Los emprendedores son personas que corren riesgos que cuando empiezan, no saben la cara de la moneda que les tiene preparado el destino, pero de una cosa están claros, que todo se consigue con esfuerzo y disciplina.

Bruno Valarezo, ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones por la UTPL, fundador y CEO de Kradac, empresa conformada por un equipo especializado en ingeniería, dedicados a: investigar, diseñar, desarrollar e implementar soluciones tecnológicas.

¿Cuándo Bruno Valarezo se decidió a emprender?

Vengo de una familia emprendedora, mis padres y tíos siempre han sido comerciantes relacionados con los negocios, pese a que en la etapa estudiantil tuve el sueño de ser catedrático cuando llegó el momento de elegir mi futuro decidí emprender. Uno de los momentos clave de mi decisión fue cuando hice pasantías en una empresa pública reconocida del país, en las cuales no recibí las expectativas esperadas, desde ahí me propuse “no volver a tener un jefe más” y desde entonces me dedico a desarrollar proyectos relacionados con la tecnología.

¿Qué le motivó a salir de la zona de confort y arriesgarse?

Lo que me motivó fue el poder desarrollar algo distinto de la mano de la tecnología, ya que para mí siempre ha sido algo muy simpático y llamativo. Gracias a un gran equipo hemos desarrollado varios proyectos de escala nacional, generando soluciones para el transporte y mejorar la movilidad de la ciudadanía, eso es lo que nos ha permitido crecer y salir de la zona de confort.

Se dice que el camino es mejor que la meta ¿Fue bueno el camino para Kradac?

Si, como en todo proyecto hay buenos y malos momentos, pero creo que con el apoyo inicial (Prendho) y las ganas de trabajar de todo el equipo, el camino se convirtió en enseñanzas que nos han permitido mejorar cada día.

Kradac fue uno de los primeros proyectos del centro de emprendimiento Prendho de la UTPL. Hace unos pocos años la empresa se graduó y se enfrento al mundo real ¿Cómo fue ese proceso?

Debido a nuestro crecimiento nosotros teníamos oficinas fuera de Prendho por lo cual el proceso de salir de Prendho no fue muy fuerte. Nos graduamos junto a ocho empresas de las cuales, con seis seguimos manteniendo un modelo de asociación, que ahora se denomina QuoHub, un centro de negocios que alberga empresas de corte tecnológico y agroalimentos, mitigando de esta manera muchos gastos, además de que mantener un contacto cercano con otros emprendedores te ayuda mucho, sobre todo a reducir los miedos que se puedan llegar a tener con el tema del emprendimiento.

Cuáles son los objetivos de Kradac a corto, mediano y largo plazo?

Uno de nuestros principales objetivos es llegar a consolidarnos como una potencia de desarrollo tecnológico en el sector de transporte para América Latina; y de ahí, ya cada meta sea a corto, mediano o largo plazo es para consolidarnos como una empresa completa.

Bruno Valarezo junto al equipo de trabajo de Kradac (Foto: Javier Vázquez).

Tal vez, ¿Bruno Valarezo tienen la clave del éxito?

No, si la tuviera todo fuera muy diferente, trato día a día de rectificar el camino, si veo que algo va mal; escucho, leo y analizo mucho lo que está pasando en el mercado para caminar en esa dirección. Hay veces que me toca recorrer un camino que ya lo han transitado, pero hay otras, que me toca abrirlo por cuenta propia; entonces ahí vamos aprendiendo, tratando de enseñar y orientar a otras personas para ayudarlas en su camino.

El fracaso es uno de los mayores miedos para los emprendedores. ¿Cómo superarlo?

El fracaso es muy difícil, recuerdo que en Kradac hacíamos cincuenta cosas, de las cuales cuarenta y siete fracasaron y tres no; y estas se acabaron convirtiendo en lo que hoy por hoy son nuestros éxitos. Para mitigar el fracaso recomiendo buscar mentores, una de las mejores cosas que se puede hacer, buscar toda la ayuda posible. Prendho ha sido una de las mejores ayudas que hemos recibido y QuoHub también, donde ahora estamos prestos a brindar la ayuda necesaria, resaltando que no somos una incubadora sino una aceleradora de empresas donde van a encontrar amigos, consejeros prestos a indicar cómo no tropezar en las mismas cosas en las que nosotros nos tropezamos. Hay que escuchar mucho al mercado, dicen que los emprendedores deben tener unas orejas y unos ojos muy grandes para poder escuchar y proponer soluciones. Otra clave es ser constantes y perseverantes, si me levanto a las cinco de la mañana a vender empanadas cuadradas y resulta que nadie me las compra por más buena que sea mi idea, voy a fracasar, pero si al final del día puedo escuchar a alguien que me dé una sugerencia para mejorar las empanadas y la acepto de buena manera puede que al otro día venda muchas más. Por ahí está el camino: donde pueda ir pivoteando mi idea para que vaya teniendo éxito.

A día de hoy, echando la vista atrás, y con la experiencia que hoy tienes tras años de trabajo. Si tuvieras que emprender de nuevo ¿Qué repetirías? Y ¿Qué no?

Repetiría estar en un centro de emprendimiento y no perdería oportunidades, a veces uno mismo es la barrera para emprender diciendo: “no puedo, no me sale” o cosas así, uno mismo se cierra las puertas, perdimos la oportunidad de participar en varias competencias de emprendimiento, si lo hubiéramos hecho, hubiésemos ganado y tal vez en este momento estuviéramos mucho más lejos de lo que estamos ahora, pero por menospreciar nuestra capacidad para emprender y lograr algo, llegamos a fracasar.

Qué consejo te hubiese gustado que te den antes de empezar?

Me hubiese gustado que alguien me diga que necesitaba contar con un mentor y ahora ese es mi consejo, que busquen uno y cuando lo encuentren deben hacerlo su socio, su aliado, de esta manera se puede salir adelante de una mejor manera.

¿Qué mensaje les darías a los estudiantes universitarios que quieren emprender?

Si desean emprender busquen tutorías, acompañamiento, lean mucho, pero sobretodo emprendan con responsabilidad. El tema de un estudio de mercado es bueno, pero no se dejen llevar por lo que típicamente te dicen. Hagan un estudio preliminar porque no todo lo que pensamos que va a funcionar, funciona, y si no somos capaces de adaptarnos a esos cambios vamos a ir fracasando. No endeudarse mucho, sino que ir probando, hay gente que sí nace para ser emprendedora y por más que estén quebrados van a seguir, pero hay gente que puede ser que a medio camino se quede peor de lo que empezó, eso sería irresponsable de quienes podemos apoyar o empujar el emprendimiento. Hay que tener en cuenta que en el emprendimiento no hay que empujarlo así porque sí, sino que hay que hacerlo con conciencia.

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