la calandria

Estudiantes de Arquitectura, Ciencias de la Computación y Electrónica de la UTPL han diseñado y construido un aula a medida, con mesas y sillas que permiten una fácil interacción del niño con el material didáctico; además de contar con paredes y piso fabricados de madera reciclada.

La profesora Valentina Dall’Orto participa en un equipo de investigación de la UTPL integrado por profesores de los departamentos de Arquitectura y Artes, el cual desarrolla este proyecto de vinculación de estudiantes de Arquitectura, Ciencias de la Computación y Electrónica dentro del que se ha diseñado y construido un aula, a la que han llamado Chiara, para niños de la escuela La Calandria de Vilcabamba.

El proyecto aumentó la capacidad de la infraestructura escolar, lo que permite acoger más niños para el siguiente año lectivo y así aprovechar un espacio completamente nuevo para el desarrollo de actividades. Adicionalmente, el aula ha sido diseñada a medida para los pequeños usuarios, con muebles, mesas y sillas que permiten una fácil interacción del niño con el material didáctico existente. Las paredes y el piso del Aula Chiara han sido enteramente fabricados con madera reciclada (proveniente de pallets), por lo que el ambiente es muy cálido. En el proyecto se ha aprovechado la luz natural porque favorece la concentración y la lectura.

El diseño y construcción del Aula Chiara se ha desarrollado en diferentes fases: después de una inducción inicial con los padres de familia, docentes y estudiantes involucrados en el trabajo, se procedió a realizar el proyecto de definición del espacio con los estudiantes de Arquitectura. Sucesivamente, se estudió diferentes formas de utilizar materiales reciclados en la construcción de pisos, paredes y cubierta, con el fin de ahorrar gastos en la construcción, pero, sobre todo, demostrar que varios materiales de desecho pueden tener una segunda vida si son debidamente utilizados.

Una vez definido el proyecto se ejecutó la construcción del aula, periodo durante el que los estudiantes de la titulación de Arquitectura colaboraron con los maestros de obra y los padres de familia. Además, se llevó a cabo algunas actividades para recaudar fondos esenciales para la construcción. Paralelamente, se ha desarrollado un programa de talleres abiertos al público en general, con el objetivo de integrar nuevos niños a los programas escolares y crear lazos más fuertes con la comunidad local.

La UTPL mantiene diferentes proyectos en los ámbitos formativo y de capacitación dirigidos a varios grupos vulnerables (niños, adolescentes, adultos mayores, etc.) La profesora Dall’Orto recuerda que “gracias al desarrollo del proyecto de vinculación, la Escuela Calandria tiene actualmente un aula adicional para el desarrollo de las clases de iniciales, la cual es representativa no solo por su función, sino más bien por ser el fruto de un trabajo colaborativo realizado entre diferentes entidades educativas. Esta representa el resultado de un esfuerzo realmente compartido entre los participantes al proyecto. Adicionalmente, el aula demuestra que con una inversión limitada y un estudio atento de los recursos locales se puede construir una arquitectura sencilla pero funcional e integrada al contexto”.

Los estudiantes involucrados en el proyecto han demostrado un elevado nivel de interés y compromiso para su desarrollo y algunos de ellos decidieron continuar con esta línea de investigación y efectuaron durante su trabajo de titulación otra experiencia de diseño participativo. “Creemos -señala Dall’Orto- que trabajar con los usuarios y no para los usuarios permita crear sinergias muy provechosas en los proyectos, analizando las situaciones desde una óptica no puramente académica y vertical, sino horizontal y compartida. Creemos también que el acto de la construcción, por su dimensión fuertemente colaborativa, es una herramienta importante para generar el sentido de comunidad y apropiación del espacio por parte de los usuarios. La lógica de respeto al prójimo sobre la que se basa la Escuela La Calandria debe reflejarse también en el diseño de los lugares de aprendizaje, por lo que la decisión de abolir cualquier tipo de jerarquía espacial predeterminada abre camino para el disfrute de este espacio donde se aprende jugando”.

La profesora Dall’Orto sostiene que “Ecuador posee una diversidad cultural realmente significativa, sin embargo, muchas veces el aprendizaje especialmente en comunidades marginales está totalmente desconectado de las necesidades del territorio”.

La Calandria

La Escuela de Educación Básica Particular La Calandria es una infraestructura educativa que funciona en Vilcabamba desde 2009, reconocida y habilitada por el Ministerio de Educación para desarrollar sus funciones. La escuela ofrece una propuesta de educación alternativa, desde el Inicial I hasta el séptimo grado de Educación Básica, personalizada y respetuosa, para brindar un aprendizaje diferente. El proceso de enseñanza incluye varias metodologías de educación alternativa (Montessori y Waldorff) adaptadas al contexto social y cultural contemporáneo, que consideran al niño como sujeto, capaz de participar activamente en su propio aprendizaje, de acuerdo con sus tiempos e intereses.

La institución nació por voluntad de un grupo de padres que deseaban para sus hijos un tipo de instrucción no convencional, donde la libertad de aprendizaje, la multiculturalidad, el intercambio de saberes y el contacto con la naturaleza constituyeran los principios fundamentales para una buena educación. La institución enfrenta continuamente dificultades económicas, ya que la pensión mensual de los niños cubre los gastos esenciales de la escuela, como pago a docentes y manejo de material pedagógico, pero no les permite implementar nueva infraestructura ni incrementar la oferta formativa.

La Calandria representa un polo educativo muy importante para la comunidad de Vilcabamba, y se considera como un puente necesario para vincular la comunidad de extranjeros residentes con los nativos, quienes muchas veces no llegan a acceder a estos servicios por los gastos requeridos, pero también por la diferencia cultural en los modelos educativos alternativos.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #58, correspondiente a los meses abril-mayo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.