El impuesto a las bebidas en envases no retornables ha permitido que el reciclaje sea una alternativa eficiente para disminuir el impacto ambiental y para incrementar la generación de fuentes de ingresos para personas de escasos recursos.

Como integrante de la Agenda 2030, Ecuador se ha comprometido a establecer políticas encaminadas al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Entre estos destaca el ODS 13: “Acción con el clima” cuya finalidad es disminuir el impacto de la contaminación que está provocando daños irreversibles en la vida y salud de las personas y en el planeta, provocando enfermedades catastróficas y crónicas en sus habitantes, en particular, por el excesivo consumo de bebidas en envases de plástico PET. Por eso se creó en 2011 el impuesto a las bebidas en envases no retornables.

Ángel Alexander Higuerey Gómez, docente del Departamento de Ciencias Empresariales de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), dirige un proyecto de investigación que busca responder varias preguntas: ¿cuál es el efecto de aplicación de esta norma? ¿El objetivo de creación de este impuesto se está cumpliendo? ¿Cuál ha sido el comportamiento del contribuyente/consumidor? Y ¿cuál es el resultado de la aplicación del reciclaje con la finalidad de minimizar el impacto ambiental?

Hasta la fecha se ha conseguido evidenciar que el consumo de bebidas en botellas no retornables sufrió un aumento progresivo que se relaciona con el incremento de la población y también de contribuyentes en Ecuador.

Por otra parte, los montos por concepto de devolución de este impuesto fueron superiores al 50% del monto de recaudación por la elaboración o importación de las botellas plásticas no retornables, “lo que incide en que la norma ha permitido que el reciclaje controle los síntomas de la contaminación ambiental que generan las bebidas en envases no retornables”, afirma el profesor Higuerey Gómez.

El análisis de los datos permitió, además, comprobar que existe un adecuado control del impuesto por parte de la administración tributaria en cuanto a evasión y defraudación fiscal “que daña la economía ecuatoriana”. “En definitiva, señala, se observa que la norma ha permitido que el reciclaje sea una eficiente alternativa para disminuir el impacto ambiental y la generación de fuentes de ingreso para personas de escasos recursos”.

Ángel Alexander Higuerey Gómez, que trabaja el tema con la colaboración de Raquel Fernández Arias, egresada de la Maestría en Administración Tributaria de la UTPL, asume que queda todavía por ver si la tendencia del incremento del uso de botellas retornables y de la recaudación de este impuesto se ha mantenido en el tiempo. “Para eso se requiere información más actualizada y, de ser posible, con más detalle, para realizar el desglose a nivel cantonal y con ello tener una mejor visión del comportamiento del ciudadano ecuatoriano”, afirma.

En su opinión, “es muy importante conocer el comportamiento del consumidor y contribuyente de bebidas en envases no retornables y con eso demostrar la eficiencia de este impuesto en Ecuador para determinar si su incorporación al sistema tributario se justifica por el cumplimiento de su doble objetivo: por una parte, la disminución de la contaminación ambiental por el uso de los envases no retornables y, por otra parte, la generación de recursos financieros que son retornados a personas de escasos recurso”. Los resultados de esta investigación contribuyen a conocer cómo la implementación de una norma tributaria ayuda a corregir una externalidad negativa al medio ambiente y a que el consumidor conozca los efectos negativos del consumo de bebidas en botellas de plástico no retornables.

Este editorial forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #62, correspondiente a los meses diciembre2021-enero2022. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.