuerdo con la afirmación: “No me importaría que un Gobierno no democrático llegara al poder si resuelve los problemas”.

Este porcentaje es uno de los más altos de América Latina, solo por debajo de Paraguay (70 %), Guatemala (67 %), y El Salvador (62 %). Además, el promedio regional también es alto: el 53 % de los latinoamericanos comparte esta postura, lo que indica una tendencia generalizada hacia la aceptación de soluciones autoritarias ante contextos de crisis.

Para Santiago, eso evidencia una grave pérdida de fe en la democracia. “Muchas personas ya no creen que la democracia funcione. Buscan soluciones drásticas e inmediatas, aunque eso implique sacrificar libertades”.

Esto crea el escenario perfecto para el surgimiento de liderazgos caudillistas, que ofrecen respuestas simples a crisis complejas. “Las nuevas autocracias no llegan con tanques, sino con votos. Y una vez en el poder, se comen las instituciones desde dentro”, explica, refiriéndose a los llamados regímenes electo-autoritarios.

Frente a ese contexto, la pregunta es inevitable: ¿cómo se puede gobernar un país dividido? Santiago cree que hay salidas, pero no son fáciles. “Necesitamos operadores políticos técnicos, que no estén tatuados con una bandera partidista, sino que busquen soluciones reales desde la negociación”, afirma.

También señala la urgencia de tener una política de Estado que trascienda los ciclos electorales. “No puede ser que cada nuevo Gobierno destruya lo anterior. Necesitamos planificación a largo plazo. ¿Por qué no tenemos un Plan Ecuador 2040?”.

Pero incluso con planificación, los desafíos persisten. En un contexto polarizado, hasta los temas comunes como el cambio climático, el acceso al agua o la seguridad se vuelven ideológicos. Si lo menciona “el otro”, se rechaza automáticamente.

De lo político a lo emocional: el siguiente nivel de la fractura

La polarización no se queda en lo institucional. Tiene una dimensión más íntima, más cotidiana, más visceral. Cuando el desacuerdo político se convierte en rechazo emocional y, cuando no solo pensamos diferente, sino que nos odiamos por ello, entramos en el terreno de la polarización afectiva.

Los investigadores Iyengar y Westwood afirman que la polarización emocional no es solo que pensemos distinto, sino que “empecemos a odiar al otro grupo, a desconfiar de él, a desear que pierda, inclusive si eso afecta al país entero”.

Aranzazu Cisneros, docente del Departamento de Psicología de la UTPL, lo explica con claridad: “Cuando discrepamos con alguien, ya no solo atacamos sus ideas sino a la persona misma. Eso genera un problema muy grave”. El desacuerdo se vuelve amenaza y eso dispara nuestras alarmas emocionales más primitivas.

La Psicología tiene mucho que decir aquí. Somos seres sociales que buscamos pertenecer. Como explica Aranzazu, “ese sentido de pertenencia nos da seguridad” y, por eso, cuando alguien ataca nuestras ideas lo sentimos como un ataque personal. Nuestro cerebro, diseñado para sobrevivir en tribus, reacciona al desacuerdo con miedo o rabia, “no entiende que ya no estamos en una situación en la que tenemos entornos amenazantes de muerte”. Es lo que ella llama el “cerebro primitivo”: rápido, emocional, impulsivo. No busca entender, sino protegerse. 

Si la polarización afectiva escala, puede llegar a su forma más extrema: la deshumanización. Lo explica Aranzazu con preocupación: “El siguiente paso tras la polarización afectiva puede ser la deshumanización cuando dejamos de ver al otro como un igual”. Cuando deshumanizamos estamos más dispuestos a justificar agresiones, censura, exclusión e incluso violencia física. La política ya no es un desacuerdo, se vuelve una guerra moral.

Somos seres sociales, necesitamos identidad y pertenencia para sentirnos seguros. Cuando eres parte de un entorno polarizado, sólo te rodeas de personas que ratifican que ser quién eres es lo adecuado.

Aranzazu Cisneros, docente del Departamento de Psicología de la UTPL

En este panorama, las redes sociales no ayudan, sino que más bien potencian todo lo anterior. Los algoritmos premian la indignación, la polémica, los extremos. Y muchas veces, como señala Aranzazu, “hemos delegado en la tecnología el crecimiento de las nuevas generaciones”, dejando que su desarrollo emocional y social se forme en espacios donde no hay escucha, ni matices, ni pausa.

¿Y cómo salimos de este ciclo? La solución no está solo en la política, sino en la educación emocional y cognitiva. Para Aranzazu es clave enseñar desde la infancia que “un problema puede tener muchas soluciones, no solo una correcta”. Y eso se entrena con empatía, con contacto humano y con entornos donde equivocarse no sea un pecado, sino una oportunidad para aprender.

Después de este recorrido por las raíces políticas y emocionales de la polarización, quizás no podamos erradicarla totalmente, porque siempre habrá diferencias legítimas, pero sí podemos evitar que esas diferencias se conviertan en trincheras irreconciliables.

La polarización extrema amenaza a la democracia como sistema político y también a la convivencia como forma de vida compartida. Si dejamos de escucharnos, de respetarnos, de ver al otro como un igual, lo que está en juego no es solo el poder: es nuestra salud emocional colectiva y la posibilidad de un futuro común.

Frente a un mundo cada vez más dividido, humanizar el desacuerdo puede ser el acto más urgente y transformador.

El caso Ahorita, innovación financiera con sello lojano

La aplicación Ahorita del Banco de Loja se posiciona como un producto financiero digital innovador con rostro social, siendo un ejemplo de cómo la tecnología no debe ser necesariamente disruptiva para ser transformadora. Al contrario, se adapta a las realidades culturales, económicas y sociales del territorio, su impacto puede ser más profundo y duradero.

La transformación digital reconfigura a las industrias a un ritmo vertiginoso, y en este reto se integra la región sur de Ecuador, específicamente la ciudad de Loja, que en el año 2022 se sometió a una medición digital. Los indicadores demostraron que ha evolucionado muchísimo y que tiene un nivel de cuatro sobre cinco en la escala mundial, como lo indicó la ministra de Telecomunicaciones de ese entonces, Vianna Maino.

En este contexto, el Banco de Loja trabajó en la implementación de la aplicación “Ahorita”, una innovación bancaria para pagos digitales, diseñada para fomentar la inclusión financiera y la modernización del comercio local. Esta iniciativa no solo ha modificado los hábitos financieros de miles de ciudadanos, sino que también plantea un modelo replicable para otras regiones con características similares.

Este producto nace por el interés del Banco de Loja (entidad financiera con sede en Loja y cobertura regional) de sistematizar la evolución de su innovadora aplicación [CC1] tras haber sido galardonado con el premio Oro de los Fintech Américas en la categoría “Billetera y Medios de Pago”.

Motivados por esta experiencia y su potencial formativo, un equipo de profesores de la UTPL decidió documentar el caso siguiendo la metodología de Harvard Business Education, considerada una de las universidades más prestigiosas para la enseñanza empresarial en el mundo.

Así, Miguel Ángel Peñarreta, Reinaldo Armas y Paulo Carrión, profesores investigadores de las carreras de Finanzas y Economía de la UTPL, asumieron la tarea de transformar una experiencia empresarial en un estudio de caso que permita contar con un recurso didáctico de alta calidad. “Queríamos que nuestros estudiantes vivieran la experiencia como si fueran protagonistas de esta historia de transformación”, señalaron los autores del caso.

Hoy Loja es un caso de éxito: una región con conectividad limitada logró reducir drásticamente el uso del efectivo en tan solo seis meses.

Miguel Ángel Peñarreta, docente del Departamento de Ciencias Empresariales de la UTPL

Para el proceso de construcción del caso se utilizaron datos estadísticos públicos y privados gracias a un acuerdo de confidencialidad con el Banco de Loja. Peñarreta detalla que, por otra parte, se realizaron entrevistas, focus groups y talleres con los equipos internos del banco. Esta sinergia permitió que los investigadores comprendan la creación y evolución de la aplicación “Ahorita” y queexploren los factores que facilitaron su adopción en una región marcada por ciertas características culturales, demográficas y tecnológicas que limitan la penetración de este tipo de tecnologías, especialmente en las zonas rurales.

Entre agosto de 2023 y junio de 2024, el uso de la App Ahorita se disparó en dos cadenas lojanas. En Zerimar, las transacciones mensuales crecieron de 40 a 7.010, y el monto procesado pasó de $580,82 a $123.693,15 dólares. En Farmacias Cuxibamba, el salto fue aún mayor: de 23 a 8.018 transacciones mensuales, pasó de un volumen de $228,57 a $120.829,12 dólares. Este crecimiento refleja la rápida adopción de pagos digitales y el avance de la inclusión financiera en la región.

Para la construcción del documento final, tras recibir retroalimentación de expertos en metodología de casos, adaptaron el texto para hacerlo más narrativo, dinámico y alineado con los estándares de Harvard, enfocándose en situar al lector o al estudiante dentro de los dilemas y decisiones vividas durante el proceso de innovación.

El sur de Ecuador presenta un ecosistema financiero único. A diferencia de otras regiones más desarrolladas, como Quito o Guayaquil, donde la competencia bancaria es intensa, Loja y sus alrededores están dominados por pocos bancos locales y una vasta red de cooperativas de ahorro y crédito. Además, la infraestructura tecnológica, especialmente la cobertura de Internet, es relativamente deficiente en algunos sectores.

Estos factores, que a priori podrían parecer obstáculos, fueron aprovechados inteligentemente en el caso del App Ahorita. La aplicación no solo debía ser funcional, sino también confiable, sencilla y capaz de operar en condiciones de conectividad inestable. Uno de los desafíos más grandes era romper la desconfianza histórica hacia los pagos digitales. Fracasos anteriores de plataformas similares dejaron cicatrices en la percepción pública y muchas personas temían que los pagos no fueran registrados correctamente, que se perdieran transferencias o que se produjeran fraudes.

El éxito de la App Ahorita se explica en gran medida por su diseño centrado en la confianza. Cada transacción realizada mediante la aplicación genera de forma inmediata una confirmación tanto vía SMS como por correo electrónico, garantizando al usuario la certeza del proceso. Esta inmediatez en la verificación de las operaciones fue fundamental para consolidar la adopción masiva entre usuarios y pequeños comerciantes.

Adicionalmente, el Banco de Loja desplegó una estrategia de comunicación efectiva, apoyada en su sólida presencia de marca en la región. Esto permitió superar una de las principales barreras, como la resistencia al cambio en comunidades donde la tradición tiene un arraigo muy importante.

Otro elemento decisivo en el éxito de “Ahorita” fue la conexión emocional con la identidad cultural local. El nombre de la aplicación no es casual: “Ahorita” evoca inmediatez, cercanía y familiaridad, valores profundamente arraigados en el habla y la cultura popular lojana.

El símbolo asociado a la aplicación es una chancleta, emblema humorístico de la crianza tradicional, lo cual reforzó esta conexión cultural. Esta estrategia de branding permitió que el producto no fuera percibido como una imposición tecnológica extranjera, sino como una herramienta propia, cercana y amigable.

Por otro lado, el lanzamiento de “Ahorita” no fue improvisado. Aprovechando eventos de alta concurrencia como la Feria de Loja que se efectúa cada septiembre, el Banco de Loja realizó demostraciones públicas, concursos y actividades promocionales que incentivaban el uso de la aplicación.

Además, se establecieron alianzas estratégicas con cadenas comerciales locales, como Zerimar y Farmacias Cuxibamba, para garantizar que estos negocios reconocidos en Loja aceptaran un nuevo método de pago. Esta estrategia de efecto red, en la que mientras más personas y comercios adoptan el sistema más valioso se vuelve para todos, al final resultó ser un acierto.

En apenas seis meses, la aplicación logró reducir significativamente el uso de dinero en efectivo en varias zonas de la región, facilitando transacciones más seguras y rápidas.

Para los pequeños comerciantes, “Ahorita” representó un cambio radical. Aquellos que tradicionalmente manejaban efectivo comenzaron a beneficiarse de reportes de ventas digitales, acceso a microcréditos y una mejor planificación financiera basada en datos reales.

Uno de los hallazgos más interesantes del estudio de caso es cómo “Ahorita” facilitó la entrada al sistema financiero formal de cientos de pequeños negocios que antes operaban al margen del mismo. Esto tiene implicaciones profundas para la inclusión financiera y el desarrollo económico de la región.

Además, se observó que la adopción de “Ahorita” fue particularmente rápida entre los jóvenes, quienes encontraron en la aplicación una forma práctica y moderna de manejar sus finanzas personales.

Miguel Ángel Peñarreta indicó que con “Ahorita” la digitalización de las transacciones, al tiempo que beneficia a los usuarios, también ofrece al Banco de Loja una oportunidad para diseñar nuevos servicios que mejoren la experiencia de sus clientes con la plataforma de pagos digitales.

El equipo de investigación plantea que en una próxima fase se puede medir de forma precisa el impacto de la aplicación en la región. Para ello, se plantean estas preguntas: ¿cuántas personas han sido bancarizadas gracias a la aplicación? ¿Cómo ha cambiado el consumo en la región? ¿Qué nuevas oportunidades de negocio han surgido? ¿Cómo se transformó el ecosistema financiero de la región?

Aunque el impacto del “Ahorita” es innegable, el equipo reconoce que aún existen retos importantes. Por un lado, expandir la cobertura a zonas rurales más alejadas, donde la conectividad es todavía deficiente. Por otro lado, asegurar que los usuarios como adultos mayores, menos familiarizados con la tecnología, también se beneficien de la plataforma.

Asimismo, es fundamental seguir fortaleciendo los mecanismos de seguridad digital para proteger a los usuarios frente a potenciales amenazas cibernéticas, especialmente ahora que el uso de las aplicaciones de pagos móviles se ha intensificado.

Peñarreta concluye que este caso demuestra la importancia del trabajo colaborativo entre el sector privado y la academia para generar conocimiento aplicado para la enseñanza y para contribuir al desarrollo regional.

¿Qué hace que una taza de café huela tan bien?

El café es mucho más que una bebida: es una experiencia sensorial. Su aroma es, sin duda, uno de los principales atributos que conquista a millones de personas cada día. Pero ¿de dónde proviene ese olor tan característico? La respuesta está en los compuestos volátiles, unas diminutas moléculas que se evaporan con facilidad y viajan por el aire.

Estos compuestos se forman principalmente durante el tueste del grano de café, un proceso esencial para definir el sabor, el color y el aroma. Dependiendo del nivel de tueste, que puede ir de muy claro a muy oscuro, se activan diferentes reacciones químicas, como la reacción de Maillard y la caramelización, que transforman los azúcares y aminoácidos presentes en el grano.

Un estudio reciente desarrollado por Andrea M. Obando y Jorge G. Figueroa, del Departamento de Química de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), analizó en detalle cómo varía este perfil aromático según el nivel de tostado. El trabajo, publicado en la revista Molecules, evalúa el aroma del café usando estándares internacionales de tueste propuestos por la Specialty Coffee Association (SCA).

Utilizando diversos métodos, los investigadores identificaron 74 compuestos volátiles. Sin embargo, solo 25 de ellos fueron considerados aroma-activos, es decir, verdaderamente responsables del olor que percibimos en el café.

Este estudio confirma que cada nivel de tueste activa diferentes reacciones químicas que dan lugar a compuestos específicos, con aromas que pueden ir desde lo vegetal y suave, hasta lo dulce y complejo, o incluso desagradable si se excede el calor. 

El nivel de tueste del café no solo determina su color o sabor, sino que es clave para definir su perfil aromático, uno de los aspectos más valorados por consumidores y catadores.

Tueste muy claro

A este nivel, los granos de café tienen un color marrón claro y no muestran aceites en su superficie. El calor aplicado es mínimo, por lo que se generan pocos compuestos volátiles y con baja intensidad aromática. Los principales compuestos identificados son el 2,5-dimetilpirazina (aroma suave a café tostado) y el 2-furanmetanol (nota vegetal). El perfil aromático general es verde, tenue y poco complejo, sin desarrollar aún los aromas agradables propios del café de especialidad.

Tueste claro

El café comienza a desarrollar una mayor cantidad de compuestos aroma-activos. Destacan pirazinas como la 2-etil-3-metilpirazina y la 3-etil-2,5-dimetilpirazina, que aportan aromas agradables a nuez tostada y frutos secos. También se identifica el 2-furfuril-5-metilfurano, con una nota vegetal más intensa. Aunque más aromático que el tueste muy claro, este nivel todavía no alcanza la complejidad del tueste medio, pero ofrece un perfil suave, limpio y más expresivo.

Tueste medio

Este nivel alcanzó la mayor concentración e intensidad de compuestos agradables, convirtiéndose en el punto óptimo para el aroma del café. Se destacaron notas a caramelo (4-hidroxi-2,5-dimetil-3(2H)-furanona), avellana tostada y pan (2-etil-6-metilpirazina y etilpirazina), y dulce cremoso (2,3-pentanodiona). Además, se descubrió por primera vez un compuesto con intenso aroma a grosella negra. Los análisis estadísticos confirmaron que el tueste medio ofrece el mejor equilibrio entre complejidad y calidad aromática.

Tueste oscuro

En este nivel, el exceso de calor quema los azúcares y degrada los compuestos aromáticos agradables, generando sustancias con olores indeseables. Se identificaron compuestos como el furfuril formato y el 4-metiltiazol (con notas ácidas y azufrosas), el 2-acetil-5-metilfurano (aroma a quemado fuerte) y un compuesto no identificado con olor a papa podrida. El resultado es un perfil con aromas desagradables como quemado, azufre, goma y putrefacción. Además, algunos de estos compuestos podrían tener efectos negativos para la salud si se consumen en exceso.

Si buscas disfrutar de una taza de café con el mejor equilibrio entre dulzura, complejidad y notas aromáticas agradables, lo más recomendable es optar por un café con tueste medio. Este nivel maximiza la presencia de compuestos aroma-activos deseables, al tiempo que garantiza una experiencia sensorial rica y armoniosa, apreciada tanto por expertos catadores como por consumidores exigentes.

Referencia:

Obando, A. M., & Figueroa, J. G. (2024). Effect of roasting level on the development of key aroma-active compounds in coffee. Molecules, 29(19), 4723. https://doi.org/10.3390/molecules29194723

VITA-D: una herramienta web para predecir la deficiencia de vitamina D

La deficiencia de vitamina D afecta a más de mil millones de personas en el mundo y se asocia a enfermedades como osteoporosis, diabetes tipo 2, obesidad y trastornos inmunológicos. En Ecuador, investigaciones locales revelan cifras preocupantes: el 94% del personal universitario en Loja presenta insuficiencia de esta vitamina. Frente a este panorama, investigadores de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) desarrollaron VITA-D, una herramienta web predictiva basada en  Inteligencia Artificial (IA).

VITA-D fue entrenada con dos bases de datos: una privada, con 465 participantes de Loja, y otra pública de FigShare, alcanzando un total de 1.065 registros. Se recolectaron variables clínicas y sociodemográficas como edad, índice de masa corporal, masa muscular, tipo de trabajo, exposición al sol, uso de protector solar y actividad física. Con esta información, se entrenaron tres modelos de aprendizaje automático: Regresión Logística, Máquinas de Vectores de Soporte (SVM) y Bosques Aleatorios (RF). Este último mostró el mejor rendimiento, con una precisión del 87,73%, y fue elegido para integrarse a la plataforma.

¿Cómo funciona?

El usuario ingresa sus datos en la interfaz de VITA-D, desarrollada con tecnologías como Django, MySQL y BootstrapStudio. El sistema analiza la información y predice si la persona tiene deficiencia de vitamina D (nivel <18 ng/mL) o niveles suficientes (≥18 ng/mL). Además, presenta un panel gráfico interactivo que muestra el nivel de riesgo, los factores que más influyen y recomendaciones útiles.

VITA-D representa una alternativa eficiente, económica y no invasiva frente a los costosos análisis sanguíneos, especialmente útil en regiones con recursos limitados. Permite monitorear a poblaciones vulnerables, optimizar decisiones clínicas y apoyar estrategias de salud pública.

Limitaciones y próximos pasos

Aunque VITA-D ha demostrado ser precisa y funcional, presenta algunas limitaciones. Su modelo se basa en una muestra geográficamente limitada y utiliza una clasificación binaria simplificada que no contempla todos los matices clínicos de la deficiencia de vitamina D. Además, no incluye variables genéticas, dietéticas o bioquímicas que podrían enriquecer la predicción. En siguientes fases, se planea ampliar la base de datos con información de otras regiones, integrar más variables relevantes y probar algoritmos avanzados para ofrecer predicciones más precisas y personalizadas.

Referencia:

Jiménez-Gaona, Y., Vivanco-Galván, O., Castillo-Malla, D., Vivanco-Gualán, I., & Díaz-Guzmán, P. (2025). VITA-D: A Radiomic Web Tool for Predicting Vitamin D Deficiency Levels. Applied Sciences, 15(4) 1798. https://doi.org/10.3390/app15041798

Innovación aplicada para purificar agua y mitigar su contaminación

La Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de la carrera de Ingeniería Ambiental y bajo el liderazgo del profesor Silvio David Aguilar Ramírez, ha desarrollado un innovador fotocatalizador cerámico capaz de descontaminar agua mediante el aprovechamiento de la radiación solar o artificial y sin adición de sustancias químicas. Este proyecto, premiado en el SUMITT CEDIA 2025 por su impacto científico y social, propone una solución eficiente y sostenible para enfrentar la creciente contaminación de los recursos hídricos.

La Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de la carrera de Ingeniería Ambiental y con el liderazgo del profesor Silvio David Aguilar Ramírez, ha desarrollado un innovador fotocatalizador cerámico capaz de descontaminar agua mediante el aprovechamiento de la radiación solar o artificial y sin adición de sustancias químicas. Este proyecto, premiado en el SUMITT CEDIA 2025, un espacio de convergencia para líderes en innovación y propiedad intelectual, de la Corporación Ecuatoriana para el Desarrollo de la Investigación y la Academia (CEDIA); por su impacto científico y social, propone una solución eficiente y sostenible para enfrentar la creciente contaminación de los recursos hídricos.

¿Cómo surge esta propuesta?

El desarrollo de este dispositivo surge como parte de una investigación doctoral orientada a resolver uno de los problemas ambientales más apremiantes: contaminación microbiológica y la presencia de contaminantes químicos persistentes, especialmente aquellos provenientes de las industrias farmacéutica y química. Aunque estos sectores aportan significativamente al bienestar humano, sus productos frecuentemente terminan en cuerpos de agua sin que se conozcan del todo sus efectos a largo plazo.

Su diseño permite aplicarlo sin la necesidad de productos químicos ni equipos costosos o personal técnico especializado, lo que lo convierte en una alternativa ideal para comunidades rurales.

Estos productos, dependiendo de su naturaleza, estructura química y condiciones ambientales pueden permanecer mucho tiempo en los sistemas hídricos o suelos antes de ser degradados. Ante este panorama, el proyecto apuesta por procesos de oxidación avanzada, como la fotocatálisis heterogénea, técnica que permite transformar estas sustancias en compuestos más simples e inocuos para el ambiente como el dióxido de carbono y el agua.

¿Cuáles fueron los principales desafíos al generar esta iniciativa?

Uno de los principales retos fue la separación de semiconductores como el dióxido de titanio y el óxido de zinc, una vez cumplida su función en el tratamiento del agua, ya que su mayor actividad fotocatalítica ha sido reportada en estado de nanopartículas. La propuesta de la UTPL soluciona esta dificultad mediante el diseño de un macrofotocatalizador en forma de pieza de cerámica reutilizable, que no solo facilita su recuperación, sino que también incrementa la actividad y estabilidad del proceso.

Con estos antecedentes, ¿en qué consiste específicamente su proyecto?

El sistema desarrollado consiste en un fotocatalizador cerámico que, al ser expuesto a la radiación solar o artificial, desencadena unas formas químicas conocidas como radical hidroxilo y radical oxígeno, las cuales son más potentes que el ozono y el cloro, por lo que son capaces de degradar contaminantes orgánicos y eliminar microorganismos patógenos presentes en el agua. Su diseño permite aplicarlo sin la necesidad de productos químicos ni equipos costosos o personal técnico especializado, lo que lo convierte en una alternativa ideal para comunidades rurales con acceso limitado a tecnologías convencionales de potabilización.

Conocemos que este elemento tiene algunas ventajas frente a métodos tradicionales. Coméntenos ¿cuáles son las identificadas?

La tecnología se enmarca en los tratamientos terciarios de purificación del agua. A diferencia de métodos como la ósmosis inversa, que requiere alta presión y equipos complejos, o del uso de carbón activado y resinas de intercambio iónico que deben ser reemplazados periódicamente debido a la saturación, la fotocatálisis no consume el catalizador, lo que reduce costos operativos y alarga la vida útil del sistema. Además, las formas oxidantes que genera este catalizador no son selectivas para contaminantes específicos por lo cual puede destruir cualquier sustancia orgánica a pesar de estar en concentraciones muy bajas.

Se reconocen importantes beneficios, pero ¿cómo acercar esta iniciativa a la comunidad?

El siguiente paso es validar esta tecnología en condiciones reales a través de pruebas piloto que permitan su aplicación en comunidades. Es por ello que toda investigación desarrollada en laboratorio debe ser trasladada gradualmente hacia pruebas de concepto y luego a pruebas en planta piloto. Nuestro siguiente objetivo es llevar a cabo estas pruebas piloto con el fin de implementar la tecnología en comunidades que la necesiten.

Sin embargo, existen ciertos desafíos que debemos enfrentar: uno de ellos es que, al tratarse de un catalizador que se activa con radiación solar, su funcionamiento depende de probarlo en zonas con alta radiación ya que, en ausencia de esta, el catalizador no se activa y, por lo tanto, no se logra la destrucción o inactivación de los microorganismos. Otro aspecto a considerar es realizar pruebas con caudales reales. Estos pasos son esenciales para asegurar la eficacia del dispositivo fuera del laboratorio.

El agua como prioridad global

La escasez de agua limpia es un problema urgente que se agravará con el crecimiento poblacional y la expansión de actividades industriales. A medida que la población sigue creciendo, también aumentan las necesidades de consumo, tanto de agua como de alimentos y productos en general. Esto significa que cada día generamos una mayor contaminación y, si no tomamos conciencia y adoptamos alternativas eficientes para el tratamiento de aguas, especialmente para eliminar productos como los fármacos, que actualmente carecen de procedimientos efectivos de desecho, nos enfrentaremos a niveles críticos de contaminación. Esta tecnología representa una oportunidad real para revertir esta tendencia.

De consolidarse la implementación, ¿cuál sería su impacto?

Los ensayos en laboratorio han demostrado que el fotocatalizador elimina de forma eficaz bacterias patógenas, las mismas que son responsables de enfermedades y muerte de millones de niños y adultos, considerada la población más vulnerable. 

El siguiente paso es llevar este prototipo a pruebas en condiciones reales, en comunidades o entornos de aplicación práctica, lo que permitirá evaluar su desempeño fuera del laboratorio y validar su eficacia en los hogares. También es crucial analizar su comportamiento a lo largo del tiempo ya que, aunque los resultados en laboratorio han sido consistentemente positivos, siempre existen desafíos adicionales al trasladar la tecnología a la escala de planta piloto o prototipo.

Nuestro enfoque actual está en trabajar en la factibilidad y optimización del sistema, con el objetivo de refinar cualquier detalle que pueda surgir en esta transición hacia una solución aplicada y sostenible.

Entre los primeros galardones, ¿podría comentarnos sobre el reconocimiento de CEDIA? 

Recibir este premio representa, tanto a nivel personal como profesional, un motivo de profundo orgullo, pues reconoce el esfuerzo y la dedicación invertidos en este proyecto. Esta distinción nos impulsa a seguir avanzando con la firme convicción de transformar esta idea en un prototipo funcional que genere un impacto real y positivo en la sociedad.

Nuestro mayor anhelo es que esta tecnología llegue a las comunidades que más la necesitan, a través de alianzas estratégicas con ONGs y actores locales. Creemos firmemente que este es el propósito fundamental de la investigación universitaria: convertir el conocimiento en soluciones concretas que mejoren la vida de las personas.

Actualmente contamos con una patente concedida en España y otra en trámite en el plano nacional, lo que evidencia el grado de innovación y el potencial transformador de esta iniciativa. Estos logros son testimonio del valor de la investigación aplicada, que va más allá del ámbito teórico para traducirse en beneficios tangibles para la sociedad.

Con la mirada puesta en el futuro, proyectamos que esta tecnología se consolide como una herramienta esencial para las comunidades más vulnerables. Asimismo, aspiramos a su implementación en grandes plantas de tratamiento de aguas residuales o potabilizadoras, contribuyendo así al mejoramiento de la calidad de vida y a la promoción de un desarrollo verdaderamente sostenible.


Silvio Aguilar Ramírez

Doctor en Ciencia y Tecnología Ambiental por la Universidad de la Coruña (España). Máster en Gestión Integral del Agua (U. de Cádiz) e Ingeniero Químico por la UTPL, donde también obtuvo un diplomado en Auditoría de Calidad. Cuenta con 20 años de experiencia docente en áreas como ingeniería ambiental, tratamiento de aguas y tecnologías limpias. Ha sido líder técnico de laboratorios UTPL durante una década y responsable de la Sección de Ingeniería Ambiental por dos años.


Desaparecen los colibríes de pico largo en bosques fragmentados

Los colibríes no solo son hermosos, sino que también cumplen un rol crucial en la naturaleza: la polinización. Algunas plantas han desarrollado estructuras especializadas, como flores tubulares y profundas, adaptadas a los picos largos de ciertos colibríes, mientras que otras son más abiertas y accesibles para especies generalistas. Sin embargo, la fragmentación del hábitat amenaza este delicado equilibrio.

Carlos Iván Espinosa, coordinador del Laboratorio de Ecología Tropical y Servicios Ecosistémicos de la UTPL, en colaboración con Boris Tinoco, de la Universidad del Azuay, como investigadores principales; y Ariana Vélez como primera autora, participaron en un reciente estudio internacional publicado en Global Ecology and Conservation.
Los investigadores observaron el comportamiento de colibríes y analizaron datos con modelos matemáticos para entender cómo la fragmentación del bosque afecta la especialización de estas aves, evaluando la relación entre sus picos y la diversidad floral disponible.

La investigación, que contó con la participación de instituciones de España, Suiza, Alemania, Reino Unido y Ecuador, revela cómo la deforestación afecta a las comunidades de colibríes en los bosques montanos del sur de Ecuador.

Las especies con picos largos, adaptadas a flores profundas, desaparecen en los paisajes alterados, mientras que los colibríes de picos cortos, más generalistas, prosperan en los bordes del bosque, donde la diversidad floral es mayor.

Si bien los ecosistemas fragmentados siguen siendo funcionales, la biodiversidad se reduce y las interacciones ecológicas se transforman. La conservación de hábitats diversos es clave para mantener un equilibrio entre colibríes especialistas y generalistas, asegurando así la estabilidad de los ecosistemas andinos.

Colibríes generalistas

• Pico corto y recto.

• Adaptados para alimentarse de una gran variedad de flores, incluyendo flores abiertas y poco profundas.

• No dependen de un tipo específico de flor.

• Al interactuar con muchas flores, reducen su riesgo de extinción.

Imagen: David Torres
Metallura tyrianthina. Imagen: Félix Uribe

• Su estructura floral más abierta permite el acceso a una mayor variedad de especies.

• En zonas alteradas por la deforestación, son una fuente clave de alimento para los colibríes.

Barnadesia arborea. Imagen: David Torres

Colibríes especialistas

Pico largo.

• Su dieta está restringida a flores profundas y tubulares.

• Tienen dependencia de hábitats conservados ya que sus recursos alimenticios son menos abundantes en paisajes fragmentados.

• Son esenciales para la reproducción de ciertas plantas especializadas.

Coeligena iris. Imagen: Nick Athanas

• Sus flores tienen una forma tubular profunda, lo que las hace accesibles solo para especies con picos alargados que pueden alcanzar el néctar en su interior.

• En paisajes alterados, donde los colibríes especializados pueden desaparecer, estas plantas pueden perder sus polinizadores clave.

Macleania rupestris. Imagen: Franz Xaver

La fragmentación del bosque altera la relación entre colibríes y flores. En ecosistemas con alta especialización, los colibríes de pico largo dependen de flores tubulares y profundas, formando redes ecológicas frágiles. La pérdida de hábitat afecta a estas especies, ya que su alimentación depende de un grupo reducido de plantas, lo que compromete su supervivencia.

En contraste, los colibríes de picos cortos son más generalistas y pueden adaptarse mejor a los cambios en el ecosistema. Prosperan en los bordes del bosque, donde la diversidad floral es mayor, lo que les permite mantener interacciones con distintas especies de plantas. Aunque los ecosistemas fragmentados siguen siendo funcionales, la biodiversidad se reduce y las interacciones ecológicas se transforman, afectando la estabilidad del ecosistema.

Referencia:

Vélez, A., Graham, C. H., Alarcón, I. P., Arias, R., Cárdenas-Calle, S., Landázuri, O., Espinosa, C. I., & Tinoco, B. A. (2025). Changes in functional traits and resources reduce the specialization of hummingbirds in fragmented landscapes. Global Ecology and Conservation, 58, e03469. https://doi.org/10.1016/j.gecco.2025.e03469

Geometría sagrada: una conexión entre pasado y presente

Imaginemos una escena ancestral: una mesa de madera cubierta con herramientas de piedra, madera y cerámica, utilizadas para fabricar sellos. Estas piezas, hábilmente decoradas con grabados geométricos, zoomorfos y antropomorfos, reflejaban la cosmovisión de un pueblo. Algunos sellos eran planos, mientras que otros tenían un diseño cilíndrico, permitiendo una impresión continua sobre textil o piel.

Infografía que compara las culturas Jama Coaque y Manteño-Huancavilca, destacando sus aportes en cerámica, organización social y comercio.

Los artesanos aplicaban los sellos sobre tejidos de algodón extendidos en el suelo. La arcilla, mezclada con pigmentos naturales extraídos de plantas y minerales, se adhería a la tela, formando patrones de gran significado. Estas estampas conferían un carácter sagrado a las vestimentas de líderes y sacerdotes. También eran utilizadas por los guerreros, quienes imprimían en su piel figuras protectoras antes de la batalla.

Escenarios como este pudieron haber sido parte de la vida cotidiana en la cultura Jama Coaque (350 a.C.-1532 d.C.), que floreció en la Costa ecuatoriana. Su cerámica avanzada, sus complejas estructuras sociales y su profundo vínculo con la naturaleza dejaron un legado artístico que refleja su cosmovisión y estilo de vida.

Este legado prehispánico llamó la atención de Ruth Simaluiza, quien desde sus inicios en la investigación se propuso recuperar y visibilizar la riqueza de estas culturas. “Mucha gente piensa que la historia de Ecuador comienza con los incas o con la llegada de los españoles, pero antes de ellos existieron pueblos con una inmensa riqueza cultural y artística”, señala.

Más que un trabajo académico, su investigación se convirtió en un viaje personal de redescubrimiento. “Cada hallazgo me llevaba a otro. Esta experiencia me reconectó con mi identidad y con la grandeza de nuestro pasado”, reflexiona.

Grabado que representa una balsa con vela utilizada por culturas precolombinas del litoral ecuatoriano, como los Manteño-Huancavilca, expertos navegantes y comerciantes marítimos. Girolamo Benzoni. Historia del Nuevo Mundo (1565).

La cultura Jama Coaque, con su desarrollo artístico y comercial, pudo haber influido en otras sociedades costeras a lo largo del tiempo. Sus conocimientos en cerámica y textiles se difundieron a través de redes de intercambio. Más tarde, los Manteño-Huancavilca (500-1532 d.C.), que se extendieron en la Costa ecuatoriana, destacaron por la construcción de grandes centros urbanos y por una cerámica de notable sofisticación iconográfica. Su economía se basaba en el comercio marítimo, controlando rutas que los conectaban con Mesoamérica.

Es importante destacar que estas dos culturas, al estar ubicadas hacia el océano Pacífico, fueron en gran medida inaccesibles tanto para los incas como para los españoles. Posiblemente esto permitió que sus rasgos artísticos conservaran su esencia sin influencias externas significativas.

Para Simaluiza, el estudio de la iconografía precolombina es una forma de reconstruir la identidad cultural ecuatoriana. Su investigación la llevó a analizar piezas resguardadas en la Reserva Arqueológica del Centro Cultural Libertador Simón Bolívar (Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo, MAAC) del Ministerio de Cultura y Patrimonio de Guayaquil. Allí identificó patrones recurrentes en los sellos precolombinos. “Lo que más me sorprendió fue la precisión geométrica con la que trabajaban. Utilizaban cuadrados, círculos, triángulos y rectángulos con una técnica tan avanzada que pareciera que tenían un conocimiento profundo de la geometría. Hoy podríamos compararlo con programas como GeoGebra”, comenta.

El arte contemporáneo y la iconografía precolombina

En el ámbito artístico, varios creadores han reinterpretado los símbolos precolombinos en sus obras, estableciendo un puente entre el pasado y el presente. Aníbal Villacís (1927-2012) exploró la simbología ancestral con una línea abstracta informalista. Enrique Tábara (1930-2021), a partir de los años sesenta, incursionó en la tendencia denominada precolombinismo, caracterizada por el uso de la geometría y que lo llevó a formar parte del grupo VAN (Vanguardia Artística Nacional). Estuardo Maldonado (n. 1930) incorporó símbolos precolombinos en esculturas y pinturas, reinterpretándolos mediante la Geometría y la abstracción. Finalmente, Mariella García Caputti (n. 1960) ha trabajado en la resignificación de sellos y motivos indígenas, estableciendo una conexión entre la iconografía ancestral y las narrativas visuales contemporáneas.

Simaluiza señala que aunque el uso de recursos precolombinos en el arte fue una tendencia en su momento, no logró consolidarse como una corriente artística establecida, al estilo del Impresionismo o el Expresionismo. Según la investigadora, este enfoque quedó limitado a un grupo de artistas que exploraron la estética precolombina sin llegar a conformar una escuela o movimiento definido.

Sello ritual de la cultura Jama Coaque, acompañado de su análisis geométrico y reconstrucción gráfica. La figura del ave, símbolo de poder espiritual y conexión con lo sagrado.

Asimismo, destaca la importancia del trabajo interdisciplinario en su investigación: “Iliana Herrera trabaja el tema de los tintes naturales; Gabriela Punín se enfoca en los materiales; y yo en el análisis de la imagen”, explica. Este enfoque permitió abordar la iconografía desde múltiples perspectivas, combinando el estudio de los patrones visuales con la aplicación de técnicas ancestrales en textiles y materiales contemporáneos.

Según Simaluiza, este tipo de investigación busca rescatar el simbolismo precolombino y también dar un nuevo sentido en el diseño, el arte y la artesanía actual. “La idea no es simplemente replicar lo que existe, sino generar nuevos diseños a partir de los mismos patrones”, concluye.

La iconografía precolombina sigue vigente como una herramienta de identidad cultural, preservando su significado original y permitiendo nuevas interpretaciones en el arte y el diseño ecuatoriano. Como reflexiona Simaluiza: “necesitamos reconciliarnos con nuestro pasado para proyectarnos hacia el futuro. No podemos olvidar nuestras raíces ni relegarlas a los museos. Debemos integrarlas en nuestra vida cotidiana y darles un nuevo sentido”.

Extracción supercrítica: un avance para la guayusa con menos cafeína

Ilex guayusa es una planta amazónica tradicionalmente utilizada por las comunidades indígenas de Ecuador. Con propiedades estimulantes, tiene un uso ritual y como remedio para diversas afecciones, incluyendo la diabetes, enfermedades venéreas, gripe y dolores corporales. Su consumo se ha asociado además con el aumento de la fertilidad y la libido.

Las hojas de guayusa tienen una combinación de compuestos bioactivos como cafeína, teobromina, flavonoides, saponinas y una alta concentración de ácido clorogénico, un potente antioxidante con efectos antiinflamatorios y beneficios para la salud cardiovascular. A pesar de sus propiedades, el alto contenido de cafeína (79.16 mg/g de extracto) puede generar efectos adversos como nerviosismo, ansiedad e insomnio en consumidores sensibles.

Para solucionar esto, investigadores de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) han desarrollado un método innovador basado en la extracción supercrítica antisolvente  (SAE, por sus siglas en inglés), que permitió obtener un extracto de guayusa con contenido reducido de cafeína, al mismo tiempo que potencia su contenido antioxidante.

El proceso SAE utiliza dióxido de carbono (CO2) en condiciones de alta presión y temperatura controlada, lo que permite la separación selectiva de compuestos bioactivos sin alterar sus propiedades beneficiosas. 

A través de este método, los investigadores lograron reducir la cafeína de la guayusa a menos del 1% de su masa, clasificándola como “descafeinada”, según estándares europeos, mientras que la concentración de ácido clorogénico aumentó 5.5 veces. 

Para mejorar la estabilidad y biodisponibilidad de los antioxidantes, el extracto de guayusa fue encapsulado con polivinilpirrolidona (PVP), un polímero seguro aprobado por la FDA. Este proceso duplicó la recuperación de antioxidantes y formó micropartículas homogéneas, lo que brinda ventajas para mejorar su absorción y proponer su uso en suplementos, nutracéuticos y bebidas saludables.

Los resultados de este estudio subrayan el papel clave de la tecnología de fluidos supercríticos en el desarrollo de ingredientes naturales de alto valor añadido, abriendo oportunidades para la comercialización de extractos de guayusa con beneficios para la salud sin los efectos estimulantes no deseados.

Criminalidad y seguridad pública: una mirada profunda a un Ecuador en crisis

Según Santiago Ruiz, el desalentador panorama sobre la situación actual de la criminalidad en Ecuador es el resultado de una combinación de factores como la escasez de empleo, la falta de oportunidades para una óptima articulación de emprendimientos y la acelerada expansión del crimen organizado y de bandas criminales, lo que ha motivado que Ecuador registre un incremento significativo de homicidios. 

En 2023, la tasa de homicidios alcanzó aproximadamente 43 por cada 100 mil habitantes, situando al país entre los tres más violentos de la región, junto con Venezuela y Honduras

Un dato preocupante del informe ¿El paraíso perdido? Tráfico de armas de fuego y violencia en Ecuador, elaborado por el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO), es que a partir del año 2020 el crimen organizado se ha duplicado año tras año, y también la recurrencia en el uso de armas de fuego. Estas cifras superan la media regional y mundial de violencia cometida con estos dispositivos. Si bien las muertes violentas corresponden a hombres jóvenes, los asesinatos de mujeres también presentan un crecimiento significativo en los últimos años. “En el caso de los femicidios registrados en 2023, las muertes violentas de mujeres por razones de género sumaron un total de 321, de las cuales el 37 % fueron cometidas con arma de fuego”.
Además de los homicidios hay otros delitos que han mostrado un incremento notable. 

Homicidios intencionales en Ecuador por tipo de arma utilizada, 2019-2023. Fuente: OECO, Boletín anual de homicidios intencionales en Ecuador.

El secuestro, los robos, los asaltos y las extorsiones se han vuelto más frecuentes, especialmente en la región costera del país. Sin embargo, el profesor Ruiz advierte que estas actividades delictivas están comenzando a expandirse hacia la Sierra ecuatoriana, lo que indica una propagación preocupante de la delincuencia organizada.

En este sentido, se puede hacer referencia a la analogía “el cáncer se propaga”. Una vez detectada la enfermedad hay que combatirla y no dejar que los tentáculos que proceden de esta enfermedad terminen con un Estado y territorio. 

En estos mercados criminales, según los periodistas ecuatorianos Mónica Almeida y Pául Mena, autores del libro Tras los hilos de la violencia criminal, existe un amplio espectro de actores que establecen relaciones de cooperación o conflicto, empleando bandas criminales para distintos propósitos. 

Por ejemplo, en Latinoamérica es conocido que los grupos narcotraficantes están relacionados con las bandas coyoteras dedicadas al tráfico de migrantes, o que la minería ilegal sirve para blanquear el dinero de otros negocios ilícitos.

Otro aspecto que resalta Santiago Ruiz es la alarmante participación de menores de edad en actividades delictivas. Jóvenes de 14 y 15 años están siendo reclutados por organizaciones criminales, atraídos por la promesa de ingresos que pueden alcanzar hasta los USD 4 mil mensuales. Esta situación refleja una crisis profunda en la salud mental y el bienestar de la juventud ecuatoriana, exacerbada por la falta de oportunidades y el acceso limitado a servicios de apoyo.
Factores estructurales y respuesta estatal

El profesor Ruiz identifica varios factores estructurales que han contribuido al aumento de la violencia en Ecuador:

• Crimen organizado: la presencia de cárteles internacionales que utilizan a Ecuador como ruta de tránsito ha intensificado las actividades delictivas en el país.

• Debilidad estatal: la incapacidad del Estado para controlar eficazmente el territorio y hacer cumplir la Ley ha permitido que las organizaciones criminales operen con relativa impunidad.

• Crisis económica: la pobreza y la falta de empleo han empujado a muchos, especialmente a los jóvenes, hacia actividades ilícitas como medio de subsistencia.

En un intento por combatir la creciente inseguridad, el Gobierno ha implementado medidas como el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 15%, con la intención de destinar los fondos adicionales a mejorar la seguridad. Sin embargo, estas iniciativas no han logrado los resultados esperados. A pesar de la inversión de más de dos mil millones de dólares en la “guerra contra el narcotráfico”, el año 2024 se posicionó como el segundo más violento en la historia del país. 

Con este escenario desalentador, las fuerzas de seguridad enfrentan múltiples desafíos en su lucha contra la delincuencia:

• Presupuesto insuficiente: aunque se ha incrementado los recursos, estos no son proporcionales al crecimiento de la criminalidad.

• Equipamiento obsoleto: la falta de tecnología y armamento adecuado limita la capacidad operativa de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.

• Falta de confianza pública: más del 60% de la población no confía en la Policía o en el sistema judicial, lo que dificulta la colaboración ciudadana en esfuerzos de seguridad.

Además, la infiltración de elementos corruptos dentro de las fuerzas de seguridad y el sistema judicial ha socavado la eficacia de las operaciones contra el crimen organizado. La impunidad y la liberación prematura de criminales peligrosos son problemas persistentes que requieren atención urgente.

Ruiz enfatiza en la importancia de una cooperación estrecha entre el Gobierno, la Policía Nacional y el sistema judicial para enfrentar eficazmente la criminalidad. Sin embargo, señala que las leyes actuales no son suficientes para combatir el crimen organizado de manera efectiva. Es esencial reformar el sistema penal para garantizar que las sanciones sean proporcionales a los delitos y que se implementen medidas de rehabilitación adecuadas.

Además, la protección de jueces y fiscales es crucial para evitar que sean objeto de amenazas o coacciones por parte de organizaciones criminales. La implementación de programas de protección y la adopción de prácticas como el anonimato de jueces en casos sensibles podrían ser pasos efectivos en esta dirección.

Impacto en la sociedad y la economía

Finalmente, Ruiz indica que la ola de violencia ha tenido repercusiones significativas en la sociedad ecuatoriana. Por eso, la Corporación de Participación Ciudadana del Ecuador llama a la unidad a todos los actores sociales y políticos para rescatar a Ecuador de las manos del crimen organizado.

Este mismo organismo divulga datos alarmantes: en 2023, más de 500 ecuatorianos fueron víctimas de la delincuencia cada hora, incluyendo robos, agresiones y otros actos delictivos. 

La percepción de inseguridad ha llevado a una migración masiva, con aproximadamente 250 mil personas que han abandonado el país en los últimos años en busca de entornos más seguros. Esta diáspora afecta la estructura demográfica y tiene implicaciones económicas ya que la fuga de talento y mano de obra joven puede obstaculizar el desarrollo económico a largo plazo. 

Ruiz concluye aseverando que la crisis de seguridad en Ecuador es un desafío multifacético.

Carlos Calderón: un referente mundial en la enseñanza de Ingeniería

Carlos Calderón Córdova es un docente investigador con más de 18 años de experiencia, reconocido como un defensor de la aplicación de las nuevas tecnologías para resolver problemas de alto impacto alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Sus proyectos emplean tecnología de vanguardia para abordar las necesidades de sectores vulnerables, destacando proyectos como “Tech for Good”, orientado a procesos de enseñanza innovadores que fomentan soluciones prácticas para el sector productivo y las comunidades locales.

¿Cómo describe Carlos Calderón su trayectoria profesional?

Mi experiencia profesional me lleva a definirme como académico, investigador e ingeniero comprometido con la búsqueda de soluciones que impacten positivamente en problemas reales. No me considero un académico de laboratorio o únicamente de aula, sino alguien que procura influir de manera positiva en el entorno empresarial, productivo e inclusive social. Mi motivación radica en generar una influencia significativa en estos contextos, además de resaltar el desarrollo de proyectos que respondan a las necesidades de los sectores vulnerables.

¿Cuáles son los proyectos que destacaría en su trayectoria académica e investigativa?

He trabajado principalmente en dos tipos de proyectos dentro del ámbito de la vinculación universitaria y el aporte como académico y profesor. Por un lado, están aquellos orientados hacia la solución de problemas en sectores rurales, y por otro, los científicos y de laboratorio. Las iniciativas que hemos realizado con los estudiantes están enfocadas en sectores que realmente lo necesitan, como comunidades locales, organizaciones de productores, pequeñas empresas rurales o instituciones educativas especiales. Lo más significativo es que estos proyectos no se quedan solo en el aula o en el campus universitario pues los estudiantes salen al campo, identifican problemas reales y trabajan para solucionarlos mediante el desarrollo de tecnología. Este proceso les permite aplicar sus conocimientos y también interiorizar una visión transformadora de su rol profesional.

Conocemos que ha sido galardonado internacionalmente. ¿Qué momentos clave de su trayectoria han contribuido con ello? 

En la evaluación del premio se valora la trayectoria y los resultados, sin embargo, recalco dos momentos por los cuales los colegas de IEEE Ecuador decidieron nominarme a este premio de carácter global enfocado en la docencia en Ingeniería con impacto.

Destaco que, en el marco de los 50 años de la UTPL, durante la sesión solemne, se decidió reconocer a docentes destacados allí y recibí el título de “Docente Inspirador”. Este reconocimiento se basó sobre nominaciones de los estudiantes, lo cual lo hace aún más significativo para mí. 

Por otro lado, a finales de 2021 fui uno de los tres seleccionados a escala mundial para el premio “Voluntario del Año” de IEEE SIGHT, una organización dedicada a la tecnología humanitaria. Este tipo de reconocimientos no son el objetivo inicial de mi trabajo, pero sí reflejan la trascendencia de una trayectoria que se ha enfocado en proyectos tangibles y en generar cambios positivos. 

¿Qué significa para usted este premio?

Este premio es una satisfacción diferente al resto de reconocimientos. IEEE es una organización que reúne a académicos y científicos de renombre global, perfiles con un alcance extraordinario. Poder escalar en estas valoraciones del premio, tanto en Ecuador como en Latinoamérica y a escala mundial, es una satisfacción muy especial. Ver mi nombre junto al de autores y referentes que han marcado mi formación y trayectoria profesional es un gran honor y una experiencia incomparable. Más allá del reconocimiento, valoro profundamente la oportunidad de compartir espacio con figuras muy influyentes en la ciencia y tecnología. Recibo este reconocimiento con humildad y gratitud, como siempre he asumido cada premio.  

Este reconocimiento invita al compromiso con la formación. Frente a eso, ¿deben adaptarse las universidades para formar ingenieros preparados para los desafíos del futuro?

La educación, en general, se va tomando desde lo superficial, enfocándose demasiado en habilidades aisladas o el simple manejo de herramientas. Como docente, siempre enfatizo en mis clases que no debemos ver la formación como una serie de bloques independientes, sino como un sistema interconectado donde los estudiantes aprendan a relacionar los conocimientos y habilidades que adquieren, primero entre sí, y luego con los problemas del entorno. El objetivo es que capitalicen su aprendizaje y que lo utilicen para resolver problemas reales, ya sean sociales, empresariales o de otro tipo. 

Los programas deben ser más inmersivos y experienciales para que los estudiantes adopten una filosofía de trabajo que los impulse a relacionar lo que aprenden con los desafíos que enfrentan en el mundo real. 

Para lograr estos cambios, ¿qué aspecto radical debería emplearse?

Destaco como fundamental ofrecer una formación más inmersiva y experiencial, especialmente en áreas como la Ingeniería. Mis estudiantes se forman en robótica, electrónica, inteligencia artificial, software, aplicaciones móviles y tecnología en la nube, herramientas de última generación. De esta manera comprenden que todas estas tecnologías no son solo herramientas modernas, sino que son recursos para resolver problemas reales. El desafío actual es evitar que los estudiantes vean la formación solo como una acumulación de certificaciones o habilidades aisladas, cuando la verdadera formación está en entender cómo aplicar lo aprendido para solucionar los problemas del entorno. 

¿Cuál sería su mensaje para los futuros profesionales?

Uno de los grandes retos es cambiar la autopercepción de los ingenieros. No somos solo usuarios pasivos de la tecnología, sino creadores de soluciones: nuestra profesión se distingue porque no se trata de describir lo que ya existe sino de crear cosas nuevas desde cero. Los ingenieros deben entender que tienen una ventaja competitiva: somos los encargados de generar soluciones, de crear herramientas que impactan a nuestra profesión y también a otras. 

En Latinoamérica, una barrera clave es la falta de oportunidades laborales, influenciada por factores socioeconómicos. Sin embargo, es importante que los profesionales, más allá de buscar empleo, también consideren el emprendimiento. En lugar de esperar una oferta laboral, deberían aprovechar su capacidad creadora para generar sus propios productos como aplicaciones móviles, software o equipos tecnológicos. Por tanto, es crucial fomentar una mentalidad emprendedora, similar a la que vemos en países como Chile, donde se apoya el emprendimiento tecnológico a través de iniciativas intersectoriales entre academia, Gobierno y sector privado.

Las universidades no pueden resolver problemas por sí solas. Es necesario un enfoque colaborativo con el Gobierno y el sector privado. El fomento de los emprendimientos tecnológicos es clave para afrontar el desafío de las oportunidades de empleo en nuestra región.


Carlos Calderón Córdoba
Profesor de la UTPL, sus áreas de especialización en investigación e innovación son Transformación Digital de la Industria y Transferencia de Tecnología. Es director del Grupo de Investigación de Control y Sistemas Inteligentes. Ha generado y transferido tecnología desde la Academia hacia el Sector Productivo ecuatoriano. Ha ganado el Premio Nacional Mejor inventor académico en las ediciones 2020, 2022 y 2024, otorgado por CEDIA.

Pequeñas abejas, grandes beneficios: el potencial económico y ecológico de las meliponas

Seguramente sabes que las abejas son esenciales para el planeta porque ayudan a polinizar las plantas, es decir, a que estas se reproduzcan y den frutos. Pero ¿sabías que no todas las abejas tienen aguijón? Existe un grupo especial llamadas abejas nativas sin aguijón, las cuales no pueden picar. Estas son importantes para la naturaleza y para las personas que viven cerca de ellas.

Las abejas más conocidas en la producción comercial de miel pertenecen a la especie Apis mellifera. También llamada abeja europea, es originaria de Europa, África y algunas regiones del Medio Oriente. Su desembarco en América se remonta a 1617 cuando fueron llevadas desde Londres a las Islas Bermudas. Sin embargo, no fue hasta 1839 cuando se introdujeron en Sudamérica, con el primer registro documentado en Brasil. Gracias a su gran capacidad de adaptación y alta productividad, la Apis mellifera se ha consolidado como la principal productora de miel a escala mundial.

Carlos Iván Espinosa, coordinador del Laboratorio de Ecología Tropical y Servicios Ecosistémicos de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), advierte que la introducción de Apis melliferaha causado problemas en los ecosistemas debido a su comportamiento. “La productividad de la miel de esta especie está asociada a la agresividad: mientras más agresiva es, más miel produce”, explica. Esta agresividad provoca el desplazamiento de otras especies, entre las que se encuentran las abejas nativas. De esta forma, conquista y monopoliza los recursos disponibles.

Vista detallada del interior de una colmena de meliponas, abejas sin aguijón que tejen una red de cerumen para almacenar miel, polen y propóleos, demostrando su extraordinaria ingeniería biológica. Fotografía: Daniel Sanmartín – Naturaleza y Cultura Internacional

Las abejas nativas, que mantienen una alta diversidad en los trópicos, han desarrollado una estrategia diferente que la europea. “Hemos encontrado que, aunque estén en los mismos sitios, utilizan recursos ligeramente distintos, dividiéndose la comida de tal manera que no compiten por ella”, señala Espinosa. Este fenómeno, conocido como partición de nicho, permite la coexistencia de estas especies y resalta la importancia de protegerlas.

Carlos Iván Espinosa destaca que la UTPL trabaja en conjunto con instituciones como Naturaleza y Cultura Internacional para promover la conservación ambiental a través del uso de abejas nativas. El investigador enfatiza que estas especies dependen de un entorno con vegetación adecuada para mantener su producción, lo que representa una oportunidad clave para proteger y preservar los bosques.

La meliponicultura, práctica dedicada a la crianza y manejo de abejas nativas sin aguijón de la tribu Meliponini, se remonta a la época prehispánica. Los mayas, en lo que hoy es México, criaban la Melipona beecheii para obtener miel y cera, productos esenciales para endulzar alimentos, curar heridas y fabricar velas. Aunque en Ecuador no existen registros históricos de esta actividad, los pueblos originarios han aprovechado los productos de estas abejas durante siglos, conscientes de su valor y presencia en la biodiversidad local.

Por otro lado, Carlos Iván Espinosa comenta que la producción de miel con meliponas es más segura. “Cuando la producción de miel de Apis mellifera alcanza cierto nivel, puede ser peligrosa porque las abejas se vuelven agresivas y pueden causar daños”. En contraste, las meliponas permiten a los productores tener, por ejemplo, 200 nidos cerca de sus casas sin problemas, lo que representa una ventaja importante tanto para la producción como para la convivencia.

Melipona recolectando néctar y polen, desempeñando su papel crucial como polinizadora en los ecosistemas tropicales. Fotografía: Daniel Sanmartín – Naturaleza y Cultura Internacional

En 2021, un censo apoyado por la UTPL y Naturaleza y Cultura Internacional permitió identificar a 326 productores en la Mancomunidad Las Meliponas, en el cantón Puyango de la provincia de Loja, contabilizando más de cinco mil nidos y una producción superior a los nueve mil litros de miel al año. Según Diana Encalada, investigadora y docente de Economía de la Universidad Técnica Particular de Loja, “además del censo levantamos indicadores económicos, sociales y ambientales que nos permiten evaluar la sostenibilidad de la actividad. En la actualidad estamos trabajando en tres componentes: innovación, investigación y vinculación. Queremos trasladar este conocimiento a la comunidad a través de manuales y capacitación para que puedan elaborar y comercializar productos”.

El objetivo de este proyecto es que las comunidades sean las principales productoras, de forma tecnificada y profesional. Encalada enfatiza: “el proyecto busca que el conocimiento generado en la universidad se traduzca en resultados tangibles en manos de los productores, generando ingresos y sostenibilidad ambiental”.

Aunque las abejas sin aguijón son fundamentales para la naturaleza, la meliponicultura no se ha desarrollado tanto como la apicultura. Sin embargo, tiene un gran potencial. 

Galo Ojeda, gestor de innovación en el Parque Científico y Tecnológico de la UTPL, destaca que la miel de melipona es altamente apreciada por sus múltiples beneficios, como el aporte para fortalecer el sistema inmunológico y sus propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias. Además, resalta su sabor único con alto valor medicinal y nutricional.

En el marco del proyecto se está prototipando productos innovadores como cremas, jarabes y barras energéticas que aprovechan las propiedades únicas de la miel. Ojeda detalla que “hemos desarrollado productos como jarabes medicinales, serum faciales, cremas exfoliantes, barras energéticas y granolas, utilizando las propiedades antibacterianas y antisépticas de la miel”.

Algunos prototipos del uso de la miel de melipona en jarabes, exfoliante facial, exfoliante corporal y serum hidratante.

Por otra parte, Encalada señala la importancia de la conciencia de los consumidores: “el mercado tiene un papel fundamental en el aprovechamiento sostenible de los recursos, y los consumidores deben estar dispuestos a pagar por la sostenibilidad”. 

La meliponicultura no solo es una oportunidad económica para las comunidades rurales, sino que también ayuda a proteger el medio ambiente. “A través de esta actividad, los meliponicultores tienden a conservar más el bosque y usar menos químicos porque saben que estos matan a las meliponas”, explica Encalada.

En este equilibrio entre innovación y respeto por los ecosistemas es donde yace el verdadero potencial de la meliponicultura. La historia de las meliponas nos recuerda que es posible lograr un desarrollo sostenible si valoramos lo esencial: nuestras especies, nuestros bosques y nuestras comunidades.

La Inteligencia Artificial en 2025: un aliado estratégico con desafíos éticos y educativos

La IA en el contexto actual representa un salto cuántico en capacidades tecnológicas, por lo que en 2025 se espera que alcance niveles de sofisticación que rivalicen con las capacidades humanas en múltiples áreas. Un ejemplo citado por el investigador Yaguana es la reciente introducción de modelos avanzados capaces de resolver problemas matemáticos complejos con una precisión del 85%. Según OpenAI (organización de investigación y desarrollo enfocada en la IA), los modelos como Chat GPT ya han demostrado superar ciertas capacidades humanas, especialmente en tareas de procesamiento de lenguaje natural y análisis de datos.

En paralelo, la inteligencia generativa, creadora de texto, imágenes y música, está redefiniendo campos creativos. Investigaciones como las publicadas por Nature “GPTs are GPTs: An Early Look at the Labor Market Impact Potential of Large Language Models” destacan en qué forma estas herramientas pueden acelerar procesos en diversos campos ocupacionales, pero también invitan a reflexionar sobre su impacto en la autoría y la autenticidad.

Los modelos de IA actuales, como los generativos, están logrando niveles de precisión y creatividad que compiten e inclusive superan las capacidades humanas en ciertos campos. Por ejemplo, el investigador menciona los modelos avanzados de Google y de OpenAI que son capaces de resolver problemas matemáticos complejos, comparables con los más reputados expertos. Este tipo de desarrollos subraya cómo la IA está dejando de ser una herramienta auxiliar para convertirse en un agente central en actividades antes reservadas exclusivamente a los humanos.

No obstante, el experto resaltó que este crecimiento exponencial plantea riesgos. La confianza excesiva en la IA podría llevar a una deshumanización de actividades esenciales como la enseñanza a estudiantes, delegando sus responsabilidades a las máquinas. Este fenómeno, si no se controla, podría erosionar habilidades fundamentales como el pensamiento crítico y la resolución de problemas.

De allí surgen los dilemas éticos y legales que en cada nación deben ser revisados. A decir de Yaguana, la IA puede provocar un posible retroceso en las habilidades humanas si la dependencia a esta tecnología no es regulada. Esto coincide con las conclusiones de un informe del Foro Económico Mundial publicado en 2023, el cual subraya la necesidad de equilibrar la automatización con la preservación de habilidades críticas humanas como el pensamiento analítico y la creatividad. “Esto se debe a que el pensamiento crítico y las habilidades humanas analíticas son difíciles de automatizar. Pero ¿son aptitudes que la IA podría aumentar?”. El experto deja abierta esta pregunta.

Otro desafío es la alfabetización tecnológica. Por ejemplo, en Chile se ha implementado una hoja de ruta para la integración responsable de la IA, alineándose con los principios éticos expuestos por la Unión Europea, los que incluyen transparencia, responsabilidad y respeto a los derechos humanos. Se considera que si bien es cierto la IA reemplazará algunos trabajos con la automatización, en otros necesita la asistencia humana para lograr una aplicación eficiente. 

El rol de la educación y la alfabetización en IA 

En 2025 áreas como la educación, la medicina y el comercio experimentarán las mayores transformaciones. La IA puede asumir tareas administrativas en la educación, como la evaluación de trabajos y la generación de bibliografía, permitiendo a los docentes enfocarse en aspectos pedagógicos. En la medicina, los robots quirúrgicos ya están operando sin supervisión humana directa, un avance que está salvando vidas pero que también requiere normativas estrictas para garantizar su seguridad.

En el campo específico de la educación, según Yaguana, el impacto es mayor y, por tanto, instituciones educativas de diversos países están diseñando estrategias para integrar la IA de manera ética y funcional. Estas iniciativas incluyen hojas de ruta y programas educativos que delinean claramente las actividades que pueden delegarse a la tecnología y aquellas que deben permanecer bajo el control humano.

En este contexto, la alfabetización y el buen uso de la IA se convierten en una prioridad. En Chile, por ejemplo, se está trabajando en diversas acciones que, a decir de sus autoridades, si se hace un buen uso, la IA podría llegar a incrementar el Producto Interno Bruto en un 12%. Uno de sus proyectos más emblemáticos es el de “Inteligencia Artificial Generativa: Oportunidades para el Futuro del Trabajo en Chile”. Por su parte, en Ecuador,  Yaguana señala que más allá del Proyecto de Ley Orgánica de Regulación y Promoción de la Inteligencia Artificial, presentado en junio del año pasado a la Asamblea Nacional, no se han implementado medidas estructuradas para fomentar el uso de la IA.

Por ello enfatiza en la urgencia de crear organismos especializados y planes de acción nacionales, como un Ministerio de Inteligencia Artificial, dada la importancia que tiene el tema a nivel tecnológico y la formación que se requiere generar en la población desde edades tempranas para maximizar el potencial de estas tecnologías.

Brechas tecnológicas con la IA

Europa lidera la regulación ética de la Inteligencia Artificial, estableciendo directrices claras para su uso responsable. Sin embargo, en América Latina estas iniciativas están en etapas tempranas. Sin un marco adecuado existe el riesgo de exacerbar la desigualdad tecnológica, creando una brecha aún mayor entre los países que dominan la IA y aquellos que no logran adaptarse.

Según la Organización Internacional del Trabajo, en un informe publicado en agosto de 2024, la IA está revolucionando las industrias en todo el mundo, ofreciendo enormes oportunidades para la innovación y la productividad. Sin embargo, también está agravando las desigualdades económicas y sociales en cuanto a las tasas desiguales de inversión, adopción y uso. Esta emergente “brecha de la IA” significa que las naciones de altos ingresos se benefician desproporcionadamente de los avances de esta, mientras que los países de ingresos bajos y medios se quedan atrás.

Además, Yaguana recalca que un país excesivamente dependiente de la IA corre el riesgo de perder su capacidad de innovación y pensamiento independiente, elementos esenciales para el progreso humano. Así también, los países que no prioricen la educación tecnológica podrían quedar relegados de la nueva economía digital. La IA está destinada a redefinir las dinámicas laborales, educativas y sociales, pero su implementación requiere un enfoque ético y colaborativo. Tal como subraya el investigador Hernán Yaguana, los países que no adopten medidas proactivas para regular y educar sobre estas tecnologías enfrentarán desigualdades aún mayores.

Sin duda, la llegada de la inteligencia artificial redefine las reglas del juego en todos los campos. Si bien es una herramienta poderosa para optimizar procesos y mejorar la calidad de vida también plantea una pregunta crucial: ¿cómo equilibrar la integración tecnológica sin comprometer nuestra humanidad?

El llamado es claro: los gobiernos, las instituciones educativas y la sociedad deben actuar con rapidez y responsabilidad para garantizar que la IA sea un aliado y no un riesgo.

Cuyes: una solución sostenible para la seguridad alimentaria

 Sanidad Animal y Zoonosis de la UTPL, lidera un proyecto enfocado en cuyes (Cavia porcellus), conocidos como cobayas o conejillos de indias. Este tiene el propósito de garantizar la seguridad y soberanía alimentaria. Domesticados hace más de 10 mil años, estos animales son una fuente clave de proteínas para las comunidades rurales andinas gracias a su alta eficiencia productiva y bajo impacto ambiental: “mientras los bovinos requieren grandes extensiones de tierra y generan polución por gases de efecto invernadero, los cuyes necesitan menos espacio y pueden ser alimentados con alfalfa y ray grass”.

El equipo de Saa utiliza técnicas avanzadas como Next-Generation Sequencing para rastrear el origen y caracterización genética de los cuyes, explorando su domesticación y su rol en las culturas andinas. En colaboración con Albano Beja, genetista del Centro de Investigação em Biodiversidade e Recursos Genéticos de la Universidad do Porto (Portugal), líder del grupo Agrigenomics y reconocido por su trabajo sobre el origen del asno publicado en la revista Science, se ha ampliado el análisis genético para comprender mejor su historia evolutiva.

Se ha recolectado más de 1.300 muestras de ADN y tejido a escala nacional para estudiar la  microbiota y los patógenos genitales, rectales y orales de los cuyes. Este trabajo busca preservar la diversidad genética y mejorar las razas existentes: “nuestro objetivo es garantizar la sostenibilidad y eficiencia de los cuyes como fuente de alimento para las comunidades.”.

Esta investigación tiene un impacto directo en la seguridad alimentaria, el desarrollo agroindustrial y la conservación de la biodiversidad. En palabras de Saa: “Los cuyes son una solución sostenible frente al impacto ambiental de la ganadería tradicional”. Además, este proyecto estrecha los vínculos entre la ciencia y las comunidades rurales, asegurando beneficios concretos para quienes dependen de esta especie.

La Universidad Técnica Particular de Loja, a través de la Carrera de Ingeniería Agropecuaria, implementará un innovador sistema de producción de cuyes en la Estación Agropecuaria, que incluirá una amplia variedad de razas y subtipos para fomentar prácticas sostenibles, fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje y potenciar la investigación técnica. Este proyecto, clave para la formación académica, ofrece recursos prácticos que enriquecen las competencias estudiantiles, contribuye a la conservación genética de los cuyes y refuerza el compromiso con la excelencia académica y el impacto positivo en el entorno productivo y social.

Clasificación por tipo de pelaje

Tipo I: Pelaje corto, lacio y pegado al cuerpo. Es el más común en cuyes productores de carne.
Tipo II: Pelaje corto, lacio pero con rosetas o remolinos a lo largo del cuerpo.
Tipo III: Pelaje largo. Se divide en dos subtipos: 3-1: Pelo largo y lacio, pegado al cuerpo y 3-2: Pelo largo y lacio en rosetas.
Tipo IV: Pelaje corto y encrespado. Esta característica puede disminuir a medida que el animal crece.

Algunas razas de Cavia porcellus

Raza Perú: Gran tamaño, pelaje lacio corto (Tipo I), color marrón y blanco. La raza Perú es considerada una raza pesada y con desarrollo muscular marcado.
Raza Kuri: Se caracteriza por su gran tamaño, pelaje corto y tonalidades que van desde el marrón rojizo hasta el bayo. Es el resultado de un riguroso trabajo de mejoramiento genético llevado a cabo por el Programa Nacional de Cuyes del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) de Perú en 2021, lo que la posiciona como una de las razas más destacadas en términos de productividad y adaptación. (Imagen: INIA).
Raza Sheltie: Originaria de las Islas Shetland de Reino Unido, esta raza fue desarrollada en la década de 1970 mediante el cruce intencional de una cobaya peruana de pelo largo con una cobaya self black de pelo corto. El objetivo era obtener un cuy con un pelaje suave y sedoso que creciera hacia atrás, dejando la cara despejada para mejorar la visibilidad. Es considerado de Tipo III.
Raza Skinny: Surgió en 1978 en el Instituto Armand Frappier de Montreal, Canadá, como resultado de estudios dermatológicos con cobayas Hartley sin pelo. Su piel desnuda, con algo de vello en el hocico y las patas, les da un aspecto único y exótico. Debido a su sensibilidad al frío, calor y lesiones, requieren un ambiente controlado y cuidados constantes.

Impacto de las plantaciones forestales en los escarabajos peloteros

Los escarabajos peloteros desempeñan roles fundamentales en los ecosistemas. Contribuyen al reciclaje de nutrientes, la aireación del suelo, la dispersión de semillas, el control de plagas y la eliminación de estiércol, funciones esenciales para mantener el equilibrio ecológico. Por eso, su presencia y diversidad son indicadores clave de la salud ambiental. Sin embargo, los cambios en el uso del suelo, como la conversión de bosques a plantaciones forestales, pueden alterar significativamente sus comunidades.

En Ecuador, las plantaciones de eucalipto (Eucalyptus globulus) y pino (Pinus patula), introducidas en la década de 1970, cubren unas 164 mil hectáreas, principalmente en la región interandina (90%). Un estudio de la UTPL analizó el impacto de estas plantaciones en la biodiversidad de escarabajos peloteros en el sur del país.

Homocopris buckleyi

Se recolectaron 1.616 escarabajos de 10 especies y ocho géneros diferentes. Los bosques naturales albergaban especies especializadas como Homocopris buckleyi, mientras que las plantaciones favorecieron a especies generalistas como Onthophagus curvicornis

Las plantaciones de pino mostraron mayor abundancia de escarabajos, mientras que las de eucalipto presentaron diversidad reducida, probablemente debido a sus condiciones de suelo seco y menor retención de agua.

El tipo de plantación influye de manera diferente en los escarabajos peloteros. Las plantaciones de pino, con su denso dosel, ayudan a reducir la temperatura del suelo, creando un ambiente más favorable para algunas especies. En cambio, las plantaciones de eucalipto, con un dosel menos cerrado y una alta capacidad de extracción de agua, generan condiciones menos adecuadas, lo que limita la diversidad y abundancia de escarabajos.

Además, la naturaleza homogénea de las plantaciones reduce la diversidad de hábitats, creando comunidades similares en diferentes sitios de plantación. En contraste, los bosques naturales ofrecen una gama más amplia de nichos ecológicos gracias a su estructura compleja y la diversidad de microhábitats. Estas condiciones permiten la presencia de especies especializadas y sostienen comunidades más diversas.

Estos resultados subrayan la importancia de conservar los bosques naturales, que ofrecen hábitats únicos y mantienen la funcionalidad del ecosistema. Aunque las plantaciones pueden servir como refugio temporal para algunas especies, no reemplazan la complejidad ecológica de los bosques. Es fundamental implementar prácticas forestales sostenibles, priorizar la conservación de bosques existentes y establecer programas de monitoreo continuo para evaluar la biodiversidad.


Referencia:

Sanmartín-Vivar, K., Guachizaca-Macas, J., & Marín-Armijos, D. (2024). The Impact of Eucalyptus and Pine Plantations on the Taxonomic and Functional Diversity of Dung Beetles (Coleoptera: Scarabaeidae) in the Southern Region of Ecuador. Biology, 13(10), 841. https://doi.org/10.3390/biology13100841

Ximena Jaramillo y su impulso por inspirar a la mujer a través de la ciencia

Lograr que existan más mujeres involucradas en la ciencia es el propósito del galardón otorgado a esta docente, puesto que se trata de un reconocimiento al rol de la mujer en la ciencia.

Durante 2024 la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) ha logrado importantes reconocimientos y premios que reflejan su compromiso con la calidad educativa, la investigación y la transferencia de conocimiento. Uno de los más recientes y que ha permitido el posicionamiento de la excelencia científica de nuestros docentes es el recibido por la docente investigadora Ximena Jaramillo Fierro, quien en noviembre alcanzó el premio “Para las Mujeres en la Ciencia”, otorgado por L’Oréal y Unesco.

¿En qué consiste este premio regional para las mujeres en la ciencia?

El Premio Regional L’Oréal-Unesco para Mujeres en la Ciencia en Centroamérica y la Región Andina 2024 es una iniciativa del grupo L’Oréal y la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el cual reconoce el impacto de la investigación y la innovación desarrolladas con el liderazgo de mujeres científicas. En esta edición regional Ecuador participó por primera vez junto a países como Colombia, Panamá y Perú. 

Para la inscripción se requiere cumplir con un mínimo de formación académica y presentar una serie documentos como cartas de recomendación, evidencias de participación en grupos y redes de investigación y los aportes científicos generados a través de publicaciones y proyectos. Además, es necesario incluir el currículo detallado que, en este caso, fue respaldado con títulos en Ingeniera Química y una maestría en Química Aplicada por la UTPL, así como el doctorado en Nanociencias, Materiales e Ingeniería Química por la Universitat Rovira i Virgili de España. Un aspecto clave del proceso es la presentación de un proyecto actual que refleje el compromiso con la investigación científica y su potencial impacto en la sociedad. Este premio no solo destaca la excelencia individual: también promueve la visibilidad y la inspiración para más mujeres en la ciencia. 

¿Cuál fue el proyecto que usted presentó?

El proyecto que presenté se titula “Diseño y construcción de un prototipo de purificador de agua utilizando filtros cerámicos y tamices moleculares funcionalizados”. Esta iniciativa, que hemos estado desarrollando durante los últimos dos años, surgió de una convocatoria interna impulsada por el Vicerrectorado de Investigación y el Parque Científico y Tecnológico de nuestra institución, dentro de la categoría de Investigación e Innovación. 

El proyecto está alineado con dos Objetivos de Desarrollo Sostenible: el ODS 6, que busca garantizar agua limpia y saneamiento para todos; y el ODS 12, que promueve la producción y el consumo responsables. Su propósito principal es crear un dispositivo purificador de agua que sea accesible, eficiente y de bajo costo, utilizando recursos minerales locales, como arcillas, y tamices moleculares, incluyendo zeolitas, antracitas y carbón activado derivado de residuos agroindustriales. Aunque algunos de estos materiales ya tienen aplicaciones comerciales, nuestro enfoque se centra en generar tratamientos fisicoquímicos para mejorar su capacidad de remoción de contaminantes. 

De este modo, buscamos desarrollar un dispositivo más eficiente al tiempo que fomentamos la economía circular, aprovechando residuos y promoviendo soluciones sostenibles. 

¿Cómo impulsa este premio a su proyecto?

Este premio, además de ser un reconocimiento significativo a la investigación, impulsa directamente nuestro proyecto a través de un aporte económico de USD 10 mil. Estos recursos están destinados a fortalecer las capacidades del equipo investigador y también la calidad y el alcance de la investigación. En este caso, el presupuesto asignado se empleará para financiar la segunda fase del prototipo con el objetivo de hacerlo más eficiente y adaptado a las necesidades de las comunidades que enfrentan problemas de acceso al agua potable. En este sentido, actualmente se está trabajando en un nuevo diseño y se ha incorporado más personas a la propuesta, entre ellos estudiantes, para incluir ideas frescas e innovadoras que enriquezcan el proyecto. 

En la universidad se cuenta con importantes respaldos y apoyo a través del Vicerrectorado de Investigación y del Parque Científico y Tecnológico, pero también nos proyectamos hacia nuevas oportunidades, como el trabajo conjunto con ONGs. Estas colaboraciones son clave para facilitar la transferencia de conocimiento y tecnología a las comunidades que más lo necesiten. Tenemos claro nuestro objetivo: desde la academia debemos contribuir con la sociedad, ofreciendo soluciones concretas a problemas de alto impacto social y geográfico, como es el acceso limitado al agua potable. 

¿Considera usted que su proyecto puede tener impacto a escala nacional e internacional?

Por supuesto. El impacto de este proyecto trasciende el ámbito local ya que está pensado para ser replicable en otras comunidades, tanto nacionales como internacionales. La clave radica en la transferencia del conocimiento y la tecnología del proyecto, permitiendo que su aplicación en una comunidad pueda extenderse a otras localidades e incluso países. Una de las razones fundamentales para participar en el galardón fue precisamente demostrar su capacidad de adaptación a diferentes contextos, ofreciendo soluciones sostenibles a largo plazo. Este proyecto no busca ser una solución puntual ni limitada a una región específica sino contribuir a resolver un problema global con un enfoque escalable y duradero.

¿Qué otros aspectos destacarían de esta propuesta?

Un aspecto destacable de esta propuesta es que la mayoría de las personas que participamos en el proyecto somos mujeres. Este factor refuerza la importancia de la diversidad en la ciencia y, a la vez, busca estimular, incentivar e inspirar a más mujeres a trabajar en soluciones que beneficien a las comunidades. 

Este proyecto es el resultado del esfuerzo de muchas mujeres talentosas y comprometidas, capaces de lograr grandes avances y de aportar con soluciones innovadoras, sostenibles y efectivas para resolver problemas de gran impacto social. Además, es importante resaltar el impacto inspirador de esta iniciativa: cada vez más niñas, jóvenes y mujeres adultas se están involucrando en la ciencia, demostrando que tienen la capacidad de desempeñar múltiples roles simultáneamente, como ser estudiantes, madres, esposas y buenas profesionales. Este proyecto es un ejemplo vivo del valor y la contribución de las mujeres en la construcción de un futuro mejor, un impacto que merece ser reconocido y promovido.

¿Qué le motivo a usted a dedicarse a la investigación científica?

Desde temprana edad, siempre me apasionó resolver problemas. Me preguntaba constantemente: ¿qué se puede hacer?, ¿qué se necesita hacer?, ¿cómo puedo contribuir? Estas inquietudes despertaron en mí el deseo de encontrar soluciones, pero no cualquier solución, sino aquellas que sean válidas, sostenibles y respaldadas por un conocimiento sólido. Considero que la ciencia ofrece la base para lograr esa validez. Para hacer las cosas bien se necesita un conocimiento profundo, un diseño sólido y una planificación adecuada, elementos que aseguren que el esfuerzo realizado tendrá un impacto positivo y significativo.

Además, dos figuras fundamentales en mi vida fueron mis padres. Mi madre me enseñó con su ejemplo el valor del esfuerzo, la dedicación y la perseverancia, valores que me han acompañado en cada etapa de mi camino. Mi padre, quien trabajó como docente de Física en la UTPL, también dejó una huella imborrable. Desde que estaba en el colegio, me llevaba a los laboratorios de la universidad, despertando mi curiosidad y mi amor por la ciencia. Su ejemplo y guía, junto con la fortaleza de mi madre, fueron esenciales para que eligiera este camino que hoy me permite combinar mi pasión por aprender con mi compromiso de contribuir a resolver los grandes desafíos de la sociedad. 

¿Qué considera usted que ha cambiado en la ciencia para las mujeres y qué falta por mejorar? 

Considero que la ciencia, al igual que la educación, ha avanzado significativamente en dar mayor apertura a las mujeres. Hoy en día, el pensamiento y la opinión de las mujeres en el ámbito científico son cada vez más valorados, lo cual representa un paso importante hacia la igualdad. Sin embargo, aún queda mucho por mejorar. Es fundamental fomentar en niñas y adolescentes el interés por carreras STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas), creando más espacios de colaboración y participación científica desde edades tempranas. 

Este tipo de galardones existen precisamente para incentivar e inspirar a más mujeres, demostrando que no es necesario renunciar a un rol para cumplir otro. Es posible conjugar diferentes responsabilidades y contribuir desde cada uno de ellos a dar soluciones a problemas sociales. Aún queda el reto de eliminar estereotipos, promover una representación equitativa y garantizar que las mujeres tengan las mismas oportunidades de liderazgo en la ciencia. Estos son pasos necesarios para construir una comunidad científica verdaderamente inclusiva y diversa.


Ximena Verónica Jaramillo Fierro

Docente del Departamento de Química de la UTPL

Ph.D. en Nanociencia, Materiales e Ingeniería Química, menciones Cum Laude y Doctorado Internacional, por la Universidad Rovira i Virgili (España). Magíster en Química Aplicada e Ingeniera Química por la Universidad Técnica Particular de Loja (Ecuador). Máster Internacional en Nutrición y Dietética, Especialización: Alimentación y Actividad Física en la Infancia por la Universidad de Jaén (España). Miembro del equipo de Gestión de la Calidad de la carrera de Ingeniería Química. Miembro del Grupo de Investigación Innovación y Prototipado de Materiales Avanzados y Farmacéuticos (PharMaterials) de la UTPL.