Uso de plaguicidas en la agricultura: ¿riesgo o beneficio?

Entrevista a Ana Paulina Arévalo, docente del Departamento de Ciencias de la Salud UTPL

Además de contribuir con la prevención de enfermedades, el uso adecuado de plaguicidas, contribuye con el cuidado del medio ambiente”.

Con la finalidad de evaluar el efecto de fórmulas comerciales y mezclas de plaguicidas que se usan en la práctica agrícola y su impacto en la salud de las personas, se desarrolla la investigación denominada “Evaluación in vitro de los efectos genotóxicos y de daño oxidativo a nivel celular, por exposición a pesticidas usados en el cultivo de maíz en el sur del Ecuador”, bajo la dirección de Ana Paulina Arévalo Jaramillo, docente investigadora del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Técnica Particular de Loja.

¿Por qué incursionar en esta temática?

Sin duda, este representa un tema de interés colectivo. Durante la pandemia de la Covid-19 el rol del agricultor en Ecuador se destacó por el permanente trabajo realizado para la dotación de alimentos a la población, pero a su vez se evidenció dificultades para el sector, a lo que debe sumarse problemáticas como las identificadas con esta investigación, que permiten establecer medidas de prevención adecuadas, en relación con la salud de los agricultores.

Al referirse a medidas de prevención, ¿qué se ha identificado?

Claramente se ha identificado que existe una afectación a mediano y largo plazo en la salud de la población, principalmente en quienes están en contacto permanente con productos químicos como los plaguicidas. Es por ello que con el equipo de trabajo buscamos información que permita determinar qué agentes tóxicos generan afectación para, en un segundo momento, validar lo obtenido con estudios científicos, brindando así a la ciudadanía y autoridades información oportuna que permita tomar decisiones y plantear medidas de prevención, resguardando la salud de la población.

Ante ello, ¿cuáles son sus recomendaciones?

En cuanto a las medidas de bioseguridad que debemos tener para la fumigación, lo ideal sería usar un traje de protección, sin embargo, esto no siempre es posible en nuestro medio. La recomendación sería que las personas tengan una ropa destinada exclusivamente para esta actividad, cubriendo la mayor parte de la piel, considerando que es una vía de ingreso para estos agentes. El lavado de estas prendas debe ser separado del resto de la ropa de casa, además de lavarse o ducharse con agua limpia luego de la fumigación, evitar la inhalación directa o probar el producto y guardar los agroquímicos en lugares seguros para evitar accidentes en casa.

Durante mucho tiempo, insumos como los plaguicidas han sido utilizados por los agricultores. ¿Cómo reflejar el impacto que están teniendo?

En primer lugar, es importante comprender que los plaguicidas, al igual que otras sustancias químicas a las que estamos expuestos (con mayor incidencia en determinados sectores), pueden ser tóxicos para la salud. En el caso de la agricultura, su uso representa una parte importante de los procesos de producción, con la finalidad de prevenir enfermedades y plagas en los cultivos. Sin embargo, estos insumos no son completamente seguros y frente a ello surge la necesidad de obtener datos sobre su impacto y trabajar en prevenir enfermedades.

Para alcanzar datos que permitan reflejar el impacto, la investigación se cumple en los laboratorios de la UTPL, evaluando in vitro, es decir en células cultivadas en laboratorio, que han sido expuestas a estos compuestos químicos, los efectos genotóxicos; de esta manera, se ha podido evaluar que algunas formulaciones de uso frecuente y sus mezclas, generan cambios en el ciclo celular y daño en el material genético, lo que podría relacionarse con enfermedades complejas y recurrentes, tal es el caso del cáncer.

Si bien el trabajo concretado está dado a nivel de laboratorio, ¿existe aplicación directa (muestras) con la población expuesta?

Efectivamente, este estudio se realiza in vitro, pero también se plantea evaluar el efecto en personas expuestas y con ello establecer programas de biomonitoreo constantes que permitan estudiar poblaciones expuestas, dando como resultado datos de gran ayuda, no solo en la prevención de enfermedades en poblaciones humanas, sino en la reducción del impacto con el medio ambiente, puesto que estos químicos tienen un efecto global en los ecosistemas.

Se ha podido evaluar que las fórmulas comerciales de plaguicidas usadas en la provincia de Loja, generan cambios en el ciclo celular y daño en el material genético, lo que podría relacionarse con enfermedades complejas y recurrentes, tal es el caso del cáncer.

El riesgo es alto según se evidencia. ¿Se conoce de ello en la actualidad?

Los estudios en esta área no son nuevos, y los estudios generalmente se enfocan en los efectos del ingrediente activo, sin embargo, nuestro interés está en evaluar el efecto de fórmulas comerciales de uso amplio a nivel nacional, que muchas veces incluyen aditivos que podrían potenciar el efecto genotóxico del plaguicida. Adicional, se reconoce que algunos productos se han prohibido en ciertos países, a pesar de ello en nuestro medio aún se utilizan; en este sentido, hace falta concientizar con mayor incidencia los riesgos y despertar en las autoridades el interés por generar políticas públicas que trabajen en líneas de prevención y normas de uso.

¿Existen otros sectores que estén interesados en la investigación?

El mayor interés que hemos encontrado es el de índole científico-social, considerando los impactos que se han evidenciado en la salud. Con el conocimiento sobre los efectos tóxicos de diferentes sustancias, se podrá tomar decisiones para obtener una protección adecuada o, a su vez, establecer políticas públicas que restrinjan su uso o mejoren las condiciones de uso en beneficio de la salud de la población y del ecosistema inmediato.

Es importante señalar que el principal beneficio de la investigación es la información obtenida, considerando que una comunidad informada es una comunidad que puede prevenir riesgos y desarrollar sus actividades laborales en mejores condiciones, garantizando menores inseguridades para su salud y preservando la de las personas que consumen los productos generados desde la actividad agrícola.

Asimismo, y en el contexto de la pandemia, es necesario y urgente trabajar en prácticas sostenibles. Al margen de la actividad agrícola se debería generar una propuesta desde dos frentes: por un lado, orientada a reconocer el trabajo que realiza este sector mediante la promoción de información y mecanismos de prevención relacionados con el uso de productos químicos; y en un segundo apartado, en la búsqueda de alternativas amigables para la prevención de plagas, que reduzcan el riesgo en quienes trabajan directamente con estos insumos y en el mismo consumidor, en quien también se despierta el interés por obtener productos ecológicos y con el menor contacto con sustancias químicas.

Esta entrevista forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #64, correspondiente a los meses abril-mayo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Un estudio sobre la familia desde la estadística e investigación

En la actualidad surge la necesidad de sensibilizar sobre la importancia de la familia como base de la estructura social y aportar a la formación de sus miembros.

La familia juega un papel preponderante en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) por ser la unidad natural y elemental de todas las sociedades modernas y tener protagonismo en la mayoría de las políticas de bienestar de todo el mundo (Unicef, 2018).

Varios autores y estudios presentan a la familia como el núcleo principal de la sociedad, constituida por un grupo de personas que comparten un espacio físico (vivienda) pero que, además, están relacionados por lazos afectivos y de parentesco. Sin embargo, a pesar de la importancia que tiene, la familia ha sufrido cambios en sus últimos años, considerando la transformación social y su incidencia en el comportamiento de las personas.

Con base en esta premisa, la academia busca generar aportes que permitan visibilizar precisamente estos cambios. Frente a ellos se plantea la investigación denominada “Evolución de las familias en Ecuador en los últimos 30 años”, un estudio sobre las familias elaborado por la Red de Institutos Universitarios Latinoamericanos de Familia (Redilfam). El trabajo es liderado por Silvia Vaca Gallegos, docente del Departamento de Psicología de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), en el que colaboran varios profesionales de áreas como Ciencias de la Educación, Psicología y Economía, además de una colega externa de la Universidad de la Sabana de Colombia.

A través de la investigación se detectaron algunos cambios que se han suscitado, e inclusive datos estadísticos que reflejan las dificultades por las que el grupo familiar atraviesa. Una de las cifras reseña que en Ecuador la tasa de divorcios ha aumentado considerablemente en los últimos 10 años, lo cual implica que muchas parejas casadas concretan la disolución legal de su unión, acarreando así inestabilidad a largo plazo. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en el país el divorcio entre 2007 y 2017 obtuvo una tasa de crecimiento acumulada del 83,45%, con una tasa promedio de 8,36%, pasando de 13.981 casos en 2007 a 25.468 en 2017 que, en comparación con periodos anteriores, se precisa de una mayor duración de los matrimonios.

Existen varios estudios en Ecuador sobre el incremento del riesgo de divorcio por el distanciamiento de la pareja. Sin embargo, el estudio en mención enfoca el análisis en la migración interna, concluyendo de forma preliminar que los matrimonios que residen en distintas provincias tienen menor riesgo de divorcios que los que viven en la misma provincia debido a que -la no convivencia-, sumada con visitas frecuentes, mejora la calidad de vida conyugal respecto a las parejas que sí conviven. Queda pendiente para trabajos posteriores determinar si la duración del matrimonio disminuye a medida que se incrementa la distancia de residencia entre las parejas.

Este estudio evidencia la relación entre el desempeño económico del país y la decisión de divorcio debido a que el riesgo de divorcio es menor en los años en que el crecimiento del PIB real del país se ubica por debajo del nivel natural de crecimiento. En general, las diferencias en las condiciones sociales de la pareja, la edad, etnia y educación representan un factor que incrementa el riesgo para cesar el matrimonio.

Según Vaca Gallegos, esta propuesta es parte de una investigación liderada por Redilfam, la cual está dedicada al estudio y promoción de la familia en universidades de inspiración católica en Perú, Colombia, Chile, Argentina, Honduras y Ecuador, país del que la UTPL es la única representante a través del Instituto Latinoamericano de la Familia (Ilfam). Los estudios que logren concretarse desde esta Red resultan de gran importancia, considerando la poca evidencia científica sobre el desarrollo y estado de las familias latinoamericanas en los últimos 30 años.

Frente a ello surge la necesidad de generar un análisis a partir de la revisión documental y bases de datos oficiales sobre los cambios sociodemográficos generados en las familias de los países antes mencionados, concretando así un aporte consolidado para el accionar de la Red y del Estado. Es que, para la Subsecretaría de Familia en Ecuador, esta información podría ser de gran utilidad para la implementación de estrategias y mecanismos de promoción y sensibilización del ejercicio de la corresponsabilidad en las familias, respecto al cuidado del grupo y de cada uno de sus integrantes, así como para fomentar las relaciones necesarias para la preservación del núcleo familiar.

Para el desarrollo del estudio Redilfam propuso una metodología mixta utilizada en todos los países que conforman la Red, la cual incluye métodos cualitativos y cuantitativos orientados a generar una meta-síntesis de documentos académicos, de fuentes oficiales y de autoridades relacionadas con el tema de familia, así como un análisis estadístico descriptivo de las variables objeto de estudio para posterior triangulación de la información.

De esta manera, entre los aportes obtenidos también se destaca la presentación de nueve comunicaciones orales en congresos internacionales (VI Congreso Internacional en Contextos Psicológicos, Educativos y de la Salud; I Congreso Internacional CIID 2021 Identidades, Inclusión y Desigualdad; XIV Congreso Internacional y XIX congreso Nacional de Psicología Clínica), donde se han presentado resultados sobre el análisis de factores sociodemográficos y de riesgo asociados al divorcio, características de la demografía de los matrimonios en Ecuador y dinámicas de violencia intrafamiliar. También se han publicado los resultados en libros de importantes editoriales de España y Colombia.

Entre las tareas pendientes, según el grupo de investigadores, está avanzar con la socialización de los resultados y conclusiones, dirigida a actores públicos y privados, la academia y la misma sociedad civil, con la finalidad de obtener retroalimentación y sugerencias para la estructuración de posibles propuestas de desarrollo local y nacional que, a mediano plazo, pueden ser presentadas a la Subsecretaría de la Familia del Ministerio de Inclusión Económica y Social, considerando también que se disminuye la falta de conocimiento del tema y que, a través de cada instituto, se proyectan nuevas líneas de investigación que permiten el planteamiento de proyectos sociales para fomentar la estabilidad familiar y la búsqueda de bienestar de cada uno de sus miembros.

En Ecuador la tasa de divorcios ha aumentado considerablemente en los últimos 10 años, lo cual implica que muchas parejas casadas concretan la disolución legal de su unión, acarreando así inestabilidad a largo plazo.

Este artículo forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #64, correspondiente a los meses abril-mayo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Sostenibilidad y desarrollo: una visión integral del verde público

Buscamos ser referentes a escala nacional en el estudio y planificación de los espacios verdes a nivel urbano, aportando con información útil para cambiar la visión en la toma de decisiones de los municipios y aportar en la concienciación de la ciudadanía sobre la importancia de estas áreas y su cuidado.

La pandemia de la Covid-19 ha generado una serie de cambios en la sociedad, así como en las decisiones y en el planteamiento de políticas públicas enfocadas en conceptos de singular importancia como la sostenibilidad y la disposición de entornos adecuados para la convivencia social. Esta es una realidad incorporada a la agenda mundial, pero que, aterrizada en territorio, aún tiene un notorio camino por recorrer. Sin embargo, es necesario reconocer los esfuerzos dados a partir de esta problemática, como los aportes de la academia mediante proyectos de investigación.

Lorena Alvarado y Sandra Valarezo, docentes investigadoras del Departamento de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), junto a estudiantes de la carrera de Arquitectura y representantes de diferentes barrios lojanos, desarrollan el proyecto de diseño del Parque Los Arupos del barrio San Cayetano en la ciudad de Loja (Ecuador), el cual tiene como punto de partida el estudio de las áreas verdes públicas recreativas, al margen de evaluar el nivel de dotación, accesibilidad y calidad de espacios.

Como antecedente se recoge lo planteado en la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El ODS 11 hace referencia a “Ciudades y Comunidades Sostenibles” y, consecuentemente, a la implementación de áreas verdes públicas o verde urbano, integrado por el conjunto de espacios verdes presentes en una ciudad, generalmente parques y jardines, y que deben ser planificados por las entidades públicas en cooperación con empresas privadas.

El objetivo de estos espacios no es únicamente estético, sino que se proyecta a incorporar en las ciudades valores esenciales como la biodiversidad, conectividad, complejidad y valores socioculturales enmarcados en las relaciones sociales, las cuales toman mayor incidencia en la pandemia, cuando surge la necesidad de contar con espacios para el esparcimiento y la convivencia de la población.

Lamentablemente, hay una falta de información y de estudios relacionados con las áreas verdes en el contexto inmediato, a tal punto que son muy pocos los aportes encontrados. De las escasas investigaciones publicadas, recién en 2019 aparece “Laboratorio Urbano de Loja 2019: Integrar la Naturaleza”. Este es un análisis de la infraestructura verde en el cantón Loja, que se refiere al estudio del verde público de forma general. En este proyecto se dota de información para acercar a la población al conocimiento de la temática y aportar a la planificación de este tipo de espacios, así como a la propuesta de diseños que garanticen el disfrute general de la población.

“Buscamos ser referentes a escala nacional en el estudio y planificación del verde urbano, aportando con información útil para cambiar la visión en la toma de decisiones a nivel de municipios y aportar a la concientización de la ciudadanía sobre la importancia de estos espacios y su cuidado”, añaden las docentes Alvarado y Valarezo.

En su aplicación, el proyecto analiza la situación y acceso a las áreas verdes de uso público en la ciudad de Loja, considerando también a las parroquias y barrios, a partir de una doble proyección: en primera instancia, con la evaluación de la calidad de estos espacios, identificando necesidades, deficiencias, dinámicas y modos de uso; y en un segundo momento, como parte de los resultados, se pretende aportar en la planificación del verde público y la generación de propuestas de diseño urbano-arquitectónicas que respondan a conceptos de inclusión, seguridad y accesibilidad para todas las personas.

Para conseguir estos resultados, las docentes plantean una metodología integrada por la revisión bibliográfica especializada; la aplicación de encuestas, fichas y entrevistas; y observación de campo; técnicas que permitirán obtener información en detalle que, luego de ser procesada, dé paso a la decisión de la propuesta de diseño, reflejada a través de escenarios virtuales en tercera dimensión, cuyo soporte son las aplicaciones, herramientas y softwares específicos. Finalmente, se incluye la validación de prototipos mediante encuestas para, con ello, determinar el nivel de aceptación.

A decir de las investigadoras, con los resultados se obtienen datos sobre el Índice de Verde Urbano (IVU), el cual determina la cantidad de espacio verde urbano por habitante para establecer si el territorio responde a las recomendaciones internacionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS recomienda que las ciudades proporcionen como mínimo 9m2 de espacio verde por habitante (m2/hab.), indicador que se denomina IVU. Por su parte, la ONU, con un estándar más alto, recomienda que las ciudades deben tener por lo menos 16 metros cuadrados de áreas verdes por habitante. Valarezo asegura que “las dos son recomendaciones a escala mundial para todas las ciudades. No hay un IVU (m2/ hab.) ideal para la ciudad de Loja, sino que al menos debe cumplir con las recomendaciones mínimas de los organismos internacionales”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las ciudades proporcionen como mínimo 9m2 de espacio verde por habitante (m2 /hab.)

El estudio genera una clasificación de las áreas verdes, identificando el verde de uso público y su funcionalidad, así como la calidad de los espacios a partir de cinco dimensiones: uso y usuarios, accesibilidad, equipamiento y mobiliario, confort y seguridad y medio ambiente. En concreto, y como previamente se señala, la propuesta del Parque Los Arupos del barrio San Cayetano corresponde al aporte tangible de la investigación que refleja un escenario de inclusión, seguridad y conexión del ser humano con la naturaleza, además de tener como sello diferenciador la inserción de una especie nativa como el arupo, vistoso por sus tonalidades, lo que permitirá también el embellecimiento de la imagen urbana.

Para la UTPL plantear este tipo de investigaciones implica generar un importante aporte para la colectividad puesto que, además del apartado técnico y científico, se concretan acciones de vinculación social que reflejan su utilidad para la planificación urbana local, tan necesaria en la actualidad, donde se evidencian problemáticas enmarcadas en la falta de organización de las ciudades. A eso se suma el reconocimiento de las áreas verdes públicas como escenarios vitales para lograr la calidad y convivencia de vida urbana, aporte a la salud, recreación, socialización, descanso, relajación, conexión de la población con el medio ambiente, e incluso el mejoramiento de la imagen urbana y favorecimiento de la reactivación económica del lugar y entornos cercanos, así como el impulso al sector turístico.

Este artículo forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #64, correspondiente a los meses abril-mayo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Formación para generar emprendimientos más sostenibles

El emprendimiento es una arista que contribuye a dinamizar economías locales y generar empleos. Para emprender es necesario partir de una base sólida que permita consolidar proyectos sostenibles en el tiempo.

Desde el Departamento de Ciencias Empresariales de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), el equipo de investigación liderado por Vicente Torres Briceño, del cual también son parte los profesores Wilson Torres, Juliana Criollo y Elva Camacho, trabajan en un estudio que permite evaluar el proceso de fortalecimiento de capacidades de emprendedores locales y migrantes venezolanos en el cantón Loja.

La iniciativa forma parte del proyecto denominado “Movilidad Humana Loja”, el cual busca capacitar y sensibilizar a la población en situación de movilidad y a la población receptora para mejorar la convivencia social y dinamizar la economía a través de la incubación de emprendimientos, acceso a capital semilla y a mercados. Para conocer si es necesario contar con una formación previa para emprender, los docentes aplicaron un estudio descriptivo mediante el desarrollo de una encuesta dirigida a 43 emprendedores (28 personas venezolanas en movilidad humana y 15 de nacionalidad ecuatoriana), y a población receptora en el cantón Loja, quienes anticipadamente recibieron capacitación y asesoramiento empresarial por parte del proyecto.

Es necesario considerar que en Ecuador no existen estudios similares que permitan realizar una evaluación de procesos de formación para generar emprendimientos, los cuales contribuyen al desarrollo de autoempleo y empleo, dan paso a la complementariedad entre emprendedores locales y en el ámbito de movilidad, y promueven una convivencia armónica entre habitantes.

Entre los principales resultados del proceso de evaluación se destaca que el 86% de emprendedores encuestados tiene conocimientos de emprendimiento, fruto de la experiencia adquirida en calidad de empleado o por asesoramiento de amigos; y el 14% no tiene ningún conocimiento. Los investigadores aseguran que los emprendimientos que pasan por un proceso de incubación o formación tienen mayores posibilidades de éxito, logran ser más sostenibles y alcanzan un impacto en el ecosistema local.

Se prevé una segunda fase de evaluación a los emprendedores locales y en movilidad humana con el fin de medir la evolución y sostenibilidad de su emprendimiento contando con capital semilla. Y, con ello, “queremos generar herramientas para iniciar emprendimientos o apalancar los existentes. De aquí se alimentarán bases de datos de emprendedores locales que serán segmentados en un grupo de los que están capacitados y en un grupo de quienes necesitan asesorías o mentorías puntuales para dar sostenibilidad empresarial a estas ideas de negocio”, según indica Torres Briceño.

Con el proyecto también se espera concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de la capacitación para crear emprendimientos sostenibles y definir si la capacitación debe ir de la mano con la obtención de capital semilla para generar emprendimientos.

Este artículo forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #64, correspondiente a los meses abril-mayo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

El papel de las Universidades en la gestión de una Cultura de paz

Por: Roberto Beltrán Zambrano

Titular de la Cátedra UNESCO de Cultura y Educación para la paz (UTPL)

La cultura de paz es un conjunto de valores, actitudes, maneras de ser y de actuar respecto a la vida y a los derechos humanos de la persona y su dignidad. Estudiar, investigar, comprender y promover la comprensión de estos elementos en el conjunto de la sociedad es uno de los retos que la universidad y la educación superior tienen en el mundo entero.

Este ejercicio no solamente se realiza desde la universidad hacia la sociedad y sus instituciones, sino que conlleva una práctica a la interna de los centros de educación superior.

El papel de la universidad en la gestión de una cultura de paz puede entenderse en el desarrollo de una agenda de estudios, investigación, innovación y vinculación de:

a. Modelos de promoción y pacificación social y ambiental

b. Estilos de vida, patrones, creencias, valores y comportamientos en relación con la paz

c. Apoyos y acompañamientos a cambios institucionales que promueven bienestar, igualdad, administración equitativa y racionalidad de recursos, seguridad ciudadana, pluralismo jurídico y justicia de paz

d. Iniciativas noviolentas frente a diversos problemas sociales y ambientales de cada conglomerado

e. Tipos, formas y modelos de construcción de paz, de acuerdo con cada realidad humana y ambiental.

Hablamos entonces de un rol muy activo y transversal a la vida de la comunidad universitaria y de todas las funciones de la universidad. ¿Cómo incorporar esta agenda en los programas de grado, posgrado, investigación y educación continua? ¿De qué forma se involucran los diversos estamentos de las instituciones de educación superior en esa agenda? Construir una cultura de paz en la universidad y desde la universidad comporta el desarrollo de hábitos y acciones necesarias para la paz: solidaridad, tolerancia, diálogo, entendimiento, comprensión y respeto en espacios tan específicos como los lugares de trabajo, de clase e investigación… En la convivencia del día a día y en la forma en la que se tratan a las personas. Todo eso debemos llevarlo también a las diversas actividades con nuestras comunidades, instituciones y organizaciones con las que debemos trabajar.

Este editorial forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #64, correspondiente a los meses abril-mayo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Institución destacada en uso de servicios de innovación

Premio CEDIA Awards 2021 a la UTPL

La labor de innovación en el ámbito académico que desarrolla la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) ha sido reconocida internacionalmente con un galardón en los CEDIA Awards 2021, el premio más importante de la Academia, Ciencia, Tecnología e Innovación del país.

“La UTPL apuesta por la innovación académica, social y productiva, y su vínculo con el entorno. Este reconocimiento es un estímulo que nos compromete más en la formación emprendedora e innovadora”, destacó Santiago Acosta Aide, rector de la Universidad Técnica Particular de Loja, tras recibir el galardón. Durante su intervención en el evento que se celebró en el Hotel del Parque, en Guayaquil, la noche del 24 de noviembre, el rector Acosta agradeció el compromiso de la comunidad educativa y el constante impulso a la ciencia en Ecuador.

Los CEDIA Awards son un galardón desarrollado por la Corporación Ecuatoriana para el Desarrollo de la Investigación y la Academia, con el cual se reconoce la gestión, el esfuerzo y la dedicación de universidades, institutos, colegios, docentes, investigadores y técnicos a escala nacional, por generar y promover una cultura de desarrollo científico, académico y tecnológico en Ecuador.

Acosta adelantó que el enfoque de la UTPL será apostar por el empleo cada vez más frecuente de la tecnología en favor de la educación, para estar siempre a la vanguardia. “Usar las tecnologías para desarrollar nuevas formas de ver y poner en marcha los procesos educativos es lo que nos debe motivar”, expresó el rector.

Además, resaltó que el éxito del modelo educativo de la UTPL se debe a que se considera a los estudiantes como un pilar fundamental de las dinámicas de aprendizaje y se propicia su crecimiento, tanto personal como profesional.

La UTPL apuesta por la innovación académica, social y productiva, y su vínculo con el entorno.

Este texto forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #63, correspondiente a los meses febrero-marzo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Balance UTPL 2021

Un balance anual confirma el compromiso, visión y trabajo realizado por la UTPL durante el año 2021. Se avanza en investigación, innovación, emprendimiento, y especialmente, en vinculación con la sociedad, que permite un acercamiento con la realidad actual que viven las comunidades. Las cifras que se presentan en estas páginas avalan la consolidación de la UTPL como institución de educación superior: crece el número de grupos de investigación, de proyectos de innovación y de emprendimientos que contribuyen a nuestra comunidad universitaria y al país.

Este balance forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #63, correspondiente a los meses febrero-marzo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

“Tener cultura científica nos hace mejores personas y permite que la sociedad vea que construimos conocimiento”

Entrevista a Silvia González, Vicerrectora de Investigación

El año 2021 representó un período de cambio y de oportunidades para enfocar la actividad de la UTPL en su misión. Su vicerrectora de Investigación, Silvia González, lo define como un tiempo aprovechado para seguir mejorando.

¿La UTPL se mantiene en primera línea en resultados de investigación?

El Covid sorprendió a todos, en especial a la universidad. Estábamos preparándonos para ir lentamente a lo virtual, y todo se aceleró. El trabajo que se había hecho en la universidad durante décadas, de ir apoyándose en todo lo digital, fue una coyuntura porque se hizo necesario utilizar todos los medios posibles, pero sobre todo los más actuales, e inclusive generar nuevos: juegos virtuales, roles, entre otros. No es que desde la universidad se tenga una bolita mágica. Sencillamente es ir viendo las señales, los signos de los tiempos, ver que podemos ampliar nuestros medios y no quedarnos solo en el aula. Tal vez algunos pensarán que podríamos todavía esperar unos años hasta que la universidad se adaptara plenamente a lo digital y, bueno, nos sorprendió la pandemia y nos empujó a todos a dar el paso.

Pero la UTPL ya era una universidad con trayectoria en entornos online

Tal vez por eso fue más fácil dar el paso. Una compañera de una universidad pública me comentaba que, si tuviera que elegir una universidad, sabiendo que todo va a ser virtual, preferiría a la UTPL porque se sabe que desde hace muchos años manejamos la educación a distancia. El alumnado lo percibe y prefiere una universidad que tenga experiencia. Desde la UTPL he visto que se intenta estar enraizados, pero con mirada hacia el horizonte, hacia algo más. Ese sentido de trascendencia para llegar a todas las personas, creo que nos ha ayudado.

¿Cree usted que la pandemia ha sido un modo de recordar a los poderes públicos y a los ciudadanos la importancia de apostar por la investigación y la ciencia?

Sí, y que además hay muchos ámbitos a los que, a lo mejor, no les damos tanta importancia para todo el bien que puede hacer, por ejemplo, los nuevos modelos económicos o el hecho de entablar nuevas relaciones sociales, de buscar otros medios para comunicarnos, sin dejar de lado la salud y la educación. Estamos en una década privilegiada, donde tenemos muchas necesidades y también hemos probado muchas soluciones. En esta ocasión ha quedado registrado. Imagino que hace miles de años sucedían muchas cosas, pero pasaban otros miles de años y la humanidad no sabía que esto ya había pasado y se podía solucionar. En cambio, ahora podemos conocer la historia y lo que está sucediendo en otros lugares.

¿Y dónde nos sitúa ese cambio?

Estamos en una época en la que podemos desarrollar mucho y ahí viene nuestro compromiso. Tener todos estos medios y herramientas a mano nos debería comprometer a buscar soluciones reales. Otras generaciones estaban más seguras de que no iba a impactar tanto lo que hicieran, pero nosotros ya no podemos ignorar que todo lo que hacemos tiene un impacto muy grande en esta generación actual y en las venideras, y que además ese impacto se nota con mayor nitidez.

Mirando atrás, ¿cuáles son los logros que podríamos ubicar en la UTPL en este período de pandemia?

Empezar a manejar bien la información y los datos; construir indicadores que nos permitan medir efectivamente el impacto social, económico, etc. Yo destacaría también el trabajo hecho en Biología, en sentido amplio, porque también hay Ecología, y Microbiología. Lo mismo en Economía y en Comunicación Social. Y de un modo global, creo que la visión que la sociedad tiene de la UTPL ha cambiado. Ya no solamente identifican a los estudios de educación a distancia como lo más representativo, sino que nos perciben como una universidad que está trabajando y aportando en investigación en estas áreas que son claves. En las que cité y en otras más: en Química, en Informática, en inteligencia artificial y en transformación digital. Todavía tenemos mucho por hacer, pero se trabaja intensamente y con creatividad para traducir todas nuestras actuaciones en generar un impacto social y económico positivo.

Y si miramos al futuro, ¿cuáles son los propósitos de su Vicerrectorado?

Si tenemos clara nuestra visión y la vivimos al máximo, me daría por bien servida. El hecho de buscar la verdad en cada una de las áreas del conocimiento que tenemos es maravilloso, y podríamos hacer aportaciones bien interesantes, que ayuden, que den pistas a nuestra humanidad, a la sociedad.

¿Cómo puede conseguirse?

Una de las tareas es visibilizar la aportación del estudiantado a la investigación. Esto es algo que sucede desde hace muchísimos años, pero no lo hemos dejado de modo muy evidente. Hay muchos estudiantes que están aportando en resultados de investigación y en proyectos. Es importante decírselo a la sociedad porque a un estudiante le puede interesar saber que, desde el segundo año, trabajará en proyectos reales en el área de conocimiento de su interés. Es una de las líneas que queremos impulsar.

¿Cuál sería la otra?

La otra es la multidisciplinariedad: el no cerrarnos cada uno en nuestra área sino hacer ese esfuerzo de mirar los problemas desde diferentes ángulos y hacer aportaciones creativas, nuevas, que no se nos ocurren y que impulsan mucho el emprendimiento.

¿Le gusta cuando escucha hablar de la UTPL como un ecosistema de innovación y de emprendimiento?

Claro que sí, porque la innovación es esta búsqueda de ser nuevos, de renovar todo. Creo que todos necesitamos renovarnos y esa es la innovación: nuevos procesos, nuevos productos, nuevas marcas y, obviamente, el emprendimiento. Necesitamos generar empleo, pero la universidad por sí misma no lo va a hacer, aunque puede poner los medios. Ir construyendo un ecosistema de innovación y de emprendimiento nos coloca en la posición de impulsar nuevas empresas y, como decía, darles una mentalidad diferente a nuestros estudiantes, irse quitando la etiqueta de buscar empleo, de pasar de querer ser empleado a querer ser empresario, a generar algo nuevo, a adquirir una mayor responsabilidad, unas competencias, unas habilidades, destrezas y conocimientos nuevos.

¿Por qué se necesita impulsar el emprendimiento?

Porque, aunque no todos los emprendimientos acaban siendo una empresa, el hecho de que una persona se vea a sí misma como empresaria transforma su sentido de la responsabilidad y hace que tenga un impacto importante: pasar de la mentalidad de empleado a la de empresario. Por eso, esta es otra de línea importante para nosotros.

Una más de las líneas estratégicas de la UTPL…

Sí, son importantes todas nuestras líneas: la misionalidad y la búsqueda de la verdad para un mayor bien, la formación de los estudiantes y su visibilidad, su participación en la investigación y el servicio a la sociedad. Creo que, en la actualidad, la generación de empleo es importantísima, y también lo es promover empresas que sean económicamente sustentables, y que además generen bien social, que no piensen solamente en ganancias, en los números, sino en el impacto que pueden tener para mejorar nuestro entorno. Creo que serían estas líneas. Algo así como la acuarela para dibujar nuestro horizonte que después hay que convertir en una foto real, pero hay que hacer primero el bosquejo.

Ese bosquejo comienza en el aula, en el laboratorio…

Para mí es algo que me parece que es alcanzable para la universidad. En estas líneas nos vamos distinguiendo y queremos impulsarlas más. Por ejemplo, estamos apostando por la robótica, las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial, las telecomunicaciones, la Geología, etc. Todas estas se suman a las tradicionales que ya mencioné: Biología, Química, Comunicación Social, Economía, etc. Lo que perseguimos es que un estudiante en Ecuador o en cualquier parte diga: si quiero aprender esto, me tengo que ir a la UTPL.

Que la UTPL no sea una, sino “la universidad” de referencia…

Esto me parece que sería un sueño. No sé si lo alcance yo a ver, pero si me gustaría que en el futuro digan, por ejemplo, para estudiar Comunicación Social, o estudio en la UTPL o no hay opciones. Con nuestro trabajo podemos conseguir que los jóvenes sean grandes profesionales.

¿Cuál es el aporte y el impacto científico para conseguirlo?

Diría que es razonable, pero que podemos hacer muchísimo más. Tenemos que buscar los medios, y necesitamos comunicar mejor lo que hacemos. Se está haciendo muchas cosas, pero mucho se está quedando en los escritorios o en los discos duros, y necesitamos darlo a conocer porque es parte de la responsabilidad de un investigador. No solamente el índice H, las citas, el escalafón. No es solo lo que hay que hacer para ganar puntos, sino que es la forma de dar a conocer lo que yo estoy obteniendo, y que no hace falta que otros lo hagan, porque esto ya está hecho y está publicado. Hay muchas cosas que necesitamos dar a conocer. Pero, sí, el impacto que tenemos como universidad en el país es bueno. En investigación nos hemos mantenido, pero tiene que ser más.

¿Le preocupa la publicación en revistas científicas, la divulgación social, llevar la investigación al aula? ¿Las tres?

Efectivamente, ha dado en la clave. Los resultados de la investigación científica se tienen que publicar porque es riqueza que vamos acumulando. Se trata de que lo podamos decir en revistas de alto impacto, pero también que esto se comunique a nivel divulgativo en periódicos, en revistas de circulación social. Es bueno porque el hecho de tener una cultura científica nos hace mejores personas y también hace más consciente a la sociedad de que estamos construyendo conocimiento.

Es un modo de ayudar a construir un futuro mejor…

Nuestra misión es lo que nos orienta y nos permite plantear nuestros objetivos y nuestras estrategias. Y que esta verdad que queremos, que no es mi verdad ni la verdad del otro, sino es la parte que a mí me corresponde de la verdad, poder comunicarla, generar un mayor bien, ir construyendo un futuro mejor, un futuro más hermoso, un futuro que pueda acoger a la humanidad, darle un entorno mejor para que se desarrolle. Tenemos una oportunidad inigualable para formar a nuestros estudiantes con esta aspiración, de la verdad, del bien y de lo bello, de que el mundo puede ser algo más ordenado y que puede ser mejor. Con más sacrificio y con mayor responsabilidad, pero que al final será mejor.

“LO QUE PERSEGUIMOS ES QUE UN ESTUDIANTE DIGA: SI QUIERO APRENDER ESTO, ME TENGO QUE IR A LA UTPL”.

Esta entrevista forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #63, correspondiente a los meses febrero-marzo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Entrevista Santiago Acosta

Proactividad en plena pandemia para impulsar la universidad, ayudar a fortalecer el país y atender la demanda social de más y mejor formación. Todo, desde el reto de hacer transcender la misión de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) a las aulas, a la investigación y a la vinculación. Este es, en síntesis, el balance que Santiago Acosta, rector de la UTPL, hace para hablar de todo el esfuerzo de los últimos meses para combatir la pandemia cuidando al personal administrativo, al docente e investigador, al alumnado y a la institución a la vez.

¿Cómo afrontó la UTPL el impacto de la pandemia en 2021?

Para mí lo importante en este último año de pandemia es que la universidad no se ha detenido debido a los trastornos que la propia emergencia ha provocado en el sentido del trabajo presencial. La universidad ha recuperado parte de la presencialidad, sobre todo en las actividades docentes y administrativas, y ha seguido creciendo.

¿Ampliando la oferta?

 Hemos ampliado, sobre todo, nuestra oferta en posgrado. Hemos creado dos nuevas unidades académicas. Una es la escuela de negocios EDES, que tiene su sede en Quito, porque allí hay muchas empresas y es la ciudad económicamente más activa de todo el país. Esta escuela se había dedicado sobre todo a educación continua y a servicios de tipo empresarial, pero ahora con la Unidad Educativa EDES, que se creó en 2021 y tiene su sede en Loja, podemos ofrecer maestrías con un perfil muy específico, orientado a los gerentes de empresas y personas que desempeñan su trabajo en el sector comercial, empresarial e industrial.

¿Y la otra unidad?

La otra unidad educativa que hemos creado es UTPL TEC. Es una unidad de carreras de tipo técnico y tecnológico, pero a distancia. Es algo único en Ecuador pues en el país toda la oferta tecnológica y técnica es presencial y la nuestra comienza siendo a distancia: eso no significa que en algún momento no vaya a ser presencial, podría serlo, pero queremos optar tanto por una modalidad novedosa en este nivel por lo menos, como por títulos que sean innovadores. No se trata de competir con los institutos técnicos y tecnológicos, que en el país son 150 o más, sino que se trata de complementarnos, de hacer una oferta muy atractiva que mire sobre todo a la empleabilidad.

¿Además de la oferta académica, qué ha cambiado en este año?

Además de la ampliación de la oferta de posgrado está el desarrollo que ha habido en las tres líneas estratégicas que la universidad trazó a inicios del año pasado en el nuevo plan estratégico: misionalidad, educación virtual e innovación y emprendimiento. En todo ello, aunque tal vez no con la celeridad, rapidez y dinamismo que hubiese permitido el trabajo presencial, ha habido un avance significativo de manera que integralmente la universidad no se ha detenido, y prueba de ello es que en la educación a distancia no ha habido un descenso global de estudiantes y buena parte de este hecho obedece a dos factores: uno, que se ha logrado mayor retención de estudiantes, hemos bajado la tasa de abandono; y segundo, que la universidad ha alcanzado una cifra histórica en la asignación de becas, por casi 19 millones de dólares, inclusive más que en el año 2020 que ya fueron 15 millones de dólares. Eso para mí es muy reconfortante.

“LA UTPL VIVE EN SU ESPÍRITU SU MISIÓN Y VISIÓN, PERO SE TRATA DE QUE ESTE SE PLASME EN LA INVESTIGACIÓN, LA DOCENCIA Y LA VINCULACIÓN”.

Ha sido una respuesta de proactividad en la universidad, pero también de proactividad social…

Sí, yo creo que la gente ha visto que, en un tiempo de dificultades económicas y sanitarias, cuando se ve que los escenarios cambian, que no se sabe qué tipo de certezas podemos tener para el futuro, la mejor inversión es seguir estudiando. Sí, yo creo que esa ha sido una respuesta muy positiva de la sociedad.

¿Los retos de la UTPL han variado con la pandemia?

Para mí, los retos que tenemos están recogidos por las líneas estratégicas. Yo creo que son líneas bien pensadas. En misionalidad, creo que el reto es que nuestra investigación, nuestra vinculación y nuestra docencia recojan cada vez más el propósito institucional. Es un gran reto, porque uno puede proclamar una misión y una visión, pero lo complicado es que esa misión y visión deriven en las actividades fundamentales de la universidad.

¿Y la UTPL ha conseguido que así sea?

La UTPL vive en su espíritu su misión y visión, pero no se trata solo del espíritu, sino de que este se plasme en las investigaciones, en las actividades de vinculación, en el tipo de docencia que hacemos. Por ejemplo, un logro también del año pasado, que se convierte en un reto, es que hemos reformado nuestra estructura académica, hemos creado facultades y hemos cambiado la nomenclatura de áreas académicas a facultades porque es una nomenclatura más universal. Se ha creado una nueva facultad, la de Ciencias de la Salud, se la ha separado de la antigua área Biológica y se ha cambiado las denominaciones de las facultades. Eso también nos impulsa a pensar, por ejemplo, en misionalidad, en qué proyectos nuevos de vinculación y de investigación puede organizar esta facultad.

“VEO A LA UTPL COMO UN REFERENTE EN LA ARTICULACIÓN CON LA SOCIEDAD, LA EMPRESA, LOS ACTORES SOCIALES…”

¿Y en qué están pensando?

A la decana y su equipo les decía que se me ocurren dos proyectos, que no son exactamente nuevos, pero que sería fabuloso que la facultad plantease y llevase a cabo pues tienen derivaciones para la docencia, la investigación y la vinculación. Son un proyecto de humanización de la Medicina y un proyecto de cuidados paliativos.

Los dos están relacionados

Sí, cuidados paliativos porque en Ecuador ya se está planteando el tema de aborto, y nosotros pensamos qué opciones damos a un país donde, en el discurso político, se empieza a discutir la posibilidad de ampliar las causales de aborto. También se empieza a hablar de eutanasia. Cuidados paliativos tiene que ver más con eutanasia que con aborto, y no es que haya una iniciativa legislativa firme sobre la primera, pero se está discutiendo.

Frente a la eutanasia, entonces, qué alternativas tenemos. Ahí contamos con los cuidados paliativos, el acompañamiento en la fase terminal de la vida, el tratamiento del dolor. Si no hay alternativas, puede surgir como única opción la eutanasia que, desde mi punto de vista, no es una opción humana: es más humano acompañar al enfermo, ayudarlo a tener una muerte digna en la que se le proporcione los cuidados paliativos y la disminución del dolor, que le ayuden a encarar la etapa final de la vida, en paz con la propia vida, consigo mismo y con los ritmos propios de la naturaleza. Todo esto no es sino para decir que la misionalidad es algo que tenemos que concretar más. Lo veo como un reto enorme.

¿Poner en práctica la misión de la UTPL a través de la docencia?

Que nuestro ejercicio docente responda cada vez más a la forma ideal de cómo queremos encarar el trato educativo en la universidad: un trato de respeto, de ayuda, donde el profesor no solamente es un facilitador de aprendizajes. Hoy en día hay tantas oportunidades y tantos recursos que es imposible que el profesor sea la única fuente de conocimiento y de información.

El docente tiene que facilitar, pero es más que un facilitador, es un formador. Tiene que formar al estudiante y, desde nuestro punto de vista misional, la forma de tratarlo es la manera cómo el profesor da forma a la actuación del estudiante, cómo le ayuda a formar su personalidad y su vida en un ámbito de libertad claro, no de imposición, y esto se tiene que traducir también en los otros aspectos.

¿Lo mismo en la educación digital?

El reto para mí es que, de todas las experimentaciones que hemos hecho por la pandemia, por ejemplo, tanto en modalidad presencial como a distancia, qué lecciones podemos sacar, cómo lograr que no sean aprendizajes que pasen desapercibidos cuando recuperemos la normalidad. No sé si la nueva normalidad será igual a la anterior, pero hay mucha gente que está pensando que, tan pronto como recuperemos la normalidad, en la educación volvamos exactamente a lo mismo que teníamos antes.

¿Y no hemos aprendido nada?

Las herramientas digitales tienen que ayudar a transformar también la educación presencial, pero no es que vayan a hacer desaparecer la educación presencial. Nadie piensa en eso, pero que se tiene que transformar. Yo creo que sí.

¿Por eso se propone innovar y emprender?

Esa es la otra línea estratégica: emprendimiento e innovación: cómo podemos seguir impulsando la innovación en lo académico, en lo social, en lo productivo, en la generación de empleabilidad para los estudiantes… A mí me interesan todas las innovaciones, pero me interesa especialmente la académica, porque si no innovamos desde el punto de vista académico nos quedamos atrasados.

¿Y el emprendimiento?

El emprendimiento también. La UTPL tiene que ser una universidad emprendedora porque enseña a los estudiantes -por decir lo menos- a tener mentalidad o como forja una mentalidad emprendedora. Aunque sabemos que no todos van a ser emprendedores, el reto es darles las herramientas y las habilidades para forjar una mentalidad de emprendimiento que podrán llevar a cabo en su vida tarde o temprano. Eso es lo tiene que hacer la universidad. Y, luego, dar oportunidades para generación de empresa, de startups o empresas emergentes por parte de los estudiantes, empresas derivadas a spin off en las que intervengan profesores y estudiantes como relacionamiento con el mundo de la empresa. Son los grandes retos para este año.

Usted habla de visión y de acción a largo plazo para sentar las bases para transformar la UTPL y ayudar a construir un futuro país. ¿Es así?

Sí, esa es otra de las líneas que nosotros llamamos innovación social en un sentido muy amplio. Cuando me reúno con los colaboradores, con los decanos, con profesores, con el equipo rectoral, siempre les digo cuál es nuestra propuesta como universidad para el desarrollo del país porque en los territorios de Ecuador hay cada vez más consciencia de iniciativa y de dinamismo. Ecuador es un país en el que la mayor concentración de talento está en Quito, Guayaquil y Cuenca y, por tanto, la mayor inversión económica de los gobiernos está en esas tres ciudades. ¿Cómo podemos ayudar a romper este esquema? Debemos tener una propuesta de país desde los territorios.

¿Desde la universidad qué se puede hacer?

La universidad está obligada a plantear a los actores sociales su propuesta de desarrollo. Y nuestra propuesta pasa, primero, por un desarrollo desde el territorio y por la gestión inteligente de los territorios, es decir combinar tecnología, datos, gestión y conocimiento. Esa sería la propuesta de la universidad.

¿Y mirando hacia dentro?

Hay otros proyectos internos que son parte de las líneas estratégicas. Son proyectos institucionales con los que queremos articular un sistema interno de gestión de la calidad, poniendo en marcha un sistema interno de gestión de la calidad de las carreras. Esto, unido a la calidad institucional.

Hay además un proyecto de mejora de nuestro sistema de educación continua: queremos poner en marcha, y ya estamos trabajando en ello, un proyecto de gestión del conocimiento integral de la institución y también en la transformación digital de toda la universidad. Queremos mejorar, ajustar nuestro modelo de educación en línea; también queremos seguir impulsando nuestro proyecto de generación de emprendimientos: ya hemos incorporado los emprendimientos creativos, pero tenemos que seguir impulsando esto al resto del país; y queremos seguir caminando en el relacionamiento de la universidad y empresa a través de nuestro Parque Científico. Estos son parte de los proyectos que tiene en marcha la universidad, los cuales se articulan con las líneas de desarrollo estratégico.

En concreto, para que esa transformación tenga los estándares de calidad más elevados, ¿qué se ha hecho o qué se está haciendo?

Nosotros, en modalidad presencial y a distancia, hemos impulsado la gestión de la innovación académica. Me explico: en todas las universidades hay profesores que son innovadores, que son dinámicos, inquietos y creativos, pero eso no es suficiente para incidir en la calidad de la educación porque estos profesores a veces son los llaneros solitarios, haciendo lo que pueden en medio de grandes dificultades, porque no tienen reconocimiento, no tienen recursos, etc., desde la época del rector anterior venimos haciéndolo, pero lo que a mí me interesa es seguir impulsando la innovación académica a través de la formación docente, y no escatimar inversión en la formación de los docentes. Hemos invertido mucho y ahora lo que tenemos que hacer es optimizar.

¿Por eso la propuesta es impulsar comunidades de aprendizaje?

A mí me gustaría que en la UTPL se extendiese. Es algo que ya hemos puesto en marcha. Las comunidades de aprendizaje son grupos de profesores que comparten herramientas, se ayudan, se hacen observaciones sobre su forma de enseñar, se hacen sugerencias, propuestas… En definitiva, que los profesores rompan el modo aislado de trabajo que ha sido tradicional en el docente universitario y comencemos a trabajar en equipo en la mejor academia.

¿En ese empeño de consolidación está mantener a la UTPL en primera línea en resultados de investigación?

Sí, eso es fundamental porque cuando hablábamos sobre qué propuesta de desarrollo territorial tenemos, uno de los ejes es el conocimiento del territorio. Sin la investigación aplicada al territorio, además de la investigación básica, yo no veo ningún conflicto entre las dos, puesto que sin generar conocimiento acerca del territorio, difícilmente podremos articular una propuesta de desarrollo del país. La investigación es clave, es básica.

¿Dónde y cómo ve a la UTPL en una década?

Yo la veo como una universidad a la vanguardia de la docencia y del aprendizaje, con el uso de enfoques didácticos y de herramientas tecnológicas, sobre todo en el ámbito de la virtualidad. La veo también como una institución que lidera la discusión y la puesta en práctica de herramientas de gestión de la calidad de la enseñanza. La veo como una universidad referente en la articulación con la sociedad, entendiendo por sociedad la empresa, el gobierno, los actores sociales… En síntesis, una universidad cada vez más vinculada.

Esta entrevista forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #63, correspondiente a los meses febrero-marzo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

La importancia de la educación a distancia y en línea en el contexto actual

Por: María Josefa Rubio Gómez

Desde su creación, hablando de los años 1960 – 1970, la educación a distancia ha cumplido un rol importantísimo en el contexto universitario. En esos años, grandes universidades comienzan a ofrecer este tipo de educación, movidas especialmente por la necesidad de atender a sectores de la población a los que no llegaba la educación tradicional o presencial. Podemos mencionar, entre otras causas, las referentes a la situación geográfica, laboral y de edad, o a quienes por diversas circunstancias familiares o personales no les era factible estudiar una carrera universitaria. Es decir, la educación a distancia nace con un sello eminente de responsabilidad social, teniendo en cuenta la igualdad de oportunidades para los que no podían acceder de otra forma a la educación superior.

Si consideramos la situación de pandemia, es evidente que la educación a distancia, virtual o en línea, ha cobrado un protagonismo indiscutible -por necesidad- en todos los niveles educativos, no solo universitarios, ayudando en todo el mundo a la continuidad educativa en momentos que no se podía impartir la educación de otra forma. Debido a la emergencia, las instituciones y los propios alumnos se han equipado de mejor manera en el ámbito tecnológico para asumir este tipo de educación, el cual sigue avanzando a pasos agigantados para ofrecernos mejores posibilidades y convertirse en una opción educativa con un presente y futuro prometedores.

Nos preocupa, por tanto, la calidad educativa de las experiencias improvisadas por las circunstancias comentadas, pues la educación a distancia debe ser pensada y ejecutada considerando que es un sistema complejo en el que hay que tener en cuenta muchas variables y que, además, debe ser diseñada con antelación. Es preciso formar a los docentes, administrativos y autoridades.

Es hora de que las instituciones que sigan ofreciendo educación a distancia, en línea o virtual, inclusive en contextos híbridos, planifiquen un sistema de gestión académica, administrativa, tecnológica y de gestión de los servicios perfectamente definido y teniendo en cuenta la formación de todos los actores, empezando por los docentes. Asimismo, los materiales elaborados o adquiridos con las debidas licencias, la planificación de tutorías y el sistema de evaluación.  La correcta gestión de la educación a distancia debe implicar la distribución de roles; el sistema tecnológico que no solo pueda soportar los ámbitos de docencia, gestión y administración con todos los procesos que conllevan, perfectamente definidos; y adjudicación de responsabilidades, sino que tenga en cuenta la realidad o perfil de los alumnos a los que se dirige y la evolución permanente de todos los involucrados.

Este editorial forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #63, correspondiente a los meses febrero-marzo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Premio al compromiso con la Responsabilidad Social Empresarial en América Latina

La Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) ha sido reconocida internacionalmente como “Institución Comprometida con la Responsabilidad Social Empresarial en América Latina 2020”, gracias a su compromiso público y voluntario de implementar una gestión socialmente responsable basada sobre los parámetros de: calidad de vida en la universidad, ética y gobierno institucional, vinculación con la comunidad y cuidado y preservación del medio ambiente.

La distinción se otorga en el marco de la vigésima edición del programa para promover la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en México y América Latina, organizado por el Centro Mexicano para la Filantropía, la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial en México y el Consorcio Ecuatoriano para la Responsabilidad Social, en representación de la Red Forum Empresa en Latinoamérica. En Ecuador, han sido reconocidas siete instituciones en total, de las cuales la UTPL es la única institución de educación superior a la que se le otorga el galardón.

Dora Colindres, coordinadora general de Responsabilidad Social Universitaria de la UTPL, menciona que este reconocimiento posiciona a la universidad a escala nacional e internacional como una institución comprometida con realizar su planificación alineada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, ejecutando proyectos e iniciativas que impacten positivamente a las comunidades del país en donde la UTPL tiene presencia.

Además, sostiene que el reconocimiento ratifica el compromiso de la UTPL para continuar formando profesionales que den respuesta a las necesidades de la sociedad, así como para gestionar el conocimiento con investigaciones de alto impacto.

Reconocimientos institucionales más recientes:

1. Proyecto Ascendere, reconocido por Pacto Global Ecuador como buena práctica que aporta al ODS 4 a escala nacional. Con el Laboratorio de Investigación e Innovación Docente. LiiD UTPL (2020).

2. Reconocimiento internacional con mención especial por el Centro Mexicano de Filantropía. Con PRENDHO (2020).

3. Escuela del Agua, con reconocimiento internacional como finalista para los XI Premios Corresponsables 2020 de Iberoamérica, organizados por Fundación Corresponsables de España. Trabajo en conjunto con la Unidad de Educación Continua (2020).

4. Proyecto Medicina en Casa. Premios Interamericanos en Modelos Educativos Innovadores en Educación Superior (Premios MEIN). Trabajo en conjunto con el Área Biológica (2020).

5. Proyecto Ascendere. Reconocimiento internacional a los Premios Interamericanos en Modelos Educativos Innovadores en Educación Superior (Premios MEIN). Trabajo en conjunto con el Laboratorio de Investigación e Innovación Docente LiiD UTPL (2020).

6. UTPL ha sido reconocida como Empresa Comprometida con la Responsabilidad Social Empresarial en América Latina por el Centro Mexicano para la Filantropía, la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial en México y las organizaciones que conforman Forum Empresa (2020)

7. Escuela del Agua: Conservación y Manejo de Fuentes de Agua, para presentar la práctica y póster en la Feria de Buenas Prácticas de Responsabilidad Social Universitaria del “4to foro URSULA de RSU: la universidad como palanca para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”, Porto Alegre, Brasil (2019).

8. Práctica: Losa prefabricada para rebajar los costes de vivienda social, seleccionada por URSULA (2019). 9. Práctica: KAMU Sistema de gestión y acceso a contenidos educativos offline, sin internet (2019).

El rostro de la pobreza

Investigan, a través de historias de vida y de caracterización diacrónica, cuál es la realidad que existe detrás de las estadísticas oficiales sobre el impacto de la pobreza y cómo esta afecta a la población más vulnerable.

Abordar de una manera diferente el modo de investigar y de estudiar la pobreza motiva a ir más allá de los estudios tradicionales, que generalmente se enfocan en el método cuantitativo. El equipo formado por Germán Cevallos Meneses, titulado de la carrera de Economía de la UTPLy Gabriela Jaramillo Loaiza docente del departamento de Economía de la UTPL, promueve una tesis (como parte de un programa de graduación de la carrera de Economía) en la que se plantea un nuevo abordaje de la investigación, indagando en lo que hay detrás de las cifras oficiales que se publican para centrarse en los rostros humanos que se encuentran sumergidos en una situación de pobreza. El estudio se centra en la realización de un análisis cualitativo de la pobreza en el área rural del cantón Celica, con el fin de identificar, desde la perspectiva de la población vulnerable, los problemas que atraviesan en su diario vivir.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (2021), la pobreza en el área rural a nivel nacional es de aproximadamente 49%. Como señalan los autores, “es un área en el país en la cual las políticas públicas no están focalizadas ya que, por lo general, aquellas que se aplican en el área urbana son las mismas que se ejecutan en el sector rural del país”. Por eso, el equipo de investigación ha considerado que “es necesario realizar un estudio cualitativo con el fin de entender la pobreza desde la piel de quien la padece -inclusive, intergeneracionalmente-, y así proponer recomendaciones de políticas públicas para mitigar el problema desde una base más cercana a la realidad, desde el territorio”.

Una de las parroquias analizadas es Pózul, identificada como la más pobre del cantón Celica. Existe un acercamiento a las historias de vida de familias que atraviesan una situación de pobreza extrema. Esta problemática se aborda, principalmente, para llegar a dar respuesta a cuestionamientos como: ¿cuáles son los factores sociales y económicos de la pobreza en el cantón? ¿qué políticas públicas emplean las autoridades cantonales para frenar la pobreza? Y, ¿cuál es el estilo de vida de la población de estudio?

La investigación se realiza mediante entrevistas en las que se aplican técnicas de historia de vida y de caracterización diacrónica. Se procede a realizar la validación de la información recogida a través de la constitución de un grupo focal conformado por cinco líderes del cantón con el fin de evitar sesgo en la información generada por las familias. Posteriormente, se realizan recomendaciones de políticas públicas para mitigar los problemas identificados. De este modo se toma el testigo de otros trabajos cualitativos del país que están centrados en algunas provincias de la región Sierra y Costa, especialmente en Cotopaxi, en donde se realizó una investigación cualitativa en el área rural a la población en situación vulnerable.

La pobreza es un problema social y económico que persiste a lo largo de los años, lo que sugiere que sea considerada como estructural y endémica. Las instituciones que conforman el Estado, de acuerdo con las competencias correspondientes, pueden diseñar soluciones y aplicar políticas públicas que mitiguen la pobreza con un enfoque más territorial.

Los resultados obtenidos hasta el momento permiten ver cómo las familias en situación vulnerable en el área rural del cantón Celica presentan deficiencias en el área de salud y educación y, como señalan los autores del estudio, se evidencia que “la pobreza es un problema social y económico que persiste a lo largo de los años, lo que sugiere que sea considerada como estructural y endémica. Con los resultados, las instituciones que conforman el Estado, de acuerdo con las competencias correspondientes, pueden diseñar soluciones y aplicar políticas públicas que mitiguen la pobreza con un enfoque más territorial”.

Para finalizar la tarea aún queda por realizar una encuesta a expertos en temas de políticas públicas con el fin de reforzar las propuestas que se plantee en la investigación. También se espera profundizar el análisis de las dimensiones económicas, que son primordiales para que la población vulnerable del sector rural pueda superar la situación en la que se encuentra.

Gabriela Jaramillo Loaiza y Germán Cevallos Meneses consideran que la tesis tendrá resultados de interés para el gobierno y toda la población porque “contribuye a realizar más estudios focalizados en el área rural para tener una perspectiva de los problemas que causa la pobreza desde la visión de los afectados. Así, las políticas que se apliquen serían específicas en estos territorios”. Con estudios como este en el país, manifiestan, junto a la acción de los gobiernos competentes, la pobreza en el área rural disminuiría y se observaría menos personas en situación vulnerable”.

Desde el grupo de investigación de economía urbana y regional de la UTPL se prevé la publicación del libro “El rostro de la pobreza en la provincia de Loja”, con el apoyo del Vicerrectorado de Investigación y bajo la coordinación del Mgs. Diego García Vélez, director de la carrera de Administración Pública.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #62, correspondiente a los meses diciembre2021-enero2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Gamificar para enseñar o cómo aprender Matemáticas jugando

Un proyecto de innovación de la UTPL, investiga la gamificación como estrategia para la enseñanza aprendizaje de la matemática con el fin de desarrollar en los estudiantes la capacidad para resolver problemas matemáticos del contexto de forma significativa empleando herramientas tecnológicas gratuitas y accesibles.

La enseñanza de las Matemática tiene como eje fundamental generar aprendizajes significativos en los estudiantes para que sean aplicados en diferentes contextos. Para ello, las destrezas con criterio de desempeño deben desarrollarse en ambientes motivadores y con metodologías innovadoras. Es aquí donde intervienen las herramientas tecnológicas y las estrategias de gamificación como un recurso de enseñanza para dinamizar el aprendizaje de las Matemáticas de forma diferente y divertida.

Osler Valarezo Marín, docente de la Carrera de Pedagogía de las Matemáticas y la Física, del Departamento de Ciencias de la Educación de la UTPL, lidera esta iniciativa conjuntamente con Mónica Herrera, Sonia Granda y Salvador Granda.

El profesor Valarezo considera que la gamificación es una aliada positiva de la enseñanza y el aprendizaje de las Matemáticas: “la Matemática es una ciencia que se destaca por su carácter deductivo y abstracto, aspecto que, para muchas personas, se convierte en una actividad tediosa y difícil de comprender. Sin embargo, la visión cambia cuando se dinamiza y contextualiza con los saberes y haceres de los estudiantes”.

“En los procesos de enseñanza – aprendizaje, añade, se requiere incorporar herramientas tecnológicas con enfoque lúdico, con las cuales se busca desarrollar destrezas y habilidades a través del diseño, ejecución de juegos y actividades interactivas para la resolución de problemas matemáticos”.

En la actualidad en Ecuador existen varios aportes investigativos de gamificación, pero cada uno da respuesta a problemáticas específicas de acuerdo con el contexto.

El equipo que dirige el profesor Osler Valarezo, “como actividad inicial, y con ayuda del método de investigación documental, estableció el marco referencial sobre la gamificación del aprendizaje. Luego, para comprender el problema y determinar sus aspectos específicos, se utilizó el método analítico-sintético. Y, en el diseño de las estrategias didácticas, a través de la gamificación, para representar conceptos matemáticos en la resolución de problemas se empleó la metodología activa basada en los principios constructivistas y el trabajo colaborativo, como técnicas, la lectura, la observación y el fichaje para recolectar la información”.

“La Matemática es una ciencia que se destaca por su carácter deductivo y abstracto, aspecto que, para muchas personas, se convierte en una actividad tediosa y difícil de comprender. Sin embargo, la visión cambia cuando se dinamiza y contextualiza con los saberes y haceres de los estudiantes”.

La gamificación, junto con las Tecnologías de la Comunicación e Información (TIC), se ha convertido en una valiosa estrategia de aprendizaje para facilitar los procesos formativos en las aulas. “La gamificación, explica Valarezo Marín, es una poderosa estrategia para el docente de Matemáticas, la cual debe ser implementada en el salón de clases para la formación del estudiante”.

“Es muy importante que los docentes comprometidos con la educación se actualicen constantemente en función del auge tecnológico, para que este sea aprovechado en el ámbito educativo”.

El objetivo del proyecto impulsado desde la UTPL es que los estudiantes utilicen la tecnología como un medio de aprendizaje propicio para la resolución de problemas matemáticos en contextos reales y la generación de aprendizajes significativos.

Como reseña el profesor Valarezo, la Universidad Técnica Particular de Loja es una institución que “fomenta una educación de calidad acorde con los estándares educativos propuestos por el Ministerio de Educación, con el fin de garantizar, a través de nuestros futuros docentes, procesos de enseñanza – aprendizaje de calidad, beneficiando a los estudiantes de Educación General Básica y Bachillerato, lo que contribuirá al desarrollo sostenible de nuestro país”.

Por eso, en su opinión, los futuros docentes de la UTPL conformarán una plantilla académica que contará con competencias digitales de última generación, las cuales aportarán significativamente a la creatividad y el trabajo colaborativo, aspectos esenciales para su práctica profesional, ya sea para instituciones públicas o privadas.

“Los estudiantes de Educación General Básica y Bachillerato que aprenden a través de la gamificación -señala- estarán en capacidad de resolver problemas matemáticos del contexto, generando aprendizajes con significado a través del uso de herramientas tecnológicas gratuitas y accesibles”.

“Es muy importante que los docentes comprometidos con la educación se actualicen constantemente en función del auge tecnológico, para que este sea aprovechado en el ámbito educativo”.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #62, correspondiente a los meses diciembre2021-enero2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

“En procesos orales, es posible usar la tecnología para comparecer de forma telemática desde cualquier latitud”

Entrevista a Rolando David Andrade Hidalgo, docente del Departamento de Ciencias Jurídicas.

El sistema oral en el Derecho Procesal en Ecuador está en las prioridades de investigación de Rolando David Andrade Hidalgo, profesor de la sección de Derecho Privado del Departamento de Ciencias Jurídicas de la UTPL. “Todos nosotros -asegura- deberíamos conocer las fortalezas de aplicación del sistema oral en nuestro país y las ventajas que tenemos a través de la aplicación de la justicia en audiencia pues ya no se debe esperar años de años para la resolución de un problema que deba conocerlo la administración de justicia”. Su investigación pretende traspasar el campus universitario porque, como señala, “desde la academia se puede establecer una cultura del conocimiento en lo académico y en el campo profesional.

¿Cómo explicaría sobre qué está usted investigando?

En el estudio del Derecho Procesal Civil es importante mencionar que existen varios campos para la investigación. Uno de ellos es la gestión procesal en sistema jurisdiccional en Ecuador, partiendo de un contraste con países de Latinoamérica que pueden ser cercanos a una estructura del manejo efectivo del sistema procesal o que, a la vez, tengan un efecto productivo como se vio en nuestro país con la incorporación del Código Orgánico General de Procesos y en el pronunciamiento de un principio rector como es el artículo cuatro. Este establece que el proceso oral por audiencias manifiesta que la sustanciación de los procesos en todas las instancias, fases y diligencias se desarrollarán mediante el sistema oral, salvo los actos procesales que deban realizarse por escrito. Las audiencias podrán realizarse por videoconferencia u otros medios de comunicación de similar tecnología, cuando la comparecencia personal no sea posible.

¿Quiere decir que se puede comparecer a distancia?

Este principio deja claro que el manejo o uso de herramientas tecnológicas es de beneficio absoluto para los actores de la contienda legal ya que se estaría dando la posibilidad de comparecer de forma telemática desde cualquier latitud en donde se encuentre, lo que no era posible con el extinto Código de Procedimiento Civil que no tenía esos componentes relevantes para un eficiente manejo del sistema procesal en Ecuador.

Es un modo de garantizar acceso sin recortar derechos…

En Ecuador ha existido varias reformas en el campo del Derecho. Es así que desde el año 2008 hemos tenido alta actividad con la incorporación de varios cuerpos normativos, algunos de ellos fueron la Constitución ecuatoriana, cuerpo normativo transversal y fuente principal de las otras normas, así como también, en materia penal, se puso en actividad procesal el Código Orgánico Integral Penal en el año 2014 y, llegando al año 2016, en mayo, se da apertura y ejecución del Código Orgánico General de Procesos, dando un giro completo al sistema procesal en materias civil, mercantil, tributaria, administrativa, laboral, niñez y adolescencia e inquilinato, poniendo como parte indispensable a la oralidad en el Ecuador. Esto ha dado como resultad la disminución de tiempos en la tramitación de un proceso en cumplimiento de principios constitucionales como seguridad jurídica, acceso gratuito a la administración de justicia y celeridad procesal; y de esta forma no vulnerar derechos de personas que son parte en un litigio.

¿Es una fortaleza del sistema judicial del país?

Es una de las fortalezas de aplicación del sistema oral en nuestro país. La ventaja que tenemos a través de la aplicación de la justicia en audiencia es que ya no se debe esperar años de años para la resolución de un problema que deba conocerlo la administración de justicia. En Ecuador, a partir de la promulgación del Código Orgánico General de Procesos en el año 2016, se da apertura a un estudio pormenorizado de los pro y contras sobre la ejecución de dicho cuerpo normativo y del sistema procesal que se implementó. Por eso, desde aquella fecha se vienen presentando aportes de investigación desde la academia, como los jurisconsultos y, asimismo, personas conocedoras del Derecho en Ecuador.

¿Cómo están realizando su investigación?

La metodología aplicada en la investigación para este tipo de temas y, en sí, en materia del Derecho Procesal, se establece en un primer momento trabajando con impactos relativos al cumplimiento en el sistema procesal y su aplicación a través de los administradores de justicia y los abogados en libre ejercicio, quienes son muy cercanos al ejercicio profesional y que están presentes en los escenarios reales en un litigio. Ellos son los principales actores de los que se obtiene criterios muy útiles para forjar, en un segundo momento, un debate de criterios con los estudiantes competentes en la materia para determinar si un tema debe ser objeto de investigación académica. Finalmente, se realiza un bosquejo con elementos bibliográficos y nos involucramos a la investigación de campo aplicando instrumentos de recolección de datos.

“El Código Orgánico General de Procesos, de 2016, da un giro completo al sistema procesal (…). Disminuye tiempos en la tramitación en cumplimiento de principios constitucionales como seguridad jurídica, acceso gratuito a la administración de justicia y celeridad procesal y, de esta forma, no se vulneran derechos”.

¿Qué resultados han obtenido?

Como docente puedo estar en una constante capacidad del conocimiento por el escenario híbrido de saberes que se presta para la investigación, ya que no solo involucra a la academia sino también al ejercicio profesional en lo referente a la administración de justicia y su sistema procesal, y a los abogados de libre ejercicio y actores del Derecho. Con el alumnado de la materia de Derecho Procesal General I de la modalidad presencial se participa anualmente en el acto académico Investiga UTPL, exponiendo póster en temas del sistema procesal, y así conllevar a la entrega de resúmenes para el libro de memorias del evento.

¿Qué aplicación tienen sus aportes?

Ahora nos encontramos trabajando en la última fase con estudiantes y docentes ligados a la materia de Derecho Procesal General, en la creación de un sistema llamado Soporte Tecnológico Educativo de Simulación en Administración de Justicia. Ponemos como objetivo académico que los estudiantes tenga una interacción muy cercana con la realidad que se le presentará cuando sea un profesional del Derecho, ejerciendo como abogados/as o administradoras/es de justicia. Lo que se pretende es que, con este acercamiento, los estudiantes se preparen para una realidad vivencial de resolución de causas que pudieran enfrentar en la práctica del ejercicio profesional.

Su investigación, entonces, no tiene fin.

Es un trabajo permanente. Al término de un ciclo de investigación se podría ver todos los resultados y podríamos pensar que estamos contribuyendo a instaurar una cultura de investigación en todos los campos profesionales y tener un resultado global en Ecuador, impulsado desde nuestros saberes académicos, siendo sumamente importante que nuestra institución sea una muestra de eficiencia en la investigación, como ocurre en la actualidad. Lo que se aporta con estos temas de investigación a la sociedad es que desde la academia se pueda ir establecido esa cultura, que pueda verse en la capacidad absoluta del conocimiento tanto en lo académico como en el campo profesional y se ponga en ejecución todo lo vivido en una investigación para el beneficio a la sociedad.

Esta entrevista forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #62, correspondiente a los meses diciembre2021-enero2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Cultura sismorresistente para invertir de manera segura y vivir sin incertidumbre frente a los terremotos

El profesor Bolívar Maza dirige una investigación para tener fácil acceso al conocimiento y uso de la información sísmica y sismológica en “un documento resumen, en un lenguaje fácil de entender”

El constructor común, formal y los diferentes niveles de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD’s) deben tener fácil acceso al conocimiento y al empleo de la información sísmica y sismológica. Su buen uso puede ser una ayuda para prevenir impactos negativos por un repentino terremoto. Bolívar Hernán Maza, profesor de la sección Estructuras, Transporte y Construcción del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) ha decidido enfocar el tema a modo de investigación de tesis de postgrado, con la colaboración de la tesista Dolores Vanessa Maza Vivanco.

El profesor Bolívar Maza se muestra convencido de que “no existe cultura sismorresistente en la comunidad ecuatoriana en general, y lo mismo ocurre en sectores de gobernabilidad”. En su opinión, en lugar de centrase en la prevención, “se espera que primero un sismo nos haga daño para luego actuar, principalmente en rescate y programas en el marco de la improvisación”, a pesar de que “actualmente ya se dispone de tecnología y herramientas para enfrentar los sismos de manera eficiente y eficaz”.

“Toda la sociedad -añade- debería conocer el peligro y amenaza sísmica, sobre todo en las comunidades desprotegidas y deprimidas económicamente, incluidos los GAD’s y los sectores de gestión de riesgos”.

Para el desarrollo de su investigación, los profesionales se apoyan en el uso de bases de datos que faciliten un estudio constante y riguroso para elaborar un sólido marco teórico. Esta construcción del estado de la cuestión se realiza de modo paralelo a la realización de visitas técnicas. Aunque es una investigación incipiente, ya ha conseguido dar a conocer su actividad en formato póster para la X convocatoria Investiga UTPL.

“Es un espacio de divulgación científica, – afirma-, que se aprovechó para dar a conocer a la comunidad lo que estamos haciendo y, además, los vecinos de la zona de estudio (ciudad de Catamayo) se están enterando del significado del peligro y amenaza sísmica. Finalmente será imperante la necesidad de construir viviendas seguras frente a un sismo por lo que es interesante que trascienda la vinculación a vivir la cultura sismorresistente”, añade Bolívar Hernán Maza.

La investigación tiene pendiente desarrollar el procesamiento de la información recabada con la ayuda de herramientas digitales y, después, cuantificar y discutir resultados. El objetivo es, según el profesor Hernán Maza, “disponer de un documento resumen en lenguaje fácil de entender y aplicar los resultados y hallazgos y socializar con la comunidad pertinente”.

La historia sísmica registrada en Ecuador es muy corta. Consecuentemente, los estudios relacionados no son abundantes. La presencia de nuevos estudios facilita el desarrollo de nuevas investigaciones, pero se confía en que los resultados de esta actuación se apliquen en el sector de la construcción civil y en el de obras menores vinculadas a la vivienda porque “tendrán información en mapas para construir de forma segura sin descuidar el rigor de la Ingeniería Sismorresistente”, dice.

El objetivo final es que en Ecuador se cree y se consolide de un modo generalizado la posibilidad de que la sociedad progrese inmersa en una cultura sismorresistente “que le permita invertir de manera segura y vivir sin incertidumbre frente a los sismos”.

“Se espera que primero un sismo nos haga daño para luego actuar, principalmente en rescate y programas en el marco de la improvisación” a pesar de que “actualmente ya se dispone de tecnología y herramientas para enfrentar los sismos de manera eficiente y eficaz”.

¿Cómo cree usted que podrá aumentarse el nivel de cultura sismorresistente en la comunidad?

A través de la comunicación.

Capacitación a los sectores de la construcción formal e informal. También a los diferentes niveles de los GAD’s.

Programas educativos en la educación primaria y secundaria.

Programas de radio.

• ¿Cuáles cree que son los peligros y amenazas sísmicas que debería conocer todo el mundo?

De manera sencilla, para salir del estado complejo y entenderse mejor.

a. Ubicación de las fallas geológicas y desplazamientos de suelos.

b. Vulnerabilidad de edificaciones y viviendas (base de datos).

c. Procesos constructivos seguros, visión general.

d. El usuario debe conocer que las viviendas y obras civiles nacen con patologías y las pueden adquirir en el tiempo. Estas generan vulnerabilidad estructural, entendiéndose como una nula respuesta de la edificación para atenuar el efecto sísmico.

• ¿Por qué es importante fomentar la cultura sismorresistente, sobre todo, en las comunidades desprotegidas y deprimidas económicamente?

Las comunidades vulnerables asumen el mayor costo de un desastre que deja un sismo, pérdidas humanas y económicas irrecuperables. En contraste, los sectores de economía robusta tienen pérdidas económicas recuperables. No obstante, los dos sectores, incluido un tercer sector: el Estado, deben ascender a la cultura sismorresistente. En Ecuador debe construirse edificios con instrumentos de protección sísmica. México, Chile, Japón y otros países ya viven a plenitud la capacidad de respuesta frente al manifiesto sísmico. Consecuentemente, la comunidad es resiliente y el sismo no tiene poder destructivo.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #62, correspondiente a los meses diciembre2021-enero2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.