Salud mental en Ecuador, un desafío complejo con multitud de aristas

Los problemas de salud mental han cobrado mayor visibilidad en los últimos años gracias a que figuras públicas como deportistas, cantantes o actores han compartido sus propias experiencias. Casos como la de la medallista olímpica Simone Biles, que públicamente manifestó sufrir twisties, una especie de bloqueo mental que impide realizar correctamente las rutinas en gimnasia; o el exfutbolista David Beckham, que contó su padecimiento de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

Estas historias muestran que nadie está exento de enfrentar complicaciones de salud mental, independientemente de su éxito o estatus económico, y así han ayudado a visibilizar la importancia de recibir tratamiento adecuado a través de especialistas. 

Investigación en salud mental en Ecuador

Según explica el doctor Víctor Manuel López, coordinador del grupo de investigación Allikay (significa bienestar en Kichwa) de la Universidad Técnica Particular de Loja, las circunstancias que se experimentaron durante la Covid-19 “pusieron de manifiesto la importancia de la salud mental”.  Según la Asociación Americana de Psicología (2010), gozar de una buena salud mental equivale a que la persona tenga una imagen positiva de sí misma, que cuente con buenas relaciones interpersonales, tome buenas decisiones y afronte los desafíos que se presentan a lo largo de la vida en las diferentes áreas sociales.

“Algunos tratan de separar lo mental de lo físico, pero van de la mano. Cuando hablamos de salud, estamos hablando de que indudablemente lo psicológico (conductas, pensamientos y emociones) también repercuten en el plano físico y viceversa”.

Víctor Manuel López encabezó uno de los estudios más extensos realizados sobre salud mental en Ecuador, denominado “Modelo transdiagnóstico del consumo de alcohol y salud mental en Ecuador”, llevado a cabo junto al Ministerio de Salud Pública. 

La investigación pone de relieve una significativa brecha de género en aspectos de la salud mental, revelando que, en comparación con los hombres, las mujeres presentan niveles considerablemente más altos de depresión, estrés percibido, inflexibilidad psicológica y soledad. 

El investigador señala que el estrés percibido “constituye uno de los problemas más graves para los ecuatorianos y latinoamericanos”. Explica que este tipo de estrés surge cuando las exigencias del entorno superan lo que las personas creen que pueden manejar, llevando a una sensación de impotencia y desesperanza que podría desencadenar una depresión ya que sienten que no tienen control sobre esas situaciones. Por ejemplo, incremento de la delincuencia, desempleo y cambio climático.

Durante la pandemia se observó un aumento considerable en el consumo de diversas sustancias como alcohol, tabaco y marihuana. El doctor López señala que “sin lugar a dudas el consumo de alcohol se ha elevado, siendo los jóvenes los principales consumidores”. Se ha registrado un notable incremento en el consumo de tranquilizantes y ansiolíticos sin receta médica, al punto de que ahora su consumo supera al de la marihuana. Estos medicamentos, destinados al tratamiento de la ansiedad y otros trastornos emocionales, están siendo combinados con alcohol por parte de los jóvenes, una práctica altamente riesgosa “que representa una potencial bomba de tiempo”, concluye López, subrayando la gravedad de esta tendencia.

Ley de Salud Mental

A principios de 2024, tras 10 años de estar represada, la Asamblea Nacional aprobó la Ley de Salud Mental cuyo objetivo es promover, regular y garantizar el pleno ejercicio del derecho a la salud mental de las personas en todo su ciclo de vida, bajo un modelo comunitario de atención integral.

Para el investigador Byron Bustamante, miembro del grupo de investigación Allikay, los 10 años de espera para aprobar la Ley de Salud Mental fueron excesivos, especialmente dada la abundante evidencia sobre su necesidad. La pandemia aumentó la visibilidad de la salud mental en la sociedad. A modo de ejemplo, Bustamante señala que durante el confinamiento, algunos padres descubrieron que sus hijos consumían drogas al observar signos de abstinencia. Además, menciona que las últimas campañas electorales estuvieron marcadas por una destacada atención a temas de consumo de drogas.

A falta del reglamento para la Ley , Bustamante indica que este cuerpo legal ayudará a mejorar la organización de los servicios de salud mental en todos sus niveles. Destaca elementos como la certificación de los trabajadores de salud mental, esencial para establecer una cultura profesional ya consolidada en otras profesiones como la Medicina. 

“Estamos presenciando el traslado del modelo biomédico tradicional, el cual se centra en la hospitalización y el uso de psicofármacos, hacia un modelo biopsicosocial o comunitario. En este nuevo modelo, el psicólogo no se limita a trabajar detrás de un escritorio sino que participa activamente en la comunidad, actuando como un servidor de salud más”, concluye el investigador, señalando este avance como un cambio significativo.

Según la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) deben existir 23 especialistas en salud mental por cada por 10 mil habitantes, y en nuestro país existe una brecha de cerca de 2.056 profesionales en primer y segundo nivel de atención entre los que están psicólogos, psiquiatras, enfermeras, especialistas en salud mental, trabajadores sociales y médicos familiares. “Lamentablemente en el país hay muy poco presupuesto para salud mental. No llega ni al 2% del presupuesto, y de ese la mayoría se utiliza para el ámbito hospitalario y muy poco en prevención”, señala Bustamante.

El experto destaca la necesidad urgente de abordar los problemas de salud y desarrollo psicológico en la población joven del país. “La falta de acción en este momento crucial de sus vidas puede tener consecuencias irreversibles para su desarrollo físico y cognitivo”. Subraya la importancia de implementar políticas preventivas, especialmente en contextos con multivulnerabilidad potenciadas por la pobreza, el desempleo y los efectos residuales de la pandemia. 

De acuerdo con la OMS, el número de personas que acceden a tratamientos de salud mental en países de ingresos medios o bajos es extremadamente bajo: representa menos del 5 %. Lo que significa que el 95 % de las personas con algún trastorno mental no se atienden. Una de las mayores barreras para acceder a tratamientos de salud mental es su costo elevado. Algunas iniciativas que Bustamante destaca es el aporte de los gobiernos locales, como el del Municipio de Quito, que en el contexto de su Plan de Prevención del Suicidio ha implementado una línea gratuita de atención telefónica.

El investigador reflexiona sobre el dilema central: “¿Cuál es el reto? Se debe considerar reparar los efectos negativos originados por el modelo de desarrollo económico. La curva de la felicidad en forma una U”, explica, con picos de felicidad en la adolescencia y en la jubilación. Esto indica que las personas en edades económicamente productivas enfrentan cada vez mayores problemas de salud mental. Sugiere que las personas “invierten excesivo tiempo en su rol laboral, enfrentando costos colaterales significativos”, señala Byron. “¿Qué implicaciones tiene esto para los niños en desarrollo y para los adultos mayores? ¿Cuál será el futuro de aquellos que actualmente están en sus años más productivos cuando envejezcan?”, se cuestiona.

La huella del petróleo: Análisis en los ríos Aguarico y Napo

La Amazonía ecuatoriana, crucial para la conservación de la biodiversidad, ha sufrido graves impactos por la explotación petrolera desde los años 70, con más de 400 mil barriles de crudo derramados hasta 2015, principalmente en la cuenca del río Napo. Esta actividad ha contaminado ríos, estuarios y zonas protegidas como el Parque Nacional Yasuní y la Reserva Biológica Limoncocha, afectando biodiversidad y ecosistemas, y perjudicando socioeconómica y sanitariamente a más de 40 mil personas que dependen de estas aguas, afectando principalmente a comunidades indígenas Kichwa, Cofán, Waorani y Ai’cofan.

Un estudio detallado en las cuencas de los ríos Aguarico y Napo ha evaluado la presencia de contaminantes a través de muestras de sedimentos en los cursos de agua dulce de 24 localidades. Los investigadores analizaron aspectos como las características químicas, la conductividad, el pH y los niveles de hidrocarburos en el agua y los sedimentos.

Las muestras revelaron variaciones en las concentraciones de Hidrocarburos Totales de Petróleo (TPH) e Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (PAH) en la mayoría de las muestras tomadas en estos ríos. Uno de los aportes novedosos de este trabajo fue estudiar componentes de PAH que permiten evaluar la antigüedad de los derrames de petróleo (relación Pristano/Fitano). Este análisis sugiere que los derrames han ido afectando a diferentes localidades en diferentes momentos. Existen pruebas de que los derrames han alcanzado lugares que no se creían afectados, incluyendo reservas naturales protegidas.

Por otro lado, sorprendentemente, se encontró que la diversidad bacteriana incrementaba cuando las concentraciones de PAH en las muestras examinadas aumentaba. Esta relación estaría indicando que las comunidades bacterianas que existen en los sedimentos de estos ríos estarían acostumbradas a la contaminación por hidrocarburos. Este fenómeno podría ser fundamental para estrategias de biorremediación, utilizando bacterias para descomponer los contaminantes.

La persistencia y toxicidad de los PAH son preocupantes debido a su capacidad para acumularse en la cadena alimenticia y potenciar el riesgo de enfermedades crónicas, incluyendo el cáncer. En las provincias afectadas de Orellana y Sucumbíos, se ha notado un incremento en casos de leucemia entre niños de 0 a 4 años, con una tasa tres veces más alta que la media nacional. También hay signos de una relación directa entre la contaminación por hidrocarburos y la anemia en hombres adultos.

Este estudio resalta la contaminación generalizada por hidrocarburos en los sedimentos de los ríos, incluso en áreas donde no se anticipaba tal presencia. Los derrames recientes, como el ocurrido en 2020 en los ríos Napo y Coca, han agudizado la crisis ecológica y humanitaria, afectando sobre todo a las comunidades indígenas. 

Referencia:

Corral-García LS., Molina MC., Bautista LF., Simarro R., Espinosa CI., Gorines-Cordero G., González-Benítez N. (2024) Bacterial Diversity in Old Hydrocarbon Polluted Sediments of Ecuadorian Amazon River Basins. Toxics. 12(2):119.

Fragmentación de hábitats revelada en los genes del Oso Andino

Los osos andinos, nativos de los Andes tropicales, se distribuyen a lo largo de intrincados corredores montañosos que complican el flujo genético debido a la topografía y la urbanización. Son importantes dispersores de semillas y tienen un rol ecológico importante para la conservación de ecosistemas como páramos y bosques montanos. Están clasificados globalmente como vulnerables, con poblaciones decrecientes.

El artículo titulado “Evidence of population genetic structure in Ecuadorian Andean Bears”, publicado en Scientific Reports de Nature, explora la variación genética de los osos andinos en Ecuador. Esta investigación aporta datos clave sobre la conectividad entre poblaciones y ofrece orientaciones valiosas para dirigir los esfuerzos de conservación hacia los grupos más amenazados. Rodrigo Cisneros, miembro del Laboratorio de Ecología Tropical y Servicios Ecosistémicos (EcosSslab) de la UTPL, formó parte del equipo de investigadores.

En Ecuador, esta especie está considerada en Peligro de Extición por la UICN. El 69% de la población de oso andino habita fuera de áreas protegidas. La expansión agrícola ha fragmentado su hábitat, aumentando los conflictos con humanos, especialmente cuando los osos invaden cultivos o atacan ganado. Aunque la caza de osos está prohibida, algunos terratenientes reaccionan violentamente, exacerbando la amenaza a estas poblaciones. 

Se recolectaron muestras en tres ubicaciones distintas en Ecuador. Desde la provincia de Loja, las muestras provienen del recién designado corredor de conectividad Sangay-Podocarpus. En la provincia de Zamora Chinchipe, se tomó muestras en la Cordillera del Cóndor. Finalmente, en el Distrito Metropolitano de Quito, las muestras se obtuvieron del hotspot de biodiversidad Tumbes-Chocó-Magdalena, una zona que alberga la Reserva de la Biósfera Chocó Andino de Pichincha, designada por la UNESCO como el Corredor del Oso Andino. 

La situación histórica, actual y futura de los osos andinos en Ecuador, basada en estudios genéticos, revela una imagen compleja afectada tanto por factores históricos naturales como por intervenciones humanas recientes. La diversidad de haplotipos y nucleótidos en las poblaciones es generalmente baja, lo que sugiere una limitada variabilidad genética y potencialmente una mayor vulnerabilidad a amenazas ambientales y enfermedades.

La presencia de valores de Fu’s FS, que se emplean en genética para identificar si una población ha sufrido eventos de expansión o contracción, sugiere la posibilidad de cuellos de botella en varias localidades del país, como Loja. Esto podría indicar reducciones históricas en el tamaño de la población o aislamiento debido a la fragmentación del hábitat

TREMARCTOS ORNATUS
Tremarctos proviene del griego trema (agujero) y arktos (oso), refiriéndose a un agujero en el hueso del húmero que es una carecterística inusual de esta especie. El epíteto ornatus proviene del latín ornare (adornar) y atus (provisto de), refiriéndose a las manchas en su rostro.

El manejo del flujo genético debe ser cuidadosamente considerado para preservar la salud y la viabilidad a largo plazo de las especies, como el oso andino. No obstante, es fundamental reconocer que las intervenciones para aumentar o mantener el flujo genético deben estar informadas por un profundo entendimiento de la historia natural de la especie y los impactos antropogénicos en sus hábitats. 

La historia evolutiva puede revelar patrones de aislamiento y conectividad que son cruciales para mantener la integridad genética. Cualquier esfuerzo de conservación debería priorizar la restauración y el mantenimiento de corredores naturales que reflejen los flujos genéticos históricos, en lugar de imponer nuevas dinámicas que podrían no ser adecuadas. 

La disminución del flujo genético puede elevar la vulnerabilidad a mutaciones y otros desafíos genéticos; sin embargo, cualquier medida para aumentar este flujo debe ser aplicada con cautela, tomando en cuenta tanto las condiciones ecológicas presentes como el legado evolutivo de las poblaciones involucradas.

Es prioritario mantener la conectividad interna entre los cinco principales núcleos poblacionales que han sido considerados en el Plan de Acción para la Conservación del Oso Andino en Ecuador.

Referencia

Cueva, D.F., Zug, R., Pozo, M.J. et al. (2024) Evidence of population genetic structure in Ecuadorian Andean bears. Sci Rep. 14 (2834)

La UTPL inaugura el primer laboratorio de parto intercultural del país

 La diversidad étnica y cultural de Ecuador subraya la importancia de reconocer las valiosas contribuciones de las comunidades indígenas en diversas áreas de desarrollo y convivencia social, particularmente en sectores relacionados con la salud. Este ámbito se caracteriza por una marcada conexión y respeto hacia la naturaleza, destacándose especialmente los procesos de parto asistidos por parteras. Estas profesionales son reconocidas por el Ministerio de Salud Pública (MSP) como claves en la preservación de la salud de las comunidades, enfatizando la relevancia de sus prácticas tradicionales en la estructura sanitaria nacional.

Inspirada por este reconocimiento y el interés suscitado por proyectos de investigación y esfuerzos de vinculación, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de su Facultad de Ciencias de la Salud, ha creado un espacio dedicado específicamente a la convivencia con la experiencia de los partos indígenas. Este espacio también busca explorar el tipo de apoyo que estudiantes y docentes pueden ofrecer desde una perspectiva científica. Según explica Dennis Feijoo, coordinador de los laboratorios de la facultad, esta iniciativa es parte de un nuevo bloque de laboratorios que no solo están destinados a potenciar el aprendizaje y el desarrollo de habilidades investigativas, sino también a fomentar una mayor vinculación con la sociedad. Esta estrategia contribuye a consolidar a la UTPL como la primera universidad en contar con instalaciones de este tipo, reforzando su compromiso con la innovación educativa y la colaboración intercultural.

¿Cómo surge la idea de este espacio?

La universidad mantiene un constante acercamiento con la sociedad, ya sea a través de proyectos de investigación, como los de vinculación que permiten identificar una serie de necesidades, pero también de conocimiento, que pueden ser aprovechados por los futuros profesionales. Este espacio fue adecuado con la intención de disponer de una sala para la atención de partos interculturales, lo que es el resultado de un proyecto anterior trabajado con la comunidad indígena de Saraguro. 

¿Qué se ha podido evidenciar hasta el momento?

En las comunidades indígenas, los partos en casa guiados por parteras constituyen un elemento esencial de la identidad cultural. Sin embargo, se ha documentado casos de muertes de pacientes durante el trabajo de parto debido a emergencias obstétricas. En respuesta a esta preocupante situación, la facultad ha analizado estos incidentes y ha iniciado un proceso de vinculación con la comunidad. Este enfoque contempla un profundo análisis del procedimiento de parto, respetando y comprendiendo la perspectiva indígena, lo cual es crucial para la adaptación y eficacia de las intervenciones médicas propuestas.

El estudio realizado permitió identificar aspectos clave relacionados con la intimidad del paciente y las peculiaridades del proceso de intervención en este contexto cultural. Al reconocer y valorar estas particularidades se busca mejorar las prácticas de atención obstétrica en las comunidades indígenas, minimizando los riesgos asociados con los partos en el ámbito doméstico. Este esfuerzo de colaboración entre la facultad y la comunidad no solo fomenta el respeto mutuo, sino que también promueve estrategias de intervención más efectivas y culturalmente apropiadas para garantizar la seguridad de las madres durante el parto.

¿Cómo funciona este espacio a nivel de estructura?

La estructura física de los espacios de parto en la comunidad Saraguro está intrínsecamente adaptada a sus prácticas culturales, evidenciando una funcionalidad clave en sus elementos constituyentes. Por ejemplo, la colocación de una cuerda suspendida del techo permite que la madre se sujete durante el trabajo de parto, facilitando la posición vertical que, mediante la acción de la gravedad, contribuye a la progresión de parto. Además, se utilizan utensilios tradicionales como ollas de barro, esenciales para la preparación de infusiones que se alinean con las creencias y cosmovisión de la comunidad. Estas prácticas no solo tienen un significado cultural profundo, sino que también están diseñadas para mantener las condiciones óptimas durante el parto, como la temperatura adecuada de las preparaciones herbales.

En cuanto a la perspectiva de los estudiantes, ¿cómo se evidencia su interés e involucramiento? 

El proceso de vinculación entre la facultad y la comunidad Saraguro constituye un intercambio bidireccional de aprendizaje entre los estudiantes y las parteras locales, donde se enfatiza el respeto por las tradiciones culturales y la integración de conocimientos científicos como complemento a las prácticas tradicionales. Este enfoque ha permitido la capacitación de las parteras en el manejo de emergencias obstétricas, abordando cómo actuar ante situaciones críticas como la presencia de un cordón umbilical enredado, hemorragias o síntomas alarmantes como dolores de cabeza intensos. Paralelamente, las parteras han enriquecido la formación de los estudiantes con su experiencia y percepciones, facilitando así un ambiente de aprendizaje en el que los estudiantes no solo adquieren conocimientos técnicos, sino que también aprenden a valorar y aplicar prácticas tradicionales bajo una guía adecuada, interviniendo de manera respetuosa y efectiva.

¿Cuál es el principal aporte de este espacio? 

Este caso ilustra de manera efectiva cómo las prácticas ancestrales pueden integrarse con avances tecnológicos, funcionando como saberes complementarios que se adaptan y evolucionan en contextos modernos. Además, este proyecto destaca el valor significativo de las contribuciones de las comunidades indígenas en el ámbito de la salud, subrayando la importancia de preservar sus tradiciones mientras se les proporciona el apoyo necesario para su sustentabilidad y mejora. Al explorar y adaptar nuevas metodologías para acompañar el parto se busca reducir la tasa de mortalidad asociada a los partos en casa, asegurando la salud tanto del bebé como de la madre. Esta aproximación no solo respeta la visión cultural, sino que también se beneficia del rigor y las perspectivas que ofrece la ciencia moderna.

¿Esta importante iniciativa está acompañada de otros espacios?

Actualmente, la universidad cuenta con 40 laboratorios y salas dedicadas a la práctica estudiantil, diseñadas para atender las necesidades específicas de las diferentes disciplinas académicas, con un enfoque particular en las carreras ofrecidas por la Facultad de Ciencias de la Salud. Este compromiso se refleja en la reciente incorporación de un nuevo edificio equipado con laboratorios especializados en nutrición y dietética, antropometría, biología molecular y laboratorios de simulación, incluyendo el innovador laboratorio de parto intercultural. Estos recursos forman parte de la infraestructura tecnológica y de investigación de la universidad, cuyo objetivo es proporcionar una educación de alta calidad que fomente la experimentación, prepare a los estudiantes para el entorno laboral y amplíe su comprensión de la diversidad de conocimientos. Esta estrategia subraya el compromiso de la institución con la innovación y la excelencia educativa.


Dennis Emanuel Feijoo Blacio, Coordinador Laboratorios Ciencias de la Salud

Postgrado en Simulación Clínica para la Seguridad del Paciente, por la Universidad del Desarrollo de Santiago de Chile. Magister en Liderazgo Social Cristiano por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, México. Magister en Responsabilidad Social por la Universidad Técnica Particular de Loja. Ingeniero en Gestión Ambiental por la Universidad Técnica Particular de Loja. Coordinador Laboratorios Facultad Ciencias de la Salud. Autor de artículos, póster, proyectos y capítulos de libros científicos. Docente universitario.

La ciberseguridad en Ecuador: ¡Alerta roja! La vulnerabilidad del periodismo en el espacio digital

La Guía de Ciberseguridad y Comunicación publicada en el año 2020 define a la ciberseguridad como un conjunto de pautas, tecnologías y capacitación que brindan protección a los datos e infraestructuras informáticas y de comunicación digital.

Desde el punto de vista del ejercicio periodístico se concibe como un elemento esencial para preservar la libertad de prensa y garantizar la confianza en la información que llega al público. Los periodistas deben estar alerta y adaptarse constantemente a este entorno digital que permanece en constante cambio.

Con el despliegue de la conectividad, cada vez se registran más incidentes digitales y los ciberataques se vuelven más creativos, por lo que este asunto se convierte en una prioridad para usuarios, organizaciones y estados. Estos últimos, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones, son los encargados de crear un “marco jurídico y reglamentario para proteger a la sociedad y promover un entorno digital seguro” tarea que resulta “indispensable y debe ser el primer paso de cualquier iniciativa nacional en materia de ciberseguridad”. 

En el marco de este pronunciamiento, el informe de Naciones Unidas publicado en 2023 sobre el Índice de Ciberseguridad Global muestra que muchos países han promulgado nuevas leyes y reglamentos de ciberseguridad para abordar aspectos como la privacidad, el acceso no autorizado y la seguridad en línea. También se pone en relieve la necesidad de establecer estrategias y mecanismos en materia de capacitación y ayudas a gobiernos y empresas, entre ellas las mediáticas, para que estén mejor preparados y reducir los riesgos cibernéticos, claro está, sin comprometer la libertad de prensa y sin ejercer dominio, presión, persecución o bloqueos propios de gobiernos dictatoriales.

Más de la mitad de los países del mundo cuentan con equipos de intervención en caso de incidentes informáticos, y casi dos tercios han adoptado algún tipo de estrategia nacional de ciberseguridad.

En Ecuador este tema ha sido de fundamental importancia, puesto que ha sido blanco de ataques cibernéticos. El más representativo es el que se produjo en el año 2019 tras el retiro del asilo político a Julian Assange. El país ascendió del puesto 51 al 31 en la escala mundial de volumen de ataques cibernéticos, información extraída del portal del Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información. Otro evento de trascendencia, según detalla un informe de Fundamedios publicado en 2021, el robo y retención de datos contra el Consejo de la Comunicación. Como medida preventiva, la institución aisló los equipos y paralizó las actividades para proteger “la información del registro de medios públicos, publicaciones de insumos, procesos de registros a medios públicos, etc. 

Estos y más detalles se señalan en las publicaciones realizadas por el grupo de Investigación en Comunicación y Cultura Audiovisual GICA, entre los que destaca el artículo: Ciberseguridad y Violencia Digital, percepción de periodistas ecuatorianas del año 2023 escrito por Kruzkaya Ordóñez, María Isabel Punín y Abel Suing, y del cual también se desprende un informe publicado en ese mismo año por el Consejo de la Comunicación del Ecuador: Violence Against Women Journalists in Digital and Physical Spaces. Ecuador Case Study.

Estos peligros digitales a escala nacional también pueden afectar a los periodistas, debido a la naturaleza del ejercicio periodístico, creando graves vulnerabilidades solapadas por las redes sociales, la movilidad de la información y la desinformación. Los periodistas son los primeros blancos al estar envueltos en procesos de poder, pero todos estos riesgos también pueden llegar a afectar al ciudadano común.

La seguridad digital, uno de los retos para los periodistas

En los estudios realizados por el Grupo GICA que pertenece al Departamento de Comunicación de la UTPL, se ha determinado algunos aspectos claves: Ecuador en el año 2023 realizó un trabajo de planificación para vincular, la ciberseguridad en planes nacionales, en planes específicos y en políticas públicas de defensa nacional. En este ejercicio estratégico de revisión gubernamental se dejó de lado al sector mediático, por lo que quedó en manos de medios y periodistas implementar políticas de seguridad digital alineadas a los códigos deontológicos que cada medio posee para su operación. 

Además, se observó que este tema constituye un asunto pendiente que debe ser abordado en la Ley Orgánica de Comunicación. La responsabilidad de la protección y seguridad digital en el ámbito periodístico en Ecuador recae directamente en los profesionales de la comunicación como en los colectivos relacionados con este campo.

Lo que existe es una normativa llamada Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (LOIPEVCM) aprobada en 2018. En su artículo 12, numeral 7, define el ámbito mediático y cibernético, como “el contexto en el que la violencia es ejercida a través de los medios de comunicación públicos, privados o comunitarios, sea por vía tradicional o por cualquier tecnología de la información, incluyendo las redes sociales, plataformas virtuales o cualquier otro”. Aunque Ecuador posee un cuerpo legal específico en materia de violencia contra las mujeres, tampoco tiene una normativa específica para sancionar la violencia digital (Consejo Nacional para la Igualdad de Género, 2021). 

Entre las acciones y procedimientos que usan los periodistas para la protección digital, la protección de datos y documentos delicados, según entrevistas realizadas a 90 periodistas en Ecuador,  la acción que ocupa la posición número uno es la verificación de fuentes. Luego se detallan siete acciones más que implementan.

Por otro lado, como resultados importantes, los investigadores cruzaron la información proporcionada por periodistas con la de expertos informáticos que asisten a medios tradicionales y digitales y se detectó intrusiones maliciosas en hardware y software que llevaron a tomar medidas para el manejo de la situación y a futuro prevenir estos ataques.

En definitiva, los periodistas admiten conocer sobre los diversos riesgos digitales como ataques, extorsión y vulneración de datos. Y en algunos casos expresan no estar preparados. Sin embargo, implementar medidas de protección resalta la importancia asignada a la seguridad de datos para evitar que la violencia digital se expanda a través de medios digitales, redes sociales y otros mecanismos de contacto digital como correo electrónico y WhatsApp.  En estos espacios se ha identificado agresiones de diverso tipo: económica, psicológica, sexual, simbólica, digital y física.

En los casos específicos de mujeres periodistas la violencia digital reportó un 7,8 % y se relaciona con agresiones de tipo psicológico, afectaciones creadas debido al acoso en línea o agresiones por el trabajo que realizan a través de las opiniones que emiten. En dos casos las periodistas, como manera de protección, han optado por el anonimato. Se reporta un caso de intento de hackeo relacionado con la cobertura de temas políticos, de temas coyunturales o entrevistas a personalidades de interés público. Los ataques recibidos se centran en la denigración, afectando a la integridad o incluso la vida sexual de la persona, lo que ha motivado a la denuncia para el proceso legal correspondiente.

Así también la información levantada, según expresan Punín y Suing, tanto los periodistas entrevistados en Ecuador como los expertos consultados indican que la adopción de enfoques integrales y estratégicos es necesaria para garantizar la seguridad y confidencialidad de la información en el ámbito periodístico. La combinación de medidas técnicas, organizativas y humanas que abarcan desde la educación sobre privacidad y el cumplimiento legal hasta la implementación de tecnologías avanzadas como cifrado de datos y autenticación de dos factores reflejaría un compromiso con la protección de datos sensibles.

Diversidad genética de las leguminosas: una oportunidad frente al cambio climático y la inseguridad alimentaria

 El mundo está atravesando un proceso de cambios acelerados producto del calentamiento global, provocado por el aumento de las actividades humanas relacionadas con la quema de combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas natural, que según el portal Global Climate Change: Vital Signs of the Planet de la NASA, ha contribuido al aumento del dióxido de carbono en la atmósfera en un 150% desde el año 1750 hasta la actualidad. Esto significa que esta afectación inducida por el hombre es mayor a la generada por la naturaleza, si se compara con la última Edad de Hielo, hace 21 mil años, y que terminó hace 11.500 años. 

De acuerdo con el informe de la Organización de las Naciones Unidas publicado en 2023, se analizaron 14 mil artículos científicos de los cuales se extrae cinco puntos clave considerados como ALERTA ROJA para la humanidad. Estos son: registro de temperaturas más altas en los últimos cinco años desde 1850, aumento del nivel del mar, olas de calor más frecuentes, aumento de fuertes lluvias y sequías y glaciares derretidos. Este último es el más preocupante porque las gigatoneladas de agua procedentes del deshielo de glaciares y capas de hielo y la expansión del agua del mar dejarían a la tierra a merced de inundaciones.

La alerta roja además advierte que el aumento del dióxido de carbono CO2, conocido como gas de efecto invernadero y causante del calentamiento de la Tierra, incide principalmente en las plantas y animales modificando el código genético de los seres vivos y las redes de alimentación. El calentamiento global ya está afectando a la humanidad de formas significativas. Esto incluye la imprevisibilidad en la pesca, cambios en los rendimientos agrícolas, una disminución de la diversidad genética tanto en especies cultivadas como silvestres, y un aumento en el impacto de plagas y enfermedades. Estas consecuencias evidencian cómo el cambio climático afecta directamente tanto a la biodiversidad como a la seguridad alimentaria.

Ante este escenario, la comunidad científica acelera el paso con las investigaciones para hallar alternativas para el manejo y conservación de especies como las leguminosas. Este es el caso del equipo de investigadores dirigido por el Dr. Pablo Acosta Quezada de la Universidad Técnica Particular de Loja, miembro del Grupo de Investigación  Bio-Agro, que, en colaboración con el Dr. Mario Ruiz González, perteneciente al Instituto Universitario de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad  Valenciana (COMAV),  analizaron el material genético de variedades locales de diversas especies taxonómicas del fréjol común, lima y caupí, sembradas tradicionalmente en Loja, al sur de Ecuador, en condiciones de frío o de calor para comprender su potencial. Esto dio paso a conocer sus condiciones productivas y de resiliencia ante nuevas condiciones climáticas.  

Esta investigación innovadora permite a los agricultores disponer de todos los recursos necesarios para motivar el cultivo de leguminosas recuperando y conservando variedades locales con potencial para su seguridad alimentaria y con una oportuna adaptabilidad ante el cambio climático. Este descubrimiento se realizó tras haber desarrollado diversos ensayos en parcelas a campo abierto y en invernaderos. En territorio se trabajó con la colaboración de los estudiantes de las carreras de Biología y de Agropecuaria.  

Esta investigación y sus resultados representan una nueva oportunidad para hacer frente al cambio climático y la inseguridad alimentaria porque, al someter estas variedades a distintas condiciones como temperatura, humedad ambiental y contenido de agua en el suelo, se ha podido conocer cómo cada una de las variedades locales de fréjol se comportan. Estudiaron principalmente los caracteres morfológicos: tamaño de la planta, formas de las hojas, tipo de flores, el tamaño, la forma de las vainas y de las semillas. Asimismo, la fenología que se refiere a aquellos eventos particulares que experimentan las plantas (germinación, formación de hojas, flores y frutos) y la producción, es decir, la cantidad de vainas y semillas que produce cada planta dependiendo de su variedad y de las condiciones de cultivo.

Un dato importante que menciona el investigador Acosta es el uso de la tecnología a través de escáneres y softwares específicos para el análisis digital de la morfología, partes u órganos de las plantas de cada variedad. Este trabajo tomó aproximadamente un año y medio por la amplitud del estudio. Se evaluó 49 caracteres agromorfológicos y 17 fenológicos en un total de 480 plantas. Este número corresponde a 12 variedades de fréjol, nueve de estas pertenecientes al fréjol común (Phaseolus vulgaris), una al fréjol lima o pallares (P. lunatus) y dos al fréjol caupí (Vigna unguiculata) colectadas en fincas pequeñas de productores de la región andina y que se conservan en el Banco de Germoplasma de la UTPL

Finalmente, Pablo Acosta señala que los resultados de cada variedad presentaron una mejor adaptabilidad y productividad ante condiciones más cálidas propias de los valles interandinos que se caracterizan por poseer una menor humedad ambiental y también bajo contenido de humedad en el suelo, mientras que otras especies de plantas reflejan una mejor adaptación a temperaturas más bajas, con mayor humedad ambiental y de suelo. Un hallazgo importante de este estudio es que se dispone de los recursos fitogenéticos para diferentes escenarios climatológicos (frío o calor), lo que genera alternativas de resiliencia ante el calentamiento de la tierra producto de un cambio climático agresivo.

Formación en inteligencia artificial a través de programa de posgrado

Futuristic Concept: Data Center Chief Technology Officer Using Laptop, Standing In Warehouse, Information Digitalization Lines Streaming Through Servers. SAAS, Cloud Storage, Online Service

Como respuesta a un escenario de cambios tecnológicos y la creciente tendencia del uso de la Inteligencia Artificial (IA), la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de la Facultad de Ingenierías y Arquitectura, presenta la Maestría en Inteligencia Artificial Aplicada, dirigida por un grupo de docentes investigadores en asociación con el Parque Científico y Tecnológico de la institución. Rodrigo Barba Guamán, docente investigador en el Departamento de Ciencias de la Computación y Electrónica y coordinador del grupo de investigación en Inteligencia Artificial Aplicada, es consciente de las amplias posibilidades que ofrece este campo. Además, es el responsable de liderar esta propuesta de estudios. 

P. ¿Cuáles son los principales objetivos de la Maestría en Inteligencia Artificial Aplicada?

Este programa enfrenta varios objetivos cruciales. El principal es la oportunidad de democratizar el acceso a la información, considerando la creciente relevancia de su uso en la actualidad. En ese sentido, la universidad ha asumido el compromiso de brindar a los estudiantes el conocimiento teórico y práctico esencial para descubrir información valiosa mediante el uso e implementación de algoritmos. Esta iniciativa se alinea con la importancia de la investigación y la aplicación práctica de la inteligencia artificial. Además, la maestría busca contribuir al desarrollo del talento nacional al aprovechar el ecosistema científico maduro que tiene la universidad.  

P. En este ámbito nos encontramos con programas enfocados en datos. ¿Cómo se diferencia este programa?

La mayoría de las personas utiliza la IA desde las herramientas existentes, como es el caso de ChatGPT, que se involucra en diferentes áreas del conocimiento y profesiones. Sin embargo, es necesario conocer cómo se genera este tipo de recursos y herramientas, es decir, todo el proceso que involucra su creación para ponerla a disposición de los usuarios finales. Nuestro objetivo no es enseñar el uso teórico de la IA, sino que queremos enfatizar en su enfoque práctico de desarrollo. Nos proponemos en especializar a nuestros estudiantes para crear nuevas soluciones y herramientas a través de la programación, brindando las habilidades necesarias para abordar desafíos específicos en diversos sectores. 

P. Para alcanzar este conocimiento y objetivos, y a su vez responder al mercado laboral, ¿qué contenidos abordará el programa?

El programa de cuarto nivel se centra en especializar profesionales capaces de evaluar y desarrollar aplicaciones basadas sobre la inteligencia artificial de forma estratégica para mejorar procesos y resultados. Por ejemplo, en el campo del comercio electrónico, el programa se centrará en la instrucción de habilidades clave como la segmentación de clientes y el análisis del comportamiento de los datos de los clientes, ambos son elementos cruciales para la toma de decisiones empresariales efectivas. Asimismo, se aborda el estudio de la ética en la inteligencia artificial. Esto garantizará que nuestros estudiantes no solo accedan a conocimientos técnicos sólidos, sino que también desarrollen una comprensión profunda de la responsabilidad ética asociada con el manejo de datos en el contexto de la inteligencia artificial. 

También se contempla como uno de los pilares clave a los sistemas de recomendación basados sobre el negocio, lo que da paso a utilizar el poder de los datos en la toma de decisiones y, con ello, el impulso de la industria 4.0 en la que precisamente es necesaria la automatización, el conocimiento y el procesamiento de la información. Esto, contenido en una malla curricular con 10 módulos divididos en unidades de formación, investigación y titulación. Cabe señalar, además, que la maestría cuenta con docentes nacionales e internacionales expertos en el campo.

P. En su ejecución, ¿cómo se enseña la teoría y la aplicación práctica de la IA en este programa?

La metodología que utilizamos se centra en combinar la teoría con la práctica, con mayor predominio de la segunda. Los estudiantes se familiarizarán con las bases teóricas antes de aplicarlas en talleres y proyectos prácticos, los cuales serán visibles inicialmente desde los docentes, a través de sus clases, con el fin de “aprender haciendo”.  Además, es importante destacar que no se utilizará pruebas convencionales, sino que se fomentará el aprendizaje a través de la creación de proyectos y prototipos, lo que permitirá a los estudiantes responder a las necesidades de la empresa en la que participen.

P. Desde la enseñanza, ¿hay oportunidad para aplicar los conocimientos en entornos reales? 

Claro que sí, esa oportunidad es evidente. Necesitamos presentar al estudiante casos reales que se realizan con datos existentes que los docentes expondrán, como es el caso de la sección de análisis y visualización de datos. Por ejemplo, un caso evidente se observa en el sector del comercio, donde los estudiantes explorarán detalladamente cómo se lleva a cabo el proceso de venta, identificarán su segmento de mercado, analizarán el comportamiento empresarial y social. Este conocimiento les otorgará la capacidad de emplear datos de manera estratégica para fortalecer los procesos existentes y facilitar la toma de decisiones.

En el ámbito de la salud, nuestro enfoque se centra en diversas áreas cruciales como la identificación de pacientes con características similares para personalizar tratamientos, o la detección temprana de la diabetes para mejorar la intervención médica y la implementación de chatbots de salud para facilitar la comunicación efectiva entre pacientes y profesionales.

También se direcciona a ámbitos como la educación y el transporte, entre otros. En este apartado, es relevante comprender las técnicas de inteligencia artificial y reconocer que la persona lidera el proceso, no la máquina. Por ende, es imperativo que los estudiantes dominen los procesos para lograr resultados efectivos y favorables.

P. Si bien es una propuesta innovadora, una vez que los estudiantes culminen su formación, ¿cuáles son las oportunidades laborales en el campo de la IA en la actualidad?

Gracias a la creciente tendencia actual, las oportunidades laborales en el campo de la IA son diversas y están en constante crecimiento. En virtud de ello, los graduados de nuestra maestría podrán desempeñarse como administradores de datos, especialistas en IA, consultores empresariales o científicos de machine learning y deep learning, entre otros, cada uno de ellos con sus particularidades, lo que sin duda permite brindar al sector empresarial profesionales capacitados para apoyarles en su crecimiento tecnológico y en la gestión adecuada frente a la toma de decisiones e implementación de soluciones. 

P. Al hablar de desafío, ¿a qué nos enfrentamos desde la IA?

La formación de profesionales capacitados en este campo, así como la adaptación de las diversas profesiones a los nuevos requerimientos tecnológicos, son dos de una serie de desafíos que enfrentamos en relación con la IA. Además, es fundamental abordar la ética en el uso de la IA y garantizar que se respeten los derechos y la privacidad de las personas, entre otros aspectos importantes en este campo. 

Hidrógeno verde microbiano para un futuro más sostenible

H2 eco technology Renewable Clean energy. H2 symbol on green grass in the forest. Green Energy Hydrogen. Hydrogen's environmental friendliness and Potential as a future fuel.H2 hydrogen innovation.

Corría el siglo XVII cuando un hombre llamado Antonie van Leeuwenhoek desafió las creencias de su tiempo. Observando una simple gota de agua a través de un microscopio artesanal, descubrió un universo invisible hasta entonces: el mundo de los microorganismos. Este hecho, considerado como el inicio de la revolución de la Microbiología, transformó radicalmente nuestra comprensión de la vida y los procesos fundamentales que ocurren en la Tierra.

Antes de la aparición de la Microbiología y el subsencuente desarrollo de la Bioquímica, nuestra comprensión sobre ciertos fenómenos naturales era bastante limitada. Por ejemplo, ignorábamos las causas de la descomposición de los alimentos, las enfermedades que nos afligían y el proceso de fermentación que estaba detrás de alimentos tan básicos como el pan, el queso o la chicha andina. Inclusive, la creencia en la generación espontánea de la vida a partir de la materia inerte era un dogma incuestionable.

 El género Clostridium, compuesto por bacterias anaerobias que se encuentran comúnmente en diferentes ambientes como el suelo, sedimentos y el tracto gastrointestinal de animales y humanos, ha sido objeto de interés creciente en el campo de la Biotecnología, particularmente en la producción de biocombustibles como el hidrógeno. Las especies del género Clostridium pueden producir hidrógeno a partir de azúcares simples que, a su vez, pueden ser obtenidos de diversas fuentes como residuos agrícolas y forestales, con alto contenido en lignocelulosa. 

En el ámbito de la Biotecnología, estos diminutos seres juegan un papel crucial en la producción de medicamentos, biocombustibles y alimentos fermentados, así como en procesos de biorremediación. Según la Dra. Paulina Aguirre, docente de la carrera de Ingeniería Ambiental de la UTPL, “gracias a la capacidad metabólica que tienen los microorganismos es posible explorar una amplia gama de aplicaciones, abarcando desde la generación de energía hasta la reducción de residuos de forma eficaz”. 

En 2023, el hidrógeno bajo en emisiones representó únicamente el 0,7% del uso global de hidrógeno, calculado en 95 millones de toneladas. “A pesar de que el hidrógeno es limpio durante su uso, su producción puede ser contaminante si se basa en fuentes de energía tradicionales como el carbón o el gas”, detalla Paulina.

En este contexto, la producción de hidrógeno a través de microorganismos se revela como un campo prometedor. Esta línea de investigación se centra en desarrollar métodos biológicos para generar hidrógeno, posicionándolo como una fuente de energía renovable y sostenible.

El hidrógeno es un reactivo importante en diversos procesos bioquímicos desarrollados por muchos microorganismos. Algunos lo consumen para impulsar su metabolismo en un proceso similar a la respiración, mientras que otros lo producen durante la fermentación. Además, ciertas bacterias lo usan para convertir el nitrógeno del aire en amoníaco, enriqueciendo el suelo con nutrientes esenciales para las plantas.

Mediante un proceso biotecnológico conocido como fermentación oscura, el equipo liderado por Paulina está utilizando el jacinto de agua como materia prima. “Es una planta que es muy utilizada en procesos de remediación, por su captura de metales pesados, pero que en la actualidad se ha convertido en una plaga. Eso, y su alto componente en celulosa, le convierte en un buen candidato para generar hidrógeno limpio”, detalla la investigadora.

Tras la recolección de la materia prima, se somete a un pretratamiento que descompone su estructura vegetal, liberando azúcares como la glucosa. Estos son el alimento para las bacterias del género Clostridium que, en un entorno sin oxígeno, inician la fermentación oscura. Como pequeñas biofactorías, estas bacterias procesan la glucosa y liberan hidrógeno como un subproducto de su metabolismo, el cual se acumula en la parte superior de los biorreactores desde donde puede ser recuperado.

En los ensayos realizados en el laboratorio se ha obtenido hasta un 66% de rendimiento de producción de hidrógeno en relación con la glucosa utilizada como materia prima, lo que le sitúa su costo en alrededor de 2,50 dólares por kilo de hidrógeno, con amplio margen para reducir este precio derivado de la mejora del proceso y la disminución de costos operativos.

Además de hidrógeno, el proceso también es capaz de producir ácido láctico, ácido butírico y ácido acético que tienen una gran variedad de aplicaciones. El ácido láctico, más allá de su rol en la industria alimentaria, está impulsando la producción de plásticos biodegradables. El ácido butírico, conocido por su uso en fragancias, también juega un papel importante en la producción de biocombustibles. Por su parte, el ácido acético, fundamental en la fabricación de vinagre, se extiende a usos médicos como antiséptico, así como a la industria para producir diferentes compuestos químicos.

Según comenta Paulina, el proceso se ha validado en laboratorio y, junto a su equipo, trabaja para mejorar ciertos aspectos clave que eleven su rendimiento. Se aspira que próximamente se inicie el proceso de escalamiento a un entorno relevante que simule condiciones operativas reales. Este paso marcaría un avance importante hacia la implementación industrial de esta tecnología en un futuro próximo.

Un aspecto diferenciador de la estrategia de trabajo utilizada por la investigadora es el uso del jacinto como materia prima. El jacinto puede ser utilizado como biorremediador en cuerpos de agua dulce y, por su parte, el exceso de materia vegetal producido durante este proceso puede ser destinado a la producción de hidrógeno verde. Esto permitiría no solo el tratamiento de residuos líquidos, sino el aprovechamiento total de toda la biomasa generada, lo que va en línea con el concepto de economía circular. En palabras de la investigadora “nuestro enfoque tiene un doble beneficio ambiental tanto para la biorremediación de cuerpos lacustres como para la producción de biohidrógeno, si además consideramos el aprovechamiento industrial de los ácidos, estamos hablando de una biorrefinería donde buscamos la generación de cero residuos.

Uno de los grandes desafíos que presenta el hidrógeno para ser utilizado con éxito a gran escala es su almacenamiento. “El hidrógeno es uno de los elementos más limpios de la naturaleza, pero también el más explosivo. Eso le proporciona su alta capacidad energética”, afirma la investigadora. Este alto potencial energético hace del hidrógeno un candidato ideal para ser el combustible sostenible del futuro, pero su naturaleza altamente reactiva y volátil plantea desafíos únicos en términos de almacenamiento y transporte seguros. Comprimirlo, licuarlo o congelarlo son algunas de las soluciones que ya se han planteado y se espera que esta tecnología avance.

Estas soluciones no solo buscan hacer el almacenamiento de hidrógeno más seguro y práctico, sino también más eficiente desde el punto de vista energético. Superar estos obstáculos es crucial para integrar el hidrógeno en nuestra infraestructura energética y aprovechar su potencial como una fuente de energía limpia y renovable.

El hidrógeno juega un papel crucial en la transición hacia una economía descarbonizada, principalmente porque es una fuente de energía limpia y versátil. Al quemarse, el hidrógeno solo produce vapor de agua como subproducto, lo que lo hace atractivo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. 

S&P Global, agencia de calificación de riesgo en servicios financieros, estima que para 2050 la demanda global de hidrógeno alcance los 614 millones de toneladas métricas por año, lo que representaría aproximadamente el 12% del uso total de energía.

Paulina nos recuerda que “al igual que en sus inicios los paneles solares era una tecnología bastante costosa, ahora son accesibles incluso para instalaciones domésticas. El avance del hidrógeno para ser utilizado como combustible de uso cotidiano también va a requerir su tiempo, pero llegará”.

La imprudencia al volante y su alto costo en vidas

Car crash dangerous accident on the road. SUV car crashing beside another one on the road with speed zoom blur.

Anualmente, los accidentes de tráfico causan alrededor de 1,3 millones de muertes y dejan entre 20 y 50 millones de heridos en todo el mundo. A pesar de los esfuerzos globales, se espera que los accidentes aumenten en países de ingresos bajos y medios. En Ecuador, en 2022 hubo más de 21 mil accidentes que provocaron 19.006 heridos y 2.202 muertes. Aproximadamente el 75% de estos accidentes se debe a comportamientos de conducción riesgosos, incluyendo exceso de velocidad, conducción bajo influencia de sustancias, fatiga, incumplimiento de leyes de tránsito, no uso del cinturón de seguridad y conducción distraída.

El artículo Understanding the factors contributing to unsafe driving practices in an urban setting in Ecuador publicado en  Advances in Transportation Studies, aborda el tema de los accidentes de tráfico en Ecuador. El informe se centra en el análisis de comportamientos riesgosos al conducir, como el no uso del cinturón de seguridad y las distracciones por el uso de celulares. 

Los datos se recopilaron mediante la observación de conductores en la ciudad de Loja, centrándose en el cumplimiento del uso del cinturón de seguridad y las distracciones causadas por el uso del teléfono celular mientras se conduce. 

El estudio clasificó a los conductores en cuatro condiciones: 1) sin cinturón de seguridad, distraído; 2) sin cinturón de seguridad, no distraído; 3) con cinturón de seguridad, distraído y 4) con cinturón de seguridad, no distraído.

Los resultados mostraron que el incumplimiento del uso del cinturón de seguridad y las distracciones eran mayores los lunes, y los conductores que iban solos eran más propensos a tener comportamientos riesgosos. El cumplimiento aumentó cuando los conductores y los pasajeros eran adultos mayores o cuando transportaban a varios pasajeros. Los taxis y vehículos privados que circulaban alejados del centro de la ciudad mostraron un comportamiento menos riesgoso, mientras que los vehículos de empresas/instituciones tenían un mayor incumplimiento en el uso del cinturón de seguridad.

El estudio enfatiza en la importancia de implementar leyes que exijan el uso del cinturón de seguridad y prohíban el uso del teléfono celular mientras se conduce, junto con campañas educativas. Además, señala que se debe diseñar intervenciones específicas basadas sobre los factores que influyen en el uso del cinturón de seguridad y la conducción distraída para promover prácticas más seguras. 

Esta investigación proporciona valiosas perspectivas sobre los factores que contribuyen al comportamiento de conducción riesgoso en un contexto urbano ecuatoriano, destacando la necesidad de estrategias integrales para mejorar la seguridad vial y reducir los accidentes y lesiones causados por prácticas inseguras.

Quinua y amaranto: claves en la prevención del cáncer y la salud cardiovascular

Amaranth Plant with reds

El género Chenopodium, con 130 especies, se distribuye globalmente. Chenopodium quinoa, domesticado hace unos siete mil años cerca del lago Titicaca (entre Perú y Bolivia) se extendió a Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile; con eventos adicionales de domesticación en Chile (3000 a.C.) y Bolivia (750 a.C.). En contraste, Amaranthus, con 95 especies, comenzó su domesticación hace siete mil – ocho mil años en Argentina, y es nativo de varios países latinoamericanos, incluyendo Argentina, Belice, Brasil y Colombia, entre otros.

Propiedades nutricionales y usos alimentarios

La quinua y el amaranto destacan por su alto contenido proteico (12-19%), superando a los cereales y proporcionando los nueve aminoácidos esenciales. La quinua es rica en aminoácidos como lisina y metionina, mientras que en el amaranto destacan la lisina y el triptófano, y supera a la quinua en minerales.

En la región Sierra, la quinua es clave en la dieta local, utilizada en sopas, bebidas y ensaladas, y se combina con legumbres para mejorar la nutrición infantil. Las flores de ambas plantas son comestibles: las de la quinua sirven como condimento, y las de amaranto se emplean en bebidas tradicionales como la horchata.

Ambas semillas son nutritivas, no contienen gluten y son de bajo índice glucémico, lo que las hace ideales en dietas. Su popularidad ha impulsado su inclusión en productos procesados como pasta, cereales, snacks y leches vegetales.

Usos medicinales

Tradicionalmente, diversas partes de la quinua se han utilizado con fines medicinales: las hojas del tallo se usan para mejorar la calidad de la sangre; las hojas frescas sirven como cataplasmas para aliviar el dolor de garganta y de angina, o mediante su decocción sirve para aliviar infecciones urinarias, reumatismo y también se usa como laxante. Las semillas son útiles para aliviar trastornos bronquiales y prevención del cáncer de colon. 

Por otro lado, el amaranto es conocido por sus propiedades calmantes y antiacné; también se utiliza en decocciones para tratar enfermedades cardíacas, diarreas y como antiinflamatorio. La planta completa puede ser aplicada como cataplasma para mejorar las condiciones de la piel y sanar llagas y heridas.

Actividad biológica

La investigación científica muestra que tanto la quinua como el amaranto poseen propiedades antibacterianas y anticancerígenas, con más estudios publicados sobre la quinua. Los compuestos fenólicos, saponinas y péptidos de la quinua son los más investigados por sus efectos antimicrobianos y anticancerígenos.

En cuanto a la actividad anticancerígena, la quinua ha demostrado ser prometedora, con investigaciones que revelan que sus extractos, polvos y aceites de semillas, hojas y salvado pueden tener efectos quimiopreventivos y anticancerígenos. Además, se ha descubierto que los polisacáridos de la quinua tienen efectos significativos contra el cáncer de hígado y de mama, sin afectar a las células normales.

En el caso del amaranto, estudios sugieren que tiene efectos hepatoprotectores y puede proteger contra el daño genotóxico causado por toxinas. Los polisacáridos antioxidantes aislados de A. hybridus han mostrado una actividad antioxidante que podría estar relacionada con la prevención del cáncer.

Composición fitoquímica

La quinua y el amaranto contienen una variedad de compuestos beneficiosos para la salud. En la quinua se ha identificado 29 derivados de ácidos fenólicos y 35 compuestos de tipo flavonoide, así como monoterpenoides y saponinas con propiedades antifúngicas y antiinflamatorias. El amaranto también posee flavonoles y betalaína, las cuales aportan a su perfil antioxidante y terapéutico. Ambas plantas contienen carotenoides y esteroides que tienen efectos antiobesidad y antioxidantes. Además, se destacan los péptidos bioactivos como la lunasina en la quinua y compuestos similares en el amaranto, con actividades antioxidantes y anticancerígenas. Estos fitoquímicos subrayan el potencial de estas especies como alimentos funcionales.

Referencia

Romero, J., Guaraca, E., Duarte, R., Rojas, M., Bailón-Moscoso, N. (2023) Chenopodium quinoa Willd and Amaranthus hybridus L. Ancestral Andean Food Security and Modern Anticancer and Antimicrobial Activity. Pharmaceuticals, 6(12), 1728. https://doi.org/10.3390/ph16121728

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