Uno de cada diez ecuatorianos padece enfermedad renal y muchos no lo saben


La enfermedad renal crónica (ERC) afecta a cerca del 11% de los adultos en Ecuador, constituyendo una “epidemia silenciosa” impulsada mayoritariamente por otras condiciones como la diabetes y la hipertensión. Esta patología representa una crisis de salud pública emergente que no solo eleva la mortalidad, sino que presiona el presupuesto sanitario del país.

Javier Vázquez. El Dr. Fredy Gustavo Paredes Cuenca, ha dedicado su carrera profesional a la Cirugía Abdominal, así como al tratamiento de pacientes con enfermedad renal avanzada, haciendo énfasis en la promoción de estrategias preventivas y la educación sanitaria comunitaria. A través de su labor en atención sanitaria, docencia e investigación, el Dr. Paredes aboga por un cambio de paradigma en el abordaje de la ERC en Ecuador, pasando de una atención reactiva centrada en la diálisis de emergencia a un modelo proactivo basado en la detección temprana, el control riguroso de factores de riesgo y la coordinación efectiva entre niveles de atención. Por lo que ha llevado a delante un proyecto de investigación en la UTPL denominado “Manejo Integral de la Enfermedad Renal Crónica e Insuficiencia Renal en la Población Lojana” en el que ha venido trabajando por 3 años y medio, al que se han ido sumando colaboradores. 

Pregunta (P): La enfermedad crónica es una realidad en Ecuador, ¿pero realmente le prestamos la atención que se merece?

Respuesta (R): Hablamos de una patología que afecta los riñones, órganos vitales sin los cuales no podemos vivir. Es fundamental que todos comprendamos esto.

Los riñones pueden deteriorarse de diferentes maneras y en distintos grados. Cuando mencionamos enfermedad renal crónica, nos referimos al estadio más avanzado del daño renal. Existen etapas iniciales en las que la función renal se va deteriorando progresivamente. Por ejemplo está la insuficiencia renal aguda, donde la filtración no es adecuada pero es reversible; puede volver a la normalidad. Luego tenemos la insuficiencia renal crónica, un deterioro prolongado por más de tres meses de la función principal del riñón que es filtrar la sangre.

El riñón no solo filtra, elimina toxinas y productos de desecho del metabolismo (proteínas, grasas, carbohidratos), regula electrolitos y el equilibrio hídrico. Pero además produce hormonas vitales desde una estructura llamada aparato yuxtaglomerular. Dos de estas hormonas son fundamentales: la renina, que regula la presión arterial junto con otras sustancias, y la eritropoyetina, que estimula a la médula ósea la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

P: ¿Cómo se llega a ese punto? ¿Cuáles son las vías o factores de riesgo más frecuentes en Ecuador?

R: Un problema grave es que las etapas iniciales son prácticamente asintomáticas o presentan signos muy generales: piel descamativa y oscurecimiento; ligero aumento de presión arterial, cansancio, disminución de fuerza muscular. Síntomas que fácilmente se atribuyen al estrés o al ejercicio, no a una enfermedad renal. Por eso los diagnósticos suelen ser tardíos.

La prueba clave es la medición de creatinina en sangre, un marcador de la función renal. Es un examen básico que debería formar parte de cualquier chequeo médico de rutina. Para evaluar con mayor precisión, también se mide la filtración glomerular, que indica el porcentaje exacto de función renal que conserva el paciente.

En Ecuador, el 11% de la población padece enfermedad renal crónica, siendo la quinta causa de muerte prematura en adultos. Representa el 11% del presupuesto nacional en salud. En Loja, según nuestros estudios, afecta al 8% de la población, aunque existe subregistro por diagnósticos tardíos.

Los principales factores de riesgo en adultos son la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, agravados por el consumo de alcohol y tabaco, la automedicación, el bajo consumo de agua y el hipotiroidismo. Pero también existen factores como nacer prematuro o con bajo peso, estos incrementan el riesgo de desarrollar esta enfermedad en la adultez. Los cálculos renales también son un factor de riesgo por obstrucción que daña en forma progresiva el sistema urinario, desde el sitio de obstrucción hasta la porciones superiores que incluye a los riñones.

P: Cuando se llega a etapa terminal ¿la diálisis es el único tratamiento?

R: En etapa terminal se requieren tratamientos de reemplazo renal para suplir la función de filtración. El tratamiento más conocido, aunque no  es el único ni el más aconsejable dependiendo de la situación del paciente, es la hemodiálisis. La sangre circula por un circuito externo y pasa a través de un filtro artificial que la limpia la sangre antes de retornar al cuerpo. Existe también la hemodiafiltración, que usa filtros más selectivos para eliminar toxinas específicas y controlar mejor el volumen de líquidos.

Aunque hay que tener en cuenta que según los protocolos internacionales, la primera opción debe ser la diálisis peritoneal. Consiste en introducir un líquido en la cavidad abdominal que mediante osmosis se transfieran las toxinas al líquido introducido, el mismo que luego se extrae al cabo de 4-6 horas en la modalidad de diálisis peritoneal ambulatoria continua o la modalidad automatizada que puede permanecer toda la noche o en periodos cortos de tiempo. A nivel económico, esta opción es la asequible, lo que representar menor costo que la hemodiálisis.  

Pero estos tratamientos solo reemplazan la función de filtración. Las hormonas que el riñón ya no produce deben administrarse externamente a través de eritropoyetina inyectable para combatir la anemia, suplementos para regular calcio y fósforo, entre otros.

P: ¿Cuál es la esperanza de vida una vez iniciado el tratamiento?

R: En promedio, alrededor de diez años en hemodiálisis. Pero muchas muertes no son por la enfermedad renal en sí, sino por complicaciones derivadas de infecciones graves por defensas bajas debido a la administración inadecuadamente de eritropoyetina, o sangrados crónicos microscópicos que generan anemia severa por pérdida no perceptible de glóbulos rojos.

P: ¿Qué consejos básicos daría para cuidar nuestros riñones?

R: Es necesario tener una hidratación adecuada. Por lo general se recomienda ingerir entre 30-50 ml de agua por kilo de peso ideal (no real, para evitar sobrecarga en personas con obesidad). Una persona de 70 kg necesitaría entre 2.1 y 3.5 litros diarios en condiciones normales. Tener en cuenta que el exceso de agua puede causar complicaciones como edemas; mientras que la falta de líquidos concentra toxinas en sangre.

Evitar automedicarse, ya que analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos e incluso vitaminas D, C en exceso pueden dañar los riñones. Los fármacos deben ajustarse según la función renal. Una dosis que se toma tres veces al día en personas sanas podría reducirse a una cada 48-72 horas en pacientes con daño renal. Esto solo lo determina un médico.

Mantener bajo control la hipertensión y diabetes, evitar alcohol y tabaco, reducir peso si tiene obesidad, y limitar consumo de alimentos ultraprocesados con colorantes artificiales que pueden dañar los túbulos renales.

También evitar ejercicio extremo sin preparación. El esfuerzo desmedido libera proteínas musculares que pueden obstruir los riñones. 

Las grandes ciudades reducen la brecha salarial étnica en Ecuador

Un estudio reciente realizado por investigadores de la UTPL junto a académicos de la Universidad de Oviedo responde a una pregunta clave: ¿existe una relación entre el tamaño de las ciudades y la discriminación salarial por origen étnico en Ecuador?

El estudio, publicado en The Annals of Regional Science, utiliza micro datos de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU) de 2023, con información de 80.178 trabajadores. Los resultados parten de una realidad desigual: mientras la población blanca percibe un salario promedio mensual de USD 731,39, los trabajadores indígenas reciben en promedio USD 383,21.

Para el análisis, el territorio ecuatoriano se clasificó en regiones funcionales según tamaño urbano y cercanía a grandes ciudades. Mediante modelos econométricos, los autores lograron distinguir qué parte de la brecha salarial se explica por características como educación, experiencia laboral, sector económico, tipo de contrato o género, y qué parte responde directa mente a discriminación étnica.

Los resultados confirman que las grandes aglomeraciones urbanas, como Quito y Guayaquil, actúan como espacios de integración donde la brecha salarial se reduce significativamente. En estos entornos cosmopolitas, la mayor interacción social parece disminuir los prejuicios, generando salarios más altos y relativamente más equitativos.

Por el contrario, la discriminación se intensifica en las áreas rurales periféricas y en las pequeñas ciudades alejadas de los grandes centros urbanos, identificadas como los entornos más desfavorables para la equidad salarial.

El estudio revela que la ubicación geográfica explica por sí sola el 33,2 % de la brecha salarial en el caso de los afroecuatorianos, y el 25,3 % en el de los indígenas. En otras palabras, entre una cuarta y una tercera parte de la desigualdad salarial que enfrentan estos grupos se reduciría si tuvieran una distribución territorial similar a la de la población mestiza.

Aunque la investigación demuestra que las grandes ciudades amortiguan la discriminación salarial por origen étnico, también evidencia que esta desigualdad sigue siendo una realidad extendida en el país. Los resultados sugieren que las políticas públicas de inclusión no deberían ser homogéneas, sino incorporar un enfoque territorial que atienda las barreras específicas de las zonas rurales y periféricas donde la discriminación resulta más intensa.

Referencia: Tituaña-Castillo, M., Díaz-Dapena, A., & Rubiera-Morollón, F. (2025). Where does ethnic discrimination occur most intensely? the role of city size and location in labour discrimination: the Ecuadorian case. The Annals of Regional Science, 74, 87-114. https://doi.org/10.1007/s00168-025-01413-2

Thibaudia shagmiana: Una nueva joya botánica de la Cordillera del Cóndor

La Cordillera del Cóndor, en el sureste de Ecuador, es un tesoro de biodiversidad con un alto nivel de endemismo, en gran parte debido a su geología única de mesetas de arenisca o “tepuis”. Recientes exploraciones botánicas en este remoto paraje han revelado una nueva especie para la ciencia: Thibaudia shagmiana, cuyo holotipo está depositado en el Herbario de la UTPL (HUTPL).

El descubrimiento, publicado en la revista científica Biodiversity Data Journal, es el resultado de la colaboración entre investigadores de Ecuador, Colombia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

La nueva especie recibe su nombre de la Cordillera de Shagmi, una ladera orientada al oeste de la región de la Cordillera del Cóndor en la provincia de Zamora-Chinchipe, donde se encontró esta especie. Su trabajo no solo añade una nueva especie al inventario de la flora ecuatoriana, sino que también lanza una alerta sobre la necesidad de proteger estos frágiles ecosistemas.

Thibaudia shagmiana

Hábitat

Thibaudia shagmiana habita exclusivamente en los bosques montanos bajos sobre las mesetas de arenisca de la Cordillera del Cóndor, a unos 1500 metros de altitud. Este ecosistema, de suelos pobres en nutrientes y con neblina frecuente, fomenta la aparición de especies altamente especializadas y endémicas.

Tepui andino

Crece sobre los árboles

Al igual que muchas orquídeas, la Thibaudia shagmiana no echa raíces en el suelo, sino que vive sobre los troncos y ramas de los árboles, aprovechando la humedad del ambiente.

Holotipo

Adaptación al entorno

Una de sus adaptaciones más notables son unos órganos leñosos en sus raíces llamados lignotubérculos. Estos funcionan como cantimploras, almacenando agua y nutrientes para sobrevivir en un entorno tan exigente.

Lignotuberculo

Forma de hojas

Sus hojas son gruesas, de consistencia como la del cuero, y se agrupan al final de las ramas en una especie de remolino o roseta (una disposición pseudoverticilada). Esta es una de las pistas clave para identificarla.

Forma de roset

Color vibrante

Sus flores son su rasgo más llamativo. Tienen forma de tubo, son ligeramente pentagonales y lucen un espectacular color que va del magenta al escarlata. Estas flores crecen solitarias o en pequeños grupos directamente de las ramas.

Flores pentagonales

Peligro crítico

Con solo siete individuos registrados en la localidad tipo, la especie ha sido propuesta bajo la categoría de “En Peligro Crítico” (CR). Su hábitat se encuentra dentro de una concesión minera activa, lo que representa una amenaza directa y grave para la supervivencia a largo plazo de esta joya botánica recién descubierta

Imágenes

Marco Jiménez

Referencia: Jiménez, M. M., Luteyn, J. L., Kuethel, J. R., García, D., Lapo González, N., Garzón-Suárez, H. X., & Iturralde, G. A. (2025). A new species of Thibaudia (Ericaceae, Vaccinieae) from the Cordillera del Cóndor in Ecuador. Biodiversity Data Journal, 13, e157044. https://doi.org/10.3897/BDJ.13.e157044

Metodologías activas para un aprendizaje en Ingeniería Civil

A través de la carrera de Ingeniería Civil y bajo el liderazgo del docente investigador Yasmany García, presenta una experiencia de innovación pedagógica que reemplaza la abstracción tradicional por un aprendizaje lúdico y tangible, adaptado a las nuevas exigencias profesionales.

La enseñanza del diseño geométrico vial en la carrera de Ingeniería Civil se ha vinculado históricamente con enfoques tradicionales centrados en el cálculo y la resolución técnica de problemas. Sin embargo, las demandas del entorno profesional y los debates contemporáneos sobre innovación educativa insisten en contar con nuevas metodologías que favorezcan aprendizajes más significativos, colaborativos y que transciendan socialmente. Por eso, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de la carrera de Ingeniería Civil y con el liderazgo del docente investigador Yasmany García, presenta la experiencia de innovación pedagógica basada sobre el uso de prototipos físicos y juegos de mesa como estrategias didácticas.

Pregunta (P): ¿Qué motivó su investigación sobre nuevas formas de enseñanza a partir del diseño geométrico vial en la carrera de Ingeniería Civil?

Respuesta (R): La principal motivación surge al reconocer que, tradicionalmente, el diseño geométrico vial se ha enseñado como un proceso eminentemente técnico, centrado en cálculos. Si bien algunos estudiantes se adaptan bien a este enfoque, otros requieren estrategias distintas. Las generaciones actuales exigen nuevas metodologías, considerando que hay quienes aprenden mejor mediante recursos visuales, experiencias prácticas o actividades lúdicas. A partir de estas consideraciones surge esta propuesta cuya intención es evitar que el aprendizaje se presente de forma abstracta y plantear metodologías que den paso a que los estudiantes comprendan y apliquen el conocimiento de forma más significativa. La innovación pedagógica no sé concibe única mente como un cambio metodológico sino como una estrategia para democratizar el aprendizaje y hacerlo inclusivo. La educación superior cumple un rol social clave en la formación de profesionales capaces de resolver problemas complejos y generar soluciones para el contexto.

P: En ese contexto, el estudio propone el uso de prototipos físicos y juegos de mesa. ¿Por qué se eligieron estas estrategias?

R: Los prototipos se presentan como una herramienta fundamental en la Ingeniería Civil, en virtud de que permiten la comprensión de conceptos complejos. Este tipo de recursos permite transformar los diseños presentados en la teoría en un modelo tangible que pueda ser manipulado y observado con mayor precisión, ayudando a visualizar y analizar conceptos espaciales 3D. Se eligieron por dos razones principales. Por un lado, los prototipos físicos permiten representar el diseño vial en tres dimensiones, posibilitando la visualización de elementos horizontales, verticales y transversales que el estudiante debe integrar mentalmente. Al tener un modelo físico, este proceso se facilita enormemente. Por otro lado, los juegos de mesa incorporan un componente lúdico que motiva al aprendizaje. La idea es que los estudiantes aprendan diseño de carreteras jugando de forma lo suficientemente atractiva como para generar interés y transmitir conceptos técnicos de forma clara. Esta aproximación se alinea con el aprendizaje situado, que sostiene que el conocimiento se construye de forma más efectiva cuando el estudiante interactúa activamente con su contexto y con representaciones tangibles del problema.

P: A partir de los resultados del estudio, ¿qué habilidades considera que se fortalecieron en los estudiantes?

R: Con la ejecución de este proyecto se despertaron una serie de habilidades. La principal, la creatividad, ya que su misión fue transformar un contenido técnico en un recurso didáctico comprensible. Este proceso implicó resignificar conceptos propios del diseño geométrico vial y representarlos mediante prototipos o dinámicas lúdicas, lo que exigió a los estudiantes explorar múltiples alternativas de solución, tomar decisiones fundamentadas y asumir que no existe una única respuesta correcta. En segundo lugar, se potenció el trabajo en equipo. Enfrentarse a desacuerdos y aprender a resolverlos es una preparación importante para el mundo laboral. Los desacuerdos y tensiones durante el proceso se convierten en oportunidades de aprendizaje, permitiendo desarrollar habilidades de comunicación, liderazgo y resolución de conflictos en un entorno académico que simula las dinámicas del ámbito laboral. Finalmente, el autoaprendizaje. Los estudiantes debieron investigar, proponer mecánicas de juego, definir reglas y adaptar los contenidos al público objetivo. Este proceso fortaleció la capacidad de aprender de forma independiente, evaluar la pertinencia de la información y transferir el conocimiento a nuevos contextos.

P: Más allá de los resultados académicos, ¿qué valor tiene esta experiencia para la formación profesional de los futuros ingenieros civiles?

R: Esta experiencia les permite comprender que los problemas no se resuelven desde una sola perspectiva y que es necesario ver nuevas alternativas y oportunidades. No se trata únicamente de lo que el docente considera correcto, sino de integrar opiniones de compañeros, personas externas y necesidades reales del sector. Además, se planteó la posibilidad de que los prototipos desarrollados puedan convertirse en productos comercializables o incluso en emprendimientos, lo que amplía la visión del estudiante más allá del aula y lo acerca al mundo profesional y empresarial.

P: ¿Qué papel tuvo la vinculación con el entorno en este proceso?

R: La vinculación fue clave. Como parte de la metodología, se invitó a representantes del eco sistema de emprendimiento para que evalúen los proyectos. Por la novedad de la iniciativa, surgieron sugerencias desde el Vicerrectorado Académico para virtualizar algunos de estos juegos, lo que podría ampliar su impacto.

P: Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría compartir con los docentes universitarios interesados en innovar en sus clases?

R: Innovar implica mantener una constante de ensayo y error. En el proceso existirán momentos de frustración y una mayor carga en las actividades, pero también se valida una oportunidad para salir de la rutina, cambiar nuestra actitud y aprender junto a los estudiantes, dejando de lado procesos tradicionales que hoy pueden ser reemplazados y mejorados.

Yasmany García Ramírez.

Ingeniero Civil en la Universidad Técnica Particular de Loja (Ecuador) en el 2006. Especialista en Ingeniería de Caminos de Montaña en la Universidad Nacional de San Juan (Argentina) en el 2009. Doctor en Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de San Juan (Argentina) en el 2014, con beca de la SENESCYT (Ecuador) y CONICET (Argentina).

Capital psicológico y espiritualidad: pilares del bienestar

Ante la creciente crisis de salud mental, una investigación de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y la Universidad Privada Antenor Orrego (UPAO) confirma que el motor del bienestar en la Región Andina es el capital psicológico. El estudio revela que la esperanza, la eficacia, la resiliencia y el optimismo constituyen el principal predictor del bienestar, haciendo hincapié en la necesidad de trascender un modelo netamente clínico hacia el cultivo del florecimiento humano.

En un mundo cada vez más “líquido”, caracterizado por ser volátil, incierto, complejo y ambiguo; las crisis han dejado de ser la excepción para convertirse en la regla. Este es el marco con el que se debe convivir y operar en el mundo contemporáneo.

La crisis económica, ambiental, política y de seguridad, sumada al impacto persistente de la postpandemia, han provocado un aumento histórico en los índices de ansiedad, depresión y conductas de riesgo. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de mil millones de personas viven con algún trastorno mental.

La psicología positiva tiene un papel fundamental en la protección de la salud mental, pero también influye en nuestro sistema inmunológico, haciéndolo más resistente a las enfermedades.

Víctor López, docente investigador de la carrera de Psicología de la UTPL

Con este panorama, el enfoque hacia la salud mental se encuentra en un punto de giro. La transición de modelos puramente clínicos hacia enfoques centrados en el desarrollo personal busca responder a una realidad social marcada por brechas de atención, una situación crítica en países andinos como Ecuador y Perú.

Bajo esta premisa, una investigación publicada en la revista Frontiers in Psychology y lidera da por el Departamento de Psicología de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) en colaboración con la Universidad Privada Antenor Orrego (UPAO) de Perú, analiza cómo la espiritualidad y el capital psicológico (PsyCap) tienen efectos protectores del bienestar en un entorno adverso.

El giro hacia la Psicología Positiva

La Psicología Positiva, definida formalmente en 1999 por Martin Seligman, quien fue presidente de la Asociación Americana de Psicología (APA), surgió como el estudio científico de las experiencias y rasgos individuales que permiten prosperar a las personas y a las sociedades. Este enfoque desplazó la atención desde la reparación del daño hacia la construcción de cualidades que promueven el funcionamiento óptimo para permitir el florecimiento humano.

Víctor López, doctor en Psicología e investigador titular de la UTPL, seña la que este enfoque es una evolución necesaria que trasciende la salud mental hacia un concepto de bienestar más amplio. “La Psicología Positiva tiene un papel fundamental en la protección de la salud mental, pero también influye en nuestro sistema inmunológico, haciéndolo más resistente a las enfermedades”, explica.

Para adentrarnos en el núcleo de la investigación debemos conocer qué entendemos por capital psicológico y espiritualidad, y cómo estos contribuyen al bienestar.

El capital psicológico (PsyCap) comprende cuatro dimensiones: esperanza, autoeficacia, resiliencia y optimismo. No se trata de considerarlas por separado, sino de su valoración en conjunto. Según el doctor López, este constructo “es el mayor predictor de bienestar psicológico”. Son herramientas que permiten al individuo afrontar desafíos de manera constructiva y con una mayor capacidad para gestionar el estrés. “El capital psicológico permite a las personas lograr metas significativas en la vida personal o profesional”, detalla. Para el investigador, su valor radica en que no es un rasgo estático: “es algo que podemos desarrollar y cultivar”.

Uno de los aspectos más innovadores del estudio es la inclusión de la espiritualidad, entendida como una búsqueda personal de sentido y conexión con lo trascendente. “La espiritualidad, de alguna manera, nutre nuestras fortalezas y recursos internos: es la fuerza que inspira”, sostiene el Dr. Víctor López. La investigación aclara que la espiritualidad actúa como un factor clave que, si bien tiene un poder predictivo directo menor al del capital psicológico, funciona como su sustento vital y ancla existencial para el desarrollo humano.

El psicólogo Wilson Sigüenza, docente de la UTPL e integrante del estudio, enfatiza que la dimensión espiritual permite a la persona apaciguar sus estados mentales a través de prácticas como el agradecimiento. “Implica una transformación constante del sujeto. Es ir construyendo elementos que lo hagan propio a través de la vinculación social y el trabajo personal”, explica. El investigador aclara que el enfoque es profundamente científico y social, buscando que la población sea consciente de su capacidad de trascender, yendo más allá de lo puramente corpóreo.

Sigüenza señala que la relación entre espiritualidad, capital psicológico y bienestar “implica un trabajo personal que requiere un esfuerzo diario alrededor de la esperanza, los pensamientos, las actitudes y el comportamiento con los demás”.

Hallazgos clave

El estudio, realizado con una muestra de 1.044 adultos de Ecuador y Perú, confirmó que el capital psicológico se consolida como el predictor más robusto del bienestar, explicando un 13 % de su varianza y superando el impacto directo de la espiritualidad. Esto evidencia que las fortalezas internas son el motor principal para construir una vida plena y con propósito en el contexto andino.

Asimismo, se reveló una dinámica bidireccional: el capital psicológico no solo protege la salud mental, sino que impulsa significativamente el desarrollo espiritual (explicando el 19 % de la varianza de este último). Los participantes que destacaron en las dimensiones de crecimiento personal y propósito de vida experimentaron la espiritualidad como una búsqueda práctica de sentido y paz interior.

Alianza institucional: el bienestar como trabajo compartido

Un pilar fundamental de este proyecto ha sido la colaboración interdisciplinaria. El Dr. Víctor López enfatiza que el éxito del estudio no se habría logrado sin el trabajo conjunto entre el Departamento de Psicología y la Dirección General de Misiones Universitarias de la UTPL, específicamente con su Unidad de Bienestar Estudiantil. “Algo que nos gustó fue haber trabajado con Francisco Vivanco (coordinador del área de sicoética de la unidad de Bienestar Universitario) y Cristina Díaz (vicerrectora académica de la UTPL). Este trabajo conjunto fue de suma importancia”, resalta López.

Por su parte, Wilson Sigüenza proyecta un futuro donde la salud mental sea un agente estructural del sistema educativo. El desafío radica en generar una Psicología Positiva ajustada culturalmente.

La educación del futuro debe integrar la formación académica con la formación del carácter y el bienestar emocional.

Wilson Sigüenza, docente investigador de la carrera de Psicología de la UTPL

El cambio real comienza en la consciencia del individuo. Sigüenza cierra con una reflexión que invita a la acción: “el cambio está en el sujeto. Es él quien decide generar el cambio en su capital psicológico y en su espiritualidad para fomentar un cambio personal y, posterior mente, social”. Cultivar estos recursos, además de ser una opción para el éxito personal es un imperativo ético para el desarrollo de una salud mental positiva y resiliente en la región.

Los investigadores plantean futuras investigaciones en las que se profundice el estudio de la espiritualidad en coherencia con el modelo antropológico de Fernando Rielo, eje distintivo de la identidad de la UTPL. De este modo se busca consolidar un enfoque de florecimiento humano integral, donde la apertura a la trascendencia actúe como una herramienta psicológica clave hacia el bienestar, además de ser un elemento protector de la salud mental en un contexto de constantes desafíos, crisis y cambios.

El estudio

El estudio tuvo como objetivo analizar el papel predictivo del capital psicológico y la espiritualidad sobre el bienestar psicológico.

Muestra

Consistió en 1.044 adultos residentes en Ecuador (67,8%) y Perú (32,2%). Las edades oscilaron entre los 18 y 71 años (media de 24 años), siendo el 64,8% mujeres. La mayoría (77,7%) eran estudiantes universitarios.

Equilibrio vital

Las fortalezas internas (capital psicológico) y las conexiones trascendentes (espiritualidad) operan de manera complementaria para construir el bienestar psicológico.

Aplicación

Las intervenciones psicoeducativas destinadas a mejorar el bienestar deben fomentar simultáneamente el crecimiento espiritual y el capital psicológico

Spirotheca zapotillana: El árbol que ha resuelto el enigma de casi medio siglo

En los bosques secos tropicales del sur de Ecuador, un equipo de investigadores liderado desde la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) ha hecho un hallazgo extraordinario: una nueva especie de árbol, Spirotheca zapotillana. Este hito científico representa la primera especie arbórea de la familia Malvaceae descrita para esta región luego de al menos 50 años.

Frecuentemente confundido con Ceiba insignis (conocido como “ceibo gris”) por la coloración de su tronco y los aguijones que lo cubren. Este árbol permaneció oculto a la ciencia, a pesar del intenso trabajo realizado en la zona. Su descubrimiento, publicado en la revista PhytoKeys, resuelve un misterio botánico de décadas sobre un espécimen anómalo colectado en 1978.

El hallazgo es significativo por varias razones. Por primera vez se reporta y describe una especie del género Spirotheca en los bosques secos de Ecuador, un ecosistema catalogado entre los más amenazados del planeta. Este descubrimiento llena un vacío biogeográfico crucial, resolviendo el rompecabezas de una distribución que se presumía disyunta, demostrando que la diversidad de estos ecosistemas es más compleja y rica de lo que se creía.

Por otro lado, el hecho de que un árbol conspicuo (grande y fácilmente visible) haya permanecido sin ser descrito formalmente en un ecosistema relativamente bien estudiado es extraordinario. Como señala Jorge Armijos, investigador principal de la investigación, este hallazgo es análogo a “encontrar un elefante blanco en la plaza central: estuvo allí todo el tiempo, pero pasó desapercibido ante nuestras miradas”.

Según manifiesta Carlos Iván Espinosa, coordinador del Laboratorio de Ecología Tropical y Servicios Ecosistémicos (EcoSs Lab), “llevamos estudiando meticulosamente el bosque seco tropical del sur de Ecuador por más de 15 años” y este descubrimiento es un testimonio de que la investigación científica a largo plazo es la clave para desvelar la verdadera diversidad de nuestro planeta. La trayectoria del EcoSs Lab, en estrecha colaboración con el Herbario UTPL, el equipo detrás de este artículo, lo demuestra.

Este nuevo árbol es consecuencia de un proceso de dedicación y perseverancia, valida la importancia de apoyar la investigación y monitoreo de campo a largo plazo, nos recuerda que la naturaleza todavía tiene guardadas sorpresas. Sirve como un recordatorio vital de que si no apoyamos la conservación, es probable que muchas otras especies, que aún están sin descubrir, se extingan antes de que las conozcamos.

Hábitat

Su hábitat natural son las laderas rocosas de los bosques secos de Loja y El Oro. Está catalogada En Peligro (EN) por su reducida área de ocupación (52 km²) y la intensa presión ganadera.

Tronco

Alcanza los 15 m de altura, está cubierto por distintivas espinas cónicas que a menudo causaban su confusión con el Ceiba insignis.

Característica única

El género Spirotheca recibe su nombre de una característica floral única: las anteras están fuertemente enrolladas en espiral dentro del capullo floral antes de la antesis (la apertura de la flor).

Flor

Es una de sus señas de identidad, con pétalos carnosos de un color rojo brillante que nacen erectos en cimas de tres a cinco y florecen durante la estación seca.

Fruto

Es una cápsula oblonga de cinco valvas. Al madurar, se abre para liberar las semillas envueltas en un abundante kapok (fibra algodonosa) marrón, otra característica que la diferencia de especies afines que tienen kapok blanco.

Fotografías: Diego González, Darío Nole y Jorge Armijos

Referencia:

Armijos-Barros, J., González-Sánchez, D., Nole-Nole, D., Markesteijn, L., Escudero, A., Jara-Guerrero, A., & Espinosa, C. I. (2025). A new tree species from seasonally dry tropical forest in southern Ecuador, Spirotheca zapotillana sp. nov. (Malvaceae), resolves a putatively disjunct distribution. PhytoKeys, 265, 181-192. https://doi.org/10.3897/phytokeys.265

“Comprendí que la ciencia nace de las preguntas y se fortalece en la colaboración”

Eduardo Valarezo Valdez, recientemente galardonado como Investigador Destacado del Ecuador, comparte la visión que ha definido su carrera: la ciencia solo alcanza su verdadero propósito cuando sirve a la sociedad. Para Valarezo, la investigación no puede ser un acto aislado, sino que debe ser una herramienta aplicada, colaborativa y tangible, capaz de “transformar realidades”.

Con una trayectoria respaldada por más de 60 artículos científicos, 43 proyectos de investigación y 20 resultados de propiedad intelectual, además de ser autor de libros, capítulos y actas científicas, Eduardo Valarezo Valdez docente investigador y director del Departamento de Química de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) fue reconocido como Investigador Destacado del Ecuador en los CEDIA Awards 2025, organizados por la Corporación Ecuatoriana para el Desarrollo de la Investigación y la Academia (CEDIA). Su carrera se distingue por un profundo compromiso con la generación de conocimiento, la innovación científica y el fortalecimiento del ecosistema académico nacional.

Pregunta (P): ¿Qué significado este reconocimiento?

Respuesta (R): El reconocimiento es bueno porque permite alcanzar visibilidad de lo que se está desarrollando; del aporte que se brinda a la sociedad, a la ciencia; del trabajo de los científicos en los diferentes campos y la necesidad de que más personas generen ciencia, que investiguen.

Más allá de un logro individual, este galardón evidencia la importancia de la investigación aplicada y su impacto directo en la sociedad, especialmente en territorios donde el conocimiento científico se traduce en bienestar y desarrollo sostenible. Este reconocimiento no es solo mío, es de la comunidad, del trabajo en equipo. Reafirma el compromiso de la academia ecuatoriana con la investigación que transforma realidades, aquella que une ciencia y humanidad para construir un futuro más sostenible.

P: ¿Cuál es el punto de partida en su vocación científica? ¿Existió algún momento clave o persona que le impulsó en este camino?

R: El impulso inició en la UTPL donde obtuve mi título en Ingeniero Químico y fui reconocido como mejor egresado de mi promoción. A partir de este primer e importante paso, se consolida la base de una carrera científica firme y trascendente que incluye una formación de cuarto nivel con el doctorado en Ingeniería Química en la Universidad de Salerno (Italia), lo que representó un desafío, por el idioma y por tratarse de un nuevo país.

Mi trayectoria ha estado marcada por más de cuarenta proyectos, numerosas publicaciones, patentes y desarrollos tecnológicos, con énfasis en investigaciones ligadas a aceites esenciales. Es por eso que, desde mis inicios como estudiante hasta la actualidad en la investigación y gestión, he tenido la oportunidad de liderar iniciativas que combinan innovación, docencia y vinculación con la sociedad, resaltando que la docencia y la innovación siempre van de la mano.

P: ¿Cuáles considera que son los hitos más relevantes de su carrera académica y científica?

R: Mi investigación y trayectoria se ha ligado a la extracción y aplicación de aceites esenciales, transcendiendo desde los laboratorios para impactar en las comunidades, promoviendo de esta manera el uso sostenible de la biodiversidad ecuatoriana. A través de este trabajo, la UTPL ha logrado articular un modelo colaborativo que integra a la universidad, al Estado, la empresa privada y la comunidad, generando valor económico, ambiental y social.

En mi carrera también debo reconocer que llegué a este camino por motivación familiar, pero en poco tiempo descubrí que me apasionaba, además de contar con mentores que me enseñaron que el camino en ciencia e investigación como científico, es una profesión que merece respeto, y en la que la confianza y colaboración son necesarias y esenciales para avanzar.

Entre los hitos de mi carrera destaco mi formación en doctorado en Italia, donde viví un cambio profundo en mi manera de entenderla ciencia. Mi profesor nos dictaba clases no tradicionales, contaba problemas reales y cómo los solucionaba. Ahí comprendí que la ciencia está viva, que nace de las preguntas y se fortalece en la colaboración. La investigación no puede hacerse aislada, necesitamos conectar con la sociedad, con las comunidades para lograr que el conocimiento se transforme en algo útil, tangible, que mejore la vida de las personas. Uno de los hitos más importantes para mí fue comprender que el fin de la universidad es el servicio a la sociedad. Esto sucedió cuando tuve la oportunidad de ser director y creador de la carrera de Ingeniería Industrial de la UTPL. En ese proceso me di cuenta de la importancia del vínculo con la sociedad.

La investigación no puede hacerse aislada, necesitamos conectar con la sociedad, con las omunidades para lograr que el conocimiento se transforme en algo útil, tangible, que mejore la vida de las personas.

Eduardo Valarezo Valdez, director del departamento de Química de la UTPL

P: Con base en estos reconocimientos, ¿cuáles son los siguientes desafíos y oportunidades?

R: Hoy, desde mi rol en la gestión universitaria, mi proyección está puesta en seguir impulsando la investigación aplicada y en fortalecer las capacidades de los nuevos investigadores. Mi enfoque actual es que los científicos del departamento crezcan profesionalmente, que sus proyectos sigan generando impacto. Continuamos trabajando con aceites esenciales, pero ahora queremos dar un paso más hacia su aplicación industrial y hacia la valorización de nuestra biodiversidad.

P: ¿Qué oportunidades le ha brindado la investigación relacionada a aceites esenciales?

R: La línea principal de investigación se centra en el estudio y la aplicación de aceites esenciales, un campo en el que he desarrollado la mayoría de mis publicaciones, patentes y procesos de innovación. Este trabajo, además de su aporte científico, se distingue por su enfoque aplicado y su impacto social, al generar soluciones concretas para comunidades y sectores productivos del país. En este sentido se destaca que la ciencia no puede realizarse de manera aislada, considerando que pierde su sentido si no se conecta con la sociedad. Por eso, a través de este tipo de proyectos se promueve el trabajo conjunto entre la universidad y diversas comunidades, impulsando procesos de transferencia de conocimiento, desarrollo sostenible y revalorización de los recursos naturales. La investigación tiene que servir a la gente y por ello, hay que estar atentos a las oportunidades de colaboración, porque no siempre se presentan, y cuando lo hacen, debemos aprovecharlas para aportar al bienestar común.

Una de las grandes oportunidades para mí fue el proyecto de Palo Santo, que se trató de la extracción, caracterización y exportación de aceite esencial. Este proyecto, que nació del trabajo conjunto con la comunidad, me permitió ver el otro lado pues, siendo de la provincia, antes observaba cómo llegaban los técnicos e ingenieros con una visión externa, y ahora era yo quien llegaba para aportar con mis conocimientos, ayudar y aprender de las personas. Recuerdo con especial orgullo cuando se concretó la primera exportación de aceite de Palo Santo a Brasil.

Cada uno de estos hitos deja aprendizajes, relaciones y experiencias que forman parte del camino, no todas buenas, pero sí valiosas. También enfrentamos momentos difíciles, como la ruptura de un frasco de aceite valorado en miles de dólares, sin embargo, incluso esas pérdidas nos enseñaron algo y contribuyeron a nuestro crecimiento.

P: ¿Qué mensaje daría a las nuevas y futuras generaciones de profesionales que buscan involucrarse en la ciencia?

R: Para mí es importante resaltar que no siempre elegimos el camino. Muchas veces las circunstancias y las oportunidades nos conducen hacia él. Sin embargo, una vez que estamos en ese trayecto, lo esencial es avanzar con entusiasmo, con la convicción de que cada paso aporta a nuestro crecimiento personal y profesional. Estudiar nunca es un error porque el conocimiento no solo amplía nuestras capacidades técnicas, sino que también nos brinda claridad para tomar decisiones, nos ayuda a comprender mejor nuestro entorno y nos enseña a relacionarnos de manera más humana y empática.

Aprender transforma nuestra forma de mirar el mundo, nos invita a cuestionar, a proponer, a crear y a construir soluciones. En definitiva, el conocimiento nos da libertad. Nos permite entender que cada experiencia, inclusive la más difícil, puede convertirse en una oportunidad para crecer y aportar algo valioso a la sociedad. Por eso, a las nuevas generaciones les diría que se acerquen a la ciencia con pasión, curiosidad y compromiso. Que no teman a los desafíos, porque en cada reto hay una oportunidad de descubrimiento. La ciencia es un camino profesional, pero también es una forma de contribuir al bienestar colectivo y dejar una huella positiva en el mundo.

Eduardo Valarezo Valdez.

Ingeniero Químico por la Universidad Técnica Particular de Loja. Doctor en Ingeniería Química por la Universidad de Salerno, Italia. Docente universitario de la Universidad Técnica particular de Loja. Docente invitado de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo y de la Escuela Superior Politécnica Agropecuaria de Manabí. Experiencia de 20 años como docente investigador. Su principal campo de investigación e innovación son los aceites esenciales. Participación en 43 proyectos de investigación, innovación y desarrollo, 16 como director.

Influencers que transforman el aprendizaje en redes sociales

Hoy en día, la atención es, junto al tiempo, uno de los recursos más escasos y preciados de los que disponemos. En un entorno mediático donde la inmediatez y la superficialidad definen gran parte del contenido, persiste la noción de que el contenido educativo resulta aburrido para las audiencias más jóvenes. Sin embargo, una investigación realizada por docentes de la UTPL y la Universidad Autónoma de Barcelona, que pone el foco en los educadores latinos de Instagram, nos muestra otra realidad.

El término edugrammer hace referencia a educadores, profesionales y académicos que han sabido adaptar su vocación para conectar con audiencias más amplias y diversas a través de Instagram. Su credibilidad se fundamenta en su especialización, garantizando un contenido riguroso y de calidad. Ana María Beltrán, directora del Departamento de Ciencias de la Comunicación y coautora del estudio, opina que estas prácticas dibujan “un nuevo perfil de educador” que no busca suplantar al docente tradicional, sino que funciona como un complemento dentro del ecosistema del conocimiento. Estos creadores de contenido han transformado las redes sociales en aulas virtuales, rompiendo con la rigidez del aprendizaje tradicional. A través de microlecciones dinámicas y visuales, ofrecen conocimiento accesible en cualquier momento y lugar. Al respecto, Diana Rivera, decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Educación y Humanidades de la UTPL y coautora del estudio, señala que “aprovechando la riqueza que puede ofrecer el entorno digital, el profesor capacitado y formado podría considerarlo como una herramienta más para el aula”.

El aula tradicional ya no es el espacio principal para los jóvenes; ahora, su entorno ‘por excelencia’ son las redes sociales como TikTok e Instagram.

Diana Rivera, decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Educación y Humanidades de la UTPL

El aula en el bolsillo

El surgimiento de los edugrammers es parte de una tendencia global que está redefiniendo la educación. El aprendizaje móvil a través de microcontenidos (videos breves, infografías y tutoriales) se ha consolidado como el formato preferido en plataformas digitales, creando comunidades de aprendizaje donde los usuarios colaboran, comparten recursos y discuten ideas.

La pregunta sobre el verdadero alcance de estas plataformas es central. ¿Pueden las redes sociales reemplazar el aula? Diana Rivera responde de manera categórica: “no”. Sin embargo, enfatiza que estas plataformas sí tienen un valor significativo como recursos complementarios, integrándose dentro de la amplia gama de herramientas pedagógicas que el docente puede emplear para enriquecer la enseñanza y favorecer el aprendizaje activo.

Sin embargo, Ana María Beltrán argumenta que no se puede subestimar su impacto, pues estas plataformas ya son parte de nuestro entorno sociocultural. “Educar en redes no significa que sea el único medio, ni el central, sino que debemos incluir estos dispositivos en la ecuación. No podemos dejarlos de lado”, afirma. El objetivo, señala, es que los mensajes educativos puedan “permear también a través de estos entornos”.

Contenido “aburrido”

Uno de los mayores triunfos de los edugrammers ha sido desafiar la idea de que lo educativo no puede ser entretenido. Diana Rivera aborda esta percepción común: “la gente asocia lo educativo con lo aburrido, y no necesariamente es así”. Ana María Beltrán refuerza esta idea: “lo educativo no tiene por qué ser aburrido, si no, no educa”. El éxito de estos perfiles demuestra que un diálogo pedagógico bien mediado y motivador es muy bien acogido por las audiencias digitales.

La clave, según la investigación, reside en una “gramática pedagógico-visual” propia de Instagram. Para que el mensaje sea efectivo se transforma usando tácticas para captar la atención: se diseñan los videos con una edición dinámica y textos que resaltan lo importante, se escribe un texto que invita a participar con preguntas y llamados a la acción, y se aprovecha herramientas de la plataforma, como la música en tendencia, para aumentar el alcance del contenido. Esta gramática también implica la construcción de una identidad visual a través de paletas de colores definidas y tipografías legibles que facilitan el reconocimiento y refuerzan la marca personal del educador.

Tomemos el caso del perfil chileno @soycienciaycocina. Este edugrammer descompone conceptos científicos complejos y los aplica a la cocina de una manera visualmente atractiva y fácil de entender. Sus reels combinan videos de alta calidad de recetas con explicaciones claras, a menudo utilizando primeros planos para mostrar detalles relevantes. Mantiene una identidad visual coherente con tipografías y colores consistentes. El propio creador aparece en pantalla, explicando los procesos con un tono cercano e informal, lo que genera confianza. Además, utiliza subtítulos para reforzar los puntos clave y música de fondo para dinamizar el contenido, adaptando perfectamente un tema académico al lenguaje rápido y visual de Instagram.

De manera similar, la peruana @anecnotes.medic transforma la densa información de la carrera de Medicina en contenido accesible. Utiliza sobre todo carruseles con apuntes digitales estéticamente organizados, empleando diagramas claros y una paleta de colores pastel para hacer que temas complejos como la Farmacología o la Anatomía sean menos intimidantes. Su enfoque “de estudiante a estudiante” crea una comunidad fuerte, ofreciendo más que datos: empatía y motivación, con llamadas a la acción como “guarda este post para tu próximo examen”.

Por tanto, no se trata de trasladar una clase magistral a un video, sino de adaptar el mensaje. Los edugrammers entienden que luchan por atraer a la audiencia en un entorno altamente competitivo. “La atención en estas plataformas es mínima”, reconoce Ana María Beltrán, lo cual obliga a crear discursos educativos más dinámicos y concisos.

Ambas expertas coinciden en la importancia de la alfabetización mediática e informacional. La naturaleza de estas plataformas presenta riesgos pues, en palabras de Beltrán, un estudiante al entrar a la red se puede encontrar con “contenidos de poca calidad, negativos, que no forman, sino lo contrario”. Por ello, Diana Rivera sugiere que la solución es formar, no prohibir.

La universidad ante el espejo digital Las universidades, como espacios de pensamiento, tienen la responsabilidad de participaren esta conversación. No se trata de que cada docente se convierta en un creador de contenido, sino de reconocer que el aula ya no tiene fronteras. “En este ecosistema digital ya no hay barreras”, comenta Rivera. Es fundamental entender, como apunta Ana María Beltrán, que los estudiantes de hoy “son, en esencia, aprendices digitales. La literatura los cataloga así”, lo que hace necesario dialogar con ellos usando las narrativas de las plataformas que habitan.

No se trata de que el profesor sea un creador de contenido, sino de que aprenda de las estrategias de comunicación efectivas que estos perfiles utilizan para poder aplicarlas a la enseñanza.

Ana María Beltrán, directora del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la UTPL

Los edugrammers representan una evolución en la forma en que se comparte y consume el conocimiento. Su éxito demuestra que las redes sociales son una oportunidad extraordinaria para enriquecer el ecosistema educativo.  El rol del docente como mediador, junto a su tarea de promover el pensamiento crítico, son claves para aprovechar su potencial y demostrar que el aprendizaje puede ser accesible, dinámico y profundamente humano. Beltrán ofrece una reflexión final: “si se quiere transformar vidas, también hay que transformar la educación”. Y aunque reconoce que estos esfuerzos a menudo están desarticulados, la realidad es que esa transformación ya está en marcha, publicación a publicación, en la palma de nuestra mano.

Colada morada: de bebida ritual a alimento funcional

La celebración del Día de los Difuntos en Ecuador, y en gran parte de América Latina, representa un espacio de sincretismo entre las antiguas tradiciones indígenas de honrar a los ancestros y las in- fluencias de la colonización. En este contexto, la comida y bebida adquieren un papel ritual. Durante ese día es común ver en el cementerio a familias que comen y “comparten” con el difunto sus alimentos preferidos mientras se bebe la famosa colada morada. Más allá de su arraigado significado cultural, la ciencia ha investigado sus propiedades funcionales.

Una investigación publicada en Journal of Agriculture and Food Research ha analizado los compuestos bioactivos de la colada morada. Este estudio no solo expone que esta bebida es un símbolo de la riqueza biocultural de Ecuador, combinando ingredientes andinos y amazónicos, al tiempo que también es una fuente rica de beneficios para la salud.

El estudio, liderado por Juan Carlos Romero Benavides de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) en conjunto con la Pontificia Universidad Católica del Ecuador –Sede Manabí– investigó los perfiles fitoquímicos y las actividades biológicas de ingredientes clave. Entre ellos se encuentran el Rubus glaucus (mora), Vaccinium floribundum (mortiño), Solanum quitoense (naranjilla), Vasconcellea x pentagona (babaco), Amaranthus hybridus (ataco), Aloysia citrodora (cedrón), Myrcianthes fragrans (arrayán) y Mespilodaphne quixos (ishpingo).

La riqueza cromática de la colada morada, con sus intensos tonos púrpura y rojizo, además de ser atractiva para la vista, también es una señal de una alta complejidad química. La investigación ha puesto de manifiesto la presencia de una variada gama de compuestos bioactivos esenciales que revelan sus profundos beneficios. Entre ellos, destacan los ácidos fenólicos, las antocianinas, los flavonoides, los terpenoides y las enzimas proteolíticas.

Mora de Castilla

Rubus glaucus

Un análisis de esta baya andina, esencial en la receta, revela la concentración de antocianinas y otros compuestos fenólicos. Se ha confirmado una notable actividad antioxidante y antimicrobiana, y se destaca la presencia de ácido elágico y elagitaninos, investigados por sus efectos antiproliferativos y hepatoprotectores.

Mortiño

Vaccinium floribundum

Este fruto silvestre, conocido como el arándano andino, constituye una fuente excepcional de antocianinas y polifenoles. Sus compuestos demuestran actividad antioxidante y antimicrobiana contra diversas bacterias. Es relevante que su perfil fitoquímico varía significativamente con la altitud y el grado de madurez, lo cual posibilita optimizar la producción de compuestos bioactivos de interés.

Naranjilla

Solanum quitoense

Con su sabor ácido y distintivo, este fruto tropical suscita interés por sus glicoalcaloides, cuya investigación se centra en el control de plagas gracias a su actividad anticolinesterásica. Adicionalmente, sus extractos apolares pueden inhibir el crecimiento de ciertas bacterias patógenas, mientras que los acilinósidos confieren propiedades defensivas contra estas.

Babaco

Vasconcellea x pentagona

Este híbrido natural, sobresale por su elevado contenido de enzimas proteolíticas, específicamente cisteína proteinasas, cuya actividad supera a las de la papaya. Estas enzimas son útiles como ayuda digestiva y poseen aplicaciones antiinflamatorias. Además, sus semillas contienen lectinas con propiedades anticoagulantes y antimicrobianas.

Ataco

Amaranthus hybridus

Además de su uso ritual en la Colada Morada, donde su color rojo sangre simboliza la vida, esta especie es un pilar nutricional en numerosas comunidades andinas. Rico en proteínas, vitaminas y minerales esenciales, incorpora betalaínas que le otorgan su pigmentación y manifiestan efectos antioxidantes y antimicrobianos.

Arrayán 

Myrcianthes fragrans

Aunque menos estudiado, el arrayán se distingue por su aceite esencial, que presenta efectos citotóxicos en células tumorales y propiedades antibacterianas. Representa, en este sentido, una promesa como insecticida natural en aplicaciones agrícolas, atribuible a monoterpenos como el geranial y el neral.

Referencia:

Romero-Benavides, J. C., Duarte-Casar, R., Rojas-Le-Fort, M., & Bailon- Moscoso, N. (2025). Colada morada, a traditional Ecuadorian Day of the dead beverage: Bibliometric analysis and review of the biological activity of native Ecuadorian ingredients. Journal of Agriculture and Food Research, 19, 101701. https://doi.org/10.1016/j.jafr.2025.101701

Bioindustria del futuro desde las comunidades amazónicas

La Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), con el apoyo del Global Centre on Biodiversity for Climate (GCBC) del Reino Unido, y en colaboración con Terrambiente Consulting y la Sociedad Ecuatoriana para el Desarrollo del Ambiente (SEDEFA), lidera un proyecto para desarrollar una bioindustria con base en aceites esenciales provenientes de plantas amazónicas, siendo una alternativa económicamente rentable frente al cambio climático.

Con el liderazgo de Omar Malagón, director del Doctorado en Química, esta iniciativa se propone combinar de manera equilibrada el aporte académico, la valoración técnica y el compromiso social. Se busca comprender e impulsar de manera articulada las oportunidades que ofrecen los territorios con alta biodiversidad. Para lograrlo, integra la investigación científica con la participación activa de las comunidades locales, fomentando un trabajo colaborativo que promueve el desarrollo sostenible, la conservación de los recursos naturales y la creación de valor para la población que habita en estas zonas.

Desde la universidad, y como grupo de investigación, existe un notable interés por los aceites esenciales, debido a que son fácilmente aprovechables y generan oportunidades para las comunidades, características que se han identificado desde hace más de 20 años en la UTPL. Además, se plantea que la investigación no quede únicamente en el papel, sino que pueda ser práctica y aplicable.

¿En qué consiste este proyecto y por qué es tan importante para la Amazonía ecuatoriana?

 Este es un proyecto otorgado a la UTPL, en colaboración con dos socios estratégicos. El objetivo es aprovechar el potencial de las plantas amazónicas para generar una bioindustria resiliente al clima. El proyecto busca generar un sustento para las comunidades, pero también la protección de la biodiversidad en la provincia de Pastaza, la más grande del país, con la mayor extensión de bosque amazónico y una de las más pobres. En esta zona es particularmente importante ejecutar iniciativas que permitan generar oportunidades reales para las comunidades de modo que al mismo tiempo obtengan una mejora en su calidad de vida y se preserven estos bosques.

¿Cómo se estructura el proyecto?

Esta iniciativa se estructura considerando algunas etapas y procesos: primero, la investigación botánica de especies aromáticas en conjunto con las comunidades; posteriormente, el estudio químico se enfoca en el análisis en laboratorio para conocer el potencial de las especies; también se incluye protocolos de conservación que incorporan métodos para reproducir y proteger las especies. Además, se incorpora aspectos alineados al componente legal y social que implican el acompañamiento para cumplir las leyes y asegurar la inclusión social y equidad de género. Finalmente se aplica un análisis de mercado para asegurar que los productos tengan salida económica y, por tanto, una demanda real.

¿Por qué trabajar directamente con las comunidades?

Trabajar con las comunidades es ideal porque son ellos quienes conocen el bosque y por eso disponen del conocimiento para identificar las especies. Ya se ha identificado más de 90 especies aromáticas gracias a este trabajo conjunto. Además, buscamos que las comunidades no sean solo proveedoras de materia prima, sino que escalen en la cadena de valor: que produzcan aceites esenciales y se beneficien, principalmente considerando que los aromas de la naturaleza tienen una cantidad impresionante de posibilidades comerciales e industriales que se pueden utilizar sea para la industria cosmética, perfumería, industrias genéricas, farmacéuticas, entre otras.

Para lograr el trabajo con las comunidades, el equipo firmó acuerdos de consentimiento libre informado previo con siete de estas, pertenecientes a las nacionalidades Shuar, Kichwa y Waorani, las cuales han prestado una importante colaboración en cada fase del proyecto. Esta alianza entre la academia y los pueblos originarios busca respetar sus conocimientos ancestrales y fortalecer sus identidades culturales.

¿Cómo obtienen los aceites esenciales?

En primera instancia es importante señalar que se cuenta con los permisos correspondientes por parte del Ministerio de Ambiente y Energía para la toma de muestras de las especies vegetales correspondientes, las cuales pasan por un proceso para llegar a los aceites requeridos. Para su obtención, en una primera etapa se ha trabajado en las instalaciones de la UTPL, donde se aplica la técnica de arrastre por vapor. Este es un método relativamente sencillo y fácil de transferir a las comunidades pues consiste en colocar la planta dentro de un tanque donde en la parte inferior se hierve agua y con este vapor se extraen los aromas. Posteriormente, este vapor se condensa, es decir, se enfría para volver al estado líquido, separándose en dos fases: una acuosa, correspondiente al agua condensada, y una oleosa, menos densa que el agua, que corresponde al aceite esencial. Este aceite esencial, en algunos casos, puede someterse a procesos adicionales sencillos.

¿Qué impacto esperan generar a largo plazo?

Buscamos consolidar una industria comunitaria y no solo privada, por lo que estamos capacitando a siete comunidades para que aprendan a extraer, manejar y comercializar estos aceites. Con ello surge la posibilidad de montar una planta de extracción en el centro provincial de la UTPL en Puyo para transferir tecnología y fortalecer capacidades locales. Nuestro propósito es que en tres años tengamos resultados concretos con algunas especies visibles en la producción de aceites esenciales y sentar las bases para que otras, que requieren más tiempo, puedan desarrollarse en un futuro.

¿Cómo funciona la selección de especies?

Nuestro trabajo inició con especies ya conocidas y con especies nuevas de alto potencial. Para su selección se consideran aspectos y criterios de viabilidad económica y sostenibilidad ecológica, a partir de metodologías sustentables, como los sistemas agroforestales, los cuales garantizan que la explotación de los recursos vegetales no dañe el ecosistema. Con base en este enfoque se protege la biodiversidad mientras se generan oportunidades económicas reales. En este sentido, la universidad insiste en su papel que más allá de producir conocimiento, busca ofrecer soluciones aplicables que beneficien a sectores vulnerables.

¿Qué aprendizajes deja este proyecto?

Cada visita a la Amazonía es una lección. Se conoce comunidades con una rica cultura y tradiciones, además de visualizar la participación creciente de mujeres y jóvenes encaminados en esta misión de conservación que nace de iniciativas como esta y que se proyecta en el tiempo con otras propuestas de mitigación y conservación medioambiental. Es por eso que la ciencia debe unir el conocimiento tradicional con el académico, y ese es nuestro propósito.

Tengamos fe en que podemos proteger nuestros bosques. Todos podemos aportar: las comunidades cuidándolos desde adentro y, nosotros, desde las ciudades, valorando su importancia. Estos proyectos son solo un punto de partida para un desarrollo sostenible que beneficie a todos.

Especies nativas incluidas en el proyecto

Omar Malagón.

Doctor Ph.D en Química y Tecnología Farmacéutica por la Università degli Studi di Pavia e Ingeniero Químico por la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá. Investigador en el campo de los productos naturales, sobre todo en etnofarmacología y en química de productos naturales. Docente de asignaturas de Química Orgánica y Química de Productos Naturales en el ámbito científico, con interés en el ámbito ético – humanístico. Soy además teólogo de la Universidad Santo Tomás de Bogotá.

Inteligencia Artificial en Ecuador: una herramienta para transformar sectores productivos

A través de la investigación aplicada, los grupos de investigación de Inteligencia Artificial y Simulación y Modelamiento Computacional adscritos a la Universidad Técnica Particular de Loja trabajan en prototipos y aplicaciones funcionales con tecnología IA para resolver problemas.

Kruzkaya Ordóñez. La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el campo de la investigación científica. Esta tecnología ya forma parte de investigaciones que buscan soluciones reales y urgentes. Una de ellas se desarrolla en la UTPL, con el equipo de tesistas liderado por la investigadora Yuliana Jiménez, quien impulsa el desarrollo de herramientas de IA para detectar cáncer de mama en etapas tempranas, especialmente en zonas rurales de Ecuador. “Estamos trabajando en el desarrollo de soluciones tecnológicas basadas en herramientas radiómicas accesibles a través de plataformas web y móviles destinadas a apoyar a médicos y radiólogos en el diagnóstico temprano de anomalías mamarias. Estas iniciativas buscan responder a las necesidades de mujeres de comunidades rurales e indígenas, quienes enfrentan barreras económicas y geográficas que limitan su acceso a exámenes de cribado convencionales, como la mamografía y el ultrasonido”, afirma Jiménez.

Estamos trabajando en el desarrollo de soluciones tecnológicas (…) destinadas a apoyar a médicos y radiólogos en el diagnóstico temprano de anomalías mamarias. Estas iniciativas buscan responder a las necesidades de mujeres de comunidades rurales e indígenas.

Yuliana Jiménez, del grupo de investigación Computational modelling and applied sciences de la UTPL

Su trabajo se centra en la colección de imágenes de mama a partir de múltiples bases de datos, procesamiento y análisis masivo de estas mediante algoritmos de aprendizaje profundo. Estas imágenes —mamografías, ecografías y ahora también termografías— son procesadas por sistemas computacionales que aprenden a identificar patrones asociados con lesiones mamarias y clasificarlas de acuerdo con el sistema BIRADS.

“El algoritmo analiza las imágenes para detectar si hay una lesión benigna o maligna, y luego estos resultados son evaluados median- te estadísticas durante la fase de prueba para conocer el porcentaje de precisión y exactitud de su clasificación. Posteriormente, las plataformas son evaluadas por médicos expertos durante la fase preclínica”, explica Jiménez. “Utilizamos redes neuronales convolucionales que simulan el funcionamiento del cerebro humano para identificar patrones a partir de lesiones como masas, nódulos y microcalcificaciones que nos permiten obtener resultados con alta precisión estadística”, añade.

El proceso no es inmediato. Un sistema computacional asistido (CAD) o sistema radiológico tiene una fase preclínica de pruebas y entrenamiento de los modelos. Cada modelo tarda entre tres a cuatro meses en ser entrenado, previo al diseño de la plataforma, y finalmente pasa a una fase de prototipo. El entrenamiento utiliza bases de datos públicas internacionales debido a la limitada disponibilidad de datos clínicos locales. “Necesitamos trabajar más en la cultura del almacenamiento y la organización de datos en las instituciones de salud ecuatorianas para evitar sesgos en los algoritmos y disminuir uno de los principales retos que tiene el científico de datos: el acceso a estos de forma balanceada”, advierte.

La tecnología desarrollada por el equipo no busca reemplazar al personal médico sino convertirse en una herramienta de apoyo para diagnósticos más rápidos y certeros. “El sistema no sustituye al médico, lo complementa”, recalca Jiménez, quien subraya también la importancia de cumplir con todos los requisitos éticos, como el consentimiento informado y la protección de datos personales.

La IA transforma sectores productivos

El grupo de investigación en IA de la UTPL también trabaja en el desarrollo de prototipos y aplicaciones funcionales para ámbitos como el turismo, la salud, las telecomunicaciones, la industria 4.0 y el sector financiero.

“Estamos convencidos de que la IA no es exclusiva del ámbito tecnológico. Su fuerza radica en cómo puede integrarse con otras áreas para resolver problemas reales”, explica Rodrigo Barba, director de la maestría en Inteligencia Artificial y miembro del grupo de investigación.

La clave es la vinculación directa entre la formación de posgrado y la aplicación práctica. Los estudiantes de la maestría desarrollan proyectos aplicados en sus propios sectores laborales, con énfasis en generar productos útiles en tiempo real.

“El tiempo académico es corto porque la formación de posgrado es de un año calendario, pero buscamos que cada estudiante salga con un producto concreto. No nos interesa solo quedarnos en el papel o la teoría”, añade Barba.

Lo que se pretende con la formación de pos-grado en el área de inteligencia artificial es hacer frente a los obstáculos que aún se presentan. Barba señala tres grandes desafíos a enfrentar para que la IA impacte realmente en el desarrollo del país: la brecha de acceso digital, falta de productos finales y capacitación ética y crítica.

“Como en los años noventa aprendimos a usar computadoras, hoy debemos aprender a usar de manera responsable la IA. La IA es el nuevo combustible de la productividad inteligente”, concluye.

La IA se conecta con la realidad

Los grupos de investigación de Inteligencia Artificial Aplicada y el de Simulación y Modelamiento Computacional trabajan en la transferencia de conocimientos a la formación de posgrado y pregrado. Por eso, desde la Maestría en Inteligencia Artificial Aplicada y la carrera de Ciencias de la Computación, la UTPL impulsa proyectos que no solo son ejercicios académicos, sino prototipos funcionales.

“Buscamos que la inteligencia artificial no se quede en la teoría. Nuestros estudiantes enfrentan problemas reales, desarrollan prototipos y los presentan a empresas interesadas en soluciones concretas”, explica Alexandra González, coordinadora de proyectos de vinculación y miembro del grupo de investigación en IA Aplicada de la UTPL.

La metodología que se emplea en la UTPL par- te de una consigna clara: aprender haciendo. Cada estudiante, bajo la guía de un director académico, trabaja desde el planteamiento de un problema real hasta el diseño, desarrollo y prueba de un modelo de inteligencia artificial.

“No basta con crear un modelo. Buscamos que ese modelo tenga un entorno tecnológico que permita la consolidación de las soluciones y el establecimiento de conexiones con los sectores productivos, lo que permite generar sinergias entre la academia, la empresa y la industria y enriquecer a los estudiantes de la maestría en IA Aplicada con una retroalimentación desde la experiencia de los sectores productivos”.

Finalmente, González, indica que la educación práctica ya ha dado frutos concretos. Varios proyectos surgidos desde la academia han sido reconocidos por entidades gubernamentales y están en etapas de pilotaje o implementación, como es el caso del proyecto “Prevención de incendios forestales”. Este prototipo, creado por estudiantes de maestría, fue ganador de una convocatoria del Ministerio de Telecomunicaciones (Mintel) en la categoría de medioambiente. Utiliza imágenes satelitales para identificar focos de calor y predecir riesgos de incendio.

El agua no viene del grifo: una campaña para revalorizar las áreas de conservación de agua

En la actualidad, las alertas sobre la urgencia de proteger las fuentes de agua se han encendido. Diversos estudios señalan que, de no actuar con prontitud, la población mundial se enfrentaría a graves consecuencias irreversibles. La Organización Meteorológica Mundial (OMM), ya en octubre de 2021, advirtió sobre la preocupante situación global del agua, haciendo un llamado a la conciencia ante lo que describió como una inminente crisis. Así lo indicó Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), una de las entidades impulsoras de la iniciativa.

“El agua no viene del grifo” es el lema que da nombre a la campaña de comunicación que sintetiza el espíritu de un proyecto interdisciplinario. Liderado por el Grupo de Investigación Comunicación, Poder y Ciudadanía de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), el proyecto cuenta con la dirección de la docente e investigadora Catalina Mier Sanmartín.

Mier comenta que el proyecto, denominado Puesta en Valor de las Áreas de Conservación Municipal y Uso Sostenible, nace de una necesidad urgente por concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de estas áreas y su relación directa con el recurso hídrico que consumimos a diario.

“El proyecto, en sí, tiene como objetivo difundir y transferir conocimiento sobre las áreas de conservación municipal y uso sostenible”, explicó Mier. Durante una entrevista concedida en el Cerro del Carmen, sitio donde operan entidades de conservación como FORAGUA y el Área de Conservación Municipal y Uso Sostenible (ACMUS), la investigadora recalcó: “Las áreas de conservación son fundamentales porque están relacionadas directamente con el recurso hídrico que nosotros luego vamos a recibir en nuestra casa”.

Esta propuesta se desarrolló de manera articulada por tres grupos de investigación del Departamento de Comunicación de la UTPL: Comunicación, Poder y Ciudadanía en Red; Comunicación y Cultura Audiovisual; y Comunicación Estratégica y Marketing, junto con el Observatorio de Comunicación UTPL. La iniciativa surgió a partir del interés de la Fundación Naturaleza y Cultura Internacional por establecer vínculos con la academia (UTPL), FORAGUA y la oficina de ACMUS, con quienes impulsaron acciones comunicacionales orientadas a visibilizar el trabajo realizado tanto en las zonas de conservación como en las comunidades involucradas.

El 56% de la población respondió que el agua venía de las plantas de tratamiento o del grifo, y no de la naturaleza”.

Catalina Mier, docente de la carrera de Comunicación de la UTPL

La urgencia de la conservación hídrica

Durante el recorrido realizado en la fase preliminar de la investigación, se identificó un problema tangible: el cuidado de las microcuencas y el impacto negativo que sufren si no se las protege adecuadamente. En el último año, la ciudad de Loja, territorio seleccionado para ejecutar el proyecto piloto, atravesó una alarmante crisis hídrica que puso en evidencia la fragilidad de su sistema de abastecimiento. Por un lado, las re- presas redujeron sus niveles al mínimo, llevando a muchas zonas al borde del racionamiento. Esta emergencia visibilizó la importancia crucial de los ecosistemas naturales que nutren las fuentes de agua de la ciudad.

“La ciudad enfrentaba problemas con el suministro de energía eléctrica e iba a empezar a experimentar escasez de agua”, recordó Mier. Fue en ese momento cuando el proyecto adquirió mayor urgencia y la campaña cobró aún más pertinencia. Cabe destacar, por ejemplo, la articulación entre la UTPL, Naturaleza y Cultura Internacional, el Municipio de Loja y la Fundación Ecolíderes en el Festival de Arte 2024. A través del Yakuñan (Camino del agua), esta colaboración permitió sensibilizar a la población sobre las ACMUS, su flora, fauna y las consecuencias del cambio climático.

Diagnóstico y estrategia de comunicación

La campaña inició con una etapa de diagnóstico cuyo principal insumo fue una encuesta previa. Este estudio reveló un dato inquietante: el 69% de la población del cantón Loja desconoce la importancia de las áreas de conservación. Aún más llamativo resultó que “el 56 % de la población respondió que el agua venía de las plantas de tratamiento o del grifo, y no de la naturaleza”, afirmó Mier.

Estos hallazgos ratifican la escasa conexión que gran parte de la ciudadanía mantiene con la naturaleza, así como el desconocimiento de su papel fundamental como fuente de vida y recursos esenciales. Es fundamental que esta percepción se posicione en el pensamiento colectivo.

Imagen tomada de la cuenta de Instagram: Agua es Loja

Con los resultados del diagnóstico como base, se puso en marcha el trabajo. En primer lugar, se procedió a la creación de una identidad gráfica poderosa, cuyo logo combina un grifo con elementos naturales propios de la flora y fauna local: la cascarilla, osos, ranas, aves e incluso el icónico parque eólico de Loja. Este diseño simboliza la conexión entre la naturaleza y el consumo humano, integrándose posteriormente en todas las acciones de la campaña para concienciar sobre el recurso hídrico y su uso responsable.

El contenido audiovisual desarrollado para la campaña se difundió ampliamente bajo el hashtag #AguaesLoja a través de plataformas como Facebook, Instagram, TikTok y YouTube. “La campaña se llama ‘El agua no viene del grifo, viene de la naturaleza’ y así nos encuentran en redes sociales”, señaló Mier.

Se han creado diversos materiales de comunicación, como reels y videos, para concienciar sobre la situación hídrica en la provincia de Loja, los cuales fueron presentados en eventos relevantes.

Desafíos y soluciones en el campo

El trabajo de campo reveló una preocupante realidad, como la sequía nunca antes vista en la quebrada de Imbana, una fuente de agua crucial, lo que anticipa una crisis que amenaza la biodiversidad local, incluyendo especies como el oso de anteojos.

En Loja, las Áreas de Conservación y Manejo (ACMUS) resguardan 72 fuentes de agua. Además, se han establecido importantes reservas para proteger los recursos hídricos, como el Área de Protección Hídrica El Verdúm (8.096 ha) y la recientemente delimitada San Pedro de La Bendita – Zambi – Guayquichuma, que añade más de 11.562 hectáreas de superficie protegida en el cantón Catamayo.

Uno de los puntos emblemáticos relacionados con el proyecto es El Madrigal, una reserva próxima al Parque Nacional Podocarpus, a pocos kilómetros de la ciudad. Allí, durante años se ha trabajado en la reforestación, enfocándose en especies nativas.

Cabe señalar que, en un periodo previo, esta reforestación se realizaba con prácticas erró- neas, como la siembra de pinos, lo cual afecta gravemente los suelos. Según explica Catalina Mier: “El pino crea una capa en el suelo que impide que el agua permee. Un ejemplo de ello se observa en Loja, donde existen diferentes lugares con plantaciones de pino que generan terrenos desérticos debajo de ellos”.

Por esta razón, Mier enfatiza la necesidad de contar con planes que aseguren la protección

de especies locales clave, como la cascarilla, el sauce, el cedro y el propio podocarpus (conocido localmente como romerillo). Un ejemplo de éxito es la Reserva Privada Madrigal del Podocarpus. Actualmente, sus propietarios forman parte de los acuerdos de conservación promovidos por el Fondo para la Protección del Agua (FORAGUA), entidad que colabora con propietarios privados para proteger fuentes de agua y conservar bosques estratégicos. Gracias a esta colaboración, la Reserva ha logrado una restauración forestal significativa mediante la plantación de árboles nativos.

Involucramiento ciudadano y futuro

En consecuencia, el proyecto trasciende la mera información; busca activamente motivar el involucramiento ciudadano. Mier recuerda que una parte de la tarifa del agua potable que paga cada usuario ya incluye un rubro destinado específicamente al cuidado de las microcuencas. “Muchas veces pagamos el agua sin saber que realizamos ese tipo de contribuciones”, señala. “Por eso deberíamos ser veedores de que esos recursos se canalicen adecuadamente”, añade. Finalmente, el hashtag #AguaesLoja, más que una simple etiqueta, busca ser una invitación a la comunidad para sumarse activamente al cuidado de estas áreas de conservación. El proyecto subraya que el futuro de este recurso indispensable depende, en gran medida, del compromiso y la acción colectiva para proteger sus fuentes

100 fotografías de Loja

Los estudiantes de la Carrera de Comunicación de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) han desarrollado hasta la fecha dos volúmenes de un proyecto fotográfico denominado “100 fotos de Loja”, que nace después de la pandemia por Covid-19 y nos invita a explorar los rincones más icónicos y desconocidos de la ciudad. Acompañados por el docente Patricio Barrazueta, estos jóvenes fotógrafos han capturado la esencia de Loja, desde su rica tradición artesanal hasta sus paisajes serenos, pasando por su vibrante gastronomía y el dinamismo de su gente. Este proyecto muestra la belleza de esta tierra al tiempo que destaca aquellos detalles que, a menudo, pasan desapercibidos, celebrando la cultura lojana en cada imagen.

Elaboración de panela

El segundo volumen de “100 fotos de Loja”, se ha categorizado en varias secciones, entre ellas, gastronomía, arte, paisajes y personas. Con la finalidad de destacar a esta bella ciudad del sur de Ecuador, considerada un tesoro de riqueza cultural y natural donde la gastronomía, el arte y la tradición se entrelazan con paisajes de ensueño y gente cálida. Su cocina, con platos llenos de sabor y autenticidad, refleja la herencia culinaria de la región. El arte y la cultura florecen en cada rincón, desde las vibrantes expresiones musicales hasta las obras de artesanos locales que narran historias de generaciones. Los paisajes, con su impresionante mezcla de montañas, ríos y verdes valles, ofrecen un escenario perfecto para quienes buscan conectar con la naturaleza. Todo esto es complementado por la hospitalidad y el espíritu de los lojanos, quienes con orgullo muestran al mundo la esencia de su tierra.

Interior del Teatro Bolívar

En palabras de Carlos Ortiz, director de la carrera de Comunicación, “los lojanos llevan en su sangre el orgullo de haber nacido en esta tierra. Cito una frase de la canción compuesta por Pueblo Nuevo: ‘si usted nunca ha ido a Loja, no conoce mi país’. Pareciera que de aquí se desprende el amor y el interés por dar a conocer y plasmar en fotografías todo lo que ofrece esta ciudad”. La experiencia de los estudiantes es enriquecedora y emocionante, ya que tienen la posibilidad de realizar trabajo de campo y esto llama su atención: realizar sus prácticas y aprender-haciendo con la guía de sus docentes.

Fachada de la iglesia de Santo Domingo
Joven vendedor ofrece manzanas caramelizadas
Proceso de despulpado del café

Estudio GEM EC 2023-2024 busca impulsar el emprendimiento

El Global Entrepreneurship Monitor (GEM) es una iniciativa internacional cuyo objetivo es investigar y presentar información sobre el comportamiento del emprendimiento en diferentes países. Es uno de los estudios más grandes para medir el nivel de emprendimiento a escala mundial, y a la fecha ha analizado a alrededor de 100 países.

Para la edición 2023-2024, en la que se habla de Ecuador, suman esfuerzos la Escuela de Negocios de la Universidad Técnica Particular de Loja (EDES – UTPL) y la Escuela de Negocios de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL).

Respecto a la UTPL, se incluye la participación directa de un importante grupo de profesionales que respaldan y validan la investigación, entre ellos María Paula Espinoza, directora de EDES UTPL, quien destaca el aporte del informe para conocer la realidad del emprendimiento, además de ser un instrumento de relevancia para la toma de decisiones y actuación de los diferentes niveles de gobierno y sus representantes.

P. ¿Por qué es importante el informe GEM para entender la realidad emprendedora?

Este estudio nos permite medir y comparar actitudes, actividades y aspiraciones de los emprendedores tempranos, así como conocer el panorama general del emprendimiento y las oportunidades desde el perfil del emprendedor para la formulación de política pública mediante una amplia gama de datos e información para el desarrollo de proyectos en pro de un ecosistema empresarial próspero en el país, facilitando a diversos sectores (empresarios, académicos, gestión pública) insumos valiosos para el desarrollo de proyectos o programas orientados al fomento del emprendimiento y la innovación.

Permite también poner atención a los factores de mayor incidencia en la actividad emprendedora, con enfoque en la generación de programas de educación más pertinentes para las necesidades actuales, y de políticas públicas que estén cada vez más dirigidas a favorecer el desarrollo del emprendimiento.

P. ¿Cuál es la participación de la academia en este estudio?

La academia no se podía quedar fuera de esta iniciativa, por lo que tenemos que ser parte de los actores activos que promuevan el conocimiento desde la investigación. Se realiza en colaboración con otras instituciones de educación superior para generar un aporte al desarrollo de políticas públicas que regulan, permiten normar e impulsan diferentes iniciativas en el país. Nuestro rol se orienta participar en las etapas que el proyecto tiene ya definidas para levantar la información, con la respectiva validación y generación de indicadores, y con la elaboración del informe nacional. Esto abre las puertas a potenciar e identificar nuevos proyectos, y en el ámbito del emprendimiento los beneficios que se puedan presentar para este sector a nivel de innovación y sostenibilidad.

P. ¿Qué tipo de información se puede encontrar en el estudio?

Este es un reporte que nos brinda datos actualizados en relación con el emprendimiento y el desarrollo de negocios, los cuales surgen a partir de una metodología global que consiste en la aplicación de una primera encuesta a la población adulta, es decir, personas mayores de edad.  Se precisa de un grupo de al menos dos mil encuestados por país bajo parámetros como: características de los negocios, motivaciones para emprender e integración tecnológica en los emprendimientos, entre otros. También se contempla una encuesta nacional a expertos que recoge criterio/información de al menos 36 profesionales en el ámbito del emprendimiento, quienes evalúan ciertas condiciones relacionadas con el apoyo financiero, políticas gubernamentales, educación, transferencia de I+D, apertura de mercado, infraestructura, etc.

P. ¿Qué tipo de parámetros se han identificado en el estudio para Ecuador?

Además de los parámetros ya estandarizados cada año, en esta oportunidad es importante destacar que se toma en cuenta por primera vez lo relacionado con la Responsabilidad Social (RS) directamente enfocada en el impacto social y ambiental, así como algunos criterios en relación con el apoyo a las mujeres en la actividad emprendedora. Para el siguiente año se proyecta abordar fuertemente lo relacionado con la Inteligencia Artificial (IA) y transformación digital.

P. En datos más específicos, ¿qué podemos encontrar?

El informe tiene algunas características importantes, reconociendo a Ecuador como el país con una tasa de emprendimiento temprano de 32.7 puntos, evidenciándose una reducción a los datos de 2019, cuyo argumento reconoce que esto es producto del Covid-19, entre otros aspectos. Sin embargo, aún con este descenso, esta es la tasa de emprendimiento más alta de los países de Latinoamérica, lo que refleja que en Ecuador es favorable la actitud y el entorno emprendedor.

También se muestra otros datos como el porcentaje de mujeres vinculadas al emprendimiento, siendo la más alta en la región, lo que significa que muchas deciden emprender y a partir de ello obtener sus ingresos económicos. Frente a ello también se determina la importancia de generar y consolidar más mecanismos o estrategias para que los emprendimientos femeninos sean sostenibles.

P. ¿Todos los datos encontrados son positivos?

No. Este estudio evidencia también falencias y dificultades del sector del emprendimiento. Tal es el caso de las estadísticas asociadas con el cierre de emprendimientos, además del insuficiente apoyo financiero, la falta de productos y servicios acordes con las necesidades de los emprendedores. Estos aspectos influyen directamente en el éxito del emprendimiento ya que para su desarrollo es necesario un escenario adecuado que otorgue y garantice estabilidad de los factores económicos, políticos, sociales y legales.

P. ¿Cómo surge el emprendimiento en Ecuador?

En Ecuador se evidencia que el emprendimiento surge frente a escenarios de escasez, por la falta de empleo, es decir que son emprendimientos de subsistencia. Estos tienen proyecciones de mantenerse en el tiempo, aunque puede ser mucho menor a aquellos emprendimientos que surgen por motivación o por marcar la diferencia en el mercado. Aquellos emprendimientos que surgen de personas con estudios universitarios presentan otro comportamiento pues son modelos más innovadores, de línea tecnológica e incluso tienen proyecciones a largo plazo.

P. En cuanto a la innovación, ¿qué tan innovadores son los productos o servicios de nuestros emprendedores?

En el país se reconoce que solo el 0.15% de los emprendedores ofrece productos o servicios nuevos para el mundo, y solo el 1.37% ofrece productos o servicios nuevos para el país, es decir que somos poco innovadores. En virtud de ello existen todavía muchas posibilidades de innovar y generar nuevas soluciones para el país y para el mundo.

P. ¿Cuál es el papel del Estado en materia de emprendimiento?

Desde el 2020 se encuentra vigente la Ley Orgánica de Emprendimiento e Innovación, la cual crea un marco normativo que incentiva y fomenta el emprendimiento. Se crea nuevas modalidades, proyectándose a que la implementación de un emprendimiento sea mucho más ágil y sencilla. También se cuenta con un registro nacional de emprendedores que dispone de indicadores asociados a cuántos emprendimientos están en el país y su desarrollo. A la existencia de la Ley se suma la presencia de organismos que buscan el fortalecimiento del ecosistema emprendedor, como es el caso de la Alianza para el Emprendimiento e Innovación del Ecuador (AEI), que permite integrar a empresas, universidades y emprendedores para facilitar la búsqueda de los medios que potencian el emprendimiento en el país.

P. ¿Qué debemos destacar de que la UTPL sea parte de este estudio?

Una de las líneas estratégicas de la UTPL es la innovación y el emprendimiento, frente a lo cual como universidad se han plasmado diversas acciones dentro de ese ecosistema, como: el Parque Científico y Tecnológico, Prendho UTPL, EDES como escuela de negocios y una cátedra de innovación y emprendimiento. Ser parte de este estudio nos permite reafirmar el compromiso que tenemos con el desarrollo del entorno emprendedor y de ser cada vez más coherentes en el objetivo de generar un impacto social positivo.  Además, da paso a que nuestras investigaciones sean cada vez más pertinentes con las necesidades del país y generadoras de análisis y reflexión alrededor del tema.


María Paula Espinosa, Mgtr.

Máster en Administración Estratégica de Empresas por CENTRUM PUCP- Perú; Máster en Gestión de Telecomunicaciones en la Empresa por la Universidad Politécnica de Madrid (España); Máster en Liderazgo por EADA Business School (Barcelona – España); Especialización en Transformación Digital por EOI (Madrid – España); Ingeniera en Sistemas Informáticos y Computación por la Universidad Técnica Particular de Loja. Docente en la UTPL. Experiencia de 20 años de trabajo en Gestión y Docencia Universitaria.

mpespinoza@utpl.edu.ec  

La información es fundamental para el manejo de fenómenos como el de El Niño

Enfrentar este tipo de escenarios implica contar con un contingente de acciones e información sólido, de manera que se logre responder efectivamente a una emergencia. En este sentido, desde la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), el docente investigador del departamento de Ingeniería Civil, Andreas Fries brinda su aporte a través de este espacio de divulgación científica y social. 

Pregunta: Existe preocupación al escuchar hablar sobre el fenómeno de El Niño. Pero, ¿a qué nos enfrentamos realmente?

Respuesta: Es importante tener una concepción inicial de lo que concierne a este fenómeno, que básicamente es el calentamiento de la superficie del Océano Pacífico Central, lo que genera una reacción entre la atmósfera y el océano. Este calentamiento hace que el agua se evapore con más facilidad, lo cual genera lluvias o precipitaciones intensas y, por tanto, mientras exista mayor temperatura, hay mayor evaporación y mayor cantidad de lluvias. Sin embargo, es necesario señalar que el fenómeno de El Niño no solo causa lluvias intensas, sino que también cambia la distribución de las precipitaciones en una gran parte del planeta, por lo que en países como Australia este fenómeno se presenta con sequías severas e incendios forestales, mientras que, en Ecuador, con lluvias extremas.

P: ¿Con qué frecuencia se presenta este tipo de fenómenos en el mundo?   

R: La ocurrencia del fenómeno de El Niño tiene una periodicidad entre los dos y siete años, y es definido como una anomalía de la temperatura de la superficie del Océano Pacífico Central, alcanzando temperaturas 0.5°C más altas que lo normal. Estas condiciones pueden causar estragos de diferentes niveles en varias regiones: por ejemplo, en Ecuador y en el norte de Perú las afectaciones están dadas por las lluvias extremas, causando inundaciones, desprendimientos de tierra y la destrucción de infraestructuras y bienes. En Sudáfrica, Indonesia y Australia se sufre sequías, mientras que en Estados Unidos el clima es más húmedo y frío, solo por mencionar algunos contextos.

También hay que tener en cuenta que la duración en tiempo del fenómeno El Niño se proyecta alrededor de tres a cuatro meses, con su intensidad máxima entre noviembre y enero. Después, la intensidad comienza a decaer y la temperatura en la superficie del Océano Pacífico Central se normaliza. Sin embargo, existen registros históricos que evidencian que el fenómeno de El Niño llegó a durar hasta 18 meses; es decir, las temperaturas de la superficie del Océano Pacífico no se normalizaron durante un año y medio.

P: Con este tipo de comportamiento de este fenómeno y su duración, ¿qué zonas se ven mayormente afectadas? 

R: El fenómeno de El Niño en Ecuador afecta principalmente a las zonas costeras y las estribaciones de la cordillera occidental de los Andes debido a las fuertes lluvias, las cuales provocan inundaciones de gran magnitud y derrumbes en las regiones montañosas. Las lluvias extremas destruyen cultivos y la infraestructura, obstaculizando la movilidad y generando pérdidas materiales y económicas. Las afectaciones también recaen sobre el sector ganadero, que debe enfrentar la pérdida de animales, y el sector de la pesca que sufre una reducción notable en las capturas debido a las altas temperaturas del mar.

Las lluvias fuertes han sido ya visibles en provincias como Esmeraldas, donde se evidencian afectaciones directas a la población. ¿Podríamos señalar que estas condiciones son el inicio del fenómeno de El Niño?

Lo que sucedió en Esmeraldas no está ligado directamente con el fenómeno de El Niño, pero sí con anomalías de temperatura en la superficie del Océano Pacífico frente a la costa ecuatoriana, que mostró temperaturas de dos a tres grados más altas que lo normal en mayo. En general, la presencia de lluvias intensas en la costa ecuatoriana se relaciona directamente con la temperatura del agua frente a esta, generando mayor evaporación y, consecuentemente, precipitaciones fuertes.

P: ¿Existe relación entre el fenómeno de El Niño y el cambio climático a nivel global?

R: Directamente no, el fenómeno de El Niño es natural, aunque en cierta medida influye el cambio climático debido al calentamiento global. En todo el planeta han aumentado las temperaturas, incluyendo las de la superficie de los océanos. Hoy en día el Océano Pacífico está medio grado más caliente que hace 50 años, por lo tanto, los fenómenos de El Niño se hacen más intensos. Para determinar este fenómeno, se compara la temperatura promedio del océano de los últimos 30 años (1991 – 2020 = temperatura normal) con la temperatura actual y se calcula la diferencia (anomalía). Entonces, la temperatura de los océanos está aumentando en todo el planeta, llevando a la generación más frecuente de lluvias fuertes o extremas.

P: Con las variaciones mencionadas y la cercana presencia del fenómeno de El Niño, ¿cuál es el papel de los organismos encargados de monitoreo y prevención?

R: En Ecuador las estaciones meteorológicas existentes son escasas y muchas no funcionan, por lo que se recurre a usar imágenes satelitales para los pronósticos, las cuales tienen ciertas limitaciones, especialmente en zonas montañosas y cuando el cielo está nublado. Debido a esto, se requiere el fortalecimiento del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inahmi), no solo en la expansión, operación y mantenimiento de la red de las estaciones meteorológicas, sino también en cuanto a mejorar las técnicas de análisis de datos meteorológicos, incluyendo información del océano y otros factores importantes que influyen el clima, para llegar a pronósticos más precisos. Hoy en día sabemos que es muy probable (96%) que el fenómeno de El Niño se va a dar este año, pero todavía no se conoce la magnitud, por lo que el monitoreo constante de las condiciones marítimas y atmosféricas durante los próximos meses es de suma importancia, así como realizar acciones de prevención y mitigación respecto a las consecuencias previstas.


Andreas Fries, Ph.D.

Es profesor principal de Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) en el Departamento de Ingeniería Civil de la Facultad de Ingenierías y Arquitectura, y es director del Observatorio de Clima. Realizó sus estudios universitarios de grado y posgrado en la Ludwig-Maximilians Universidad de Múnich/ Alemania (LMU), y el doctorado y postdoctorado, con especialización en climatología, en la Philipps-Universidad Marburgo/ Alemania (PUM). Ha publicado más de 40 artículos y libros científicos y ha sido expositor en más de 50 congresos nacionales e internacionales.

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