El consumo nocivo de alcohol es una causa considerable de morbilidad y mortalidad, incluye síntomas de depresión y ansiedad, déficit cognitivo, abuso de otras drogas, enfermedades cardíacas, cáncer, accidentes de tráfico y violencia, incluido el suicidio con diferencias significativas según el sexo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) fomenta el desarrollo y el uso de instrumentos (test) estandarizados para permitir comparaciones entre países. Uno de ellos es la Prueba de identificación de los Trastornos del Uso de Alcohol (AUDIT), creado en 1993 a partir de un proyecto colaborativo de la OMS en seis países como un instrumento para la detección temprana del consumo de alcohol peligroso y dañino; a partir de este estudio la prueba ha sido aplicada y validada en más de 40 países en el mundo y traducida a diferentes idiomas.

Un equipo de investigación de la UTPL, del que forman parte los profesores Víctor López Guerra, Silvia Vaca Gallegos y Belén Paladines Costa, en colaboración con investigadores de la Universidad de Salamanca, la Universidad Europea de Madrid y de la Universidad Pública de Navarra han adaptado y aplicado la versión española de AUDIT a Ecuador en una muestra de 7905 estudiantes (46.26% hombres y 53.75% mujeres) de 11 Universidades del país, explorando las posibles diferencias por sexo. Sus aportaciones se recogen en el artículo Psychometric properties and factor structure of an Ecuadorian version of the Alcohol Use Disorders Identification Test (AUDIT) in college students, publicado en la revista científica Plos One .

La clasificación de la OMS respecto al consumo de alcohol, con el instrumento AUDIT, presenta tres categorías de consumo:  de riesgo (entre 8 y 15 puntos), perjudicial (16 y 19 puntos) y a buso o dependencia (más de 20 puntos). Los principales resultados de la investigación impulsada desde la UTPL son de tipo descriptivos, correlacionales y de análisis factorial. En cuanto a los resultados descriptivos, los hombres obtuvieron puntajes significativamente más altos que las mujeres en el total del test de consumo de alcohol. El 46.74% de los estudiantes universitarios varones y el 24.14% de las mujeres estudiantes de la muestra informaron un puntaje superior al límite de 8 puntos, que los ubica en la categoría de consumo de riesgo. El 34.59% de la muestra total informó una puntuación por encima del límite, categorizándolos en un consumo perjudicial.

Los autores del artículo señalan que “Ecuador es uno de los países con la mayor tasa de consumo de alcohol en América Latina (OMS, 018); sin embargo, antes de la adaptación que hemos realizado no existía una prueba validada para el país”. 

  • Efectos psicológicos a corto plazo

El alcohol causa dificultad de concentración, pérdida de memoria, alteraciones en la percepción y visión, falta de coordinación y reflejos afectados.

  • Efectos psicológicos a largo plazo

La tolerancia que se desarrolla al alcohol puede inducir a un incremento en el consumo de sustancias psicotrópicas, amnesia y ansiedad.

  • Efectos psiquiátricos y de salud mental

El consumo excesivo o moderado de alcohol puede causar los denominados síndromes inducidos por alcohol: trastornos depresivos, bipolares, de sueño o psicóticos.

  • Efectos en el cerebro a largo plazo

Con el tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede causar daños caracterizados por la confusión extrema, trastornos visuales e interrupción en el desarrollo del cerebro.

  • Cognición y aprendizaje

La bebida moderada y excesiva ha sido asociada a la limitación de áreas del cerebro involucradas en la cognición y el aprendizaje.

  • Riesgos por juicio alterado

Las personas tienden a pensar que pueden conducir bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, se ha demostrado que con una concentración de alcohol en la sangre de .08, la probabilidad de accidentarse es 11 veces mayor a la de los conductores sobrios.

  • Salud reproductiva

Los problemas reproductivos relacionados con el alcohol se dan por disfunción eréctil y menstruación irregular. A largo plazo, el consumo excesivo de alcohol puede reducir la fertilidad y suponer embarazos riesgosos.

  • Problemas físicos a corto plazo

Durante el consumo de alcohol, o tras hacerlo, los efectos pueden ir desde enrojecimiento de la piel hasta desmayos o vómitos. En algunos casos, el consumo excesivo lleva a envenenamiento por alcohol.

  • Problemas crónicos

Beber excesivamente puede causar daños al hígado (hígado graso, hepatitis, fibrosis, cirrosis), problemas cardiovasculares (presión arterial alta, arritmia, coágulos sanguíneos, accidente cerebrovascular, miocardiopatía, ataque cardíaco), pancreatitis y varios tipos de cáncer.

  • Mortalidad

Solo en 2016, el uso nocivo de alcohol fue responsable de unos tres millones de muertes (7.2% prematuras).

Este reportaje forma parte de la Revista Perspectivas de Investigación, edición #53, correspondiente a los meses junio-julio 2020. Si quieres acceder a la revista completa clic aquí.