Tini

Frente a los evidentes problemas de contaminación y el deterioro del medio ambiente, es necesaria la implementación de acciones que contribuyan a despertar una conciencia ambiental desde tempranas etapas escolares

Según la Unesco, la educación ambiental es un proceso que dura toda la vida y que tiene como objetivo impartir conciencia ambiental, conocimiento ecológico, actitudes y valores hacia el medio ambiente para tomar un compromiso de acciones y responsabilidades que tengan como su fin principal el uso racional de los recursos. Ante esto, en Ecuador el Ministerio de Educación emprende el Programa de Educación Ambiental “Tierra de todos”, cuyo propósito es promover y fortalecer la cultura y conciencia ambiental en la comunidad educativa mediante la integración y transversalización del enfoque ambiental basado sobre valores, orientación ética, sentido altruista, innovación y calidad en todo el sistema educativo. Dicho programa es aplicado bajo la buena práctica y recurso pedagógico de la metodología en educación ambiental Tierra de niñas, niños y jóvenes – TiNi.

Esta es una metodología reconocida en el país desde el año 2017 e impulsada por la Asociación para la Niñez y su Ambiente (ANIA), como una buena práctica y recurso pedagógico de educación ambiental. Todo esto, con la seguridad de que la misma permitirá desarrollar en las niñas, niños y jóvenes de las instituciones educativas de Ecuador conocimientos, habilidades y valores que les permitan afrontar la problemática ambiental.

Desde la Universidad Técnica Particular de Loja se emprende iniciativas que permitan llevar esta implementación de TiNi en instituciones educativas a nivel nacional; esto se implementa como un proyecto de vinculación bajo la coordinación de Freddy Ricardo Gómez Correa e inicia con la participación y colaboración de los estudiantes de la carrera de Administración Pública, así como un total de 51 instituciones educativas de 16 provincias del país.

La parte metodológica del proyecto implica un primer acercamiento y aprobación para coordinar las actividades en la institución educativa, bajo la persona de su rector. Luego se aplicó una entrevista semiestructurada a los diferentes actores del proyecto: vicerrector, departamento o área de Ciencias Naturales, Literatura, Cultura y Deportes, entre otras.

La ejecución de TiNi en cada unidad educativa es diferente pues cada institución cuenta con características particulares. Esto dependerá de factores como el número de estudiantes, número de docentes, espacio en infraestructura y espacios verdes destinados para actividades de siembra, mantenimiento, cosecha y venta de los productos sembrados de manera sostenible, integración de contenido ambiental en las mallas académicas, promoción de eventos escolares al interior y exterior de la institución, entre otras.

Principales resultados

Se determina que la educación ambiental se encuentra dentro de los contenidos académicos de diferentes materias como Educación Física, Ciencias Naturales y Matemáticas. De esta manera, se complementan actividades de lectura y resolución de ejercicios con estrategias de sostenibilidad. Los actores entrevistados concuerdan que “con esta metodología los estudiantes han mejorado su rendimiento académico en un 60%, quienes luego de la intervención logran contrastar la teoría y práctica de las materias que estudian en el aula con las estrategias de sostenibilidad aprendidas. Todo esto se complementa con la aplicabilidad que tiene la política ambiental de TiNi en los hogares de los estudiantes, ya que aproximadamente el 80% de alumnos replica los conocimientos adquiridos del aula en sus hogares, a través de la gestión de huertos familiares, manejo de desechos sólidos y/o estrategias de reciclaje”.

Las principales actividades enmarcadas en el proyecto TiNi se centran en el uso eficiente de agua, energía, papel, desechos, residuos sólidos y material reciclado. Los investigadores determinan que las prácticas del uso eficiente del agua, desechos y residuos sólidos y material reciclado son las más utilizadas por los establecimientos educativos. En esta línea “es importante contar con la disponibilidad de recursos (entiéndase por estos a la oportunidad de promover campañas para un uso eficiente del agua en los baños de la institución, canales de riego, entre otras), puesto que facilita la enseñanza de determinadas prácticas”, afirma Gómez.

Las instituciones educativas participantes colaboraron en la elaboración de diagnóstico y línea base en la ejecución del proyecto, denotando un reflejo en cuanto a la predisposición de padres de familia, docentes y estudiantes para el buen desempeño de las actividades planificadas en el Proyecto Educativo Institucional (PEI) y colaborando con la ejecución de esta metodología.

Este proyecto permitió la implementación de iniciativas de reciclaje para posteriormente destinar el material plástico a la venta o al procesamiento del material reciclable. Las iniciativas también son compatibles con el desarrollo de actividades manuales o elaboración de muebles, entre otras. Además, TiNi ha logrado forjar un ambiente de amistad y comunión en los alumnos ya que, mediante las actividades realizadas en los huertos familiares, ya sea en hogares o en la institución, la pintura en piedras y murales y demás actividades extracurriculares, se promovió el compañerismo y trabajo en equipo por parte de los estudiantes, quienes además mejoraron considerablemente su rendimiento académico, ya que se despertó en ellos la motivación y se generó un espacio de distracción y empoderamiento de los más jóvenes.

Al finalizar el proceso, se logró evidenciar que, existen unidades educativas en las que las alianzas estratégicas para la promoción de actividades internas institucionales (como participación en ferias, concursos de oratoria, campañas, programas de radio, televisión y online) son importantes ya que promueven el fortalecimiento y fomento de las habilidades y destrezas de los estudiantes, brindando incentivos a los participantes. El profesor Gómez rescata que, particularmente, algunas instituciones priorizan el conocimiento de saberes ancestrales en plantas medicinales y endémicas del lugar para que los niños y jóvenes conozcan sus bondades y puedan replicar la información en sus hogares, plantando en sus propios jardines o dando a conocer a sus familiares dichos contenidos.

Este artículo forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #66, correspondiente a los meses agosto-septiembre 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.