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Entrevista a Silvia González, Vicerrectora de Investigación

El año 2021 representó un período de cambio y de oportunidades para enfocar la actividad de la UTPL en su misión. Su vicerrectora de Investigación, Silvia González, lo define como un tiempo aprovechado para seguir mejorando.

¿La UTPL se mantiene en primera línea en resultados de investigación?

El Covid sorprendió a todos, en especial a la universidad. Estábamos preparándonos para ir lentamente a lo virtual, y todo se aceleró. El trabajo que se había hecho en la universidad durante décadas, de ir apoyándose en todo lo digital, fue una coyuntura porque se hizo necesario utilizar todos los medios posibles, pero sobre todo los más actuales, e inclusive generar nuevos: juegos virtuales, roles, entre otros. No es que desde la universidad se tenga una bolita mágica. Sencillamente es ir viendo las señales, los signos de los tiempos, ver que podemos ampliar nuestros medios y no quedarnos solo en el aula. Tal vez algunos pensarán que podríamos todavía esperar unos años hasta que la universidad se adaptara plenamente a lo digital y, bueno, nos sorprendió la pandemia y nos empujó a todos a dar el paso.

Pero la UTPL ya era una universidad con trayectoria en entornos online

Tal vez por eso fue más fácil dar el paso. Una compañera de una universidad pública me comentaba que, si tuviera que elegir una universidad, sabiendo que todo va a ser virtual, preferiría a la UTPL porque se sabe que desde hace muchos años manejamos la educación a distancia. El alumnado lo percibe y prefiere una universidad que tenga experiencia. Desde la UTPL he visto que se intenta estar enraizados, pero con mirada hacia el horizonte, hacia algo más. Ese sentido de trascendencia para llegar a todas las personas, creo que nos ha ayudado.

¿Cree usted que la pandemia ha sido un modo de recordar a los poderes públicos y a los ciudadanos la importancia de apostar por la investigación y la ciencia?

Sí, y que además hay muchos ámbitos a los que, a lo mejor, no les damos tanta importancia para todo el bien que puede hacer, por ejemplo, los nuevos modelos económicos o el hecho de entablar nuevas relaciones sociales, de buscar otros medios para comunicarnos, sin dejar de lado la salud y la educación. Estamos en una década privilegiada, donde tenemos muchas necesidades y también hemos probado muchas soluciones. En esta ocasión ha quedado registrado. Imagino que hace miles de años sucedían muchas cosas, pero pasaban otros miles de años y la humanidad no sabía que esto ya había pasado y se podía solucionar. En cambio, ahora podemos conocer la historia y lo que está sucediendo en otros lugares.

¿Y dónde nos sitúa ese cambio?

Estamos en una época en la que podemos desarrollar mucho y ahí viene nuestro compromiso. Tener todos estos medios y herramientas a mano nos debería comprometer a buscar soluciones reales. Otras generaciones estaban más seguras de que no iba a impactar tanto lo que hicieran, pero nosotros ya no podemos ignorar que todo lo que hacemos tiene un impacto muy grande en esta generación actual y en las venideras, y que además ese impacto se nota con mayor nitidez.

Mirando atrás, ¿cuáles son los logros que podríamos ubicar en la UTPL en este período de pandemia?

Empezar a manejar bien la información y los datos; construir indicadores que nos permitan medir efectivamente el impacto social, económico, etc. Yo destacaría también el trabajo hecho en Biología, en sentido amplio, porque también hay Ecología, y Microbiología. Lo mismo en Economía y en Comunicación Social. Y de un modo global, creo que la visión que la sociedad tiene de la UTPL ha cambiado. Ya no solamente identifican a los estudios de educación a distancia como lo más representativo, sino que nos perciben como una universidad que está trabajando y aportando en investigación en estas áreas que son claves. En las que cité y en otras más: en Química, en Informática, en inteligencia artificial y en transformación digital. Todavía tenemos mucho por hacer, pero se trabaja intensamente y con creatividad para traducir todas nuestras actuaciones en generar un impacto social y económico positivo.

Y si miramos al futuro, ¿cuáles son los propósitos de su Vicerrectorado?

Si tenemos clara nuestra visión y la vivimos al máximo, me daría por bien servida. El hecho de buscar la verdad en cada una de las áreas del conocimiento que tenemos es maravilloso, y podríamos hacer aportaciones bien interesantes, que ayuden, que den pistas a nuestra humanidad, a la sociedad.

¿Cómo puede conseguirse?

Una de las tareas es visibilizar la aportación del estudiantado a la investigación. Esto es algo que sucede desde hace muchísimos años, pero no lo hemos dejado de modo muy evidente. Hay muchos estudiantes que están aportando en resultados de investigación y en proyectos. Es importante decírselo a la sociedad porque a un estudiante le puede interesar saber que, desde el segundo año, trabajará en proyectos reales en el área de conocimiento de su interés. Es una de las líneas que queremos impulsar.

¿Cuál sería la otra?

La otra es la multidisciplinariedad: el no cerrarnos cada uno en nuestra área sino hacer ese esfuerzo de mirar los problemas desde diferentes ángulos y hacer aportaciones creativas, nuevas, que no se nos ocurren y que impulsan mucho el emprendimiento.

¿Le gusta cuando escucha hablar de la UTPL como un ecosistema de innovación y de emprendimiento?

Claro que sí, porque la innovación es esta búsqueda de ser nuevos, de renovar todo. Creo que todos necesitamos renovarnos y esa es la innovación: nuevos procesos, nuevos productos, nuevas marcas y, obviamente, el emprendimiento. Necesitamos generar empleo, pero la universidad por sí misma no lo va a hacer, aunque puede poner los medios. Ir construyendo un ecosistema de innovación y de emprendimiento nos coloca en la posición de impulsar nuevas empresas y, como decía, darles una mentalidad diferente a nuestros estudiantes, irse quitando la etiqueta de buscar empleo, de pasar de querer ser empleado a querer ser empresario, a generar algo nuevo, a adquirir una mayor responsabilidad, unas competencias, unas habilidades, destrezas y conocimientos nuevos.

¿Por qué se necesita impulsar el emprendimiento?

Porque, aunque no todos los emprendimientos acaban siendo una empresa, el hecho de que una persona se vea a sí misma como empresaria transforma su sentido de la responsabilidad y hace que tenga un impacto importante: pasar de la mentalidad de empleado a la de empresario. Por eso, esta es otra de línea importante para nosotros.

Una más de las líneas estratégicas de la UTPL…

Sí, son importantes todas nuestras líneas: la misionalidad y la búsqueda de la verdad para un mayor bien, la formación de los estudiantes y su visibilidad, su participación en la investigación y el servicio a la sociedad. Creo que, en la actualidad, la generación de empleo es importantísima, y también lo es promover empresas que sean económicamente sustentables, y que además generen bien social, que no piensen solamente en ganancias, en los números, sino en el impacto que pueden tener para mejorar nuestro entorno. Creo que serían estas líneas. Algo así como la acuarela para dibujar nuestro horizonte que después hay que convertir en una foto real, pero hay que hacer primero el bosquejo.

Ese bosquejo comienza en el aula, en el laboratorio…

Para mí es algo que me parece que es alcanzable para la universidad. En estas líneas nos vamos distinguiendo y queremos impulsarlas más. Por ejemplo, estamos apostando por la robótica, las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial, las telecomunicaciones, la Geología, etc. Todas estas se suman a las tradicionales que ya mencioné: Biología, Química, Comunicación Social, Economía, etc. Lo que perseguimos es que un estudiante en Ecuador o en cualquier parte diga: si quiero aprender esto, me tengo que ir a la UTPL.

Que la UTPL no sea una, sino “la universidad” de referencia…

Esto me parece que sería un sueño. No sé si lo alcance yo a ver, pero si me gustaría que en el futuro digan, por ejemplo, para estudiar Comunicación Social, o estudio en la UTPL o no hay opciones. Con nuestro trabajo podemos conseguir que los jóvenes sean grandes profesionales.

¿Cuál es el aporte y el impacto científico para conseguirlo?

Diría que es razonable, pero que podemos hacer muchísimo más. Tenemos que buscar los medios, y necesitamos comunicar mejor lo que hacemos. Se está haciendo muchas cosas, pero mucho se está quedando en los escritorios o en los discos duros, y necesitamos darlo a conocer porque es parte de la responsabilidad de un investigador. No solamente el índice H, las citas, el escalafón. No es solo lo que hay que hacer para ganar puntos, sino que es la forma de dar a conocer lo que yo estoy obteniendo, y que no hace falta que otros lo hagan, porque esto ya está hecho y está publicado. Hay muchas cosas que necesitamos dar a conocer. Pero, sí, el impacto que tenemos como universidad en el país es bueno. En investigación nos hemos mantenido, pero tiene que ser más.

¿Le preocupa la publicación en revistas científicas, la divulgación social, llevar la investigación al aula? ¿Las tres?

Efectivamente, ha dado en la clave. Los resultados de la investigación científica se tienen que publicar porque es riqueza que vamos acumulando. Se trata de que lo podamos decir en revistas de alto impacto, pero también que esto se comunique a nivel divulgativo en periódicos, en revistas de circulación social. Es bueno porque el hecho de tener una cultura científica nos hace mejores personas y también hace más consciente a la sociedad de que estamos construyendo conocimiento.

Es un modo de ayudar a construir un futuro mejor…

Nuestra misión es lo que nos orienta y nos permite plantear nuestros objetivos y nuestras estrategias. Y que esta verdad que queremos, que no es mi verdad ni la verdad del otro, sino es la parte que a mí me corresponde de la verdad, poder comunicarla, generar un mayor bien, ir construyendo un futuro mejor, un futuro más hermoso, un futuro que pueda acoger a la humanidad, darle un entorno mejor para que se desarrolle. Tenemos una oportunidad inigualable para formar a nuestros estudiantes con esta aspiración, de la verdad, del bien y de lo bello, de que el mundo puede ser algo más ordenado y que puede ser mejor. Con más sacrificio y con mayor responsabilidad, pero que al final será mejor.

“LO QUE PERSEGUIMOS ES QUE UN ESTUDIANTE DIGA: SI QUIERO APRENDER ESTO, ME TENGO QUE IR A LA UTPL”.

Esta entrevista forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #63, correspondiente a los meses febrero-marzo 2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.