A través de la carrera de Ingeniería Civil y bajo el liderazgo del docente investigador Yasmany García, presenta una experiencia de innovación pedagógica que reemplaza la abstracción tradicional por un aprendizaje lúdico y tangible, adaptado a las nuevas exigencias profesionales.

La enseñanza del diseño geométrico vial en la carrera de Ingeniería Civil se ha vinculado históricamente con enfoques tradicionales centrados en el cálculo y la resolución técnica de problemas. Sin embargo, las demandas del entorno profesional y los debates contemporáneos sobre innovación educativa insisten en contar con nuevas metodologías que favorezcan aprendizajes más significativos, colaborativos y que transciendan socialmente. Por eso, la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), a través de la carrera de Ingeniería Civil y con el liderazgo del docente investigador Yasmany García, presenta la experiencia de innovación pedagógica basada sobre el uso de prototipos físicos y juegos de mesa como estrategias didácticas.

Pregunta (P): ¿Qué motivó su investigación sobre nuevas formas de enseñanza a partir del diseño geométrico vial en la carrera de Ingeniería Civil?

Respuesta (R): La principal motivación surge al reconocer que, tradicionalmente, el diseño geométrico vial se ha enseñado como un proceso eminentemente técnico, centrado en cálculos. Si bien algunos estudiantes se adaptan bien a este enfoque, otros requieren estrategias distintas. Las generaciones actuales exigen nuevas metodologías, considerando que hay quienes aprenden mejor mediante recursos visuales, experiencias prácticas o actividades lúdicas. A partir de estas consideraciones surge esta propuesta cuya intención es evitar que el aprendizaje se presente de forma abstracta y plantear metodologías que den paso a que los estudiantes comprendan y apliquen el conocimiento de forma más significativa. La innovación pedagógica no sé concibe única mente como un cambio metodológico sino como una estrategia para democratizar el aprendizaje y hacerlo inclusivo. La educación superior cumple un rol social clave en la formación de profesionales capaces de resolver problemas complejos y generar soluciones para el contexto.

P: En ese contexto, el estudio propone el uso de prototipos físicos y juegos de mesa. ¿Por qué se eligieron estas estrategias?

R: Los prototipos se presentan como una herramienta fundamental en la Ingeniería Civil, en virtud de que permiten la comprensión de conceptos complejos. Este tipo de recursos permite transformar los diseños presentados en la teoría en un modelo tangible que pueda ser manipulado y observado con mayor precisión, ayudando a visualizar y analizar conceptos espaciales 3D. Se eligieron por dos razones principales. Por un lado, los prototipos físicos permiten representar el diseño vial en tres dimensiones, posibilitando la visualización de elementos horizontales, verticales y transversales que el estudiante debe integrar mentalmente. Al tener un modelo físico, este proceso se facilita enormemente. Por otro lado, los juegos de mesa incorporan un componente lúdico que motiva al aprendizaje. La idea es que los estudiantes aprendan diseño de carreteras jugando de forma lo suficientemente atractiva como para generar interés y transmitir conceptos técnicos de forma clara. Esta aproximación se alinea con el aprendizaje situado, que sostiene que el conocimiento se construye de forma más efectiva cuando el estudiante interactúa activamente con su contexto y con representaciones tangibles del problema.

P: A partir de los resultados del estudio, ¿qué habilidades considera que se fortalecieron en los estudiantes?

R: Con la ejecución de este proyecto se despertaron una serie de habilidades. La principal, la creatividad, ya que su misión fue transformar un contenido técnico en un recurso didáctico comprensible. Este proceso implicó resignificar conceptos propios del diseño geométrico vial y representarlos mediante prototipos o dinámicas lúdicas, lo que exigió a los estudiantes explorar múltiples alternativas de solución, tomar decisiones fundamentadas y asumir que no existe una única respuesta correcta. En segundo lugar, se potenció el trabajo en equipo. Enfrentarse a desacuerdos y aprender a resolverlos es una preparación importante para el mundo laboral. Los desacuerdos y tensiones durante el proceso se convierten en oportunidades de aprendizaje, permitiendo desarrollar habilidades de comunicación, liderazgo y resolución de conflictos en un entorno académico que simula las dinámicas del ámbito laboral. Finalmente, el autoaprendizaje. Los estudiantes debieron investigar, proponer mecánicas de juego, definir reglas y adaptar los contenidos al público objetivo. Este proceso fortaleció la capacidad de aprender de forma independiente, evaluar la pertinencia de la información y transferir el conocimiento a nuevos contextos.

P: Más allá de los resultados académicos, ¿qué valor tiene esta experiencia para la formación profesional de los futuros ingenieros civiles?

R: Esta experiencia les permite comprender que los problemas no se resuelven desde una sola perspectiva y que es necesario ver nuevas alternativas y oportunidades. No se trata únicamente de lo que el docente considera correcto, sino de integrar opiniones de compañeros, personas externas y necesidades reales del sector. Además, se planteó la posibilidad de que los prototipos desarrollados puedan convertirse en productos comercializables o incluso en emprendimientos, lo que amplía la visión del estudiante más allá del aula y lo acerca al mundo profesional y empresarial.

P: ¿Qué papel tuvo la vinculación con el entorno en este proceso?

R: La vinculación fue clave. Como parte de la metodología, se invitó a representantes del eco sistema de emprendimiento para que evalúen los proyectos. Por la novedad de la iniciativa, surgieron sugerencias desde el Vicerrectorado Académico para virtualizar algunos de estos juegos, lo que podría ampliar su impacto.

P: Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría compartir con los docentes universitarios interesados en innovar en sus clases?

R: Innovar implica mantener una constante de ensayo y error. En el proceso existirán momentos de frustración y una mayor carga en las actividades, pero también se valida una oportunidad para salir de la rutina, cambiar nuestra actitud y aprender junto a los estudiantes, dejando de lado procesos tradicionales que hoy pueden ser reemplazados y mejorados.

Yasmany García Ramírez.

Ingeniero Civil en la Universidad Técnica Particular de Loja (Ecuador) en el 2006. Especialista en Ingeniería de Caminos de Montaña en la Universidad Nacional de San Juan (Argentina) en el 2009. Doctor en Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de San Juan (Argentina) en el 2014, con beca de la SENESCYT (Ecuador) y CONICET (Argentina).

Magíster en Comunicación y Educación Audiovisual (Universidad de Huelva y Universidad Internacional de Andalucía – España). Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Técnica Particular de Loja - UTPL. Docente del Departamento de Ciencias de la Comunicación e integrante del Grupo de Investigación “Comunicación, Educación y Tecnologías” CET de la UTPL. Miembro del consejo editorial de la revista Perspectivas de Investigación – UTPL y de la Red ALFAMED.