Escuela Calandria, una oportunidad para el desarrollo multicultural

la calandria

Estudiantes de Arquitectura, Ciencias de la Computación y Electrónica de la UTPL han diseñado y construido un aula a medida, con mesas y sillas que permiten una fácil interacción del niño con el material didáctico; además de contar con paredes y piso fabricados de madera reciclada.

La profesora Valentina Dall’Orto participa en un equipo de investigación de la UTPL integrado por profesores de los departamentos de Arquitectura y Artes, el cual desarrolla este proyecto de vinculación de estudiantes de Arquitectura, Ciencias de la Computación y Electrónica dentro del que se ha diseñado y construido un aula, a la que han llamado Chiara, para niños de la escuela La Calandria de Vilcabamba.

El proyecto aumentó la capacidad de la infraestructura escolar, lo que permite acoger más niños para el siguiente año lectivo y así aprovechar un espacio completamente nuevo para el desarrollo de actividades. Adicionalmente, el aula ha sido diseñada a medida para los pequeños usuarios, con muebles, mesas y sillas que permiten una fácil interacción del niño con el material didáctico existente. Las paredes y el piso del Aula Chiara han sido enteramente fabricados con madera reciclada (proveniente de pallets), por lo que el ambiente es muy cálido. En el proyecto se ha aprovechado la luz natural porque favorece la concentración y la lectura.

El diseño y construcción del Aula Chiara se ha desarrollado en diferentes fases: después de una inducción inicial con los padres de familia, docentes y estudiantes involucrados en el trabajo, se procedió a realizar el proyecto de definición del espacio con los estudiantes de Arquitectura. Sucesivamente, se estudió diferentes formas de utilizar materiales reciclados en la construcción de pisos, paredes y cubierta, con el fin de ahorrar gastos en la construcción, pero, sobre todo, demostrar que varios materiales de desecho pueden tener una segunda vida si son debidamente utilizados.

Una vez definido el proyecto se ejecutó la construcción del aula, periodo durante el que los estudiantes de la titulación de Arquitectura colaboraron con los maestros de obra y los padres de familia. Además, se llevó a cabo algunas actividades para recaudar fondos esenciales para la construcción. Paralelamente, se ha desarrollado un programa de talleres abiertos al público en general, con el objetivo de integrar nuevos niños a los programas escolares y crear lazos más fuertes con la comunidad local.

La UTPL mantiene diferentes proyectos en los ámbitos formativo y de capacitación dirigidos a varios grupos vulnerables (niños, adolescentes, adultos mayores, etc.) La profesora Dall’Orto recuerda que “gracias al desarrollo del proyecto de vinculación, la Escuela Calandria tiene actualmente un aula adicional para el desarrollo de las clases de iniciales, la cual es representativa no solo por su función, sino más bien por ser el fruto de un trabajo colaborativo realizado entre diferentes entidades educativas. Esta representa el resultado de un esfuerzo realmente compartido entre los participantes al proyecto. Adicionalmente, el aula demuestra que con una inversión limitada y un estudio atento de los recursos locales se puede construir una arquitectura sencilla pero funcional e integrada al contexto”.

Los estudiantes involucrados en el proyecto han demostrado un elevado nivel de interés y compromiso para su desarrollo y algunos de ellos decidieron continuar con esta línea de investigación y efectuaron durante su trabajo de titulación otra experiencia de diseño participativo. “Creemos -señala Dall’Orto- que trabajar con los usuarios y no para los usuarios permita crear sinergias muy provechosas en los proyectos, analizando las situaciones desde una óptica no puramente académica y vertical, sino horizontal y compartida. Creemos también que el acto de la construcción, por su dimensión fuertemente colaborativa, es una herramienta importante para generar el sentido de comunidad y apropiación del espacio por parte de los usuarios. La lógica de respeto al prójimo sobre la que se basa la Escuela La Calandria debe reflejarse también en el diseño de los lugares de aprendizaje, por lo que la decisión de abolir cualquier tipo de jerarquía espacial predeterminada abre camino para el disfrute de este espacio donde se aprende jugando”.

La profesora Dall’Orto sostiene que “Ecuador posee una diversidad cultural realmente significativa, sin embargo, muchas veces el aprendizaje especialmente en comunidades marginales está totalmente desconectado de las necesidades del territorio”.

La Calandria

La Escuela de Educación Básica Particular La Calandria es una infraestructura educativa que funciona en Vilcabamba desde 2009, reconocida y habilitada por el Ministerio de Educación para desarrollar sus funciones. La escuela ofrece una propuesta de educación alternativa, desde el Inicial I hasta el séptimo grado de Educación Básica, personalizada y respetuosa, para brindar un aprendizaje diferente. El proceso de enseñanza incluye varias metodologías de educación alternativa (Montessori y Waldorff) adaptadas al contexto social y cultural contemporáneo, que consideran al niño como sujeto, capaz de participar activamente en su propio aprendizaje, de acuerdo con sus tiempos e intereses.

La institución nació por voluntad de un grupo de padres que deseaban para sus hijos un tipo de instrucción no convencional, donde la libertad de aprendizaje, la multiculturalidad, el intercambio de saberes y el contacto con la naturaleza constituyeran los principios fundamentales para una buena educación. La institución enfrenta continuamente dificultades económicas, ya que la pensión mensual de los niños cubre los gastos esenciales de la escuela, como pago a docentes y manejo de material pedagógico, pero no les permite implementar nueva infraestructura ni incrementar la oferta formativa.

La Calandria representa un polo educativo muy importante para la comunidad de Vilcabamba, y se considera como un puente necesario para vincular la comunidad de extranjeros residentes con los nativos, quienes muchas veces no llegan a acceder a estos servicios por los gastos requeridos, pero también por la diferencia cultural en los modelos educativos alternativos.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #58, correspondiente a los meses abril-mayo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Educación social para prevenir incendios forestales

incendio

Investigan y diseñan acciones para amortiguar el impacto en Ecuador, en donde se produjeron cerca de mil incendios en 2018, la mayoría causados por la acción humana.

Los incendios forestales son uno de los principales problemas socioambientales del país. Cada año arrasan miles de hectáreas de vegetación, poniendo en peligro la biodiversidad presente en Ecuador. Desde la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) se ha puesto en marcha intervenciones destinadas a la prevención. Una de ellas es la que se impulsa a través del proyecto “Educar para prevenir incendios forestales”, la cual aporta recursos educativos didácticos (cuentos, comics, videos, folletos, canciones, poemas, rompecabezas, etc.) y micro talleres a diferentes unidades educativas, con el fin de concienciar sobre el problema y educar a la población.

En Ecuador, según la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, más de 13 mil hectáreas de cobertura vegetal se vieron afectadas en 2018 por aproximadamente mil incendios forestales. Nueve de cada 10 (90%) de estos tuvieron un origen antrópico, es decir, derivado de la actividad humana.

Estos datos motivaron el diseño de acciones desde la carrera de Gestión Ambiental de la modalidad de estudios Abierta y a Distancia de la UTPL para llegar, a escala nacional, con micro talleres para educar en la prevención de incendios forestales a más de cuatro mil estudiantes de escuelas y colegios.

En opinión del profesor José Miguel Romero Saritama, Coordinador de esta iniciativa, “los resultados de los micro talleres pusieron de manifiesto el interés del programa del Gobierno nacional denominado “Amazonía sin fuego” para trabajar en talleres conjuntos en las provincias de Loja y El Oro.

Con ese interés expuesto, la carrera de Gestión Ambiental desarrolla proyectos de vinculación relacionados con la prevención de incendios forestales y, para dar continuidad en el tema de prevención, en octubre de 2020 se inició un nuevo proyecto de vinculación con la sociedad denominado “Educar para prevenir incendios forestales en Ecuador”.

Desde el programa de la UTPL “Educar para prevenir incendios forestales en Ecuador” se ha elaborado 50 recursos didácticos para emplearlos en las actividades de formación y prevención de incendios.

Este proyecto incluye tres actividades generales:

  1. Levantamiento de información de línea base sobre los incendios forestales ocurridos en diferentes ciudades y creación de líneas de tiempo para tener una mejor visión del historial de flagelos suscitados en una ciudad.
  2. Elaboración de recursos educativos didácticos (cuentos, comics, videos, folletos, canciones, poemas, rompecabezas o lo que la imaginación del estudiante permita) para trabajar de una forma creativa en la educación ambiental en la prevención de incendios forestales.
  3. Con los recursos educativos realizados se ejecuta micro talleres para la prevención en diferentes unidades educativas del país.

Hasta la fecha se ha generado más de 50 líneas de tiempo sobre los incendios ocurridos entre 2018 y 2020 en diferentes cantones y provincias a escala nacional, lo que, según explica el profesor Romero Saritama, “ha permitido conocer de forma cronológica los incendios que han ocurrido en el país en los últimos años”. También se ha elaborado más de 50 recursos educativos didácticos para ser empleados en las actividades de formación y prevención de incendios.

Frase destacada: Se ha generado más de 50 líneas de tiempo sobre los incendios ocurridos entre 2018 y 2020 en diferentes provincias, lo que ha permitido conocer de forma cronológica los incendios ocurridos en el país en los últimos años.

Además de aplicar los resultados de las investigaciones sobre incendios, “Educar para prevenir incendios forestales en el Ecuador” persigue “la satisfacción de aportar con un granito de arena a uno de los grandes problemas ecológicos del país como son los incendios forestales, mediante la educación en la prevención y generando recursos didácticos que estén disponibles para que personas o instituciones tengan acceso a ellos y los puedan utilizar como una herramienta para trabajar en procesos de educación ambiental en esta materia”, dice el docente.

“Es evidente -añade el profesor Romero- que el objetivo principal de todo este esfuerzo es contribuir desde la UTPL a que, aunque no se lo pueda medir por ahora, la incidencia de los incendios forestales en Ecuador se reduzca”.

José Miguel Romero destaca también el impacto de este proceso sobre la actividad formativa de la universidad y los beneficios para el alumnado de Gestión Ambiental. “Con este proyecto, asegura, los alumnos son parte activa en el planteamiento de propuestas educativas y didácticas para la solución de problemáticas ambientales, en este caso, los incendios forestales. También sirve para que conozcan las causas y efectos de los incendios y tomen conciencia, de tal manera que sean ellos mismos quienes generen un cambio progresivo de actitudes positivas de la sociedad hacia la naturaleza”.

La reducción del número de incendios es una tarea colectiva en la que deben implicarse todos los agentes sociales, educativos y económicos. En esa actuación transversal, la educación social es una contribución para amortiguar su impacto porque conseguir que descienda el número de incendios forestales también es un modo de evitar pérdidas de servicios ecosistémicos que son fundamentales para el desarrollo normal de la vida de los organismos y de las sociedades.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #58, correspondiente a los meses abril-mayo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Promueven huertos escolares para educar en seguridad alimentaria

huertos familiares

Desde la UTPL se trabaja el modo de lograr que niños de escuelas municipales y personal de centros de salud adquieran conocimientos y desarrollen hábitos que mejoren su alimentación y su salud.

Según la Food and Agriculture Organization – FAO, la seguridad alimentaria se da cuando todas las personas tienen acceso físico, social y económico permanente a alimentos que deben ser seguros, nutritivos y en cantidad suficiente para satisfacer su demanda alimenticia y nutricional y llevar una vida activa y sana.

Sin embargo, el INEC (2019), expone que la tasa de pobreza a escala nacional se ubica en alrededor de un 38%, y la provincia de Loja no queda fuera de esos índices pues tiene tasas de necesidades insatisfechas de un 58,6%, lo que conlleva a que su seguridad alimentaria se vea afectada. Por tanto, es necesario promover la educación teórica y práctica sobre implementación y manejo huertos escolares, familiares y comunitarios, lo cual fortalecerá la seguridad alimentaria de las familias y de la sociedad en general.

Desde la Universidad Técnica Particular de Loja – UTPL, las carreras de Agropecuaria, Alimentos, Medicina, Industrial, Química Ambienta, Gastronomía y Municipio de Loja, desde la Unidad de gestión Ambiental investigan el modo de conseguir que los niños de escuelas municipales y personal de centros de salud del cantón Loja adquieran conocimientos y desarrollen destrezas en el campo de la implementación y manejo de huertos escolares, con el objetivo de mejorar la formación en seguridad alimentaria en sus hogares y en la comunidad.

Daniel Capa Mora lidera un proyecto que busca contribuir a la mejora nutricional de las personas, de manera especial de los niños de las escuelas municipales, y también a personal vinculado o beneficiarios de los centros de salud de Loja, como son las personas de la tercera edad, esto último también con el apoyo de Minga Banco de Alimentos Loja.

“Este proyecto de implementación de huertos -señala- tiene por objetivo la sensibilización no solo de los beneficiarios de la iniciativa, sino también de la comunidad lojana, que en general debería conocer sobre la importancia de una buena nutrición, y de los beneficios en salud y economía que les traería el hecho de implementar estos espacios productivos en su escuela, comunidad u hogar, así como también manejar producción básica de animales menores como aves de corral y cuyes”.

“A escala nacional y mundial existe gran diversidad de este tipo de trabajos. De manera especial se incrementaron hace unos años y aún más ahora, frente a la pandemia de la COVID-19, estas iniciativas son creadas con el fin de contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, y en este caso específicamente a los objetivos 2 -Hambre Cero- y 1 -Fin de la pobreza-, lo cual es muy bueno ya que cuantos más aportes como este trabajo existan, mayores beneficios se podrá obtener en la seguridad alimentaria de las sociedades”, explica el profesor Capa Mora.

“El trabajo de vinculación, dice, consiste en el desarrollo de impartir capacitaciones teóricas y prácticas a los niños de las escuelas municipales y a personal de algunos centros de salud del cantón Loja, con temas como: la importancia de la seguridad alimentaria (nutrición), diseño, implementación y manejo de huertos aplicando las buenas prácticas agrícolas, procesamiento básico de alimentos obtenido de los huertos, prevención de contaminación de alimentos, cocción de alimentos, manejos de aguas, instalaciones y manejo de especies menores y temas de emprendimiento en general. Se busca promover en todo momento la seguridad alimentaria e, inclusive, si es oportuno se busca apoyar emprendimientos a la familia que lo necesite”.

Entre los resultados obtenidos se destaca el hecho de que niños, docentes y personal que labora en centros escolares y de salud han recibido capacitación en seguridad alimentaria, diseño, implementación y manejo de huertos, manejo de animales menores de granja, procesamiento básico de alimentos y conocimiento básico de pequeños emprendimientos, entre otros.

Este programa busca la sensibilización sobre la importancia de una buena nutrición y sobre los beneficios en su salud y en su economía al implementar un huerto en su escuela, comunidad u hogar. También se enseña a manejar la producción básica de animales menores como aves de corral y cuyes.

Además, el profesor Capa Mora destaca que socialmente “se busca obtener un aporte a la seguridad alimentaria, además de generar una conciencia en las personas acerca de la importancia que tiene el sector agroproductivo en el desarrollo de la sociedad, ya que una buena nutrición es la base para el desarrollo de una vida saludable”.

“La tarea aún es muy larga, ya que este es uno de los primeros pasos dados para mejorar la seguridad y soberanía alimentaria del cantón Loja. La idea es seguir replicando este tipo de trabajos en más escuelas, instituciones y hogares lojanos. De manera general esta iniciativa contribuirá en conocer cómo, a través de unidades agroproductivas de pequeños tamaños, como un huerto familiar, escolar o comunitario, se puede aportar a la seguridad alimentaria de las personas con el fin de que puedan llevar un vida sana y productiva para la sociedad”, asegura.

Los beneficios son múltiples. Estas intervenciones de vinculación en algunos casos de investigación, están siendo atractivas para empresas o personas desarrolladoras de Apps para teléfonos celulares, ya que a través de ellas pueden orientar a una persona a construir y a manejar su huerto. También contribuyen a la mejora de su seguridad alimentaria debido al aprendizaje teórico-práctico a los beneficiaros del proyecto en los temas relacionados con el manejo de huertos y animales de granja, procesamiento de alimentos y de microemprendimientos básicos.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #58, correspondiente a los meses abril-mayo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Microeconomía para optimizar los recursos económicos familiares

economía

Estudiantes de la UTPL aplican mediante un proyecto de vinculación, conceptos de la teoría del consumidor, oferta, demanda, tipos de bienes, economía, presupuesto familiar, análisis del consumo de bienes y servicios en el Ecuador, y canasta familiar básica para una adecuada gestión de los ingresos y de los gastos domésticos.

La Economía se encuentra en cada momento de nuestras vidas, y más aún cuando se toma decisiones en las cuales la alternativa escogida representa un beneficio o una utilidad. En el entorno doméstico ocurre exactamente lo mismo al momento de decidir qué alternativa beneficia al grupo familiar, con la característica de que los hábitos de consumo dependerán de los ingresos. Un grupo de 57 estudiantes de la carrera de Economía de la Modalidad Abierta y a Distancia de la UTPL participó en la experiencia de acompañar a 104 familias a través del proyecto de vinculación denominado: Economía familiar: asignación eficiente de recursos.

Primero se hizo un estudio transversal y exploratorio. Se realizó un muestreo por conveniencia a un grupo de familias ecuatorianas, con el levantamiento de información por medios telemáticos. A las familias seleccionadas se les brindó seguimiento durante cuatro meses. Los estudiantes emplearon conocimientos teóricos en microeconomía y realizaron asesorías mensuales y quincenales con la finalidad de brindarles conocimientos suficientes para que gestionen su economía doméstica promoviendo un manejo eficiente de ingresos, gastos y hábitos de consumo.

En la investigación se determinó varios segmentos poblacionales con las siguientes características:

  • La mayor parte de las familias tuvo ingresos constantes y permanentes en los tres primeros meses. Esta población pertenece a familias que tienen un trabajo estable, ya sea en el sector privado o en el sector público, y no han sufrido situaciones adversas como despidos laborales.
  • Otra parte de la población de estudio mantiene emprendimientos particulares que dependen de la demanda para generar ingresos. Estos negocios se vieron disminuidos e inclusive dejaron de percibir ingresos, en casos como zapaterías y boutiques.
  • Se identificó personas cuyos ingresos aumentaron en el periodo de estudio, dependiendo mucho del tipo de trabajo, por ejemplo, un laboratorio clínico o supermercados.
  • Por último se encuentran las familias que han tenido complicaciones económicas por la emergencia sanitaria, como pérdida de empleo, pero que han visto una oportunidad de emprender. Por lo general estos emprendimientos son de comida rápida arreglos florales o pastelería, con la facilidad del servicio a domicilio.

La mayoría de las familias que acogieron las asesorías y las recomendaciones pudo obtener un ahorro familiar significativo que no se debe únicamente al cambio de hábitos sino a la proyección y previsiones que elaboró la familia para su futuro. El asesoramiento se centró en identificar bienes y servicios que actualmente consumen, y así identificar sustitutos más baratos que los puedan reemplazar en el tiempo, pero proporcionándoles la misma satisfacción. Se abordó estrategias en ahorro de energía, reestructuración de deuda, seguros y modificación en planes de celulares.

La dinámica de cada hogar es muy diferente y tiene características particulares. Las tendencias de consumo heredadas y culturales, los escenarios sociodemográficos, las situaciones de salud o el desempleo son algunas variables a tomar en consideración cuando de economía familiar se trata. Sin embargo, podemos acotar algunos consejos para comenzar a crear una cultura de ahorro familiar, asignando de manera eficiente los recursos monetarios.

  • Registrar ingresos y gastos. Por lo general, nuestro nivel de consumo depende de nuestros ingresos. Al registrar de manera ordenada los gastos (con factura o sin ella) se tendrá por periodo quincenal o mensual una visualización de los gastos que son importantes, necesarios, o innecesarios. Existen gastos que son fijos, por ejemplo, arriendo, medicinas (en caso de enfermedad) y educación; pero también hay gastos que serán necesarios y cuyo consumo puede variar, por ejemplo, pago de servicios básicos y alimentación. Por último, se encuentran los gastos de los que se podría prescindir o disminuir, por ejemplo, diversión y entretenimiento. Para organizar estos gastos hay varias aplicaciones gratuitas, pero también se puede hacer de la manera tradicional, con papel y lápiz.
  • Fondo para eventualidades. Parte de nuestros ingresos se destinan a los gastos familiares y otra parte al ahorro e inversión, dependiendo el caso. Sin embargo, es importante mantener un ahorro de emergencia para posibles contingencias o casualidades que se presenten en un momento determinado. Por ejemplo, tratamientos médicos, refacciones en infraestructura por factores climáticos, desempleo. Este ahorro emergente ayudará a solventar y afrontar posibles contingencias, o inclusive a financiar proyectos futuros que mantenga la familia, es decir metas a largo plazo.
  • Trabajo en equipo. Como mencionaban algunas familias en la ejecución del proyecto, los jefes de hogar desconocían acerca de los gastos en que incurrían y se mostraban asombrados cuando se realizaba la identificación de todos estos. Comúnmente, las madres de familia administran exitosamente las finanzas del hogar, sin embargo, no implica que el cónyuge o pareja modifique a criterio personal dichos gastos, sino que el diálogo y la coordinación conjunta fortalezca la economía de hogar.
  • Replicar la economía de hogar: Administrar de manera eficiente los recursos monetarios implica gestionar y tomar decisiones adecuadas entre varias opciones y alternativas. La economía familiar involucra organización y equilibrio fortificando los hábitos de consumo y financieros para impulsar el ahorro. Se tiene que fomentar dicha educación a los demás integrantes de la familia para el cuidado del dinero.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #58, correspondiente a los meses abril-mayo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Gestión de la comunicación en las organizaciones sin ánimo de lucro

gestión de la comunicación

La comunicación persigue entablar una relación eficaz con los públicos. Por eso, la gestión de la comunicación en las organizaciones debe plantearse desde una perspectiva integradora ya que está presente en todas sus actividades y abarca todas las facetas en las que sus miembros se relacionan: entre sí o con los públicos externos.

Comunicar en y desde las organizaciones es un proceso de interacción social, directo o mediado, con el entorno medioambiental, social y económico. La comunicación responde a un diseño encaminado a conseguir resultados. Planificar significa anticiparse, tener visión de futuro y capacidad de previsión. Es un marco de referencia para una actuación coherente y coordinada a mediano y largo plazo para construir una imagen corporativa con objetivos concretos. Sin embargo, las organizaciones sin fines de lucro a menudo no cuentan con un equipo para gestionar la comunicación y ejecutan acciones que no se alinean a un plan definido.

Desde la UTPL se ha puesto en marcha una iniciativa de vinculación para que el estudiantado de pasantías pre profesionales y de vinculación con la colectividad Practicum 3 trabaje con las organizaciones sin ánimo de lucro de la localidad donde viven, como una forma de contribuir al fortalecimiento de la comunicación organizacional, de colaborar en el desarrollo comunitario a través de la comunicación y de apoyar en la consecución de los objetivos organizacionales. Los estudiantes trabajan de manera coordinada con la organización y con el tutor académico para gestionar la comunicación desde la base del proceso de implementación de las acciones en esta área: diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación.

A través de este proyecto, dirigido por la profesora Rosario Johana Puertas Hidalgo, los estudiantes de Comunicación Social han trabajado con 117 organizaciones sin fines de lucro de Ecuador y cinco de España e Italia, donde la UTPL tiene centros de apoyo. Un alto porcentaje de estas organizaciones, además de realizar Comunicación Externa, quiere trabajar su comunicación interna, un aspecto en el que las cuatro profesoras que participan en el proyecto (Jhoana Raquel Córdova Camacho, Verónica Paulina Altamirano Benítez, Mónica Elizabeth Abendaño Ramírez y Rosario Johana Puertas Hidalgo) coinciden en que es de gran importancia para un óptimo manejo de la comunicación en las organizaciones.

Los resultados de esta iniciativa son claramente descriptivos:  el 98% de las organizaciones consideran que la comunicación es un soporte fundamental dentro de su gestión porque mejora la comunicación, la competitividad, la adaptación al cambio, la motivación y la responsabilidad de los públicos internos y, además, permite alcanzar los objetivos y metas institucionales.

Sin embargo, el 64% de estas organizaciones no tiene un área de comunicación en su estructura organizacional. Realizan acciones de comunicación tradicional y/o digital según la necesidad de los proyectos ejecutados, pero no las alinean a los objetivos que tienen mediante un plan estratégico o un plan táctico de comunicación.

Rosario Puertas destaca que “las organizaciones sin fines de lucro son una oportunidad de empleo que los profesionales de la comunicación deben aprovechar”. En su opinión, “los cambios en la sociedad actual han revalorizado la comunicación en las organizaciones, que pasó de ser una actividad netamente operativa a ser una actividad estratégica. Se dirige a los públicos internos y externos con mensajes específicos, y con una identidad corporativa sólida que influye directamente en el posicionamiento de la organización en el entorno”.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #58, correspondiente a los meses abril-mayo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Cátedra Unesco de Desarrollo Sostenible UTPL

Desarrollo sostenible

Por: Leonardo Izquierdo

Director del área Administrativa UTPL

La Cátedra Unesco de Desarrollo Sostenible de la UTPL (CUDS) viene trabajando formalmente desde 2018 al servicio de la comunidad universitaria y de la sociedad en general. El trabajo que esta cátedra desarrolla se fortalece desde la academia, la investigación y la vinculación con la sociedad como parte de las funciones sustantivas del quehacer universitario.

En estos años ha realizado múltiples proyectos con el sector público, privado, la sociedad civil y con otras universidades. El proyecto más emblemático es el liderazgo de la “Mesa Nacional de Educación para el Desarrollo Sostenible”, cuya sede fue Quito y mantuvo un trabajo coordinado con el Ministerio de Educación. Esta se inició en 2019 en el marco del “Acuerdo Nacional por la Educación”. Lo más importante de la mesa es que logró incidir en la política pública nacional, lo cual quedó suscrito en un acuerdo formal entre nosotros, como cátedra Unesco, la Ministra de Educación y el Ministro de Ambiente. De esta manera podemos mencionar que el país está diseñando políticas y estrategias en materia de educación de cara a la formación de niños y jóvenes hacia el desarrollo sostenible.

Por otra parte, 2020 fue el año de la consolidación académica. La CUDS ha logrado constituir una oferta importante de cursos abiertos (MOOC) de carácter gratuito, los cuales están dirigidos a la sociedad en temas como desarrollo y sostenibilidad, cambio climático, las cinco P’s del desarrollo sostenible, entre otros. Así, cumplimos con uno de los objetivos de creación, que es generar conocimiento y compartirlo con la sociedad, con el fin de enriquecer las capacidades de todos.

Finalmente me permito mencionar que la CUDS tiene nuevos retos en materia de vinculación. Este año fortalecerá proyectos como huertos urbanos, bombas de semillas, redes de jóvenes, producción y consumo responsable, los cuales pretenden alcanzar a un gran número de niños y jóvenes beneficiarios con el propósito de que este aprendizaje se diversifique y todos entendamos la importancia de cuidar nuestro planeta y, con ello, permitir que las generaciones futuras puedan vivir en iguales o mejores condiciones que las actuales.

Este editorial forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #58, correspondiente a los meses abril-mayo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Gastronomía y chakra andina

La chakra es el espacio donde converge la cultura Saraguro, en ella está la alimentación, lengua, el conocimiento, la familia, la reciprocidad, la comunidad y la relación con la tierra y el cosmos

Cuatro evidencias de calidad

evidencias de calidad

Ya son más de 73.000 egresados de la Universidad Técnica Particular de Loja, una institución líder en educación a distancia, con una oferta que supera los 50 programas de grado y postgrado y una planta docente pionera en investigación avalada por más de 1400 publicaciones en revistas indexadas en Scopus. Estas son cuatro evidencias que avalan su calidad.

 

Este texto forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #57, correspondiente a los meses febrero-marzo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

“Cuando hay silencio sísmico, la energía se libera abruptamente. La única manera de prevenir es con construcciones adecuadas”

sismo

La Universidad Técnica Particular de Loja, a través de iniciativas de investigación como la que lidera el Grupo de Investigación de Ingeniería Sísmica y Sismología y de la cual participa el profesor Henrry Rojas, está haciendo un trabajo intenso para lograr que la red nacional de medición de sismos sea más robusta en la región sur del país. La UTPL tiene equipos propios instalados en toda la provincia y en la región 7 (en la universidad, en Macará, Zapotillo y Alamor): Se trata de acelerógrafos que miden cómo se mueve el suelo en todas las direcciones, algo como un electrocardiograma del suelo. Para medir la magnitud ya no se usa únicamente la escala de Richter, porque esta no mide sismos superiores a 6.9 grados. Actualmente, en la mayoría de los institutos se usa la “escala de magnitud de momento” (por ejemplo, 7 MW). En estas escalas la medición es logarítmica, no lineal: de 6 a 7 no hay una diferencia de 1, sino mucho mayor.

¿Estamos en la zona del mundo con más sismos?

El Cinturón de Fuego del Pacífico es una zona en la cual se concentra la mayor cantidad de volcanes del mundo. Son zonas de subducción de placas tectónicas: lugares donde una placa se sumerge bajo otra. Estos son puntos a partir de los cuales se genera la mayor cantidad de sismos del mundo (aunque un sismo puede ocurrir en cualquier parte). En Sudamérica tenemos la placa sudamericana (placa territorial) y la placa oceánica. La placa oceánica subduce por el interior de la placa sudamericana, lo que genera una actividad sísmica recurrente. Los sismos ocurren todos los días, pero unos se sienten en la superficie y otros no. La placa está en subducción permanente. Cuando hay resistencia entre las placas se acumula energía y, cuando esta energía se libera, ocurre el sismo. En el Cinturón de Fuego del Pacífico la subducción de menor profundidad coincide con la costa. Cuanto más nos adentramos en el continente, mayor es la profundidad de las fallas. Por eso los sismos en la costa son de mayor intensidad, mientras que en el oriente en la superficie no se sienten tanto porque la onda tiende a disiparse.

Magnitud e intensidad de un sismo: ¿qué diferencias hay?

La magnitud del sismo se mide en el lugar donde ocurre la falla. El hipocentro es el punto bajo tierra donde se produce la liberación de energía, mientras que el epicentro es la zona de la superficie donde ocurre. La magnitud mide cuánta energía se liberó. La intensidad indica cuánto daño causó esa energía en la superficie. Aunque el sismo ocurra (bajo tierra) en unas coordenadas determinadas puede llegar a ocurrir que la intensidad sea mayor en otras porque la intensidad depende de la superficie del suelo. Hay superficies que hacen que el sismo se disipe (se pierda la energía), y hay superficies que hacen que el sismo se amplifique.

¿Podríamos ilustrar la diferencia con un ejemplo?

La intensidad se mide a través de la escala macrosísmica europea. Esta es una escala cualitativa que indica qué características tiene cada tipo de sismo. La intensidad no puede localizar exactamente el lugar del sismo, pero sí la zona donde este se siente. La zona donde se registró el sismo de Manabí tuvo liberación de energía cercana (sismo bastante superficial) y, por tanto, causó gran destrucción. Además, el tipo de suelo era inestable y también afectó el tipo de construcción. En el Cinturón de Fuego del Pacífico los sismos ocurren casi a diario y es muy probable que un sismo fuerte ocurra cada determinado tiempo. Por eso todas las edificaciones en esas zonas deberían diseñarse en función de ese riesgo.

¿La normativa de diseño antisísmico es eficaz?

La normativa da un “mapa de peligro sísmico”. Este indica en qué partes del país hay mayores riesgos de sismo (en función de estadísticas dadas por el catálogo histórico de sismos desde el siglo XVII). Si bien las mediciones antiguas no registraban la magnitud, sí registraban la intensidad (documentaban eventos y daños). En el año 2011 la norma tuvo una mejora considerable. La mayoría de los edificios construidos de acuerdo con la normativa, cerca de la zona del terremoto de Manabí de 2016, no sufrieron daños considerables (daños pequeños y reparables). En cambio, la mayoría las edificaciones que fueron construidas de manera informal colapsaron.

Para eso es necesario conocer cómo se mueve el suelo…

Sí. El movimiento del suelo nos da una idea de cómo construir una edificación en determinada zona para que, al haber movimiento, el edificio se comporte adecuadamente. Cuando se diseña una casa o edificio sismo-resistente se lo hace para que cumpla los requerimientos de carga normales (la ocupación normal del edificio en función de su uso). Una vez que el diseño cumple para las cargas, se pasa a una segunda fase: el diseño sismorresistente. Este diseño se hace para soportar el sismo máximo probable según los datos del mapa de peligro sísmico de Ecuador.

Si se diseña una casa o edificio sismorresistente, se lo hace para soportar el sismo máximo probable según los datos del mapa de peligro sísmico de Ecuador (…) El problema es que hay muchos edificios con diseño sismorresistente que durante la ejecución de la obra no cumplen el diseño.

¿Por qué a veces no funciona el diseño sismorresistente de una edificación?

El problema es que hay muchos edificios con diseño sismorresistente pero que, durante la ejecución de la obra, no cumplen el diseño. Por ejemplo, si una columna estaba diseñada para tener seis varillas de 14mm de diámetro, en el momento de la ejecución podrían disminuir el número de varillas o su sección por reducir costos, por mala supervisión o por el control deficiente de municipios y gobiernos autónomos. Esta práctica es muy peligrosa porque los sismos fuertes no pueden predecirse (solo hay aproximaciones estadísticas).

¿La actividad humana influye en la actividad sísmica?

No hay influencia de las actividades humanas sobre las actividades sísmicas (ni en magnitud ni en localización). En lo que sí influencian es en la intensidad del sismo. Por ejemplo, el sismo de Haití de 2010 tuvo una magnitud de siete grados. Este sismo causó muchos más daños (intensidad) que otros sismos de mayor magnitud a lo largo del mundo. Las actividades que aportaron a esa gran intensidad fueron la deforestación (que causa deslaves durante un sismo) y la construcción informal o malas prácticas constructivas (gran número de víctimas). Por eso la intensidad de un sismo (cómo se siente en la superficie) puede ser mayor en función de las actividades humanas.

¿Que aprendimos del terremoto en Manabí?

En Manabí, en 1998, hubo un sismo parecido al de 2016. Por su magnitud, hubiera causado una destrucción similar a la de 2016. Sin embargo, en esa época la zona no era tan turística como en 2016. En 1998 la mayor cantidad de las personas se dedicaba a la actividad pesquera y muchas de las viviendas eran de guadua o madera. Además, eran construcciones de una planta o dos, por lo tanto, la destrucción no fue devastadora. Por todo esto, el daño (la intensidad) no fue tan grande como en 2016 y, por eso, no generó tanta repercusión mediática.

Pero no eran construcciones de una planta…

En los años siguientes hubo un boom turístico y por eso en las construcciones de una planta la gente empezó a construir dos, tres y hasta seis plantas sin hacer estudios de suelo o utilizando materiales de construcción inadecuados como arena de mar. En cambio, la mayoría las zonas de nueva urbanización en Manta (con edificios de hasta 15 plantas) no sufrieron daños. La razón es que, al ser más nuevas, fueron diseñadas bajo la norma ecuatoriana, lo que significa que hubieran resistido un sismo incluso mayor al que ocurrió, ya este no era el máximo probable.

¿En Loja hay lo que ustedes, los expertos, llaman “silencio sísmico”?

En la década de los setenta, en Loja hubo varios sismos de intensidad de siete grados y más (daños moderados y derrumbes de edificaciones parciales). Este tipo de sismos no se ha sufrido en mucho tiempo, y es lo que se conoce como un “silencio sísmico”. Cuando hay un silencio sísmico se espera en algún momento la energía se libere abruptamente, produciendo otro sismo fuerte. Esto puede pasar en cualquier momento (en una hora o en 50 años). La única manera de prevenir daños es con construcciones adecuadas. En la Provincia de Loja hay probabilidad de que ocurra un sismo de magnitud considerable en Macará, Zapotillo o Alamor. Un sismo en esas zonas puede causar mucho daño en la ciudad de Loja, pues existen muchas violaciones a la normativa de construcción en esta urbe.

Esta entrevista forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #57, correspondiente a los meses febrero-marzo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Primer sistema en Ecuador para monitoreo de la disponibilidad de agua en zonas áridas

zonas áridas

Investigadores de la UTPL y UFZ (Alemania) trabajan en un sistema informático que permita estimar -en tiempo- la variabilidad espacial de humedad en el suelo para realizar una gestión eficiente del agua y de las actividades que dependen directamente de ella.

En Ecuador tenemos dos temporadas, una seca y otra húmeda, de las que dependen en gran medida el desarrollo de las actividades humanas. La agricultura, por ejemplo, depende de la precipitación y, cuando esta disminuye o la temporada seca se prolonga más de lo previsto, las pérdidas de dicho sector son muy significativas, afectándose a la seguridad alimentaria de la población.

Para ayudar a paliar estas circunstancias, en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) un equipo dirigido por el profesor Fernando Rodrigo Oñate-Valdivieso, del Departamento de Geología, Minas e Ingeniería Civil, está desarrollando un sistema de alerta temprana sobre las condiciones de humedad en la cuenca y, de esa manera, contribuir a su gestión ya que brindará elementos que permitan definir de manera óptima períodos de siembra y acciones necesarias durante el cultivo.

El sistema en el que trabajan es parte del Seasonal Water Management for Semiarid Areas (SaWaM), desarrollado por un consorcio integrado por siete universidades e institutos de investigación alemanes y socios locales en Sri Lanka, Brasil, Irán, Ecuador, Sudán y África Occidental. En Ecuador, como parte del proyecto, la UTPL se encuentra desarrollando el componente en la cuenca Catamayo-Chira.

El profesor Oñate-Valdivieso destaca que el proyecto Manejo estacional del agua en zonas áridas “es una línea innovadora de la UTPL porque se trata del primer sistema de monitoreo y pronóstico estacional de la disponibilidad del agua en zonas áridas que se implementa en el país, siendo nuestro caso de estudio la cuenca transfronteriza Catamayo-Chira.

Empleando productos climáticos globales, sistemas de pronóstico climático y un modelo hidrológico, se pretende conocer las condiciones de humedad en la cuenca generando un sistema para el soporte de decisión en su gestión y manejo”.

Esta iniciativa pionera se desarrolla mediante el trabajo conjunto entre investigadores alemanes del HelmholtzZentrum für Umweltforschung – UFZ e investigadores de la UTPL que han desarrollado un sistema informático que permite, en tiempo casi real, hacer la estimación de la variabilidad espacial de humedad en el suelo en la cuenca Catamayo Chira empleando productos satelitales que son corregidos en términos de escala espacial. Luego, mediante un modelo hidrológico distribuido, se obtiene los parámetros necesarios para una gestión eficiente del agua y de las actividades que dependen directamente de ella.

Imagine que un agricultor pueda saber con anticipación cuáles serán las condiciones climáticas y de humedad en su finca… Con eso podría decidir iniciar la siembra con la certeza de que no va a tener carencia de agua y no se producirían pérdidas.

La intención final del proyecto, según Fernando Oñate-Valdivieso, “es que los tomadores de decisiones y el público en general tengan acceso a datos en tiempo real y a pronósticos confiables del estado de humedad en la cuenca. Esta información permitirá optimizar actividades tan importantes como la agricultura, el abastecimiento de agua para consumo humano, la industria, etc., evitando todos los problemas que la carencia de agua implica para estas”.

Actualmente están en la fase de validación del sistema y posteriormente realizarán los sistemas para presentar la información al público mediante un sitio web y, probablemente, mediante aplicaciones móviles y revistas científicas que den cuenta de los resultados del proyecto.

“Muchas zonas agrícolas en la provincia de Loja —añade Fernando Oñate-Valdivieso—dependen exclusivamente de la ocurrencia de la temporada de lluvias. Imagine que un agricultor pueda saber con anticipación cuáles serán las condiciones climáticas y de humedad en su finca… Con eso podría decidir iniciar la siembra con la certeza de que no va tener carencia de agua. Consecuentemente no se producirían pérdidas por una cosecha que no pudo darse por falta de agua”.

De igual manera, múltiples sectores que dependen directamente de la disponibilidad del agua se verán beneficiados, como la industria basada sobre el procesamiento de productos agrícolas.

La información generada permitirá tomar acciones oportunas que no afecten a su cadena de proveedores y, como señala el profesor Oñate-Valdivieso, “la comunidad en general se verá beneficiada pues la seguridad alimentaria de la gente tendría menor afectación, pues una planificación de actividades agrícolas o de abastecimiento del agua basadas sobre pronósticos acertados conlleva una optimización de recursos”.

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #57, correspondiente a los meses febrero-marzo 2021. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.

Destacado